LI.
Ex.mo S.r
No se marauillará V. Ex.a de q. no aya respondido á su carta en respuesta de la merced que por mia yo habia sup.do a V. Ex.a por el Sr. Julio César, si considerase q. los muertos ni escriuen ni hablan. Tal he estado tres meses há. Agora que comienço a mouerme quise occupar todo el aliento q. he cobrado en esta mano, para q. diga esto, y quanto me animó su carta de V. Ex.a, q. sin duda aquellos fauores me han conseruado y retenido, hasta q. estos ojos bueluan a ver a V. Excelencia.
Por la m.d q. V. Ex.a me haze en lo de M.r Julio César beso mill vezes las manos, pluguiera a Dios hubiera llegado, q. me he hallado solo, y agora en la conualescencia mucho mas.
Si V. Ex.a no huuiese de venir tan presto, como lo temo, y conueniendo a la salud de V. Excelencia no dejar essos ayres, lo tomaré en paciencia, que no será poco forzar mi consuelo a ello. Sup.co a V. Ex.a mande sea despachado quanto mas presto.
Mill mudanças aurá entendido V. Ex.a de España por allá, pues acá han llegado con muchas particularidades, que ponen espanto aun a los que conoscen las mudanças de Cortes de Príncipes, y de sus rebueltas quando mas dormidos paresce q. Están. No es para papel dezir mas sobresto.
Al Sr. Zamet dí las saludes de parte de V. Excelencia; de mí no sé nada sino q. de cualquier manera con la llegada de don Baltasar de Çúñiga, o buelta por mejor dezir, espero alguna resolucion, y por lo menos desengaño, y este el término q. he puesto a este encanto, como lo escriuí ayer al Rey Christir.mo, como q. me echaré a biuir y morir sin mas padescer los tormentos de Esperança humana q. aunque las conozco, y sus engaños, he tenido por obligacion hacer esta última prueua, porque vea el mundo q. no quedó por bizarría ni falta de todas justificaciones en quanto en mí ha sido. Y con esto entregaré á Dios el juicio último.
El Guarde la Ex.a persona de V. Ex.a como yo deseo. De París á 26 de Abril, 1607.
De V. Ex.a Sieruo perpetuo.—Ant. Perez.
(En la cubierta.) Al Ex.mo Sr. El Condestable, mi Señor.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 11. Colección Morel Fatio, núm. XXXIX. Las mudanzas de España que ponen espanto, aluden á los escritos que circularon contra la corrupción del Gobierno y de la corte, dirigidos singularmente á la censura del tráfico que hacían Pedro Franqueza y Rodrigo Calderón, hechuras del de Lerma.