XXXI

Apenas era el Rey muerto

Zamora ya está cercada;

de un cabo la cerca el Rey,

del otro el Cid la cercaba.

Del cabo que el Rey la cerca

Zamora no se da nada.

Del cabo que el Cid la aqueja

Zamora ya se tomaba.

Doña Urraca en tanto aprieto

asomóse á una ventana,

y allí de una torre mocha

estas palabras fablaba.