XXV

Doliente se siente el Rey,

este buen rey don Fernando;

los piés tiene hacia el oriente

y la candela en la mano.

Á su cabecera tiene

arzobispos y perlados,

á su man derecha tiene

á sus hijos todos cuatro.

Los tres eran de la Reina

y el uno era bastardo:

ese que bastardo era

quedaba mejor librado.

Arzobispo es de Toledo,

maestre de Santiago,

abad era en Zaragoza,

de las Españas primado.

—Hijo, si yo no muriera

vos fuérades Padre Santo,

mas con la renta que os queda

vos bien podéis alcanzarlo.—

Ellos estando en aquesto

entrara Urraca Fernando,

y vuelta hacia su padre

d’esta manera ha fablado.