VI
Cual ponto revuelto
Su cabello suelto;
Rígida la cara
Cual si no pensara;
Blanca como cera
Cual si no viviera;
Las manitas juntas
Como dos preguntas;
Erguidos los hombros
Como dos asombros;
Las cejas alzadas
Como dos arcadas;
Los ojos abiertos
Sobre aquellos muertos,
Y enhiesta con noble
Majestad de roble;
La bella, la ufana,
La gran castellana,
Trágica y hermosa
Dolorida y tierna
¡Parece la eterna
Máter dolorosa!