XLVII.
Ex.mo Sr.
Supp.co a V. Ex.a se acuerde de pensar un poco en si seria bien hazer algun officio en las cosas mias y de mi Hijo, q. penden en Roma, con el nuevo Papa, tan afficionado a esta Mag.d, del tiempo q. fué aquy Legado, y tan obligado agora en su Eleccion.
O sy será bien no mouer agora nada hasta ver que viene de mi muger, q. en tantas esperanzas me entretiene, pues aún no está tan cerca la partida de Mos de Neuers.
Embio a V. Ex.a vnos guantes de Perro, mucho más delgados, y más anchos, q. los q. le lleué la otra noche. Y crea V. Ex.a q. de mi sangre y pellejo haria yo medicina para su salud. Pero el pellejo está muy arrugado de viejo, y de desnudo de carne, y es grossero como su dueño: y la sangre tostada de la Melancholía de mi fortuna. Condiciones no a propósito para esa indisposicion.
Señor, Señor, si mis señoras la Condesa de Ubernia, y duquesa de Ventador auisasen a V. Ex.a q.e les he embiado de aquellos guantecillos, y q. a Madama la Condesa he escripto vn papel con ellos, lleno de Amores, séanme ellos mismos testigos q. no son sino amores del Alma, q. merescen premio, no castigo.
De V. Ex.a sieruo y Boticario.—Ant. Perez.
A v de Mayo. 1605.
(Sobrescrito.) Al Condestable de Francia, mi señor.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 66. La Condesa de Ubernia y la Duquesa de Ventador, hijas del Condestable; los ángeles de pocos pimpollos de la carta XVI. El papel lleno de amores es la 8, parte II, Colec. Ochoa.
Boticario es otra de las palabras de que sacó partido Antonio Pérez en el tiempo en que se dedicó á rectificar áloes, adobar con ámbar, hacer pastillas, polvos y aguas de olor: si los boticarios de París lo supiesen (dice, parte II, carta 117), se conjurarían contra él, por usurpador del oficio. Por servir á Mad. Andraga, se había hecho boticario (parte II, carta 76); boticario se había hecho por servir á un veneciano, siendo oficio que si la fortuna le apretara más, no ejercería aunque le faltase pan; tan enemigo era de misturas y composturas, que él era real en todo, ó sea natural (parte I, carta 116).
Parece deducirse de los ensayos y agasajos á que los destinaba, que la industria de perfumería, como la de los guantes, estaba por entonces más adelantada en España que en Francia, viniendo en cierto modo á acreditarlo un despacho del Rey Felipe III al Embajador D. Baltasar de Zúñiga en el año 1604, recomendándole cuide mucho de que no se abran en la frontera dos baúles con cosas de olor que envía á la Infanta su hermana (Arch. Nat. de París, Papiers de Simancas, K-1.451, A-58, pág. 112).
Esta carta XLVII tiene en la Colec. Morel Fatio el núm. XXXV, y anota el colector que el nuevo Papa de referencia era León XI, elegido el 1.º de abril de 1605, muerto el 27 del mismo mes. Las damas, Carlota de Montmorenci, mujer de Carlos de Valois, Conde de Auvergne, y Margarita de Montmorenci, casada con Anne de Lévis, Duque de Ventadour.