IX
Nuevas eternidades han rodado sobre mi cabeza.
Duermo mucho.
¿En qué hora, en qué día, en qué mes me encuentro?
¿Ha pasado ya un año, o una semana solamente?
25 ¿Abulto yo el tiempo con la imaginación, o no lo siento pasar
y lo achico?
¿De qué pecan[[117-1]] mis cálculos? ¿de exagerados[[117-2]] o de cobar
des?
(p118)
¡Oh! ¿Qué es este tiempo sin medida, pro indiviso,[[118-1]] sin cronómetro,
sin día ni noche, sin sol, luna ni estrellas? ¡Es el
caos; es la nada con un solo sér, como mi pobre espíritu, abismada
en el eterno vacío!
05 Me he puesto a veces las manos sobre el corazón; he sumado
luego los latidos que he contado en distintas ocasiones, y ha
pasado de un millón la suma total.
¡Un millón de latidos!... ¡Un millón de segundos!...
¡Once días y medio!
10 ¡Y luego se deslizan los años de nuestra ventura como pájaros
por el aire, sin dejar rastro en la memoria!
¡Cuántas veces me vió el crepúsculo de la tarde al lado de
mi adorada, y llegó la noche, y pasó, y rayó el día..., y toda
esta cantidad de tiempo no fué otra cosa que una larga
15 mirada!
¡Oh! ¡cuántas inmensidades contiene un minuto de dolor!
Y ¡cuan pasajera es una inmensidad de dicha!