VIII

Reyes moros en Castilla

entran con gran alarido;

de moros son cinco reyes,

lo demás mucho gentío.

Pagaron por junto á Burgos,

á Montes-d’Oca han corrido,

y corriendo á Belforado,

también á Santo Domingo,

á Nájera y á Logroño,

todo lo habían destruído.

Llevan presa de ganados,

muchos cristianos cautivos,

hombres muchos y mujeres

y también niñas y niños.

Ya se vuelven á sus tierras

bien andantes y muy ricos,

porque el Rey ni otro ninguno

á quitárselo han salido.

Rodrigo, cuando lo supo

en Vivar, el su castillo,

mozo es de pocos días,

los veinte años no ha cumplido.

Cabalga sobre Babieca

y con él los sus amigos;

apellidara á la tierra:

mucha gente le ha venido.

Gran salto diera en los moros;

en Montes-d’Oca, el castillo,

venciera todos los moros

y prendió los reyes cinco.

Quitárales la gran presa

y gentes que iban cautivos;

repartiera las ganancias

con los que le habían seguido;

los reyes trajera presos

á Vivar, el su castillo;

entrególos á su madre,

ella los ha recibido,

soltólos de la prisión,

vasallaje han conocido,

y á Rodrigo de Vivar

todos lo han bendecido.

Loaban su valentía;

sus parias le han prometido;

fuéronse para sus tierras

cumpliendo lo que habían dicho.