ESCENA PRIMERA

EDUARDA y DON ACISCLO

Al levantarse el telón, aparece la escena sola. A poco se ve por la ventana del huerto a doña Eduarda que viene acongojada, huyendo. La sigue, jadeante y ansioso de amor, don Acisclo; ella le rechaza de un empujón y entra indignada en escena por la puertecilla del foro.

Eduarda

¡No, no!... ¡Por Dios, quieto!... (Huye de él, que entra siguiéndola.) ¡Déjeme usted o demando auxilio! (Toda la escena en voz baja y emocionada.)

D. Acisclo

¡Es que me tie usté loco!

Eduarda

Respete usté que soy casada.

D. Acisclo

¡Y a mí qué me importa!

Eduarda

¡Qué cínico!... ¿Pero y mi marido y su mujer?...

D. Acisclo

He dicho que na me importa. (Intenta ir hacia ella.) ¡Esos ojos me tien trastornao y!...

Eduarda

(Con cómica energía.) ¡Atrás!

D. Acisclo

Pero, Eduarda, si es que...

Eduarda

(Heroicamente.) ¡Si da usted un solo paso, me secciono la carótida con el raspador!

D. Acisclo

(Asustado.) ¡Eduarda!

Eduarda

¡Atrás!... ¡O me ve usted tinta en sangre! (En uno de sus ademanes, mete los dedos en el tintero.)

D. Acisclo

¿Tinta?

Eduarda

¡Tinta! (En un ademán trágico, vuelca el tintero.)

D. Acisclo

¡Por Dios, el tintero!

Eduarda

¡Nada me importa! ¡Mi honor ante todo!

D. Acisclo

Pero si yo...

Eduarda

¡Es usted un miserable!... ¡Estar yo tranquilamente en la huerta cogiendo manzanas, subida a la escalera y de pronto sentir!... ¡Oh, qué vergüenza! (Llora.)

D. Acisclo

Es que creí que se caía usté.

Eduarda

¿Y me iba usted a sujetar con dos dedos? (Acción de dar un pellizco.)

D. Acisclo

Cuando una persona se cae...

Eduarda

Cuando una persona se cae, se la sostiene, pero no se la retuerce... ¡Y de dónde se me ha retorcido a mí! Que... ¡Ah, si lo supiera mi Régulo! ¡Oh, Régulo, Régulo!

D. Acisclo

Y usté, Eduarda, por qué no quie ser una miaja complaciente y...

Eduarda

(Con altivez.) ¡Basta de indignidades!... Déjeme usted salir.

D. Acisclo

(Con pasión.) Salga usté, pero no será sin que antes... (Intenta sujetarla para darla un beso.)

Eduarda

(Rechazándole.) ¡No, nunca!... ¡Socorro! (Le muerde la mano.)

D. Acisclo

(Retorciéndose de dolor.) ¡Rediez, qué bocao en el dedo! ¡Se me ha comido la yema!

Eduarda

¡Canalla, seductor! ¡¡Satírico!! (Vase puerta izquierda.)

D. Acisclo

(Intenta sujetarla antes que se marche.) Eduarda... Eduarda... (Luchan brevemente. Ella le rechaza y le coge con la puerta la americana, dejándole sujeto. Aterrado.) ¡Atiza! ¡La americana con la puerta!... ¡Cogido por el vuelo! (Suplicante.) ¡Por Dios, Eduarda, abra usté, que estoy cogido! ¡Eduarda!... ¡El vuelo!... ¡Eduarda!...