V

POBLACIÓN Y CULTURA

Hé aquí algunos datos estadísticos acerca de la población:

Años.Bautizos.Casamientos.Entierros.Almas.
1866 á 70[1] 52561021[2] 4924[3] 11920
1883998187[4] 466722340
1885972284115620757
18861030333670
1887105939369420556
1888962244107520608

En 1872 había 64 cabezas de Barangay de naturales, 89 de mestizos; en 1875 eran 70 de naturales y 93 de mestizos, últimamente después del cólera-morbo y de cerrar la fábrica de tabacos, se redujeron á 65 las de naturales y las de mestizos á 69.

Habrá unos 1500 chinos en este pueblo. Siempre hubo muchos, acaso más antes, cuando tenían aquí farderías de azúcar. Por eso hay muchos mestizos chinos y muchos hijos ilegítimos, y por eso son más laboriosos los malaboneses que los demás tagalos. Dicen que los malaboneses y los boholanos son los únicos filipinos que se pueden comparar con los hacendosos ilocanos. Como éstos, por falta de terreno, emigran á Bulacan, Pampanga, Nueva Ecija y Bataan; y allí muchos se han hecho de una fortuna por su laboriosidad é inteligencia heradadas de los chinos, para ganar dinero.

El malabonés es pacífico, y llama mucho la atención su crasa ignorancia viviendo á dos pasos de Manila. Ignoro si por desconocer su dignidad ó por la estremada mezquindad heredada del chino, es el caso que muchos ricos se visten ni más ni ménos que un pobre pescador y muchos aceptan oficios muy modestos, y algunos principales del pueblo guían carromatas de alquiler y no quieren otorgar testamento, para que no se conozcan sus bienes.

Visten las mujeres como las demás indias, distinguiéndose solamente en que son aficionadas á las sayas negras bruñidas, y en vez de chinelas calzan corchos ó zuecos, y muchas, cuando comulgan, llevan lambong que les llega hasta la cintura.

Los hombres también visten como los demás indígenas, de quienes se diferencian solamente en que como traje diario suelen llevar camisa de sinamay con mangas cortas y pantalones cortos, teñidos ambos de encarnado negruzco y este traje se llama dinampul.

La comida es muy sobria: arroz cocido, un par de pescados asados ó cocidos con agua, y el indispensable patis, jugo de camarones salados, que les sirve de salsa ó sal, y alguna legumbre.

Hablan en tagalo, y muy contados hablan el castellano, aunque esto parezca mentira; pero muchas cigarreras lo entienden.

Para la instrucción primaria hay tres escuelas de varones, y una de mujeres. No ascenderán a 200 los niños que concurren á las tres citadas. Pero hay además algunas escuelas particulares sin importancia, y una de segunda enseñanza. Según datos estadísticos oficiales inéditos que tengo á la vista, el total de niños que existen en este pueblo, se calcula en 4118, de los cuales 400 saben leer; 450 leer y escribir; no saben leer ni escribir 3268: hablan el castellano 4 solamente. La proporción es dolorosa.