EVANGÉLICAS
1.—La verdad no está metida dentro de un pozo como lo establece el símbolo clásico y como lo han venido predicando todos los dulcamaras catedráticos y no catedráticos.
2.—La verdad palpita a flor de las cosas y para dar con ella no necesitamos ni barrenos ni drogas, ni dinamitas: nos basta el buen sentido y una mediana serenidad de espíritu en presencia de los hombres y de los hechos.
3.—El hombre de genio es un Sancho a quien favorecen las circunstancias, y nada más.
Agosto 2 de 1909.