To W. W. Buckland.
Telde.
14 Feb. 1903.
Muy estimado colega y querido amigo mío
Espero que Vd no ha olvidado lo que ha aprendido de la lengua castillana cuando estaba en Gran Canaria el año próximo pasado. Por tanto me esforzaré escribir una carta en aquel lenguaje aunque no puedo expresar mis pensamientos sin muchas disparates ridiculosas que quizas Vd perdonará.
Mientras las primeras semanas de mia estancia en Tafira hacia buen tiempo y D. Benito del Colegio de Manuel y yo dabamos algunos largos paseos en nuestras bicicletas. Despues de su partida en Enero llovía muchas veces y se ha visto nieve en las cumbres. Los barrancos fueron llenos de agua y le agua se introdujó por el tejado de nuestra casa. El fango me recordaba el viaje que hicimos en Marzo de Galdar á Telde. No mé gustaba el frio y no estoy tan bién que estaba hace poco tiempo. Mi antiguo enemigo me amenaza pero espero que le venceré. De consiguiente no he ido á Telde; pero espero ir luego, y si fuere buscaré á Santiago su criado de Vd y le daré el duro que mi dió para él. La viruela todavia se enfurece en Telde y en las Palmas tambien.
Todos sus amigos de Vd estan muy bien pero un señor cuyo nombre no mencionaré estaba fuertemente ébrio cuando le ví la ultima vez....
Quiero leer el libro de Sen. X aunque no sé si le podré entender. Es un hombre docto, doctísimo pero stogioso—esta ultima no puedo deletrear.
Estas pocas palabras son una recompensa muy ligera por su carta de Vd que me interesó mucho y por que estoy muy agradecido pero he tornado un largo tiempo escribiendolas. Si pudiere[31] escribir mas facilmente le contaría a Vd todos los sucesos que han acontecido en Gran Canaria. Pero es preciso acabar.
Con muchas memorias
Quedo su afectuoso amigo
F. W. Maitland.
Al muy excelente
Sen. D. G. G. Buckland.