CAPITULO X.

De la division.

[24] Con los mismos fines que los Filósofos difinen las cosas, hacen las divisiones de ellas, que es aclararlas, para que no se puedan equivocar. La diferencia entre la division y difinicion consiste en que esta fabríca la cosa, señalando los predicados que compone su esencia: aquella la deshace, para que dividida en porciones, se vean las partes que la constituyen. Para mayor claridad conviene dividir lo que llamamos todo en todo físico, y metafísico. El todo físico, significado de los Latinos con la voz totum, es qualquiera cuerpo físico del Universo: el todo metafísico es mental, y consiste en las clases generales á que el entendimiento por abstraccion reduce muchas cosas, comprehendiéndolas con sola una nocion, como lo hemos explicado, hablando de los predicamentos y predicables. Este todo se explica en Latin por la voz omne: en nuestra lengua la voz todo incluye á los dos; y aunque á la Lógica solo pertenece dar reglas para la buena division del todo metafísico, no obstante es menester antes conocer los todos físicos, pues ignorándose, no se podrán reducir á las clases de la division. En los cuerpos físicos la analisis, esto es, la descomposicion de sus partes, á fin de que se vean con claridad, es de mucha importancia para conocerlos, y ayuda mucho á las descripciones exâctas que deben hacerse para difinirlos; de manera que en lo físico debe ir delante la division, sin la qual los entes corporeos nunca se podrán describir bien, y por consiguiente tampoco se podrán difinir. Cométense grandes defectos en las analises, y por eso no han sido tan útiles, como algunos creen, las que se han hecho en estos últimos tiempos. En los siglos medios se contentaban los Físicos con hacer groseras descomposturas de los cuerpos, y pronunciando facilmente por ellas, mantenian muchos errores en el estudio de la naturaleza. Los modernos, queriendo enmendar este defecto, cayeron en el opuesto, aplicándose con extremada creencia á dividir lo que por su sutileza no es capaz de division. Han hecho mas, que es poner en los cuerpos lo que han creido antes de dividirlos, que debia hallarse en ellos. ¿Quién no ve que es vana la division de las tres materias Cartesianas, sutil, globulosa, y estriada? ¿Y quántas veces sus defensores nos dicen hallarlas en las analises de los cuerpos? En la anatomía se han introducido muchas ficciones, desmenuzando las partes hasta lo sumo, donde no pudiendo llegar la industria humana, se añade lo que subministra un sistema puramente imaginario. De esto hemos dado palpables exemplos en las Instituciones Médicas. Las analises chîmicas hechas con fuego, no descubren lo que hay en los cuerpos, sino lo que el fuego hace en ellos. Despues de haber gastado Roberto Boyle muchos años y grandes caudales en las analyses chîmicas, al fin desengañado compuso un tratado que se intitula Chymista scepticus, en el qual muestra con evidencia, que son producciones del fuego las materias que la Chímica saca por la resolucion. Este punto le traté con extension en la Física, para evitar los engaños que en este exámen se cometen. Conviene, pues, descomponer los cuerpos para conocer sus partes con el orden que se requiere, para que la division no las desfigure: notar su enlace, figura, sitio, y uso de composicion: observar atentamente su substancia sólida ó fluida, dura ó blanda: no añadir ni fingir nada, sino mirar lo que da la naturaleza, &c. ver las mutaciones que reciben las partes unidas al todo, ó separadas, y las relaciones, ó respetos que dicen con sus causas, con sus efectos, y con las demas porciones de aquel todo: finalmente se ha de combinar lo dicho con lo que hemos propuesto de las descripciones, y de todo junto se formará concepto del sér de las cosas físicas para poderlas difinir y dividir. Quien vé esto, y vea tambien el poco cuidado con que hoy se tratan estas cosas, bastándole á qualquiera para llamarse Físico el entender dos ó tres fragmentos de un vano, pero pomposo sistema, conocerá que la verdadera Física está muy atrasada, y muy distante del punto de perfeccion, en que muchos la contemplan. Todavía es peor fiarse de las analises de las aguas, y demas remedios para establecer sus virtudes en el cuerpo humano; pues fuera de que no se puede asegurar por ellas lo que hay en los simples medicinales, es muy diversa la relacion, y respeto que las partes dicen con su todo, que la que dirán con otro muy distinto, como es el hombre. Esto no se puede saber sino por la atenta observacion de la Medicina práctica, como lo ha mostrado Geofroi, sin embargo de haber sido uno de los que mas han trabajado en hacer analises de los vegetables y plantas, que describe en su preciosa materia Médica[a]. Tambien son físicas las divisiones de las cosas hechas por sus causas, efectos, propiedades, formas, &c. y muy conducentes para las buenas descripciones. Así que la division de las plantas por sus flores ó semillas: la de las enfermedades por algunos símptomas, ó por la diversidad de causas de donde dimanan: la de los hombres (lo mismo ha de entenderse de los demas animales) por los territorios, provincias, costumbres: y en fin la de otros seres naturales por sus propiedades y caractéres sirven para perficionar las descripciones que deben hacerse antes de señalar las esencias de las cosas; mas quererlas distinguir entre sí esencialmente por solos estos fenómenos accidentales, como lo ha hecho Mr. de Sauvages en las enfermedades, y algunos Botánicos intentan hacerlo en las plantas, es confundir las cosas, y no llegar á conocer el verdadero ser de cada una de ellas. La division lógica es sola la que muestra la diversa esencia de las cosas, aunque parezcan entre sí unas mismas. El modo como llega el entendimiento á esta division es este. Exâmina primero si hay la cosa, y esto lo hace por la debida y bien reglada aplicacion de los sentidos, ó por el bien dirigido juicio, que tiene por origen de su excitamento las representaciones que de estos han quedado en la fantasía. Asegurado de que la cosa existe, la describe para verla y exâminarla mas de cerca, valiéndose para esto de las divisiones físicas y de las demas circunstancias que piden las descripciones. Despues de esto, colocando la cosa en la nocion general comun por el género, y señalando la particularidad que la distingue por la diferencia, la difine fixando la esencia de ella. Pero como debaxo de un predicado comun esencial, como son el género y diferencia, se contienen muchas cosas, que deben entre sí separarse, pasa á hacer la division lógica, la qual es una nocion comun con que el entendimiento distingue las cosas que están contenidas baxo un mismo género ó una misma diferencia: por eso la division lógica se diferencia de la física, en que esta divide el cuerpo singular en sus partes integrantes, y aquella divide la nocion universal, en que estan incluidos todos los singulares, en clases comunes, ó nociones distintas, que hacen conocer la diversidad que hay en las cosas por sus esencias. De esto se deduce, que las divisiones lógicas solo se deben hacer por los géneros, especies, y diferencias esenciales del mismo modo que las definiciones, y por eso se han de hacer unas y otras pocas veces, con la advertencia que han de preceder las divisiones y descripciones físicas de las cosas á las difiniciones y divisiones lógicas, siguiendo el orden natural con que primero alcanzamos que la cosa existe, despues la dividimos, resolvemos y separamos sus partes para conocerla, luego la describimos para circunstanciarla; y últimamente formamos las nociones comunes del género y diferencia para señalar su esencia, que es la difinicion lógica, tras de la qual se sigue la division con que dividimos los géneros, las especies y diferencias hasta llegar á los singulares, en quienes no cabe otra division que la física. Un exemplo hará esto palpable. Preséntase á nuestros sentidos el hombre determinado, porque así es en lo físico: le dividimos en lo corporeo (pues esto solo es lo que se presenta á nuestros sentidos) por la anatomía: juntamos á estas luces todas las acciones animales vitales y naturales, la figura y formacion exterior del rostro y demas miembros: observamos las causas que le mantienen, ofenden, ó conservan, y todos los caractéres que acompañan á su composicion. Enterados de todo, le colocamos baxo la nocion lógica mas universal del ente, porque conocemos que existe: descendemos de allí á lo corporeo, porque lo extenso é impenetrable nos aseguran de ello: pasamos de esto á lo animal, que es el género mas inmediato y encierra las nociones superiores. Viendo que este predicado genérico es una nocion que incluye otra cosa que no es el hombre, al punto formamos el concepto que llamamos especie, y consiste en una porcion de lo que encierra la nocion del género, la otra porcion son los brutos. Queriendo despues fixar estas porciones para distinguirlas, ponemos la diferencia racional, que es el predicado comun, que llena la esencia del hombre y con que se distingue de la otra porcion de la especie contenida baxo el género animal. Débese notar aquí; que las diferencias alguna vez son genéricas, porque dado que señalan el distintivo de un género superior, son ellas género respecto de otras inferiores. Así, lo sensitivo es diferencia de lo viviente, mas genérica que lo racional, puesto que esto solo tiene baxo de sí á los hombres determinados ó individuos de la especie humana, y aquello contiene á los hombres y los brutos, que siendo todos sensitivos, por esto se diferencian de las plantas que viven, y no sienten; por donde, aunque las diferencias por lo comun son específicas, porque determinan las especies: junto con esto con consideracion á otras nociones mas universales, pueden ser genéricas, y la distincion consiste en que estas tienen debaxo de sí las especies y individuos; y aquellas solo los individuos, ú entes determinados.

[Nota a: Geofr. tract. de Mater. Med. Introduc. c. 5. t. I. p. 47. ed. de París de 1741.]

[25] Los Escolásticos, aunque han sido nimios en hacer divisiones, pues no dividen, sino desmenuzan las cosas, defecto de que no se ha librado Heineccio, sin embargo de perseguirlos continuamente, multiplicando sus nociones con indecible sutileza, con todo han guardado el orden lógico con mas exâctitud que los modernos; porque aquellos han tenido en mira los predicados esenciales para dividirlas; estos han confundido las divisiones físicas con las lógicas, confundiendo así las esencias de las cosas. TOURNEFORT hizo los géneros de las plantas, tomándolo de las flores y frutos, de modo que colocaba baxo un mismo género todas las que eran conformes en la forma, figura y otros caractéres de estas partes: dividia, en especies las que sin embargo de ser semejantes en lo que llevamos propuesto, tenian ademas de eso algun distintivo con que se señalaban. Los géneros y especies los colocó baxo ciertas clases universales, adonde facilmente se reducian. Ya antes de Tournefort intentaron algunos Botánicos reducir tanto número de plantas, como ofrece la naturaleza, á lugares determinados para socorrer la memeria; mas este insigne Frances consiguió formar un plan, que han seguido despues la mayor parte de los que profesan este estudio. CARLOS LINNEO, famoso Botánico de Suecia, no quedando satisfecho de este método, colocó los géneros en los estambres de las plantas, mudó los vocablos, hízolas de dos sexôs, y alteró de manera este estudio con tantas divisiones, que es suma la confusion que reyna en sus escritos. Nuestro QUER, que si hubiera sido tan aventajado en las partes que se requieren para ser Escritor, como lo era en el conocimiento de las plantas, se hubiera colocado en igual elevacion que Tournefort y Linneo, da extensa razon de estos métodos, y descubre admirablemente los defectos de Linneo, entre los quales no es el menor haber hecho un sistema con que no se puede hallar conformidad entre los Botánicos antiguos y modernos, ni en los nombres, ni en los caractéres para conocer las plantas[a]. Así que en esta parte tan importante de la Física, reyna hoy suma confusion, y se toman por géneros y especies las cosas que no lo son por no ser esenciales á las plantas, sino solo una física particularidad de cada una de ellas; y de esto nace tenerse por de una misma naturaleza las que son muy diversas, y hallarse algunos que las tienen por de unas mismas virtudes, siendo distintísimas, al verlas colocadas baxo un mismo género. Pide, pues, este estudio mejor lógica: hacer las separaciones de las plantas por sus descripciones físicas: no señalar géneros ni especies, sino despues de muchos exámenes y observaciones, con que se aseguren las esencias y sus diversidades, y de este modo se descubrirán mejor y con mas seguridad las virtudes y propiedades de ellas, que es el fin principal de estas averiguaciones. En este último punto procedieron con harto buen método los Botánicos antiguos; en la pompa y extension del Arte han superado los modernos. En la historia de los animales sucede lo mismo. Son infinitos los géneros, especies, y diferencias que pone Brisot, imitando á los Botánicos. Lo cierto es, que los trabajos de Aristóteles en esta materia, si se mira la solidez y utilidad, exceden en grande manera á estas nuevas y magníficas producciones. Es de suma importancia para adelantar en el conocimiento de las cosas, distinguirlas bien entre sí, dividir físicamente por sus caractéres las que son diversas, no confundir jamas unas con otras; pero es menester tiento, observaciones, tiempo, y lógica para colocarlas baxo las nociones comunes de género y diferencia, así para difinirlas como para dividirlas, segun sus esencias. Considerando atentamente lo que llevamos explicado, es por demas entretenernos en dar reglas para las buenas divisiones; pues todo lo dicho se endereza á que estas se hagan con la exâctitud que prescribe la buena razon; y el advertir que los miembros de la division deben llenar el todo diviso, y que deben estos mismos excluirse entre sí, de modo que el uno no se contenga en el otro, son cosas tan claras que á qualquiera se le ofrecen con mediana atencion, sin necesitar de exemplos, ni explicaciones.

[Nota a: Quer Flor. Esp. tom. I. pág. 303. y sig.]