EL CADALSO

La aurora asomaba

lejana y siniestra.

El lienzo de Oriente

sangraba tragedias

pintarrajeadas

con nubes grotescas.

. . . . . . . . . . . .

En la vieja plaza

de una vieja aldea,

erguía su horrible

pavura esquelética

el tosco patíbulo

de fresca madera...

La aurora asomaba

lejana y siniestra.