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Jaba.—La especie de canasto para trasportar la jamaca y otros objetos, puestos al extremo de un palo y llevado al hombro. Véase haba.
Jabacoa.—Lugar de Cuba. Bachiller y Morales (Ob. cit. p. 307) dice, que es un río de Puerto Rico. No hay tal cosa. El río de Arecibo se llamaba aún, en 1582, Abacoa, pero sin j. Véase esta palabra.
Jácana.—Un barrio de Yauco y otro de Yabucoa, en Puerto Rico.
Jacaboa.—Barrio y río de Patillas, en Puerto Rico.
Jacaguas.—Río que corre por Juana Díaz, en Puerto Rico. Antiguamente formaba el límite, al S. de la Isla, del Partido de San Juan, en oposición al otro llamado Partido de San Germán. El límite al N. era el río de Camuy. Hoy divide dicho río los límites de Coamo y Guayama.
Jagua.—Arbol frutal. En Venezuela es llamado caruto; y en otras partes de la América meridional Genipa. (Genipa americana). Las Casas escribe Xagua; y dice: “el zumo de la fruta es blanco é poco á poco se hace tinta muy negra con que teñían los indios algunas cosas que hacían de algodón é nosotros escribíamos.” Dice Oviedo: “para pelear, y parecer gentiles hombres, píntanse con jagua, que es la fruta de un árbol, de que hacen una tinta negra.” Puerto de Cienfuegos, en Cuba.
Jagiiey.—Deposito de agua dulce. Un barrio de Aguada y otro de Rincón, en Puerto Rico. También se llama jagiiey en Puerto Rico al ficus laurifolia.
Jagual.—Lugar de la vega de Arecibo, en Puerto Rico.
Jáiba.—Cangrejo de río. Las Casas escribe xayba.
Jaina.—Lugar y río de Santo Domingo. Las Casas anota Hayna. Las minas de oro de Jaina fueron las primeras que se beneficiaron en el Nuevo Mundo. Miguel Díaz había abandonado el fuerte de Navidad por haber herido en una riña á un compañero; y en su huida llegó sin contratiempo á la margen oriental del río Ozama, donde vivía la cacica viuda del régulo Cayacoa. Díaz hizo amistad con la india, la tomó por mujer y supo por ella la existencia de oro en la región comprendida desde Jaina arriba hasta Bonao. Díaz dió parte del hallazgo al Almirante, quien envió á su hermano Bartolomé y á Francisco de Garay á tomar informes. Se construyó un fortín; y el 4 de Agosto de 1496 se puso la primera piedra de Nueva Isabela, que luego se llamó Santo Domingo, hasta 1504, que un huracán destruyó la población, cuyas ruinas existen todavía con el nombre de Torrecillas. La nueva ciudad de Santo Domingo fué edificada por Ovando al lado opuesto del río.
Jaibón.—Río de Santo Domingo, tributario del Yaque del Norte.
Jabiya.—Arbol que da una almendra emeto-catártica. (Hura crepitans).
Jamayca.—Pedro Mártir (Déc. 1ª lib. III, c. III) dice: “al lado meridional de Cuba encontró el Almirante primeramente la isla que los indígenas llaman Jamayca”. En la información que Colón hizo practicar ante el escribano de la nave que él capitaneaba, cuando reconoció el sur de Cuba, se lee: “y siguió la costa della (Cuba) al occidente de la parte del Austro, para ir á una isla muy grande, que los indios llaman Jamayca, la qual falló, después de haber andado mucho camino, é le puso por nombre la Isla de Santiago.” Significa: Lugar grande con agua. Ja, por gua, equivalente á he aquí; ma, grande; y por ní, agua; ca por coa, lugar, sitio.
Jan-jan.—Sí.
Jarabacoa.—Sierras del Cibao, de Santo Domingo, coronadas de pinos.
Jaragua.—Uno de los cacicazgos principales de Santo Domingo. Llevaba también el nombre de Aniguayagua. Estaba situado al O. y S. O. Era su régulo Bojekio. Comprendía á Hanigagía, Yaquino, Yaguana, Guacayarina, Cahaya y la islita Guanabo. Las Casas escribe Xaragua. Anotamos, de paso, que al hablar de La Española en su período indígena la llamamos indistintamente Santo Domingo ó Haytí, sin fijarnos en los límites posteriores de estas dos Repúblicas, que constituyen hoy dos nacionalidades distintas.
Jaruco.—Puerto de Cuba. Dice el capitán Bernal Díaz del Castillo al narrar la Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva España: “nos hicimos á la vela en el puerto de Jaruco, que ansí se llama entre los indios, y es de la banda del Norte”.
Jaimiquí.—Arbol de Cuba. (Achras).
Jataca.—Vasija hecha de jigiiero, en Puerto Rico. Corrupción de Guataca.
Jatibonico.—Véase Hatibonico.
Jauca.—Barrio y río de Utuado, en Puerto Rico.
Jayuya.—Lugar poblado en los campos de Utuado, en Puerto Rico. Corrupción de Guayuya, de guayo y ya por yara, sitio. Lugar de guayos.
Jayabacaná.—Arbol.
Jején.—Mosquito pequeño, que al clavar su aguijón produce un molesto escozor. Las Casas escribe xexén.
Jeniquén.—Una variedad de maguey.
Jiba.—Bosque. Un arbusto. (Erithroxylum).
Jibara.—Lugar y puerto de Cuba. De donde procede nuestro vocablo criollo jíbaro, esdrújulo aplicado al hombre del monte, al campesino. En Cuba se usa como adjetivo, y se dice perro jíbaro, por alzado, como sinónimo de montaraz. La palabra jíbaro está compuesta de la radical indo-antillana jiba, monte, y ro por ero, que, como sufijo en español, equivale á hombre.
Jibe.—El cedazo indígena. Dice Las Casas: “tienen un cedazo, algo más espeso que un hornero con los que aechan el trigo en Andalucía, que llaman híbiz, hecho de unas cañitas de carrizo muy delicadas; é allí desboronan aquella masa (la yuca rallada), la qual como está seca, é enjuta, sin el zumo que tenía, luego se desborona con las manos, é pasada por el híbiz, queda muy cernida é muy buena harina”.
Jicaco.—Véase Hicaco.
Jico.—El cordel ó cabuya para sostener la jamaca. Los cronistas escriben híco.
Jicotea.—Tortuga de agua dulce. Las Casas anota hycotea y Oviedo hicotea.
Jicaya.—Río de Magua, en Haytí.
Jibiría.—La sandía.
Jigiiera.—Véase Higiiera.
Jíquima.—Bejuco leguminoso.
Jiquilete.—Añil silvestre. (Indigofera argentea).
Jiguaní.—Lugar de Cuba. Significa El alto del río; y no Río del Angel, como trae Bachiller y Morales, en la p. 311 de la Ob. cit. tomándolo de Noda.
Jimagua.—Gemelo.
Jima.—Río del territorio de Magua, en Haytí.
Jícara.—El vocablo es de orígen mexicano, de Xicatli.
Jipato.—El señor Bachiller y Morales (Ob. cit. p. 311) trae la palabra como procedente de hipa ó xipa. Error. Jipato viene de Hepático, del latín hepar, hepatis, el hígado. Los ictéricos se ponen amarillos y los cloro-anémicos también, y el vocablo se generalizó para todos los pacientes de color quebrado, amarilloso. De hepático procedió hipatico y jipato.
Jobo.—Arbol frutal. (Spondias lutea). Oviedo escribe hobo, Las Casas hovo, y Fray Román Pane mirabolano. Un puerto de la costa S. de la isla de Puerto Rico.
Jobabo.—Río de Puerto Príncipe, en Cuba.
Jocabunagus maorocon.—El dios protector de Haytí. Casi todos los nombres indígenas del manuscrito de fray Román Pane, en el Informe hecho en latín por el autor, traducido luego al italiano y de éste al español, están mal consignados por los traductores y copistas. Este mismo nombre de la Divinidad haytiana lo trae Las Casas (t. v. p. 434) anotado Yocahu Vagua Maorocoti. Y nosotros escribimos Yucajú Bagua Maorocotí. Véase esta frase.
Jobobaba.—Según Pane, una cueva que estaba en las tierras del cacique Manítibuex, de donde creían los haytianos que el sol y la luna habían salido. La gruta la tenían en mucha estimación, llena de follaje y ornamentada. Tenían en ella dos zemís de piedra, del tamaño de medio brazo, á los cuales pedían los indígenas la lluvia en tiempos de sequía. Un zemí tenía el nombre de Boníaex y el otro el de Maroyú.
Josibí.—Según el señor García, el perro mudo encontrado en Haytí. En las Antillas no había ningún animal de la familia de los canes. Los conquistadores llamaron perro mudo al oso lavandero. Los indígenas le llamaban guabiniquinax.
Jocuma.—Arbol silvestre. (Bumelia salicifolia).
Jubo.—Culebra.
Jiiey.—Cangrejo de mangles.
Jutía.—Uno de los animalejos encontrados por los españoles en las grandes Antillas. Pichardo describe las variedades de Cuba. En Puerto Rico parece no la había. En el informe del bachiller Santa Clara al rey Felipe II, describiendo la isla de San Juan, en 1582, hay una palabra, por desgracia mal recogida por el copista, que induce á creer la hubiera. Dice así el cronista: “cinco leguas más arriba á la costa se halla una baya honda, buen puerto, que llaman Mosquital, mar muerta, pueden surgir en él nabios de qualquier parte, es arena limpia, haze el abrigo una ysleta que tendrá de amplio tres quartos de legua, llámase Ysla de Antías; púsosele este nombre por unos animalejos que hay en ella á modo de conejos, que se llaman dantía, tienen la cola como ratón, más corta.” Opinamos que esta dantía debe ser error de copista, por hutía, jutía. Si las hubo en Boriquén desaparecieron prontamente.