20 poemas para ser leídos en el tranvía

OLIVERIO GIRONDO
Ilustraciones del Autor
Ningún prejuicio más ridículo, que el prejuicio de lo Sublime.
A “La Púa”
—Cenáculo fraternal,—con la certidumbre reconfortante de que en nuestra calidad de latino-americanos poseemos el mejor estómago del mundo, un estómago ecléctico, libérrimo, capaz de digerir y de digerir bien, tanto unos arenques septentrionales ó un kouskous oriental, como una becasina cocinada en la llama ó uno de esos chorizos épicos de Castilla.
OLIVERIO.
D ouarnenez, en un golpe de cubilete, empantana entre sus casas como dados, un pedazo de mar, con un olor a sexo que desmaya.
¡ B arcas heridas, en seco, con las alas plegadas! ¡ T abernas que cantan con una voz de orangután!
S obre los muelles, mercurizados por la pesca, marineros que se agarran de los brazos para aprender a caminar, y van a estrellarse con un envión de ola en las paredes; mujeres salobres, enyodadas, de ojos acuáticos, de cabelleras de alga, que repasan las redes colgadas de los techos como velos nupciales.
E l campanario de la iglesia, en un escamoteo de prestidigitación, saca de su campana una bandada de palomas.
M ientras las viejecitas, con sus gorritos de dormir, entran a la nave para emborracharse de oraciones, y para que el silencio deje de roer por un instante las narices de piedra de los santos.
DOUARNENEZ, JULIO 1920.

Oliverio Girondo
О книге

Язык

Испанский

Год издания

2018-10-15

Темы

Argentine poetry

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