Advertencias

En cuanto se han sentado a la mesa las señoras se quitan los guantes y despliegan la servilleta, mientras los caballeros la despliegan a su vez.

No se desdobla la servilleta en toda su extensión, sino en una sola faja.

Si una señora necesitase de algún tiempo para quitarse los guantes, cuidará que el criado pueda servirle la sopa sin verse obligado a esperar ni a hacer esperar a los demás.