IX

Señora mía, si de vos yo ausente

en esta vida turo y no me muero,[349]

paréceme que ofendo a lo que os quiero,

y al bien de que gozaba en ser presente.

Tras este, luego siento otro acidente,5

que es ver que si de vida desespero,

yo pierdo cuanto bien de vos espero,

y así ando en lo que siento diferente.

En esta diferencia mis sentidos

están en vuestra ausencia y en porfía.10

No sé ya qué hacerme en mal tamaño.[350]

Nunca entre sí los veo sino reñidos.

De tal arte pelean noche y día,

que solo se conciertan en mi daño.