Peticiones


L

Las peticiones, por lo mismo que en ellas se solicita algo, han de ser muy respetuosas, sobresaliendo la modestia, pues el orgullo y vanidad sientan mal en todas ocasiones, y más en quien pide. Ha de cuidarse de que la modestia no degenere en afectada humildad, porque esta puede confundirse con la bajeza. La letra ha de ser clara, pues la letra mala indica que no se guarda a la persona a quien la petición se dirige toda la consideración que se merece, ya que no se ha cuidado de que hubiese belleza en la escritura. También son irrespetuosos los borrones, raspaduras y enmendados, que equivalen en los escritos a la falta de aseo en las personas. Al redactarse, hay que tener en cuenta que el laconismo y la claridad son dos grandes cualidades que distinguen al que las posee.

El espacio que se deja al principiar y al terminar cada página, es igualmente prueba de respeto, pues el llenar la hoja revela mal gusto y mezquindad. También la supresión de la rúbrica es señal de respeto.