CARTA CUARTA DE APOLODORO.

Desde 22 de julio de 351, hasta 11 del mismo mes del año 350 antes de J. C.

Ha muerto Artemisia, reina de Caria, dos años después del fallecimiento de Mausolo, que era su hermano y su esposo. Ya sabéis que Mausolo era uno de aquellos reyes a los cuales puso la corte de Susa en las fronteras del imperio para defender las entradas. Se dice que su esposa, que le gobernaba, habiendo recogido sus cenizas por un exceso de ternura, las echó en el agua que bebía y que su excesivo sentimiento la ha llevado también al sepulcro.

Esta princesa no perdonó medio alguno para perpetuar la memoria de aquel esposo querido. Estimuló con recompensas a los talentos más distinguidos para que se dedicasen a las acciones de Mausolo; compusieron versos y tragedias en honor suyo, y fueron invitados los oradores de la Grecia para hacerle elogios.

Ha mandado también erigirle un panteón, que según las apariencias eternizará la gloria de los artistas. He visto los planos y viene a ser un cuadrilongo cuyo contorno tiene cuatrocientos once pies. La parte principal del edificio, rodeada de treinta y seis columnas, estará adornada por las cuatro fachadas por cuatro escultores los más famosos de la Grecia, cuales son: Briaxis, Escopas, Leócares y Timoteo. Encima se levantará una pirámide dominada por un carro tirado de cuatro caballos, el cual debe ser de mármol y trabajado por Piteo. Tendrá de elevación este monumento ciento cuarenta pies. Se han echado los cimientos en medio de una plaza construida por disposición de Mausolo en un terreno que, dispuesto naturalmente en forma de teatro, se extiende suavemente hasta el mar. Cuando se entra en el puerto sorprende el aspecto imponente de aquel sitio. Por una parte se ve el palacio del rey, y por la otra los templos de Afrodita y de Hermes, situados junto a la fuente Salmacis; enfrente se dilata a lo largo de la costa el mercado público; más arriba está la plaza, y a mayor distancia, en la parte superior, se para la vista en la ciudadela y el templo de Ares, donde se ve sobresalir una estatua colosal. El sepulcro de Mausolo, destinado a llamar la atención después que se haya recreado la vista por un momento en aquellos magníficos edificios, será sin duda uno de los monumentos más hermosos del universo. Está ya muy adelantado; pero como quiera que Hidrieo, sucesor de su hermano, no se toma el mismo interés en esta obra, los artistas han manifestado que les resultará mayor honor de acabarla sin recibir paga alguna.

El rey de Persia se prepara para la conquista del Egipto, y creo que ya habréis tomado vuestras medidas para poneros en salvo. Nos ha pedido tropas, como también a los demás pueblos de la Grecia. Nosotros se las hemos negado, y los lacedemonios han hecho lo mismo. Bastante hemos hecho con haberle cedido a Foción para mandar, en unión con Evágoras, las tropas de Hidrieo destinadas a someter a los reyes de Chipre que se han rebelado.