En la Historia.

Pero también nos trajiste cosecha de grandes hombres. El día 3 nos diste al Marqués de la Concordia (1743); el 5 al economista Adam Smith (1723); el 6 creaste al gran Corneille, Príncipe de los trágicos franceses (1606), y bautizaste á Velázquez, rey de nuestros pintores (1599); el día 8 no te pareció bien dar uno solo, y nos echaste dos: el ingeniero inglés Stephenson (1781), y el orador español Olózaga (1805). El 10 vinieron un marino francés, Duguay-Trouin (1673), y el predicador Flechier (1632). El 11, entre la opulencia de la primavera andaluza, llena de luz, flores, aires tibios, arroyos murmuradores y poesía, Córdoba sonrió, y le diste á Góngora (1561). El 12 aumentaste con Arjona (1771) el número de los poetas menores. El 13 concediste á Young, melancólico cantor de las Noches (1773). Pero estos dones te parecían mezquinos, y el 15 dijiste con orgullo: «allá va eso,» y nació en Holanda Rembrandt (1606). Para que los españoles no nos enojáramos, nos regalaste el 17 á Espoz y Mina (1781). Los ingleses, que no querían ser menos, recibieron el 18 á Castelreagh (1769). Pero tú querías halagar á Francia en aquella semana, y en un solo día, el 19, le diste á su primer prosista, Pascal (1623), y á Lamennais (1782), y el 20 á Leconte (1812) y el 21 á RoyerCollard (1763) y el 22 á Delille (1758). ¡Ay! Comprendiste que á Alemania no le habías dado nada, y el mismo día 22 la obsequiaste con Guillermo Humboldt (1767). Mehul (1763) y Malborough (1650) fueron regalitos del día 24; Carlos XII (1682) del 27.

Reservabas, sin embargo, tus mejores dones para los últimos días, y el 28 dijiste á la humanidad: «Ahí tienes á Rousseau» (1712). En un solo día, el 29, ¡fecundidad asombrosa! hiciste tres obras maestras, que se llamaron: Rubens (1577), Leopardi (1798) y Bastiat (1801). El mundo insaciable pedía más, y el 30 le otorgaste un Emperador, Pedro el Grande (1672), y un artista, Horacio Vernet (1789).

Problema: dada tu fecundidad para producir grandes hombres, ¡oh Junio! si hubieras tenido treinta y un días, ¿á quién nos hubieras dado en el último? Ese hombre que no ha nacido, ¿quién es? ó mejor, ¿quién sería?


Pero también has matado gente. El 1.° te llevaste á Berthier; el 2 á D. Alvaro de Luna; el 4 á Laura, la novia de Petrarca; el 5 á Egmongt y Horn; el 8 á Jorge Sand; el 10 á Camôens; el 11 á Bacon; el 12 á Xavier de Maistre; el 14 á Kleber; el 17 á D. Fermín Caballero; el 21 á Moratín; el 24 á Zumalacárregui; el 25 á Monseñor D'Affre; el 26 á Pizarro; el 27 al Marqués del Duero, y el 28 á Guillén de Castro. Has segado, hermanito, has segado bastante. Esto prueba que tienes días tristes. Muchos cayeron en ellos. En cuanto á mi, deseo que me dejes para tu 31.

Madrid, 1876.