I

Non me culpedes si he fecho

mi justicia y mi deber,

magüer que siendo pequeño

me nombraste por jüez.

Entre todos me escogistes

por de más madura sién,

porque ficiese derecho

de lo fecho mal y bien.

Non fagáis desaguisado

si al robador enforqué,

que en homes este delito

no causa ninguna prez.

Como de veras me pago,

de las burlas non curé,

que el que pugna por la honra

enemigo d’ella fué.

Atended que la justicia,

en burlas y en veras, fué

vara tan firme y derecha

que non se pudo torcer.

Verdad, entre burla y juego,

como es fija de la fe,

es peña que al agua y viento

para siempre está de un sér.

Miémbraseme que mi abuelo,

en buen siglo su alma esté,

muchas veces me decía

aquesto que agora oiréis:

«El home en sus mancebías

siempre debiera aprender

á facer siempre derecho

cuando en más burlas esté.»

Así fice esta vegada;

yo cuido que fice bien,

que sigo un abuelo honrado

que nadie se quejó dél.—

Esto decía Rodrigo

afinojado ante el Rey,

delante los que juzgaba

antes de los años diez.