CANCIÓN PRIMERA
Si a la región desierta, inhabitable
por el hervor del sol demasiado,
y sequedad de aquella arena ardiente;
o a la que por el hielo congelado
y rigurosa nieve es intratable,5
del todo inhabitada de la gente,
por algún acidente
o acaso de fortuna desastrada,
me fuésedes llevada,
y supiese que allá vuestra dureza10
estaba en su crueza,
allá os iría a buscar, como perdido,[297]
hasta morir a vuestros pies tendido.[298]
Vuestra soberbia y condición esquiva
acabe ya, pues es tan acabada15
la fuerza de en quien ha de esecutarse.[299]
Mirad bien que el amor se desagrada
deso, pues quiere que el amante viva
y se convierta a do piense salvarse.[300]
El tiempo ha de pasarse,20
y de mis males, arrepentimiento,
confusión y tormento
sé que os ha de quedar, y esto recelo;
¡que aún de aquesto me duelo!
Como en mí vuestros males son de otra arte,25
duélenme en más sensible y tierna parte.
Así paso la vida, acrecentando
materia de dolor a mis sentidos,
como si la que tengo no bastase;
los cuales para todo están perdidos,30
sino para mostrarme a mí cuál ando.
Pluguiese a Dios que aquesto aprovechase
para que yo pensase
un rato en mi remedio, pues os veo
siempre ir con un deseo35
de perseguir al triste y al caído;
yo estoy aquí tendido,[301]
mostrándoos de mi muerte las señales,
y vos viviendo solo de mis males.
Si aquella amarillez y los sospiros[302]40
salidos sin licencia de su dueño;
si aquel hondo silencio no han podido
un sentimiento grande ni pequeño
mover en vos, que baste convertiros
a siquiera saber que soy nacido,45
baste ya haber sufrido
tanto tiempo, a pesar de lo que basto;
que a mí mismo contrasto,[303]
dándome a entender que mi flaqueza
me tiene en la tristeza50
en que estoy puesto, y no lo que yo entiendo;
así que con flaqueza me defiendo.
Canción, no has de tener
comigo que ver más en malo o en bueno;
trátame como ajeno,55
que no te faltará de quien lo aprendas.
Si has miedo que me ofendas,
no quieras hacer más por mi derecho
de lo que hice yo, que el mal me he hecho.