PELECHUCO.

Pelechuco, cuyo nombre es una corrupcion de puyo-cucho, que en lengua quichua significa rincon de niebla, está situada á siete leguas de Suches, sobre la vertiente este de la cordillera oriental. Esta es entre las parroquias de la provincia la que se encuentra mas elevada sobre el nivel de los mares. Efectivamente, apénas se ha pasado la estrecha garganta de Cololo, rodeada de nieves eternas, cuando en medio de montañas escarpadas, sobre una pendiente rápida y peñascosa y á la derecha de un torrente, se tropieza con el canton de Pelechuco. A mas de que llueve en él frecuentemente, su posicion, tan próxima á las nieves perpetuas, lo hace demasiado frio para que su morada pueda tener el menor atractivo.

Nada tiene de notable este pueblo, edificado sin ninguna alineacion sobre un terreno en declive, el cual se halla regado por un raudal de agua escelente. Una parte de la poblacion se compone de indios quichuas, ocupados sobre las alturas vecinas en la cria y el pastoreo de ganados, que consisten en vacas, ovejas y llamas; ó en cultivar en los alrededores algunos frutos de las regiones frias, como las papas y la cebada, y algo mas abajo, en los valles templados, la racacha, los camotes, los sapallos, la yuca ó mandioca y el maiz: siembran igualmente estas mismas plantas en los valles cálidos, al mismo tiempo que el maní, el arroz, los plátanos, los papayos, la gualuza, el tabaco, la coca, la caña-dulce, el algodon y la piña, conocida mas comunmente fuera de Bolivia bajo el nombre de ananá.

Si el temperamento sano de las dos primeras regiones permite que puedan realizarse en ellas toda clase de mejoras, no se puede esperar otro tanto de la region calurosa, en donde reinan, sobre todo en el fondo de los valles, fiebres intermitentes que atacan con vigoroso encono á todos los que fijan allí su residencia.

Por lo demás, siéndoles dobladamente mas fácil á estos indígenas el ganar mucho dinero, con ir solamente á buscar sobre las montañas de Motosolo, del fuerte de Amantala, de Yuncapampa y de los alrededores de Tapi, la cascarilla en ellas tan abundante, descuidan casi enteramente la agricultura, lo cual hace que los frutos de primera necesidad sean escasisimos y muy caros. Hay otra porcion numerosa de indígenas, cuya ocupacion consiste en conducir las tropas de llamas, con las cuales trasportan los artículos, ya de importacion, como producciones naturales de los otros puntos de la provincia, ya de esportacion como la quina, etc.

La poblacion de Pelechuco, unida con la de Suches y la de los lugarejos adyacentes, es de dos mil quinientas almas poco mas ó ménos.

Hallándose sobre el tránsito mismo de la única entrada de la provincia, su posicion comercial no puede ser mas aventajada. Así pues, todas las mercancias y los objetos de trueque llevados por los comerciantes, como tambien todos los frutos de los demas cantones interiores, pasan indispensablemente por su plaza: razon por la que el gobierno ha creido conveniente colocar en este punto un recaudador de aduanas, dependiente de la administracion principal de La-Paz.

El camino que se trae para venir de Suches á Pelechuco es el siguiente. Se suben primero como tres leguas por los collados hasta el alto de Cololo, en seguida se anda una legua bajando la cuesta por un camino nuevo; despues legua y media de collados practicando al fin una breve ascension hasta Calantica; hay que bajar por último dos leguas y media hasta la Garita, de donde solo falta una legua para llegar á Pelechuco. Este camino muy mal atendido, y por el que se percibe, sin embargo, un derecho de peage, seria muy fácil mantenerlo en un buen estado, por la abundancia de toda clase de materiales, propios para el efecto, que se encuentran allí tan á la mano. De Pelechuco hasta Pata que está al nordeste, hay treinta y tres leguas de camino. Empieza este por la costanera derecha del valle de Pelechuco, y sigue constantemente ya bajando, ya subiendo del lecho de los rios á la cumbre de las lomas que separan á estas dos poblaciones. He aquí para mejor inteligencia los detalles de este camino, junto con sus distancias.

Leguas

Partiendo de Pelechuco, se sigue siempre en descenso por la pendiente de las montañas hasta llegar, despues de haber pasado por Piguara y Lavanara, al rio de Santa-Ana. 6

Del rio de Santa-Ana se sube una cuesta de media legua hasta Gocotica. 1/2

Luego se sigue por la ladera de la montaña hasta Pasto-Grande. 1

Se baja de la montaña por pendientes muy ásperas hasta llegar á Taunaza. 1

De donde solo falta practicar una bajada muy fácil para ponerse en el rio de Pilcobamba. 1/2

Despues de haber pasado el rio, que no es sino un torrente poco caudaloso, se trepa la montaña hasta un sitio llamado Huancapata. 1-1/2

Se baja en seguida por un camino pedregoso hasta Quichara. 1-1/2

Practicando subidas y bajadas de poco tiro, se llega á Chamaljata; 1

Y siguiendo por la ladera de la montaña, á Culi. 1/2

De allí, tan pronto subiendo tan pronto bajando por las mismas laderas, á Mamaljata. 2

De donde solo falta que bajar hasta el rio del Puente-Grande, el cual, mas considerable que los otros, se pasa en efecto por medio de un puente de leños entretegidos y bien afianzados. 2

Dejando el rio del Puente-Grande, se suben algunas cuestas, y se sigue por la ladera hasta Paracorin. 1

Se suben y bajan algunas pequeñas cuestas hasta Huayamacan. 2-1/2

Se sigue despues por la ladera, y por cuestas poco espaciosas, hasta al lugarejo del Fuerte. 1

Hay que subir una pequeña cuesta, y descenderla en seguida, por un sendero de los mas escabrosos, hasta Sampulo. 1

Se suben y bajan otras dos, cuyos caminos son igualmente malísimos, hasta el rio de Amantala, el cual bastante ancho, arrastra siempre un caudal considerable de agua. 1

Del rio de Amantala se trepa una montaña por el espacio de una legua, y se anda otro tanto, siguiendo por su ladera, hasta llegar á Ayapata. 2

Se baja luego á Raqui-Raqui. 1

Despues el collado hasta Santa-Rosa. 1

Hay que subir todavía á Cuquiputa. 1/2

Y á Cruz-Pata ó San-José. 1/2

En seguida se baja, se sube y se anda por la ladera de los collados hasta Petiapo. 2

Despues de haber descendido al valle de Pata, se camina una legua. 1

Y atravesando el rio del mismo nombre, lleno de atolladeros, solo falta que subir otra legua para encontrarse finalmente en el pueblo. 1 _______

TOTAL 33