Traslación del cadáver
Para enterrar lejos del punto del fallecimiento a un cadáver, se le coloca en un ataúd de plomo, revestido de otro de roble, y se pide a las autoridades el permiso de traslación.
Cuando se celebra el aniversario de la muerte de una persona, el día de la ceremonia es de duelo para la familia, y así toda reunión bulliciosa, o todo acto que produzca algún goce, es impropio, contrario a todo sentimiento de humanidad y un ultraje que se hace al difunto. Por lo mismo que en este día se renueva el dolor de la familia, es natural que algunos de sus parientes y amigos más inmediatos la visiten y la acompañen.