NACION CAYUVAVA[1]
Habitaba esta nacion sobre la ribera occidental del Mamoré, quince leguas mas arriba de la confluencia de este rio con el Guaporé ó Iténes, en esas llanuras entrecortadas por bañados y pequeños boscages que caracterizan aquellos terrenos. Vivian los Cayuvavas repartidos en pequeñas tribus, cuyas poblaciones se estendian sobre las orillas de aquel grande rio, y sobre los pequeños tributarios de las llanadas del oeste[2], entre los grados 12 y 13 de latitud sud, y hácia los 68 de longitud occidental de París. Tenian por vecinos hácia el sud á los Movimas, á los Itenes hácia el este, á los Maropas de Reyes hácia el oeste, á los Pacaguaras del Rio Beni hácia el norte, hallándose separados, particularmente de las dos últimas naciones, por dilatadísimos desiertos[3].
[Nota 1: Algunos Españoles escriben Cayubaba.]
[Nota 2: Si se ha de dar fé á los materiales con que Brué ha levantado sus mapas de América meridional, los Cayuvavas, segun el de 1826, estendian sus posesiones hasta el duodécimo grado de latitud sud, mientras que en el de 1854 alcanzan basta el décimo.]
[Nota 3: Es en esta nacion donde el P. Eguiluz (pág. 33) ha coleado el gran Paititi, Dorado ó Pais de los Césares de aquellas comarcas.]
Por la tez, el alto porte de los hombres, sus robustas formas, sus miembros fornidos, sus facciones regulares y agraciadas, su fisonomía dulce, los Cayuvavas se asemejan á los Moxos; y si su aspecto general está revestido de un poco mas de seriedad, en cuanto al resto reunen todos los caracteres físicos de esta nacion.
La lengua cayuvava se diferencia de los demas dialectos de la provincia en el fondo de las palabras; pues aunque tiene alguna analogía con los idiomas itonama, canichana y movima por la asperidad de muchos sonidos, es sin embargo mas eufónica. La complicacion del sonido de consonantes reunidas es demasiado frecuente: la de las consonantes unidas dx y dj, antepuestas á vocales, es un poco dura; no obstante, la consonante segunda conserva siempre el sonido suave de la pronunciacion francesa ó castellana. Tambien se advierten, entre los sonidos peculiares á la lengua, la u débilmente nasal, la x, la a muda, la ch y algunas terminaciones en an y ain, las únicas que se notan al fin de un número limitado de voces, pues todas acaban invariablemente en vocal. El sonido gutural de la j española es muy comun, así como la ch de esta lengua, faltando únicamente la l en el alfabeto de este idioma, exento por otra parte de anomalías. Los adjetivos se adhieren á los dos géneros. El sistema de contar no tiene relacion con el número de los dedos; pero presenta una particularidad notable. Los números, que ordinariamente solo se unen á los otros despues del diez, en el sistema de los Cayuvavas empiezan á juntarse desde el seis. Todas las lenguas americanas poseen nombres diferentes para las unidades, y cuenten luego diez y uno, etc., mientras que los Cayuvavas llegan hasta el cinco solamente, y prosiguen diciendo, para el seis, carata ribobo (uno y cinco), para el siete, mitia ribobo (dos y cinco), y de este modo hasta diez; empezando despues las decenas, y contando por todo, solamente hasta ciento.
El carácter de los Cayuvavas tiene muchísima analogía con el de los Moxos, y bien pudiera decirse que es mas noble. En estremo valientes, atrevido», emprendedores, industriosos, francos y leales, eran estos indígenas los guerreros mas temidos por las otras naciones: sus armas consistian en el arco y las flechas; manejaban tambien la lanza, y marchaban al combate organizados en falanges capitaneadas por gefes especiales.
Su religion se fundaba en la creencia de un ser protector de todas las cosas, llamado Idaapa, y de un genio maléfico, autor de todas las desgracias, llamado Mainajé. Admitian estos indios la inmortalidad del alma; y como los Itonamas, creian deber impedir que la muerte se escapase del cuerpo de un agonizante, tapándole bien la boca y la nariz. Los hombres interrumpian sus trabajos durante la indisposicion mensual de sus mugeres, y no se atrevian á emprender cosa alguna mientras permanecian viudos.
A pesar de la diferencia de lenguage, los Cayuvavas se parecen demasiado á los Moxos, en el carácter y otras circunstancias físicas y morales, para que no pertenezcan á la misma rama que estos.