EJEMPLO LI
[=Lo que contesció a un Rey cristiano que era muy poderoso et muy soberbio=]
Otra vez fablaba el Conde Lucanor con Patronio, su consejero, e díjole asi:
—Patronio muchos homnes me dicen que una de las cosas por que el homne se puede ganar con Dios es por seer homildoso, otros me dicen que los homildosos son menospreciados de las otras gentes e que son tenidos por homnes de poco esfuerzo et de pequeño corazón, et que el grand señor, quel cumple et le aprovecha ser sobervio. Et porque yo sé que ningun homne non entiende mejor que vos lo que debe facer el grand señor, ruégovos que me consejedes cual destas dos cosas me es mejor o que yo debo más facer.
—Señor Conde Lucanor—dijo Patronio—para que vos entendades qué es en esto lo mejor et vos más cumple de facer, mucho me placería que sopiésedes lo que conteció a un rey christiano que era muy poderoso et muy soberbioso.
El conde le rogó quel dijiese cómo fuera aquello.
—Señor conde—dijo Patronio—en una tierra de que me non acuerdo el nombre, había un rey muy mancebo et muy rico et muy poderoso et era muy soberbio a grand maravilla, et a tanto llegó la su soberbia que una vez oyendo aquel cántico de Sancta María que dice: «Magnificat anima mea dominum» oyó en él un vieso que dice: «Deposuit potentes de sede et exaltavit humiles» que quiere decir: «Nuestro Señor Dios tiró et abajó los poderosos soberbios del su poderío et ensalzó los homildosos». Cuando esto oyó, pesol mucho et mandó por todo su regno que rayasen este vieso de los libros, et que pusiesen en aquel lugar: «Et exaltavit potentes in sede et humilis posuit in terra» que quiere decir: «Dios ensalzó las sillas de los soberbios poderosos et derribó los homildosos.»
E esto pesó mucho a Dios, et fué muy contrario de lo que dijo Sancta María en este cántico mismo; ca desque vió que era madre del fijo de Dios que ella concibió et parió, seyendo et fincando siempre virgen et sin ningun corrompimiento, et veyendo que era señora de los cielos et de la tierra dijo de si misma alabando la humildat sobre todas las virtudes: «Quia respexit humilitatem ancillae suae, ecce enim ex hoc benedictam me dicent omnes generationes» que quiere decir: «Porque cató el mi Señor Dios la homildat de mi que so su sierva, por esta razón me llamarán todas las gentes bien aventurada.» Et asi fué, que nunca ante nin después, pudo seer ninguna mujer bien aventurada, ca por las bondades, et señaladamente por la su gran homildat meresció seer madre de Dios et reina de los cielos et de la tierra et seer Señora puesta sobre todos los choros de los ángeles.
Mas al rey soberbioso conteció muy contrario desto: ca un dia hobo talante de ir al baño et fué allá muy orgullosamente con su compaña. Et porque entró en el baño hóbose a desnuyar et dejó todos su paños fuera del baño. Et estando él bañándose envió nuestro señor Dios un ángel al baño, el cual por la virtud et por la voluntad de Dios tomó la semejanza del Rey et salió del baño et vistiose los paños del rey et fuéronse todos con él paral Alcazar. Et dejó a la puerta del baño unos pañizuelos muy viles et muy rotos como destos pobrezuelos que piden a las puertas.
El rey que fincaba en el baño non sabiendo desto ninguna cosa, cuando entendió que era tiempo para salir del baño, llamó a aquellos camareros et aquellos que estaban con él. Et por mucho que los llamó, non respondió ninguno dellos que eran idos todos, cuidando que iban con el rey. Desque vió que non le respondió ninguno tomol tan grand saña que fué muy grand maravilla, et comenzó a jurar que los faría matar a todos de muy crueles muertes. Et teniéndose por muy escarnido salió del baño desnuyo cuidando que fallaría algunos de sus homnes quel diesen de vestir. Et desque llegó do él cuidó fallar alguno de los suyos, non falló ninguno; comenzó a catar del un cabo et del otro del baño, et non falló a homne del mundo a qui decir una palabra.
Et andando así muy coitado, et non sabiendo que se facer, vió aquellos pañizuelos viles et rotos que estaban a un rincón et pensó de los vestir et que iría encubiertamente a su casa et que se vengaría muy cruelmente de todos los que tan grand escarnio le habían fecho. Et vistiose los paños et fuese muy encubiertamente al Alcazar, et cuando y llegó, vió estar a la puerta uno de los sus porteros que conoscía muy bien que era su portero, et uno de los que fueron con él al baño, et llamol muy paso et díjol quel abriese la puerta et le metiese en su casa muy encubiertamente porque non entendiese ninguno que tan envergonzadamente vinía.
El portero tenía muy buena espada al cuello et muy buena maza en la mano et preguntol: qué homne era que tales palabras dicía. Et el rey le dijo:
—¡Ah traidor! ¿Non te cumple el escarnio que me feciste tu et los otros en me dejar solo en el baño et venir tan envergonzado como vengo? ¿Non eres tu fulano, et non me conosces como yo so el rey, vuestro señor, que dejastes en el baño? Abreme la puerta ante que venga alguno que me pueda conoscer, et sinón, seguro sei que yo te faré morir mala muerte et muy cruel.
Et el portero le dijo:
—Homne loco, mesquino, ¿que estás diciendo? Ve a buena ventura et non digas más estas locuras, sinón, yo te castigaré bien como a loco, ca el rey pieza ha que vino del baño, et viniemos todos con él, et ha comido et es echado a dormir, et guárdate que non fagas aquí roido por quel despiertes.
Cuando el rey esto oyó, cuidando que gelo dicía faciendol escarnio, comenzó a rabiar de saña et de malenconía et arremetiose a él cuidandol tomar por los cabellos. Et de que el portero esto vió, non le quiso ferir con la maza, mas diol muy grand colpe con el mango en guisa quel fizo salir sangre por muchos lugares. De que el rey se sintió ferido et vió que el portero tenía buena espada et buena maza et que él non tenía ninguna cosa con quel pudiese facer mal, nin aún para se defender, cuidando que el portero era enloquecido, et que si más le dijiese, quel mataría por aventura, pensó de ir a casa del su mayordomo et de encobrirse y fasta que fuese guarido, et después que tomaría venganza de todos aquellos traidores que tan grand escarnio le habían traido.
Et desque llegó a casa de su mayordomo, si mal le contesciera en su casa con el portero, muy peor le acaesció en casa de su mayordomo.
Et dende, fuese lo más encubiertamente que pudo para casa de la reina, su mujer, teniendo ciertamente que todo este mal quel vinía porque aquellas gentes non le conoscían; et tenía sin duda, que cuando todo el mundo le desconociese, que non lo desconocería la reina, su mujer. Et desque llegó ante ella et le dijo cuanto mal le habian fecho et como él era el rey, la reina recelando que si el rey que ella cuidaba que estaba en casa sopiese que ella oíe tal cosa quel pesaría ende, mandol dar muchas palancadas, diciendol quel echasen de casa aquel loco quel dicía aquellas locuras.
El Rey desaventurado, de que se vió tan mal andante, non sopo qué facer et fuese echar en un hospital muy mal ferido et muy quebrantado, et estudo allí muchos días. Et cuando lo aquejaba la fambre iba demandando por las puertas et dicianle las gentes, et facianle escarnio, que cómo andaba tan lazdrado siendo rey de aquella tierra. Et tantos homnes le dijieron esto et tantas veces et en tantos logares, que ya él mismo cuidaba que era loco et que con locura pensaba que era rey de aquella tierra. Et desta guisa andudo muy grand tiempo, teniendo todos los quel conoscían que era loco de una locura que contesció a muchos; que cuidan por si mismos que son otra cosa o que son en otro estado.
Et estando aquel homne en tan mal estado, la bondat et la piedat de Dios que siempre quiere la pro de los pecadores et los acarrea a la manera como se pueden salvar, si por grand culpa non fuere, obraron en tal guisa, que el cativo del rey que por su soberbia era caido en tan grant perdimiento et a tan grand abajamiento, comenzó a cuidar que este mal quel viniera, que fuera por su pecado et por la grant soberbia que en él había, et, señaladamente, tovo que era por el vieso que mandara del cántico de Sancta María que de suso es dicho, que mudara con grant soberbia et por grant locura. Et desque esto fué entendiendo comenzó a haber atan grant dolor et tan grant repentimiento en su corazón, que homne del mundo non lo podría decir por la boca; et era en tal guisa que mayor dolor et mayor pesar había de los yerros que ficiera contra Nuestro Señor que del regno que había perdido, et vió cuanto mal andante el su cuerpo estaba, et por ende, nunca al facía sinón llorar et matarse et pedir merced a Nuestro Señor Dios quel perdonase sus pecados, que solamente nunca se acordó nin puso en su talante de pedir merced a Nuestro Señor Dios quel tornase en su regno nin en su honra; ca todo esto preciaba él en nada, et non cobdiciaba otra cosa sinón haber perdón de sus pecados et poder salvar el alma.
Et bien creed, señor conde, que cuantos facen romerías et ayunos et limosnas et oraciones o otros bienes cualesquier por que Dios les dé o los guarde o los acresciente en la salud de los cuerpos o en la honra o en los bienes temporales, yo non digo que facen mal, mas digo, que si todas estas cosas ficiesen por haber perdón de todos sus pecados o por haber la gracia de Dios la cual se gana por buenas obras et buenas entenciones sin hipocrisía et sin infinta, que seríe muy mejor, et sin dubda habríen perdón de sus pecados et habríen la gracia de Dios la cual se gana por buenas obras et buenas entenciones; ca la cosa que Dios más quiere del pecador es el corazón quebrantado et homillado et la entención buena et derecha.
Et por ende, luego que por la merced de Dios el rey se arrepintió de su pecado et Dios vió el su grand repentimiento et la su buena entención, perdonol luego. Et porque la voluntad de Dios es tamaña que non se puede medir, non tan solamente perdonó todos sus pecados al rey tan pecador, mas ante le tornó su regno et su honra más complidamente que nunca lo hobiera, et fízolo por esta manera:
El angel que estaba en logar de aquel rey et tenía la su figura llamó un su portero et díjol:
—Dícenme que anda aquí un homne loco que dice que fué rey de aquesta tierra, et dice otras muchas buenas locuras; que te vala Dios ¿qué omne es o qué cosas dice?
Et acaesció así por aventura que el portero era aquel que firiera al rey el día que se desnudó cuando salió del baño. Et pues el angel, quel cuidaba ser el rey, gelo preguntaba todo lo quel contesciera con aquel loco, et contol como andaban las gentes riendo et trebejando con él, oyendo las locuras que dicíe. Et desque esto dijo el portero al rey, mandol que fuese llamar et gelo trojiese. Et desque el rey que andaba por loco vino ante el angel que estaba en lugar de rey apartose con él et díjol:
—Amigo, a mi dicen: que vos que decides que sodes rey desta tierra, et que la perdiestes, non sé por cual mala ventura et por qué ocasión. Ruégovos por la fe que debedes a Dios que me digades todo como cuidades que es, et que non me encubrades ninguna cosa, et yo vos prometo a buena fe que nunca desto vos venga daño.
Cuando el coitado del rey que andaba por loco et tan mal andante oyó decir aquellas cosas a aquel que cuidaba que era rey, non sopo que responder, ca de una parte hobo miedo que gelo preguntaba por lo sosacar, et si le dijiese que era rey quel mataría et le faría más mal andante de cuanto era, et por ende comenzó a llorar muy fieramente et díjole como homne que estaba muy coitado:
—Señor, yo non sé lo que vos responder a esto que me decides, pero porque entiendo que me sería ya tan buena la muerte como la vida,—et sabe Dios que non tengo mientes por cosa de bien nin de honra en este mundo,—non vos quiero encobrir ninguna cosa de como lo cuido en mi corazón. Dígovos, señor, que yo veo que so loco, et todas las gentes me tienen por tal, et tales obras me facen que yo por tal manera ando grand tiempo ha en esta tierra. Et como quier que alguno errase, non podría seer si yo loco non fuese, que todas las gentes, buenos et malos, grandes et pequeños, et de grand entendimiento et de pequeño, todos me toviesen por loco; pero, como quier que yo esto veo et entiendo que es asi, ciertamente la mi entención et la mi creencia es, que yo fuí rey desta tierra et que perdí el regno et la gracia de Dios con grand derecho por mis pecados, et, señaladamente, por la grand soberbia et grand orgullo que en mi había.
Et entonce contó con muy grand cuita et con muchas lágrimas todo quel contesciera, tan bien del vieso que ficiera mudar, como los otros pecados. Et pues el angel, que Dios enviara tomar la su figura et estaba por rey, entendió que se dolía más de los yerros en que cayera que del regno et de la honra que había perdido, díjol por mandado de Dios:
—Amigo, dígovos que decides en todo muy grand verdat, que vos fuestes rey desta tierra. Et Nuestro Señor Dios tiróvoslo por estas razones mismas que vos decides, et envió a mi que so su angel que tomase vuestra figura et estudiese en vuestro lugar. Et porque la piadat de Dios es tan complida, et non quiere del pecador sinón que se arrepienta verdaderamente, este prodigio verdaderamente amostró dos cosas para seer el repentimiento verdadero: la una es, que se arrepienta para nunca tornar a aquel pecado; et la otra, que sea el repentimiento sin infinta. Et porque el Nuestro Señor Dios entendió que el vuestro repentimiento es tal, havos perdonado et mandó a mi que vos tornase en vuestra figura et vos dejase vuestro regno. Et ruégovos, et conséjovos yo que entre todos los pecados vos guardedes del pecado de la soberbia, ca sabet que de los pecados en que segund natura los homes caen que es el que Dios más aborrece, ca es verdaderamente contra Dios et contra el su poder, et siempre es muy aparejado para facer perder el alma. Seed cierto que nunca fué tierra, nin linaje, nin estado, nin persona en que este pecado regnase, que non fuese desfecho o muy mal derribado.
Cuando el rey que andaba por loco oyó decir estas palabras al angel, dejose caer ante él llorando muy fieramente et creyó todo lo quel dicía et adorol por reverencia de Dios cuyo angel mensajero era, et pidiol merced que se non partiese ende fasta que todas las gentes se ayuntasen porque publicase este tan grant miraglo que Nuestro Señor Dios ficiera. Et el angel fízolo así. Et desque todos fueron ayuntados, el rey predicó et contó todo el pleito como pasara. Et el angel, por voluntad de Dios, paresció a todos manifiestamente et contóles eso mismo.
Entonce el rey fizo cuantas enmiendas pudo a Nuestro Señor Dios; et entre las otras cosas, mandó que por remembranza desto, que en todo su regno para siempre fuese escripto aquel vieso que él revesara con letras de oro. Et oí decir que hoy en día así se guarda en aquel regno. Et esto acabado fuese el angel para Nuestro Señor Dios quel enviara, et fincó el rey con sus gentes muy alegres et muy bien andantes. Et dallí adelante fué el rey muy bueno para servicio de Dios et pro del pueblo et fizo muchos buenos fechos por que hobo buena fama en este mundo et meresció la gloria del paraiso, la cual él nos quiera dar por la su merced.
Et vos señor conde Lucanor, si queredes haber la gracia de Dios et buena fama del mundo facet buenas obras, et entre todas las cosas del mundo vos guardat de soberbia et set homildoso sin beguenería et sin hipocresía; pero la humildat, sea siempre guardando vuestro estado en guisa que seades homildoso, mas non homillado. Et los poderosos soberbios nunca fallan en vos humildat con mengua, nin con vencimiento, mas todos los que se vos homillasen fallen en vos siempre homildat de vida, et de buenas obras complida.
Al conde plogo mucho con este consejo, et rogó a Dios quel enderezase por quel pudiese todo esto cumplir et guardar.
Et porque don Johan se pagó mucho además deste enjiemplo, fízolo poner en este libro et fizo estos viesos que dicen así:
Los derechos homildosos Dios mucho los ensalza,
A los que son soberbios fiérelos peor que maza[50].
[50] Según Menéndez Pelayo, este cuento no es de D. Juan Manuel; es innegable su importancia, sin embargo; procede del Gesta romanorum esta leyenda del Emperador soberbio; dió argumento al Auto del Emperador Juvencio, de nuestro teatro primitivo, y a la comedia de D. Rodrigo de Herrera Del cielo viene el buen Rey.
SEGUNDA PARTE DEL LIBRO
DEL CONDE LUCANOR ET DE PATRONIO
Razonamiento que face don Juan por amor de don Jaime, Señor de Xérica.
Después que yo, don Johan fijo del muy noble Infante don Manuel, Adelantado mayor de la frontera et del regno de Murcia, hobe acabado este libro del conde Lucanor et de Patronio que fabla de enjiemplos, et de la manera que habedes oido, segund paresce por el libro et por el prólogo fizlo en la manera que entendí más ligero de entender. Et esto fiz, porque yo non so muy letrado, et queriendo que non dejasen de se aprovechar dél los que non fuesen muy letrados, así como yo, por mengua de lo seer, fiz las razones et enjiemplos que en el libro se contienen asaz llanas et declaradas.
Et porque don Jaime, Señor de Xérica, que es uno de los homnes del mundo que yo más amo et por ventura non amo a otro tanto como a él, me dijo que quería que los mis libros fablasen más oscuro, et me rogó que si algund libro feciese, que non fuese tan declarado. Et so cierto que esto me dijo porque es tan sotil et tan de buen entendimiento que tiene por mengua de sabiduría fablar en las cosas muy llana et declaradamente.
Et lo que yo fiz fasta agora, fizlo por las razones que desuso he dicho, et agora que yo so tenudo de complir en esto et en al cuanto yo pudiese su voluntad, fablaré en este libro en las cosas que yo entiendo que los homnes se pueden aprovechar para salvamiento de las almas, et aprovechamiento de sus cuerpos, et mantenimiento de sus honras, et de sus estados. Et como quier que estas cosas non son muy sotiles en sí, así como si yo fablase de la sciencia de theología, o metafísica, o filosofía natural, o aun moral, o otras sciencias muy sotiles, tengo que me cae más et es más aprovechoso segund el mío estado fablar desta materia que de otra arte o sciencia. Et porque estas cosas de que yo cuido fablar non son en si muy sotiles, diré yo con la merced de Dios, lo que dijiere por palabras tales que los que fueren de tan buen entendimiento como don Jaime, que las entiendan muy bien et los que non las entendieren non ponga la culpa a mi, ca yo non lo quería facer sinón como fiz los otros libros, mas pónganla a don Jaime que me lo fizo así facer, et a ellos porque lo non pueden o non quieren entender.
Et pues el prólogo es acabado en que se entiende la razón por que este libro cuido componer en esta guisa, daquí adelante comenzaré la materia del libro; et Dios por la su merced et piedat quiera que sea a su servicio et a pro de los que lo leyeren o oyeren et guarde a mi de decir cosa de que sea reprehendido. Et bien cuido que el que leyere este libro et los otros que yo fiz, que pocas cosas puedan acaescer para las vidas et las faciendas de los homes, que non fallen algo en ellos, ca yo non quis poner en este libro nada de lo que es puesto en los otros, mas, qui de todos ficiere un libro, fallarlo ha y más complido.
Et la manera del libro es que Patronio fabla con el Conde Lucanor segund adelante veredes.
—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—yo vos fablé fasta agora lo más declaradamente que yo pude, et porque sé que lo queredes, fablarvos he daquí adelante esa misma materia, mas non por esa manera, que en el otro libro ante deste.
Et pues el otro es acabado, este libro comienza así:
—En las cosas que ha muchas sentencias non se puede dar regla general—
—El más complido de los homes es el que cognosce la verdat et la guarda—
—De mal seso es el que deja et pierde lo que dura et non ha precio, por lo que non puede haber término a la su poca durada—
—Non es de buen seso el que cuida entender por su entendimiento, lo que es sobre todo entendimiento—
—De mal seso es, el que cuida que contescerá a él lo que non contesció a otri; de peor seso es si esto cuida por que non se guarde—
—¡Oh Dios, señor criador et complido! ¡cómo me maravillo por que pusiestes vuestra semejanza en homne nescio!, ca cuando fabla yerra, cuando calla muestra su mengua, cuando es rico es orgulloso, cuando es pobre non le precian nada, si obra non fará obra de recabdo, si está de vagar pierde lo que ha, es soberbio sobre el que ha poder, et véncese por el que más puede, es lijero de forzar et malo de rogar, convídase de grado, convida mal et tarde, demanda quier et con porfía, da tarde et amidos et con facerio, non se vergüenza por sus yerros, et aborrece quil castiga, el su falago es enojoso, la su saña es con denuesto. Es sospechoso et de mala poridat, espántase sin razón, toma esfuerzo et non debe, do cuida facer placer face pesar, es flaco en los bienes et recio en los males, non se castiga por cosa quel digan contra su voluntad. En grave día nasció quien oyó el su castigo, si lo acompañan non lo gradesce et fácelos lazdrar, nunca concierta en dicho nin en fecho nin yerra en lo quel non cumple, lo quél dice non se entiende, nin entiende lo quel dicen, siempre anda desavenido de su compaña, non se mesura en sus placeres, nin cata su mantenencia, non quiere perdonar et quiere quel perdonen, es escarnidor e él es el escarnido, querría engañar si lo sopiese facer, de todo lo que se pagaría tiene que es lo mejor aunque lo non sea, querría folgar et que lazdrasen los otros. ¿Qué diré más? En los fechos et en los dichos, en todo yerra, en lo demás, en su vista paresce que es nescio, et muchos son nescios que non lo parescen, mas el que lo paresce nunca yerra de lo seer—
—Todas las cosas han fin et duran poco et se mantienen con grand trabajo et se dejan con grand dolor et non finca otra cosa para siempre, sinón lo que se face solamente por amor de Dios—
—Non es cuerdo el que solamente sabe ganar el haber, mas eslo el que se sabe servir et honrar él dél como debe—
—Non es de buen seso el que se tiene por pagado de dar o decir buenos sesos, mas eslo el que los dice et los face—
—En las cosas de poca fuerza cumplen las apuestas palabras, en las cosas de grand fuerza cumplen los apuestos et aprovechosos fechos—
—Más val al homne andar desnuyo que cubierto de malas obras—
—Quién ha fijo de malas maneras et desvergonzado et non recibidor de buen castigo, mucho le sería mejor nunca haber fijo—
—Mejor sería andar solo que mal acompañado—
—Más valdría seer homne soltero, que casar con mujer porfiosa—
—Non se ayunta el haber de torticería, et si se ayunta non dura—
—Non es de creer en facienda ajena, el que en la suya pone mal recabdo—
—Unas cosas pueden seer a cerca et otras a lueñe, pues débese homne atener a lo cierto—
—Por rebato et por pereza yerra homne muchas cosas, pues de grand seso es el que se sabe guardar de amas—
—Sabio es el que sabe sofrir et guardar su estado en el tiempo que es turbio—
—En grant cuita et periglo vive qui recela que sus consejeros querrían más su pro que la suya—
—Quien siembra sin tiempo non se maraville de non seer buena la cogida—
—Todas las cosas parescen bien et son buenas, et parescen mal et son malas, et parescen bien et son malas, et parescen malas et son buenas—
—En mejor esperanza está el que va por la carrera derecha et non falla lo que demanda, que el que va por la tuerta et se le face lo que quiere—
—Más val alongarse homne del Señor torticiero que seer mucho su privado—
—Quien desengaña con verdadero amor, ama; quien lesonja, aborrece—
—El que más sigue la voluntat que la razón, trae el alma et el cuerpo en grand periglo—
—Usar más de razón el deleite de la carne, mata el alma et destruye la fama et enflaquece el cuerpo et mengua el seso et las buenas maneras—
—Todas las cosas yacen so la mesura; et la manera es el peso—
—Quien non ha amigos sinón por lo que les da, poco le durarán—
—Aborrecida cosa es qui quiere estar solo, e más quien quiere estar con malas compañas—
—El que quiere señorear los suyos por premia et non por buenas obras, los corazones de los suyos demandan quien los señoree. Como quier que contesce, grave cosa es seer desemejante a su linaje—
—Cual homne es, con tales se acompaña—
—Más vale seso, que ventura, que riqueza, nin linaje—
—Cuidan que el seso et el esfuerzo que son desemejantes, et ellos son una cosa—
—Mejor es perder faciendo derecho, que ganar por facer tuerto, ca el derecho ayuda al derecho—
—Non debe homne fiar en la ventura, ca múdanse los tiempos et cámbianse las venturas—
—Por riqueza, nin pobreza, nin buena andanza, nin contraria, non debe homne partirse del amor de Dios—
—Más daño recibe homne del estorbador, que provecho del quel ayuda—
—Non es sabio quien se puede desembargar de su enemigo et lo aluenga—
—Qui a si mismo non endereza, non podría enderezar a otri—
—El señor muy falaguero es despreciado; el bravo aborrecido, el cuerdo guárdalo con la regla—
—Quien por poco aprovechamiento aventura grand cosa, non es de muy buen seso—
—¡Cómo es aventurado qui sabe sofrir los espantos et non se queja para facer su daño!—
—Si puede homne decir o facer su pro, fágalo, et sinón, guárdese de decir o facer su daño—
—Homildat con razón es alabada—
—Cuanto es mayor el subimiento, tanto es peor la caida—
—Paresce la bondat del señor en cuales obras face e cuales leyes pone—
—Por dejar el señor al pueblo lo que debe haber dellos, les tomará lo que non debe—
—Qui non face buenas obras a los que las han mester, non le ayudarán cuando los hobier mester—
—Más vale sofrir fambre que tragar bocado dañoso—
—De los viles se sirve homne por premia, e de los buenos e honrados con amor et buenas obras—
—Hay verdat buena, hay verdat mala—
—Tanto empece a vegadas la mala palabra como la mala obra—
—Non se escusa de ser menguado qui por otri face su mengua—
—Qui ama más de cuanto debe, por amor será desamado—
—La mayor desconoscencia es quien non conosce a si, pues ¿cómo conoscerá a otri?—
—El que es sabio, sabe ganar perdiendo, et sabe perder ganando—
—El que sabe cuida que non sabe, el que non sabe cuida que sabe—
—La escalera del gualardón es el pensamiento, et los escalones son las obras—
—Quien non cata los fines fará los comienzos errados—
—Qui quiere acabar lo que desea, desee lo que puede acabar—
—Cuando se non puede facer lo que homne quiere, quiera lo que se pueda facer—
—El cuerdo sufre al loco, et non sufre el loco al cuerdo, ante le faz premia—
—El rey rey, reina; el rey non rey, non reina, mas es reinado—
—Muchos nombran a Dios et fablan en él, et pocos andan por las sus carreras—
—Espantosa cosa es enseñar el mudo, guiar el ciego, saltar el contrecho, más lo es, decir buenas palabras et facer malas obras—
—El que usa parar lazos en que cayan los homnes, páralos a otri et él caerá en ellos—
—Despreciado debe seer el castigamiento del que non vive vida alabada—
—¡Cuántos nombran la verdat et non andan por sus carreras!—
—Venturado et de buen seso es el que fizo caer a su contrario en el foyo que ficiera para que en él cayese—
—Quien quiere que su casa esté firme, guarde los cimientos et los pilares et el techo—
—Usar la verdat, seer fiel, et non fablar en lo que non aprovecha, faz llegar a homne a grand estado—
—El mejor pedazo que ha en el homne es el corazón, e ese mismo es el peor—
—Qui non enseña et castiga sus fijos ante del tiempo de la desobediencia, para siempre ha dellos pecado—
—La mejor cosa que puede homne escoger para este mundo es la paz sin mengua et sin vergüenza—
—Del fablar viene mucho bien; ¡del fablar viene mucho mal!—
—Del callar viene mucho bien; ¡del callar viene mune mucho mal!—
—El seso et la mesura et la razón departen et judgan las cosas—
—¡Cómo sería cuerdo qui sabe que ha de andar grand camino et pasar fuerte puerto si aliviase la carga et amuchiguase la vianda!—
—Cuando el rey es de buen seso et de buen consejo et sabio sin malicia, es bien del pueblo; et el contrario—
—Qui por cobdicia de haber deja los non fíeles en desobediencia de Dios, non es tuerto de seer su despagado—
—Al que Dios da vencimiento de su enemigo, guárdese de lo porque fué vencido—
—Si el fecho faz grand fecho et buen fecho et bien fecho non es grand fecho. El fecho es fecho quando el fecho face el fecho, es grand fecho et bien fecho, si el non fecho face grand fecho et bien fecho—
—Por naturales et batalla campal se destruyen et se conquieren los grandes regnos—
—Guiamiento de la nave, vencimiento de lid, melecinamiento de enfermo, sembramiento de cualquier semiente, ayuntamiento de novios, non se pueden facer sin seso de homne et voluntat et gracia especial de Dios—
—Non será homne alabado de complida fialdat, fasta que todos sus enemigos fien dél sus cuerpos et sus fechos; pues cate homne por cuál es tenido si sus enemigos non osan fiar dél—
—Qui escoge morada en tierra do non es el señor derechurero, et fiel, et apremiador, et físico, e sabidor, et complimiento de agua mete a si et a su compaña en grand aventura—
—Todo homne es bueno, mas non para todas las cosas—
—Dios guarde a homne de facer fecho malo, ca por lo encobrir habrá de facer otros muchos malos fechos—
—Qui face jurar al que vee que quiere mentir, ha parte en el pecado—
—El que face buenas obras a los buenos et a los malos, recibe bien de los buenos et es guardado de los malos—
—Por homillarse al rey, et obedecer a los príncipes, et honrar a los mayores, et facer bien a los menores, et consejarse con los leales, será homne seguro et non arrepentirá—
—Qui escarnece de la lisión o mal que viene por obra de Dios, non es seguro de acaescer a él—
—Non debe homne alongar el bien, pues lo piensa porque non le estorbe la voluntat—
—Feo es ayunar con la boca sola et pecar con todo el cuerpo—
—Ante se deben escoger los amigos, que homne mucho fíe nin se aventure por ellos—
—Del que te alaba más de cuanto es verdad, non te asegures de te denostar más de cuanto es verdat—
TERCERA PARTE DEL LIBRO
DEL CONDE LUCANOR ET DE PATRONIO
Excusación de Patronio al Conde Lucanor.[51]
[51] Por primera vez se hace aquí separación de las partes segunda y tercera, siguiendo la indicación exactísima de D.ª María Goyri en la Romania, t. XXIX, 1896, pág. 601; hasta ahora se consideró siempre dividido el Conde Lucanor en cuatro partes.
Señor conde Lucanor—dijo Patronio—después que el otro libro fué acabado, porque entendí que lo queríades vos, comencé a fablar en este libro más abreviado et más oscuro que en el otro. Et como quier que en esto que vos he dicho en este libro hay menos palabras que en el otro, sabet que non es menos el aprovechamiento et el entendimiento deste que del otro, ante es muy mayor para quien lo estudiare et lo entendiere; ca en el otro hay tantos enjiemplos que tengo que debedes tener por asaz, paréceme que faríades mesura si me dejásedes folgar daqui adelante.
—Patronio, dijo el conde Lucanor, vos sabedes que naturalmente de tres cosas nunca los homes se pueden tener por pagados et siempre querrían más dellas: la una es saber, la otra es honra et preciamiento, la otra es abastamiento para en su vida. Et porque el saber es tan buena cosa, tengo que non me debedes culpar por querer ende haber yo la mayor parte que pudiere, et porque sé que de ninguno non lo puedo mejor saber que de vos, creed que en cuanto viva, nunca dejaré de vos afincar que me amostredes lo más que yo pudiere aprender de lo que vos sabedes.
—Señor Conde Lucanor—dijo Patronio—pues veo que tan buena razón et tan buena entención vos mueve a esto, dígovos que tengo por razón de trabajar aún más, et decirvos he lo que entendiere de lo que aun fasta aquí non vos dije, que aquel que lo ha de oir es tan boto que lo non puede entender sin lo oir muchas veces e paresce que ha sabor de fenchir el libro non sabiendo qué poner en él. Et lo que daquí adelante vos he a decir, comienza así:
—Lo caro es caro, cuesta caro, guárdase caro, acábalo caro: lo rehez es rehez, cuesta rehez, acábalo rehez, gánase rehez: lo caro es rehez, lo rehez es caro—
—Grant maravilla será si bien se falla, el que fía su fecho et face mucho bien al que erró et se partió sin grand razón del con qui había mayor debdo—
—Non debe homne creer que non se atreva a él por esfuerzo de otri, el que se atreve a otri por esfuerzo dél—
—El que quiere empecer a otri, non debe cuidar que el otrie non empecerá a él—
—Por seso se mantiene el seso—
—El seso dá seso al que non ha seso—
—Sin seso non se guarda el seso—
—Tal es Dios et los sus fechos, que señal es que poco lo conoscen los que mucho fablan en él—
—De buen seso es el que non puede facer al otro su amigo, de non lo facer su enemigo—
—Qui cuida aprender de los homnes todo lo que saben, yerra; qui aprende lo aprovechoso, acierta—
—El consejo si es grand consejo es buen consejo: faz buen consejo, da buen consejo; parase al consejo qui de mal consejo faz buen consejo: el mal consejo de buen consejo faz mal consejo—
—A grand consejo ha mester grand consejo—
—Grand bien es del qui ha et quiere et cree buen consejo—
—El mayor dolor faz olvidar al que non es tan grande—
—Qui ha de fablar de muchas cosas ayuntadas, es como el que desvuelve grand oviello que ha muchos cabos—
—Todas las cosas nacen pequeñas et crecen, el pesar nasce grand et cada día mengua—
—Por honra, recibe honra qui faz honra—
—La honra debe se facer honra, guardándola—
—El cuerdo, de la víbora faz triaca; et el de mal seso, de las gallinas faz vegambre—
—Qui se desapodera non es seguro de tornar a su poder cuando quisiere—
—Non es de buen seso qui mengua su honra por acrescer la ajena—
—Qui faz bien por recebir bien non faz bien, porque el bien es carrera del complido bien e debe facer el bien—
—Aquello es bien que se faz bien—
—Por facer bien se ha el complido bien—
—Usar malas viandas et malas mujeres es carrera de traer el cuerpo et la facienda et la fama en peligro—
—Qui se duele mucho de la cosa perdida que se non puede cobrar, et desmaya por la ocasión de que non puede foir, non face buen seso—
—Muy caro cuesta recebir don del escaso, cuanto más pedir al avariento—
—La razón es razón de razón—
—Por razón es el homne cosa de razón—
—La razón da razón—
—La razón faz al homne ser homne, asi por razón es el homne menos; pues el homne sin razón non es homne, mas es de las cosas en que non ha razón—
—El sofrido sufre cuanto debe et después cóbrase con bien et con placer—
—Razón es de vevir mal a los que son dobles de corazón et sueltos para complir los desaguisados deseos—
—Los que non creen verdaderamente en Dios, razón es que non sean por él defendidos—
—Si el homne es homne, cuanto es más homne es mejor homne—
—Si el grand homne es bien homne, es buen homne et grand homne; cuanto el grand homne es menos homne es peor homne; non es grand homne sinón el buen homne; si el grand homne non es buen homne, nin es grand homne nin buen homne, mejor le sería nunca ser homne—
—Largueza en mengua, abstinencia en abondamiento, castidat en mancebía, homildat en grand honra, facen al homne martir sin esparcimiento de sangre—
—Qui demanda las cosas más altas que si, et escodriña las más fuertes, non face buen recabdo—
—Razón es que reciba home de sus fijos lo que su padre recibió dél—
—Lo mucho es para mucho; mucho sabi, qui en lo mucho faz mucho; face mucho por lo mucho; lo poco déjalo por lo mucho—Por mengua non pierde—
—Lo poco endereza lo mucho—
—Siempre ten el corazón en lo mucho—
—Quanto es el homne mayor si es verdadero e homildoso, tanto fallará más gracia ante Dios—
—Lo que Dios quiso esconder non es aprovechoso de lo veer home con sus ojos—
—Por la bendición del padre se mantienen las cosas de los fijos; por la maldición de la madre se derriban los cimientos de raíz—
—Si el poder es grand poder, el grand poder ha grand saber—
—Con grand saber et grand querer, teniendo que de Dios es todo el poder, et de su gracia haber poder, debe crecer su grand poder—
—Qui quier honrar a sí et a su estado guise que sean seguros dél los buenos e que se recelen dél los malos—
—La dubda et la pregunta facen llegar al homne a la verdat—
—Non debe homne aborrecer todos los homes por alguna tacha, ca non puede seer ninguno guardado de todas las tachas—
—El yerro es yerro, del yerro nasce yerro, del pequeño yerro nasce grande yerro, por un yerro viene otro yerro, si bien viene del yerro siempre torna en yerro, nunca del yerro puede venir sinón yerro—
—Qui contiende con el que se paga del derecho et de la verdat et lo usa, non es de buen seso—
—Los caballeros et el haber, son ligeros de nombrar et de perder et graves de ayuntar et más de mantener—
—El cuerdo tiene los contrarios et el su poder por más de cuanto es, et los ayudadores et el su poder por menos de cuanto es—
—Fuerza non fuerza a fuerza; fuerza se desfaz con fuerza, a veces mejor sin fuerza; non se dice bien, fuerza a veces presta la fuerza; do se puede escusar non es de probar fuerza—
—Cuerdo es quien se guía por lo que contesció a los que pasaron—
—Como cresce el estado así cresce el pensamiento; si mengua el estado cresce el cuidado—
—Con dolor non guaresce la grand dolencia, mas con melecina sabrosa—
—Amor cresce amor; si amor es buen amor es amor; amor más de amor non es amor; amor de grand amor faz desamor—
—Ha cuidados que ensanchan, et cuidados que encogen—
—Mientre se puede facer, mejor es la manera que la fuerza—
—Los leales dicen lo que es, los arteros lo que quieren—
—Vida buena, vida es; vida buena vida da—
—Qui non ha vida non da vida; qui es vida da vida—
—Non es vida la mala vida—
—Vida sin vida, non es vida—
—Qui non puede haber vida, cate que haya complida vida—
CUARTA PARTE DEL LIBRO
DEL CONDE LUCANOR ET DE PATRONIO
Razonamiento de Patronio al Conde Lucanor.
Señor Conde Lucanor—dijo Patronio—porque entendí que era vuestra voluntad, et por el afincamiento que me ficiestes, et porque entendí que vos movíades por buena entención, trabajé de vos decir algunas cosas más de las que vos había dicho en los enjiemplos que vos dije en la primera parte deste libro en que ha cincuenta enjiemplos que son muy llanos et muy declarados, et pues en la segunda parte ha cient proverbios et algunos fueron ya cuanto oscuros et los más asaz declarados en esta tercera parte puse cincuenta proverbios, et son más oscuros que los primeros cincuenta enjiemplos, nin los cient proverbios. Et así con los ejiemplos et con los proverbios hevos puesto en este libro CC entre proverbios et ejiemplos, et más: ca en los L ejiemplos primeros encontrando el ejiemplo fallaredes en muchos lugares algunos proverbios tan buenos et tan provechosos como en las otras partes deste libro en que son todos proverbios. Et bien vos digo, que cualquier homne que todos estos proverbios et enjiemplos sopiese, et los guardase et se aprovechase dellos, quel cumplirían asaz para salvar el alma et guardar su facienda et su fama et su honra et su estado. Et pues tengo que en lo que vos he puesto en este libro ha tanto que cumple para estas cosas, tengo, que si aguisado quisiéredes catar, que me debedes ya dejar folgar.
—Patronio—dijo el conde—ya vos he dicho que por tan buena cosa tengo el saber, et tanto querría dél haber lo más que pudiese, que por ninguna guisa nunca he de partir mano de facer todo mio poder por saber ende lo que más yo pudiere. Et porque yo sé que non podría fallar otro de quien más pueda saber que de vos, dígovos, que en toda mi vida nunca dejaré de vos preguntar et afincar por saber de vos lo que más yo pudiere.
—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—pues así es et así lo queredes, yo decirvos he algo segund lo entendiere de lo que fasta aquí non vos dije, mas pues veo que lo que vos he dicho se vos face muy ligero de entender, daquí adelante decirvos he algunas más oscuras que fasta aquí et algunas asaz llanas. Et si más me afincásedes, habervos he a fablar en tal manera que vos converná de aguzar el entendimiento para las entender.
—Patronio—dijo el conde—bien entiendo que esto me decides con saña et con enojo por el afincamiento que vos fago; pero como quier que segund el mio flaco saber querría más que me hablásedes claro que oscuro; pero tanto tengo, que me cumple lo que vos decides, que querría ante que me fablásedes cuanto oscuro vos quisierdes, que non dejar de me mostrar algo de cuanto vos sabedes.
—Señor conde Lucanor—dijo Patronio—pues así lo queredes daquí adelante parad bien mientes a lo que vos diré.
—En el presente muchas cosas grandes son un tiempo grandes et non parescen et homne nada en el pasado las tiene—[52]
[52] Dicho queda en los preliminares que D. Juan Manuel adoptó el infantil expediente de hablar escuro, trocando el orden de las palabras, a veces en términos inverosímiles. Dona María Goyri interpretó acertadamente alguna frase; en las notas siguientes se ensaya la ordenación de las restantes ininteligibles.
—Todos los homnes se engañan en sus fijos en su apostura, et en sus bondades, et en su canto—Do mengua seso es muy grande por los ajenos grandes tener los yerros pequeños por los suyos—[53]
[53] Interprétese: «Muy grande mengua de seso es tener los ajenos yerros por grandes [et los] suyos por pequeños.»
—Del grand afacimiento nasce menosprecio—En el medrosas debe señor idas primero et las apresuradas ser sin el que saliere lugar, empero fata grand periglo que sea[54]—Non debe homne fablar ante otro muy sueltamente fasta que entienda qué comparación ha entre el su saber et el del otro—El mal por que toviere lo otro en que vee guardar en el que se non debe querer caya—[55]
[54] Tal vez querrá decir: «Empero, el Señor debe ser [el] primero que saliere en las medrosas e apresuradas idas, fasta que sea el lugar sin grand peligro.»
[55] Pudiera ordenarse: «El que vee el mal que otro toviere lo debe querer guardar por que en [él] non se caya.»
—Non se debe homne tener por sabio nin encobrir su saber más de razón—Non la salut siente nin el su bien, el siente su contrario—[56]
[56] «El non siente la salud nin el su bien; siente [los de] su contrario.»
—Non face buen seso el señor que se quiere servir o se paga del homne que es malicioso, nin mintroso—Con más mansedumbre sabios soberbia, con que cosas falago con bravesa los acaba—[57]
[57] «Los sabios acaba[n] las cosas con más mansedumbre [et] falago, que con braveza [et] soberbia.»
—De buen seso es qui se guarda de se desavenir con aquel sobre qui ha poder, cuanto más con el que lo ha mayor que él—Aponen que todo homne debe alongar de si el sabio, ca los face con el mal los malos homnes—[58]
[58] No doy con el verdadero sentido; quizá sea: «El sabio debe alongar de si los homnes, ca los malos aponen que todo homne face mal con él.»
—Quien toma contienda con el que más puede, métese en grand periglo, qui la toma con su egual métese en aventura, qui la toma con el que menos puede, métese en menosprecio; pues lo mejor es qui puede haber paz a su pro et a su honra—
—El que se guía por su seso non es alabado, et el que non fía mucho de su seso descubre su poridat al que es flaco—
—Más aprovechoso es a muchos homnes haber algún recelo que muy grand paz sin ninguna contienda—Grand bien es al señor que non haya el corazon esforzado et si hobiere de seer de todo corazón fuerte, cumplel cuerpo asaz lo esforzado—El más complido et alabado para consejero es el que guarda bien la poridat et es de muertas cobdicias et de vivo entendimiento—Más tiempos aprovecha paral continuado deleite, que a la facienda pensamiento e alegría—Por fuertes ánimos, por mengua de haber, por usar mucho mujeres, et vino, et malos placeres, por ser torticiero et cruel, por haber muchos contrarios et pocos amigos se pierden los señorios e la vida—Errar para perdonar de ligero da atrevimiento a los homnes—El placer face sin saber las viandas que lo non son: el pesar face sabrosas las viandas—Grand venganza para menester luengo tiempo para encobrir la madureza seso es[59]—Asi es locura si el de muy grand seso se quiere mostrar por non lo seer, como es de poco seso si el cuerdo se muestra cuerdo algunas veces—Por fuerte voluntat que sea contender con su enemigo luengo tiempo más fuerte cosa es con su homne[60]—Dicen por mal uso complir mester por su talante verdat de cuanto menos por fablar lo de los homnes es o por más saber[61]—De buen seso es qui non quiere facer grand obra, non teniendo aparejado lo que ha mester para la acabar[62]—Más fechos debe homne acomendar a un homne de a cuantos non puede poner recabdo—Luengos tiempos ha homne obrado dallí adelante que creer en cual manera obrar deben asi—
[59] «Grand madureza [de] seso es mester para encobrir luengo tiempo la venganza.»
[60] «Por fuerte que sea contender luengo tiempo con su enemigo, más fuerte cosa es [contender] homne con su voluntad.»
[61] No encuentro explicación a este párrafo, como no quiera decir: «Es mal uso de verdat cuanto los homnes dicen, por complir su talante, por lo mester, por fablar de más, o por menos saber».
[62] Es acertada interpretación de D.ª María Goyri; el códice dice: «De buen seso es qui non quiere facer para grand obra lo que la ha, non teniendo acabar mester aparejado».
QUINTA PARTE DEL LIBRO
DEL CONDE LUCANOR ET DE PATRONIO
Señor Conde Lucanor—dijo Patronio—ya desuso vos dije muchas veces que tantos enjiemplos et proverbios, dellos muy declarados, et dellos ya cuanto más oscuros, vos había puesto en este libro que tenía que vos cumplían asaz, et por el afincamiento que me feciestes hobe de poner en este postrimero treinta proverbios algunos tan oscuramente que será maravilla si bien los pudierdes entender si yo o alguno de aquellos a qui los yo mostré non vos los declararen, pero seet bien cierto, que aquellos que parescen más oscuros o más sin razón que desque los entendiéredes, que fallaredes que non son menos aprovechosos que cualesquier de los otros que son ligeros de entender. Et pues tantas cosas son escriptas en este libro sotiles, et oscuras, et abreviadas, por talante que don Johan hobo de complir talante de don Jaime, dígovos, que non quiero fablar ya en este libro de enjiemplos, nin de proverbios, mas, fablaré un poco en otra cosa que es muy más aprovechosa.
Vos, señor conde, sabedes que cuanto las cosas espirituales son mejores et más nobles que las corporales, señaladamente porque las espirituales son duraderas et las corporales se han de corromper, tanto es mejor cosa et más noble el alma que el cuerpo, ca el cuerpo es cosa corrumptible et el alma cosa duradera; pues si el alma es más noble et mejor cosa que el cuerpo, et la cosa mejor debe ser más preciada et más guardada, por esta manera, non puede ninguno negar que el alma non debe seer más preciada et más guardada que el cuerpo—
Et para seer las almas guardadas ha mester muchas cosas, et entender, que en decir guardar las almas, non quiere al decir, sinón facer tales obras por que se salven las almas; ca por decir guardar las almas, non se entiende que las meten en un castillo, nin en un arca en que estén guardadas, mas quiere decir, que por facer homne malas obras van las almas al Infierno. Pues para las guardar que non cayan al infierno, conviene que se guarde las malas obras que son carrera para ir al infierno, et guardándose destas malas obras se guarde del infierno.
Pero, debedes saber, que para ganar la gloria del Paraiso, que ha guardarse homne de malas obras, que mester es de facer buenas obras, et estas buenas obras para guardar las almas et guisar que vayan a Paraiso ha mester y cuatro cosas: la primera, que haya homne fee et viva en ley de salvación; la segunda, que desque es en tiempo para lo entender, que crea toda su ley et todos sus articlos et que non dubde en ninguna cosa dellos; la tercera, que faga buenas obras et a buena entención por que gane el Paraiso: la cuarta, que se guarde facer malas obras por que sea guardada la su alma de ir al Infierno—
A la primera, que haya homne fee et viva en ley de salvación: a esta vos digo, que segund verdad la ley de salvación es la sancta fe católica segund la tiene et la cree la sancta Madre Eclesia de Roma. Et bien creed, que en aquella manera que lo tiene la vejezuela que está filando a su puerta al Sol, que asi es verdaderamente; ca ella cree que Dios es Padre et fijo et Spiritu Sancto, que son tres personas et un Dios; et cree que Jesu-Cristo es verdadero Dios et verdadero homne; et que fué fijo de Dios et que fué engendrado por el Spiritu Sancto en el vientre de la bien aventurada Virgo Sancta María; et que nasció della Dios et homne verdadero, et que fincó ella virgen cuando concibió, et virgen seyendo preñada, et virgen después que pario; et que Jesu-Cristo se crió et cresció como otro mozo; et después, que predicó, et que fué preso, et tormentado, et después puesto en la cruz, et que tomó y muerte por redemir los pecadores, et que descendió a los infiernos, et que sacó ende los Padres Sanctos que sabían que había de venir et esperaban la su venida, et que resucitó al tercer día; et aparesció a muchos, et que subió a los cielos en cuerpo et en alma, et que envió a los apóstoles el Spiritu Sancto que los confirmó et los fizo saber las Escripturas et los lenguajes, et los envió por el mundo a predigar en su Sancto Evangelio. Et cree, que El ordenó los sacramentos de Sancta Iglesia et que lo son verdaderamente así como El ordenó, et que ha de venir a nos judgar, et nos dará lo que cada uno meresció, et que resucitaremos, et que en cuerpo et en alma habremos después gloria o pena segund nuestros merescimientos. Et ciertamente cualquier vejezuela cree esto, et eso mismo cree cualquier cristiano.
Et, señor Conde Lucanor, bien cred por cierto que todas estas cosas bien así como los cristianos las creen, que bien así son, mas los cristianos que non son muy sabios, nin muy letrados, créenlas simplemente como las cree la Sancta Madre Eglesia et en esta fe et en esta creencia se salvan; mas, si lo quisiéredes saber cómo es et cómo puede ser et cómo debia seer, fallarlo hedes más declarado que por dicho et por seso de homne se puede decir et entender en el libro que don Johán fizo a que llaman De los Estados, et tracta de cómo se prueba por razón, que ningun cristiano nin pagano, nin hereje, nin judío, nin moro, nin homne del mundo, non pueda decir con razón que el mundo non sea criatura de Dios, et que, de necesidat, conviene que sea Dios facedor, et criador, et obrador de todos, et en todas cosas: et que ninguna non obra en El. Et otrosí, tracta cómo puede ser et cómo et por cuales razones puede seer et debe seer que Jesu Cristo fuese et es verdadero Dios et verdadero homne; et cómo puede ser que los sacramentos de Sancta Eclesia hayan aquella virtud que Sancta Eglesia dice et cree. Et otrosí, tracta de cómo se prueba por razón que el homne es compuesto de alma et de cuerpo, et que las almas ante de la resurrección habrán gloria o pena por las obras buenas o malas que hobieron fechas seyendo ayuntadas con los cuerpos, segund sus merescimientos, et despues de la resurrección que la haberán ayuntadamente el alma et el cuerpo; et que asi como ayuntadamente ficieron el bien o el mal, que así ayuntadamente hayan el gualardón o la pena.
Et, señor conde Lucanor, en esto que vos he dicho que fallaredes en aquel libro, vos digo asaz de las dos cosas primeras que convienen para salvamiento de las almas, que son: la primera, que haya homne et viva en ley de salvación; et la segunda, que crea toda su ley et todos sus articlos et que non dubde en ninguno dellos. Et porque las otras dos, que son: cómo puede homne et debe facer buenas obras para salvar el alma et guardarse de facer las malas por escusar las penas del infierno, comoquier que en aquel mismo libro tracta desto asaz complidamente, pero, porque esto es tan mester de saber et complir tanto, et porque por aventura algunos leerán este libro et non leerán el otro, quiero yo aqui fablar desto; pero, so cierto, que non podría decir complidamente todo lo que para esto sería mester; pero, diré ende segund el mío poco saber lo que Dios me enderece a decir, et quiera El por la su piedat que diga lo que fuere su servicio et provechamiento de los que lo leyeren et lo oyeren.
Pero ante que fable en estas dos maneras—cómo se puede et debe homne guardar de facer malas obras, para escusar las penas del Infierno, et facer las buenas para ganar la gloria del Paraiso—diré un poco cómo es et cómo puede seer que los Sacramentos sean verdaderamente asi como lo tiene la Sancta Eglesia de Roma. Et esto diré aquí, porque non fabla en ello tan declaradamente, el dicho libro, que don Johan fizo.
Et fablaré primero en el sacramento del cuerpo de Dios; que es el sacramento de la hostia, que se consagra en el altar; et comienzo en este, porque es el más grave de lo creer que todos los sacramentos: et probándose este por buena et por derecha razón todos los otros se prueban. Et con la merced de Dios, desque este hobiere probado, yo probaré tanto de los otros con buena razón, que todo homne aunque non sea cristiano, et haya en si razón et buen entendimiento, entendrá que se prueba con razón—que para los cristianos non cumple de catar razon, ca tenudos son de lo creer pues es verdat et lo cree Sancta Eglesia et como quier que esto les cumple asaz, pero non les empesce saber estas razones, que ya desuso en aquel libro se prueba por razón, que forzadamente habemos a saber et creer que Dios es criador et facedor de todas las cosas et ninguna non obra en El.
Et otrosí, es probado que Dios crió el homne et que non fué criado solamente por su naturaleza, mas que lo crió Dios de su propia voluntat; et otrosí que lo crió compuesto de alma et de cuerpo que es cosa corporal et cosa espiritual, et que es compuesto de cosa duradera et cosa que se ha de corromper, si estas son el alma et el cuerpo, et que para estas haber amas gloria o pena, convinía que Dios fuese Dios et homne; et todo esto se muestra muy complidamente en aquel libro que dicho es.
Et pues es probado que Jesu-Cristo fué et es verdaderamente Dios, et Dios es todo poder complido, non puede ninguno negar que el sacramento que El ordenó que lo non sea, et que non haya aquella virtud que El en el sacramento puso: pero que si alguno dijiere que esto tañe en fe et que él non quiere haber fe sinón en cuanto se mostrare por razón, digo yo, que demás de muchas razones que los Sanctos et los Doctores de sancta eglesia ponen, que digo yo esta razón:
Cierto es que Nuestro Señor Jesu-Cristo verdadero Dios et verdadero homne, seyendo el jueves de la cena a la mesa con sus Apóstoles, sabiendo que otro día debia seer fecho sacrificio del su cuerpo, et sabiendo que los homnes non podian seer salvos del poder del Diablo,—en cuyo poder eran caidos por el pecado del primer homne, nin podian seer redemidos sinón por el sacrificio que del se había de facer—, quiso por la su grant bondat sofrir tan grant pena como sufrió en la su pasion, et por aquel sacrificio que fué fecho del su cuerpo, fueron redemidos todos los sanctos que eran en el Limbo, ca nunca ellos pudieran ir al Paraiso sinón por el sacrificio que se fizo del cuerpo de Jesu-Cristo; et asín tienen los Sanctos et los Doctores de Sancta Eglesia, et es verdat, que tan grande es el bien et la gloria del Paraiso que nunca lo podría homne haber, nin alcanzar, sinón por la pasión de Jesu-Cristo, e por los merescimientos de Sancta María et de los otros Sanctos. Et por aquella sancta et aprovechosa pasión fueron salvos et redemidos todos los que fasta entonce eran en el Limbo et serán redemidos todos los que murieren et acabaren derechamente en la sancta fe católica. Et porque Jesu-Cristo segund homne había de morir, et non podía fincar en el mundo et El era el verdadero cuerpo por que los homnes habían a seer salvos, quísonos dejar el su cuerpo verdadero asi complido como lo El era en que se salvasen todos los derechos et verdaderos cristianos; et por esta razón, tomó el pan et bendíjolo et partiolo et diolo a sus disciplos et dijo: «Tomat et comet, ca este es el mio cuerpo» et después tomó el caliz et dió gracias a Dios et dijo: «Bebet todos este, ca esta es la mi sangre»: et allí ordenó el sacramento del su cuerpo. Et debedes saber, que la razón porque dicen que tomó el pan et bendíjolo et partiolo es esta: cada que Jesu-Cristo bendicía el pan luego el pan era partido tan egual como si lo partiese con el más agudo cochiello que pudiese seer. Et por esto dice el Evangelio, quel conoscieron los apóstoles después que resucitó en el partir del pan—, ca por partir el pan en otra manera que como todos lo parten, non había la Sancta Escriptura por que facer mención del partir del pan, mas fácelo porque Jesu-Cristo partia siempre el pan mostrando como lo podia hacer tan maravillosamente.
Et otrosí, dejó este sancto sacramento porque fincase en su remembranza. Et pues asi se prueba que Jesu-Cristo es verdadero Dios et asi como Dios pudo facer todas las cosas, et es cierto que fizo et ordenó este sacramento, non puede decir ninguno con razón que non lo debía ordenar así como lo fizo; et que non ha complidamente aquella virtud que Jesú, verdadero Dios, en él puso.
Et el baptismo, otrosí, todo homne que buen entendimiento haya, por razón debe entender que este sacramento se debió facer et era muy grand mester, ca bien entendedes vos que como quier que el casamiento sea fecho por mandado de Dios et sea uno de los sacramentos; pero, porque en la manera de la engendración non se puede escusar algun deleite, por ventura non tan ordenado como sería mester, por ende todos los que nascieron et nascerán por engendramiento de homne et de mujer nunca fué nin será ninguno escusado de no nascer en el pecado deste deleite. Et a este pecado llamó la escritura pecado original, que quiere decir segund nuestro lenguaje, pecado del nascimiento; et porque ningund homne que esté en pecado non puede ir a paraiso, por ende, fué la merced de Dios de dar manera como se alimpiase este pecado; et para lo alimpiar ordenó nuestro Señor Dios en la primera ley la circuncisión; et como quier que en cuanto duró aquella ley cumplían aquel sacramento, porque entendades que todo lo que en aquella ley fué ordenado, que todo fué por figura de esta sancta ley que agora habemos, debédeslo entender señaladamente en este sacramento del baptismo, ca entonce circuncidaban los homnes et ya en esto paresce que esa figura que de otra guisa habia de seer, ca vos entendedes que el sacramento complido egualmente se debe facer pues el circuncidar non se puede facer sinón a los varones; pues si non se puede ninguno salvar del pecado original sinón por la circuncisión, cierto es que las mujeres que non pueden este sacramento haber, non pueden seer alimpiadas del pecado original. Et asi, entendet que la circuncisión, que fué figura del alimpiamiento que se había de ordenar en la sancta fe católica que nuestro señor Jesu-Cristo ordenó así como Dios. Et cuando El ordenó este sancto sacramento quísolo ordenar habiendo recebido en sí el sacramento de la circuncisión, et dijo que non viniera él por menguar, nin por desfacer la ley, sinón por la complir, et cumplió la primera ley en la circuncisión, et la segunda, que él ordenó, recibiendo el baptismo de otri, como lo recebió de Sant Johan Baptista.
Et porque entendades que el sacramento que él ordenó del baptismo es derechamente ordenado para alimpiar el pecado original, parad en ello bien mientes et entenderedes cuanto con razón es ordenado:
Ya desuso es dicho que en la manera del engendramiento non se puede escusar algun deleite, contra este deleite, do conviene de haber alguna cosa non muy limpia, es puesto uno de los elementos que es el más limpio, et señaladamente para alimpiar, ca las más de las cosas non limpias, todas se alimpian con el agua; otrosí en bapteando la criatura dicen: «Yo te bateo en el nombre del Padre, et del Fijo et del Spiritu Sancto» et métenlo en el agua. Pues veet si es este sacramento fecho con razón, ca en diciendo «yo te bateo en el nombre del Padre del Fijo et del Spiritu Sancto» y mismo dice et nombra toda la Trinidat et muestra el poder del Padre et el saber del Fijo et la bondat del Spiritu Sancto; et dice que por estas tres cosas, que son Dios et en Dios, sea alimpiada aquella criatura de aquel pecado original en que nasció; et la palabra llega al agua que es elemento et facese sacramento. Et este ordenamiento deste sancto sacramento que Jesu-Cristo ordenó es egual et complido, ca tan bien lo pueden recebir, et lo reciben, las mujeres como los homnes. Et así pues este sancto sacramento es tan mester, et fué ordenado tan con razón, et lo ordenó Jesu-Cristo, que lo podía ordenar así como verdadero Dios, non puede con razón decir homne del mundo que este sancto sacramento non sea tal et tan complido como lo tiene la madre sancta eglesia de Roma.
Et cuanto de los otros cinco sacramentos que son: penitencia, confirmación, casamiento, orden, postrimera unción bien vos diría tantas et tan buenas razones en cada uno dellos que vos entendríades que eran asaz; mas déjolo por dos cosas: la una, por non alongar mucho el libro; et lo al, porque sé que vos et quien quier que esto oya, entendrá que tan con razón se prueba lo al como esto.
Et pues esta razon es acabada asi como la yo pude acabar, tórnase a fablar de las dos maneras en como se puede homne et debe guardar de facer malas obras para se guardar de ir a las penas del infierno, et podrá facer et fará buenas obras para la gloria del Paraiso.
Señor Conde Lucanor, segund desuso es dicho, sería muy grave cosa de se poner por escripto todas las cosas que homne debía facer para se guardar de ir a las penas del infierno et para ganar la gloria del Paraiso, pero, quien lo quisiese decir abreviadamente podría decir que para esto non ha mester al sinón facer bien et non facer mal. Et esto sería verdat, mas porque esto sería como algunos dicen grant verdad et poco seso, por ende, conviene que—pues me atreví a tan grand atrevimiento de fablar en fechos que cuido que me non pertenescía segund la mengua del mio saber—que declare más como se pueden facer estas dos cosas; por ende, digo asi: que las obras que homne ha de facer para que haya por ellas la gloria del paraiso, lo primero, conviene que las faga estando en estado de salvación. Et debedes saber, que el estado de salvación es cuando el homne está en verdadera penitencia, ca todos los bienes que el homne face non estando en verdadera penitencia, non gana homne por ellas la gloria del paraiso, et razón et derecho es, ca el Paraiso que es veer a Dios et es la mayor gloria que seer puede, non es razón et derecho que la gane homne estando en pecado mortal, mas lo que homne gana por ellas es que aquellas buenas obras lo traen más aina a verdadera penitencia et esto es muy grand bien. Otrosí, le ayudan a los bienes deste mundo para haber salud et honra et riqueza et las otras bienandanzas del mundo. Et estando en este bienaventurado estado, las obras que homne ha de facer para haber la gloria del Paraiso, son así como limosna, et ayuno, et oración, et romería, et todas obras de misericordia, pero todas estas buenas obras para que homne por ellas haya la gloria del Paraiso ha mester que se fagan en tres maneras: lo primero que faga homne buena obra, lo segundo que la faga bien, lo tercero que la faga por escogimiento. Et, señor Conde Lucanor, como quier que esto se puede asaz bien entender, pero por que sea más ligero aun, decirvos lo he más declarado.
Facer homne buena obra es toda cosa que homne face por Dios, mas es mester que se faga bien, et esto es, que se faga a buena entención, non por vanagloria, nin por hipocresía, nin por otra entención, sinón solamente por servicio de Dios: otrosí que lo faga por escogimiento, esto es, que cuando hobiere de facer alguna obra, que escoja en su talante, si es aquella buena obra o non, et desque viere que es buena obra, que escoja aquella porque es buena et deje la otra que él entiende et escoge que es mala. Et faciendo homne estas buenas obras, et en esta manera, fará las obras que homne debe facer para haber la gloria de Paraiso; mas por facer homne buena obra si la faz por vanagloria o por hipocresía o por haber la fama del mundo, maguer que faz buena obra, non la faz bien nin la faz por escogimiento, ca el su entendimiento bien escoge que non es aquello lo mejor nin la derecha et verdadera entención. Et a este tal contescerá lo que contesció al senescal de Carcasona, que maguer a su muerte fizo muchas buenas obras, porque non las fizo a buena nin a derecha entención, non le prestaron para ir a Paraiso et fuese para el Infierno. Et si quisiéredes saber cómo fué esto deste senescal fallarlo hedes en este libro en el capítulo XL.
Otrosí, para se guardar homne de las obras que homne puede facer para ir al Infierno, ha mester de se guardar y de tres cosas: lo primero que non faga homne mala obra, lo segundo que la non faga mal, lo tercero que la non faga por escogimiento; ca non puede homne facer cosa que de todo en todo sea mal sinón faciéndose asi: que sea mala obra, et que se faga mal, et que se faga escogiendo en su entendimiento homne que es mala, et entendiendo que es tal facerla a sabiendas, ca non seyendo y estas tres cosas, non sería la obra del todo mala; ca puesto que la obra fuese en si mala, si non fuese mal fecha, non faciéndola escogiendo que era mala, non seríe del todo mala; ca bien así como non sería la obra buena por seer buena en sí, si non fuese bien fecha et por escogimiento, bien asi, aunque la obra fuese en sí mala, mala non lo sería del todo si non fuese mal fecha et por escogimiento. Et asi como vos digo por enjiemplo de senescal de Carcasona que fizo buena obra, pero porque la non fizo bien non meresció haber nin hobo por ello gualardón, asi vos daré otro enjemplo de un caballero que fué ocasionado et mató a su señor et a su padre; como quier que fizo mala obra, porque la non fizo mal nin por escogimiento, non fizo mal nin meresció haber por ello pena, nin la hobo. Et porque en este libro non está escripto este enjiemplo, contarvos lo he aquí, et non escribo aquí el enjiemplo del Senescal porque está escripto, como desuso es dicho:
—Asi acaesció: que un caballero había un fijo que era asaz buen escudero. Et porque aquél señor con quien su padre vivía, non se guisó de facer contra el escudero en guisa porque pudiese fincar con él, hobo el escudero entre tanto de catar otro señor con quien visquiese. Et por las bondades que en el escudero había et por cuanto bien le servió, ante de poco tiempo fizol caballero. Et llegó a muy buen estado. Et porque las maneras et los fechos del mundo duran poco en un estado, acaesció así: que hobo desavenencia entre aquellos dos señores con quien vivía el padre et el fijo, et fué en guisa que hobieron de lidiar en uno.
Et el padre et el fijo cada uno dellos estaba con su señor, et como las aventuras acaescen en las lides, acaesció así, que el caballero, padre del otro topó en lit con aquel señor con quien el su señor lidiaba et con quien vivía su fijo, et por servir a su señor, et porque entendió que si aquel fuese muerto o preso que su señor sería muy bien andante et mucho honrado fué trabar dél tan recio que cayeron entramos en tierra. Et estando sobre él por prenderle o por matarle su fijo que andaba guardando a su señor et serviendol cuanto podía, desque vió a su señor en tierra, conosció que aquel quel tenía era su padre.
Si hobo ende grand pesar, non lo debedes poner en dubda, pero doliéndose del mal de su señor comenzó a dar muy grandes voces a su padre et a decirle, llamandol por su nombre: que dejase a su señor, ca como quier que él era su fijo que era otrosí vasallo de aquel señor que él tenía de aquella guisa, que si non lo dejase, que fuese cierto quel mataría.
Et el padre porque non lo oyó, o non lo guisó facer, non lo dejó. Et desquel fijo vió a su señor en tal periglo et que su padre non lo quería dejar, membrándose de la lealtad que había de facer, olvidó et echó tras las cuestas el debdo et la naturaleza de su padre, et entendió que si descendiese del caballo, que con la priesa de los caballos que y estaban que por aventura ante que él pudiese acorrer, que su señor que sería muerto: et llegó así de caballo como estaba, todavía dando voces a su padre que dejase a su señor, et nombrando a su padre et a si mismo. Et desque vió que en ninguna guisa non le quería dejar, tan grand fué la cuita, et el pesar, et la saña que hobo, que como vió que estaba su señor, que dió tan grand ferida a su padre por las espaldas que pasó todas las armaduras et todo el cuerpo. Et aun tan grand fué aquel desaventurado golpe que pasó a su señor el cuerpo et las armás así como a su padre, et murieron entramos de aquel golpe.
Otrosí, otro caballero de parte de aquel señor que era muerto, ante que sopiese de la muerte de su señor, había muerto el señor de la otra parte. Et así fué aquella lit de todas partes mala et ocasionada.
Et desque la lit fué pasada et el caballero sopo la desaventura quel acaesciera por matar en aquella ocasión a su señor et a su padre, enderezó a casa de todos los reyes et grandes señores que había en aquellas comarcas et trahendo las manos atadas et una soga a la garganta, dicía a los reyes et señores que iba: que si ningún homne merescía muerte de traidor por matar su señor et su padre, que la merescía él; et que les pidía él por merced que cumpliesen en él lo que fallasen quél merescía, pero si alguno dijiera que los matara por talante de facer traición, que él se salvaría ende como ellos fallasen que lo debía facer.
Et desque los reyes et los señores sopieron cómo acaesciera el fecho, todos tovieron que comoquier que él fuera muy mal ocasionado, que non ficiera cosa porque meresciera haber ninguna pena, ante le preciaron mucho et le fecieron mucho bien por la grand lealtad que ficiera en ferir a su padre por escapar a su señor. Et todo esto fué porque, comoquier que él fizo mala obra, non la fizo mal, nin por escogimiento de facer mal.
Et asi, señor Conde Lucanor, debedes entender por estos enjiemplos la razón porque las obras para que el homne vaya a Paraiso es mester que sean buenas, et bien fechas, et por escogimiento. Et las por quel homne ha de ir al Infierno conviene que sean malas, et mal fechas, et por escogimiento; et esto que dice que sean bien fechas, o mal, et por escogimiento es en la entención; ca si quier dijo el poeta: «Quicquid agant hómines Intencio judicat omnes», que quiere decir: quequier que los homnes fagan todos serán juzgados por la entención a que lo ficieren.
Agora, señor conde Lucanor, vos he dicho las maneras porque yo entiendo que el homne puede guisar que vaya a la gloria del Paraiso et sea guardado de ir a las penas del Infierno. Et aún porque entendades cuanto engañado es el homne en fiar del mundo, nin tomar lozanía, nin soberbia, nin poner grand esperanza en su honra, nin en su linaje, nin en su riqueza, nin en su mancebía, nin en ninguna buena andanza que en el mundo pueda haber, fablarvos he un poco en dos cosas porque entendades que todo homne que buen entendimiento hobiese debía facer esto que yo digo.
La primera, qué cosa es el homne en si: et quien en esto cuidare entendrá que non se debe el homne mucho presciar: la otra, qué cosa es el mundo et cómo pasan los homnes en él, et qué gualardón les da de lo que por él facen; quien de esto cuidare si de buen entendimiento fuere, entendrá que non debría facer por él cosa porque perdiese el otro que dura sin fin.
La primera, qué cosa es el homne en sí; ciertamente esto tengo que sería muy grave de decir todo, pero, con la merced de Dios, decirvos he yo tanto que cumpla asaz para que entendades lo que yo vos quiero dar a entender.
Bien cred, señor conde, que entre todas las animalias que Dios crió en el mundo, nin aun de las corporales, non crió ninguna tan complida, nin tan menguada como el homne. Et el complimiento que Dios en él puso non es por al sinón porquel dió entendimiento, et razón, et libre albedrío, porque quiso que fuese compuesto de alma et de cuerpo; mas, desta razón non vos fablaré más, que es ya puesto en otros logares asaz complidamente en otros libros que don Johan fizo; mas, fablarvos he en las menguas et vilezas que el homne ha en si, en cosas, tanto como otras animalias; et en cosas, más que otra animalia ninguna.
Sin dubda, la primera vileza que el homne ha en si, es la manera de que se engendra, también de parte del padre como de parte de la madre, et otrosí la manera cómo se engendra. Et porque este libro es fecho en romance—que lo podrían leer muchas personas tambien homnes como mujeres que tomarían vergüenza en leerlo, et aún non ternian por muy guardado de torpedat al que lo mandó escribir,—por ende non fablaré en ello tan declaradamente como podría, pero el que lo leyere, si muy menguado non fuere de entendimiento, asaz entendrá lo que a esto cumple.
Otrosí, después que es engendrado en el vientre de su madre non es el su gobierno sinón de cosas tan sobejanas que naturalmente non pueden fincar en el cuerpo de la mujer sinón en cuanto está preñada. Et esto, quiso Dios que naturalmente hobiesen las mujeres aquellos humores sobejanos en los cuerpos, de que se gobernasen las criaturas: otrosí, el logar en que están, es tan cercado de malas humidades et corrompidas, que sinón por una teliella muy delgada que crió Dios que está entre el cuerpo de la criatura et aquellas humidades, que non podría vevir en ninguna manera.
Otrosí, conviene que sufra muchos trabajos et muchas cuitas en cuanto está en el vientre de su madre. Otrosí, porque a cabo de los siete meses es todo el homne complido et non le cumple el gobierno de aquellos humores sobejanos de que se gobernaba en cuanto non había mester tanto dél, por la mengua que siente del gobierno, quéjase; et si es tan recio que pueda quebrantar aquellas telas de que está cercado, non finca más en el vientre de su madre. Et estos tales son los que nascen a siete meses et pueden tan bien vevir como si nasciesen a nueve meses, pero si entonce non pueden quebrantar aquellas telas de que está cercado, finca cansado et como doliente del grant trabajo que levó, et finca todo el ochavo mes flaco et menguado de gobierno. Et si en aquel ochavo mes nasce, en ninguna guisa non puede vevir. Mas, de que entra en el noveno mes, porque ha estado un mes complido es ya descansado et cobrado en su fuerza, et [en] cualquier tiempo que nasca en el noveno mes cuanto por las razones dichas non debe morir; pero cuanto más tomare del noveno mes, tanto es más sano et más seguro de su vida; et aun dicen que puede tomar del deceno mes fasta diez días, et los que a este tiempo llegan son muy más recios et más sanos, como quier que sean más periglosos para sus madres. Et asi bien podedes entender, que por cualquier destas maneras, por fuerza ha de sufrir muchas lacerias et muchos enojos et muchos periglos.
Otrosí, el periglo et la cuita que pasa en su nascimiento, en esto non he porque fablar, ca non ha homne que non sepa que es muy grande a maravilla. Otrosí, como quier que cuando la criatura nasce non ha entendimiento porque lo sepa ese facer por si mismo, pero Nuestro Señor Dios quiso que naturalmente todas las criaturas fagan tres cosas: la una es llorar: la otra es que tremen: la otra es que tienen las manos cerradas. Por el llorar se entiende, que vienen a morada en que ha de vevir siempre con pesar et con dolor et que lo ha de dejar aún con mayor pesar et con mayor dolor. Por el tremer se entiende, que viene a morada muy espantosa, en que siempre ha de vivir con grandes espantos et con grandes recelos, de que es cierto que ha de salir aún con mayor espanto. Por el cerrar de las manos se entiende, que viene a morada en que ha de vivir siempre cobdiciando más de lo que puede haber, et que nunca puede en ella haber ningund complimiento acabado.
Otrosí, luego que el homne es nascido, ha por fuerza de sofrir muchos enojos et mucha laceria, ca aquellos paños con que los han de cobrir por los guardar del frío, et de la calentura, et del aire a comparación del cuero del su cuerpo, non ha paño, nin cosa que a él llegue por blanda que sea, que non le paresca tan áspero como si fuese todo de espinas. Otrosí, porque ellos non han entendimiento, nin los sus miembros non son en estado, nin han complisión porque puedan facer sus obras como deben, non pueden decir nin aun dar a entender lo que sienten. Et los que los guardan et los crian, cuidan que lloran por una cosa, et por aventura ellos lloran por otra, et todo esto les es muy grant enojo et muy grant queja. Otrosí, de que comienzan a querer fablar, pasan muy fuerte vida, ca non pueden decir nada de cuanto quieren nin les dejan complir ninguna cosa de su voluntad, asi que en todas las cosas han de pasar a fuerza de si et contra su talante.
Otrosí de que van entendiendo, porque el su entendimiento non es aun complido, cobdician et quieren siempre lo que les non aprovecha, o por aventura que les es dañoso. Et los que los tienen en poder non gelo consienten, et fácenles facer lo contrario de lo que ellos querían, porque de los enojos non hay ninguno mayor que el de la voluntad; por ende pasan ellos muy grand enojo et grand pesar.
Otrosí, de que son homes, et en su entendimiento complido, lo uno por las enfermedades, lo al por ocasiones et por pesares et por daños que les vienen, pasan siempre grandes recelos et grandes enojos. Et ponga cada uno la mano en su corazón, si verdat quisiere decir, bien fallará, que nunca pasó día que non hobiese más enojos et pesares que placeres.
Otrosí, de que va entrando la vejedat, ya esto non es de decir, ca también del su cuerpo mismo como de todas las cosas que vee de todas toma enojo, et por aventura todos los quel veen toman enojo dél. Et cuanto más dura la vejez tanto más dura et cresce esto, et en cabo de todo viene la muerte que se non puede escusar, et ella lo face partir de si mismo et de todas las cosas que bien quiere, con grand pesar et con grand quebranto.
Et desto non se puede ninguno escusar et nunca se puede fallar buen tiempo para la muerte; ca si muere el homne mozo, o mancebo, o viejo, en cualquier tiempo le es la muerte muy cruel et muy fuerte para si mismo et para los quel quieren bien. Et si muere pobre o lazdrado, de amigos et de contrarios es despreciado; et si muere rico et honrado, toman sus amigos grand quebranto, et sus contrarios grand placer, que es tan mal como el quebranto de sus amigos. Et demás al rico contesce como dijo el poeta: «Dives divitias» etc. que quiere decir: «Que el rico ayunta las riquezas con grand trabajo, et poséelas con grand temor, et déjalas con grand dolor.»
Et asi podedes entender, que por todas estas razones, todo homne de buen entendimiento que bien parase mientes en todas sus condiciones debía entender que non son tales de que se debiese mucho presciar.
Demas desto, segund es dicho desuso, el homne es más menguado que ninguna otra animalia, ca el homne no ha ninguna cosa de suyo con que pueda vevir, et las animalias todas son vestidas o de cueros, o de cabellos, o de conchas, o de péñolas, con que se pueden defender del frío et de la calentura et de los contrarios, mas el homne desto non ha ninguna cosa, nin podría vevir si de cosas ajenas non fuese cubierto et vestido.
Otrosí, todas las animalias ellas se gobiernan que non han mester que ninguno gelo apareje, mas los homnes non se pueden gobernar sin ayuda de otri, nin pueden saber cómo pueden vevir si otri non gelo muestra. Et aun en la vida que facen, non saben en ella guardar tan complidamente como las animalias lo que les cumple para pro et para salut de sus cuerpos.
Et asi, señor Conde Lucanor, pues veedes manifiestamente que el homne ha en sí todas estas menguas, parad mientes si face muy desaguisado en tomar en si soberbia, nin lozanía desaguisada.
La otra: que fabla del mundo, se parte en tres partes: la primera, qué cosa es el mundo; la segunda cómo pasan los homnes en él; la tercera qué gualardón les da de lo que por él facen.
—Ciertamente, señor conde, quien quisiese fablar en estas tres maneras complidamente, habría manera asaz para facer un libro, mas porque he tanto fablado tomo recelo que vos et los que este libro leyeren me ternedes por muy fablador o tomaredes dello enojo, por ende non vos fablaré sinón lo menos que yo pudiere en esto, et facervos he fin a este libro, et ruégovos que non me afinquedes más, ca en ninguna manera non vos respondería más a ello, nin vos diría otra razón más de las que vos he dicho. Et lo que agora vos quiero decir es esto: que la primera de las tres cosas; qué cosa es el mundo: ciertamente esto seríe grand cosa de decir, mas yo decirvos he lo que entiendo lo más brevemente que pudiere.
Este nombre del mundo, tómase de movimiento et de mudamiento, porque el mundo siempre se mueve et siempre se muda, et nunca está en un estado, nin él, nin las cosas que están en él son, et por esto ha este nombre. Et todas las cosas que son criadas son mundo, mas él es criatura de Dios et El lo crió cuando El tovo por bien et durará cuanto El toviere por bien. Et Dios solo es el que sabe cuando se ha de acabar et qué será despues que se acabare.
La segunda, cómo pasan en él los homnes, otrosí sin dubda sería muy grave de se decir complidamente. Et los homnes todos pasan en el mundo en tres maneras: la una es, que algunos ponen todo su talante et su entendimiento en las cosas del mundo, como en riquezas, et en honras, et en deleites, et en complir sus voluntades en cualquier manera que pueden non catando al sinón a esto, asi que dicen que en este mundo pasasen ellos bien, ca del otro nunca vieron ninguno que les dijiese cómo pasaban los que allá eran. La otra manera es, que otros pasan en el mundo cobdiciando facer tales obras por que hobiesen la gloria del Paraiso, pero non pueden partirse del todo de facer lo que les cumple para guardar sus faciendas et sus estados, et facen por ello cuanto pueden et, otrosí, guardan sus almas cuanto pueden. La tercera manera es, que otros pasan en este mundo teniendose en él por estraños et entendiendo que la principal razón para que el homne fué criado, es para salvar el alma et pues nascen en el mundo para esto, que non deben facer al, sinón aquellas cosas por que mejor et más seguramente pueden salvar las almas.
La primera manera, de los que ponen todo su talante et su entendimiento en las cosas del mundo, ciertamente son estos tan engeñados [engañados] et facen en ello tan sin razón et tan grand su daño et tan grand poco seso; que non ha homne en el mundo que complidamente lo pudiese decir; ca vos sabedes que non ha homne del mundo que diese por una cosa que valiese diez marcos ciento, que todos non toviesen que era asaz de mal recabdo; pues el que da el alma que es tan noble criatura de Dios, al Diablo que es enemigo de Dios, et dal el alma por un placer o por una honra que por aventura non le durará dos días—et por mucho quel dure en comparación de la pena del Infierno en que siempre ha de durar non es tanto como un día,—demás, que aun en este mundo aquel placer o aquella honra o aquel deleite por que todo esto quiere perder, es cierto quel durará muy poco, ca non ha deleite por grande que sea, que de que es pasado, que non tome enojo dél, nin ha placer por grande que sea que mucho pueda durar et que se non haya a partir tarde o aina con grand pesar; nin honra por grande que sea, que non cueste muy cara si homne quisiere parar mientes a los cuidados et trabajos et enojos que homne ha de sofrir por la acrescentar et por la mantener. Et cate cada uno et acuérdese lo quel contesció en cada una destas cosas; si quisiere decir verdat, fallará que todo es asi como yo digo.
Otrosí, los que pasan en el mundo cobdiciando facer porque salven las almas, pero non se pueden partir de guardar sus honras et sus estados: estos tales pueden errar et pueden acertar en lo mejor; ca si guardaren todas estas cosas que ellos quieren guardar, guardando todo lo que cumple para salvamiento de las almas aciertan en lo mejor et puédenlo muy bien facer; ca cierto es, que muchos reis et grandes homnes et otros de muchos estados guardaron sus honras et mantenieron sus estados et faciéndolo todo, supieron obrar en guisa que salvaron las almas et aun fueron sanctos, et tales como estos non pudo engañar el mundo, nin les hobo a dar el gualardón que el mundo suele dar a los que non ponen su esperanza en al sinón en él, et estos guardan las dos vidas que dicen activa et contemplativa.
Otrosí, los que pasan en este mundo teniéndose en él por estraños et no ponen su talante en al sinón en las cosas por que mejor puedan salvar las almas, sin dubda estas escogen la mejor carrera, et digo et atrévome a decir que cierto estos escogen la mejor carrera porque desta vida se dice en el Evangelio: que María escogió la mejor parte porque la cual nuncal sería tirada. Et si todas las gentes pudiesen mantener esta carrera, sin dubda esta sería la más segura et la más aprovechosa para aquellos que lo guardasen; mas, porque si todos lo ficiesen sería desfacimiento del mundo, et Nuestro Señor non quiere del todo que el mundo sea de los homnes desamparado, por ende non se puede escusar que muchos homnes non pasan en el mundo por estas tres maneras dichas.
Mas, Dios por la su merced quiera que pasemos non por la segunda o por la tercera destas tres maneras, et que vos guarde de pasar por la primera; ca cierto es que nunca homne por ella quiso pasar que non hobiese mal acabamiento. Et dígovos que desde los reis fasta los homes de menores estados, que nunca vi homne que por esta manera quisiese pasar que non hobiese mal acabamiento paral su cuerpo et que non fuese en sospecha de ir la su alma a mal logar. Et siempre el Diablo que trabaja cuanto puede en guisar que los homnes dejen la carrera de Dios por las cosas del mundo, guisa de les dar tal gualardón—como cuenta en este libro el capítulo tal—que dió el Diablo a don Martín que era mucho su amigo.
Agora, señor Conde Lucanor, demás de los enjiemplos et proverbios que son en este libro vos he dicho asaz a mi cuidar para poder guardar el alma, et aun el cuerpo, et la honra, et la facienda, et el estado, et, loado sea Dios, segund el mio flaco entendimiento tengo que vos he complido et acabado todo lo que vos dije.
Et asi pues, en esto fago fin a este libro: et acabolo don Johan en Salmerón, lunes XII dias de junio, Era de mil et CCC et LXX et tres años.
FIN
NOTA FINAL
En la edición de Knust figuran, además: 1.º, un apólogo breve sobre los verdaderos amigos; 2.º, otro largo que se titula Capítulo LIII: «De la imaginación que puede sacar a homne de entendimiento, e non se puede tornar de ligero sinon como aqui dise»; y 3.º, Capítulo LIV: «De como la honra deste mundo no es sinon como sueño que pasa», del que no se conserva el final. No se conocen estos dos últimos más que por el códice del Conde de Puñonrostro, y su mismo editor D. Eugenio Krapf (Vigo, 1902) no los consideró obras seguras de D. Juan Manuel.