| Páginas. |
| Advertencia preliminar. | [v] |
| Libro primero—
Capítulo LXXXIII. | [1] |
| Cap. LXXXIV. | [5] |
| Cap. LXXXV. | [9] |
| Cap. LXXXVI. | [12] |
| Cap. LXXXVII. | [16] |
| Cap. LXXXVIII. | [20] |
| Cap. LXXXIX.—En el cual se tracta como el Almirante envió
á un Alonso de Hojeda con 15 hombres á descubrir la tierra,
y saber de las minas de Cibao.—Como recibian los indios á
los cristianos con mucha alegría.—Volvió Hojeda con nuevas
de oro.—Alegróse el Almirante y toda la gente.—Como despachó
el Almirante, de los 17, los 12 navíos para Castilla,
con la relacion larga para los Reyes; y á quién envió por
Capitan dellos, etc. | [24] |
| Cap. XC.—En el cual se tracta como el Almirante salió por la
tierra, con cierta gente española.—Dejó la gobernacion de la
Isabela á su hermano D. Diego.—Como salió en forma de
guerra, y así entraba y salia en los pueblos para mostrar su
potencia y poner miedo en la gente indiana.—Como se quiso
amotinar un contador, Bernal de Pisa, y hurtar ciertos navíos.—Los
recibimientos que hacian los indios al Almirante
y á los cristianos.—De su bondad y simplicidad en la manera
que tenian.—De la hermosura de la vega á que puso nombre
la Vega Real.—Los rios tan grandes y hermosos que habia, y
el oro que en ellos se hallaba, etc. | [27] |
| Cap. XCI.—En el cual se tracta como el Almirante subió á la
provincia de Cibao, y de la etimología della, segun la lengua
de los indios; de su hermosura, puesto que es aspérrima; los
admirables y graciosísimos rios que tiene; los pinos infinitos
de que está adornada; de su sanidad, salubérrimas aguas y
aires, y alegría; del grandor della.—De los recibimientos y
servicios que los indios en los pueblos le hacian.—Como en
un gracioso rio y tierra halló minas de oro y de azul, y de
cobre, y de ámbar, y especería.—Edificó una fortaleza.—De
unos nidos de aves que hallaron en las cavas que hicieron,
de que el Almirante se admiró, de lo cual tomó ocasion el
auctor de decir como pudieron estar sin podrirse, y descubre
muchos secretos de naturaleza.—Colige argumento de ser antiguas
en estas tierras estas gentes. | [33] |
| Cap. XCII.—En el cual se tracta como halló el Almirante la
gente cristiana muy enferma, y muerta mucha della.—Como
por hacer molinos y aceñas compelió á trabajar la gente, y por
la tasa de los mantenimientos, que ya muy pocos habia, comenzó
á ser aborrecido, y fué principio de ir siempre su estado
descreciendo y áun no habiendo crecido.—De los que mucho
daño le hicieron fué fray Buil, el legado que arriba se
dijo.—Persuádese no tener hasta entónces el Almirante culpas
por qué lo mereciese.—Dícense muchas angustias que
allí los cristianos, de hambre, padecieron, y como morian
cuasi desesperados.—De cierta vision que se publicó que algunos
vieron.—Como vino mensajero de la fortaleza que un
gran señor venia á cercarla.—De lo que el Almirante por
remedio hizo. | [40] |
| Cap. XCIII.—En el cual se tracta como Alonso de Hojeda salió
de la Isabela con 400 hombres, para poner miedo á la gente
de la tierra y sojuzgarla.—Como en llegando á un pueblo,
pasado el Rio del Oro, prendió un Cacique y señor, y á su
hermano y sobrino por una cosa que hizo un indio.—Como
cortó las orejas á un vasallo del mismo Cacique en su presencia.—Como
condenó á muerte á los mismos, Cacique, hermano
y sobrino.—Dánse razones como ya tenian los indios
justa guerra contra los cristianos.—Cuán culpable fué deste
hecho el Almirante, y cuan al revés entró y comenzó en estas
tierras del camino de la ley evangélica, etc. | [45] |
| Cap. XCIV.—En el cual se tracta como el Almirante determinó
de ir á descubrir, como los Reyes le habian mucho encargado,
cuando volvió el segundo viaje.—Como constituyó un
Presidente y un Consejo para el regimiento desta isla.—Como
partió de la Isabela y llegó á Cuba, por la parte del Sur.—Llegó
á surgir á un puerto.—Vinieron á los navíos muchos
indios á traer á los cristianos de lo que tenian, estimando que
habian venido del cielo.—Como desde allí descubrió la isla de
Jamáica; púsole nombre Santiago.—Salieron muchas canoas
de indios, con alegría, para los navíos.—En un puerto salieron
de guerra, queriendo impedir á los cristianos la entrada.—Como
lo hacian con razon y justicia.—Como los cristianos
asaetearon á ciertos indios, y cuan mal hecho fué, y como no
se habian de ganar por esta vía.—Como no se han de hacer
males por algun fin bueno, aunque salgan dellos bienes. | [49] |
| Cap. XCV.—En el cual se cuenta como el Almirante dejó á Jamáica
y tornó sobre la isla de Cuba.—De un indio, que, dejados
sus parientes, llamando, se quiso ir con los cristianos.—Como
yendo por la costa de Cuba abajo tuvo grandes aguaceros
y bajos para encallarle los navíos, donde padecieron
grandes trabajos y peligros.—Hallaron infinitas islas pequeñas;
púsoles nombre el Jardin de la Reina.—Vieron unas
aves coloradas de la manera y hechura de grullas.—Vieron
grullas, muchas tortugas, y de cierta pesquería dellas.—De
la mansedumbre de los indios.—Toparon otros indios mansísimos.—Detuvo
uno.—Informóle ser isla Cuba, y nuevas que
le dió de un Cacique que habla por señas á su gente, sin ser
mudo.—De otros peligros que por allí padecieron. | [54] |
| Cap. XCVI.—En el cual se tracta como determinó el Almirante
dar la vuelta para la Española.—De las leguas que descubrió
de Cuba.—Que halló por las reglas de la Astronomía,
como se halló de Cáliz tantas otras por la esfera.—Encalló
con los navíos, padeció grandes angustias.—Del olor de estoraque
que sintieron.—De un indio viejo que vino á hablar al
Almirante, y de un teológico razonamiento que le hizo cerca
de la otra vida; cosa es muy notable, aunque breve, por ser
dicha por un indio. | [59] |
| Cap. XCVII. | [64] |
| Cap. XCVIII. | [68] |
| Cap. XCIX. | [70] |
| Cap. C. | [72] |
| Cap. CI. | [78] |
| Cap. CII. | [82] |
| Cap. CIII.—En el cual se tracta de la llegada á Castilla, con
los 12 navíos, de Antonio de Torres. | [90] |
| Cap. CIV. | [96] |
| Cap. CV. | [101] |
| Cap. CVI. | [105] |
| Cap. CVII. | [108] |
| Cap. CVIII. | [113] |
| Cap. CIX. | [116] |
| Cap. CX. | [120] |
| Cap. CXI. | [124] |
| Cap. CXII. | [128] |
| Cap. CXIII. | [134] |
| Cap. CXIV. | [138] |
| Cap. CXV. | [143] |
| Cap. CXVI. | [147] |
| Cap. CXVII. | [150] |
| Cap. CXVIII. | [155] |
| Cap. CXIX. | [160] |
| Cap. CXX. | [164] |
| Cap. CXXI. | [170] |
| Cap. CXXII. | [176] |
| Cap. CXXIII. | [180] |
| Cap. CXXIV. | [184] |
| Cap. CXXV.—Este capítulo prosigue las mercedes que los Reyes
le hicieron este año de 1497. | [190] |
| Cap. CXXVI. | [196] |
| Cap. CXXVII. | [201] |
| Cap. CXXVIII. | [207] |
| Cap. CXXIX. | [212] |
| Cap. CXXX. | [220] |
| Cap. CXXXII. | [226] |
| Cap. CXXXIII. | [231] |
| Cap. CXXXIV. | [237] |
| Cap. CXXXV. | [241] |
| Cap. CXXXVI. | [245] |
| Cap. CXXXVII. | [253] |
| Cap. CXXXVIII. | [259] |
| Cap. CXXXIX. | [264] |
| Cap. CXL. | [268] |
| Cap. CXLI. | [275] |
| Cap. CXLII. | [280] |
| Cap. CXLIII. | [286] |
| Cap. CXLIV. | [290] |
| Cap. CXLV. | [297] |
| Cap. CXLVI. | [302] |
| Cap. CXLVII. | [307] |
| Cap. CXLVIII. | [310] |
| Cap. CXLIX. | [314] |
| Cap. CL. | [318] |
| Cap. CLI. | [322] |
| Cap. CLII. | [326] |
| Cap. CLIII. | [329] |
| Cap. CLIV. | [335] |
| Cap. CLV. | [340] |
| Cap. CLVI.—El cual trata del principio de donde hobo su orígen
y procedió el repartimiento de los indios, que llamaron
despues encomiendas, que han destruido estas Indias, donde
se prueba que nunca los indios jamás se dieron para que los
españoles los enseñasen, sino para que se sirviesen dellos y
aprovechasen. | [346] |
| Cap. CLVII. | [352] |
| Cap. CLVIII. | [355] |
| Cap. CLIX. | [360] |
| Cap. CLX. | [366] |
| Cap. CLXI. | [372] |
| Cap. CLXII. | [377] |
| Cap. CLXIII. | [381] |
| Cap. CLXIV. | [389] |
| Cap. CLXV. | [397] |
| Cap. CLXVI. | [402] |
| Cap. CLXVII. | [409] |
| Cap. CLXVIII. | [416] |
| Cap. CLXIX. | [421] |
| Cap. CLXX. | [428] |
| Cap. CLXXI. | [435] |
| Cap. CLXXII. | [441] |
| Cap. CLXXIII. | [448] |
| Cap. CLXXIV. | [453] |
| Cap. CLXXV. | [460] |
| Cap. CLXXVI. | [466] |
| Cap. CLXXVII. | [472] |
| Cap. CLXXVIII. | [477] |
| Cap. CLXXIX. | [482] |
| Cap. CLXXX. | [488] |
| Cap. CLXXXI. | [496] |
| Cap. CLXXXII. | [501] |
| Cap. CLXXXIII. | [511] |