Horas y días de visita

Las visitas se hacen por la tarde de cuatro a siete; la hora de cuatro a cinco es la más ceremoniosa, la de cinco a seis la de menos cumplido, y la de seis a siete amistosa y de confianza.

Si no hay intimidad, ha de hacerse la visita precisamente el día en que la casa tiene costumbre de recibir. En el caso de no haberlo señalado, todos son buenos menos los festivos. Solo por motivos muy especiales pueden hacerse visitas antes del mediodía, aun cuando haya intimidad.