ALMAFUERTERIANAS
La humanidad se lo ha llevado siempre buscando asiento; toda la historia no es más que un ruido de sillas, murmullos de platea, preliminares de banquete. Pocos son los que ponen sus dedos allí donde su mano: la generalidad los echan en pos de sus ojos. Buscando lo imposible, se está buscando siempre. La imaginación enceguece a la soberbia, estimula a la envidia y llena la vida de amargura. El derecho suele ser la cortesía de la voluntad, y ésta es la soberanía de la fuerza. En el fondo de todo está un egoísmo vibrando su látigo. El hombre como los malos cómicos sólo quiere hacer papeles de rey.
Procede como los millonarios que no salen a la calle con sus millones en la cartera; condúcete como los grandes cómicos, que no van a la feria vestidos de Hamlet.
La modestia debe imponerse como una pantalla difumadora, entre el exceso de luz y el exceso de tinieblas.
A más caudales, más cerrojos; y así también: a más fama de virtud, o de belleza, o de talento, más recato.
Acorázate de vulgaridad: recúbrete de buenas maneras, haz olvidar tu posición por más merecida que la tengas: como si disfrutaras de un tesoro mal habido, aprende a caminar por entre hambrientos, sin que se den cuenta de tu pedazo de pan.