Precedencia

La precedencia es un punto importantísimo de la etiqueta, que hay que observar en los convites.

Es regla invariable que el anfitrión acompañe al comedor a la señora a quien deba más respeto con motivo de su posición social o de sus años, y que el caballero de rango más elevado acompañe a la señora de la casa.

Esta regla sufre excepción en el caso de que el caballero o la señora de mayor jerarquía sean parientes de la casa, pues entonces se prescinde de su rango por cortesía a los demás convidados.

La pareja del dueño sale la primera y van siguiendo las demás parejas, siendo la última la de la señora.

El anfitrión debe indicar a cada caballero, poco después de su llegada, a cuál de las señoras presentes habrá de acompañar al comedor.

No es permitido a un invitado escoger la señora a quien prefiere acompañar; es simplemente cuestión de precedencia.

Si surgiere alguna dificultad con respecto al orden en que los convidados han de seguir al dueño de la casa, la señora, sabiendo la precedencia correspondiente a cada uno de los invitados, indicará a cada caballero su lugar o turno en el desfile, y este ofrecerá al momento su brazo a la señora que le hubiese sido designada como pareja.

Si ocurriera el caso de tener que ceder su derecho de precedencia un caballero o una señora, corresponde ceder a aquel.

No cederá su derecho de precedencia ni la señora acompañada del anfitrión, ni el caballero que haga pareja con una señora de edad.

Siempre es el brazo derecho el que un caballero debe ofrecer a la señora para conducirla al comedor, y es muy regular que en el camino entable conversación con alguna frase atenta.

Si en un convite faltaren dos o tres caballeros, las señoras de rango superior serán acompañadas por los que hubiesen concurrido, siguiendo después solas las restantes señoras.

Semejante situación debe prevenirse en lo posible; pero a veces resulta inevitable, especialmente cuando no han podido hacerse las invitaciones con suficiente antelación.

Si faltase únicamente un caballero, correspondería a la huéspeda ir sola después de la última pareja.