SAN-JOSÉ DE CHUPIAMONAS.

Saliendo al estenordeste de Apolo, y atravesando por caminos espantosos, llenos de peligros de todo género, en medio de unos desiertos sin término, y al cabo de treinta y ocho leguas de una marcha penosísima, se llega finalmente á San-José de Chupiamonas, que ha tomado su nombre de un rio cuyas aguas rojizas van á reunirse, no léjos de allí, con las del rio Tuyche. El pueblo compuesto de setenta y tres indígenas, en todo semejantes á los Atenianos, y que hablan la misma lengua, está situado cerca de la confluencia que forma el mencionado rio con el Tuyche, el cual es tan ancho en aquel punto, que es menester pasarlo en balsas: así es que los habitantes son muy útiles á los viageros y á los comerciantes, ocupándose en pasarlos de una banda del rio á la otra. En razon del número tan escaso de sus habitantes, se habia pensado en reunir esta poblacion con la de Aten; pero las justas reclamaciones de los negociantes la han hecho conservar como un punto indispensable para el comercio.

La temperatura de San-José es muy cálida, sin que por esto se conozcan allí en manera alguna las enfermedades: su morada no puede ser mas agradable, pues parece que la naturaleza se hubiese complacido en derramar sus dones en aquellos lugares salvages, con una prodigalidad digna de la tierra de promision. El estrangero que llega á San-José quéda pasmado de admiracion al contemplar una vegetacion tan hermosa, y la variedad infinita de frutos que allí abundan. Efectivamente sus bosques ofrecen por todas partes la vainilla, el aceite de copaiba, recinas, cortezas aromáticas, gomas, la cera y la miel de abeja y multitud de plantas medicinales. Críanse allí espontáneamente los frutos mas esquisitos, y entre ellos el cacao, que sin ser plantado crece silvestre por todas partes dando abundantes cosechas. La caza ofrece cantidad prodigiosa de pájaros y de cuadrúpedos: entre estos pueden citarse la gran-bestia, el oso-hormiguero, los perico-ligeros, muchos venados y javalíes, y una especie de cerdos muy pequeñitos, que llaman en el pais quebo-queres. El Tuyche abunda tambien en pescados. Por último, esta tierra extraordinariamente fértil produce arroz, maiz, yucas, maní, bananas, ananáes, algodon y caña-dulce; mas todas estas producciones sirven tan solo para el consumo de la poblacion, y de ninguna manera para el comercio.