ESCENA IX
DOMINICA y MARÍA JUANA
M.ª Juana
Ya nos lo ha dicho tu padre, y que eres tú la que no quiere. ¡Bastaba que fuera conveniencia nuestra! ¡Si fuera pa otros!... ¡Como tenéis aquello tan aprovechao!
Dominica
Por eso mismo... Los que viven de aquello, si los echaran de allí, tendríamos que llevarlos a otra parte, que no se iba a dejarlos sin comer... De modo que bien están allí... Sobre too ca uno se entiende en su casa y con lo suyo y a nadie le importa.
M.ª Juana
No, si contigo está visto que pa conseguir algo no hay más que un camino.
Dominica
¿Cuál?
M.ª Juana
¡Bien lo sabes! ¡Si es que parece que pa ti es un orgullo que no haya mujer que no haya tenío que ver con tu marido! ¿Es que quieres ser tú la única honrada? Pues no eres tú sola, que otras han sabío despreciarle y ya que no han podido ser su mujer como tú... no han querío ser como esas otras...
Dominica
Ya te explicas... Como esas otras... no, porque querían ser más, tanto como yo... lo mismo que yo... ¡Y eso no ha habío quién! Que él se divierte con toas y se ríe de toas, pero su mujer no hay más que una... ¡Yo!, ¡yo!..., y naa más que yo, por cima de toas...
M.ª Juana
¡Porque no ha llegao una que ha sabío quitártelo!
Dominica
¿Quién iba a ser esa?
M.ª Juana
Yo lo hubiera sido, pa que lo sepas, pa que no lo agradezcas ahora...
Dominica
¡Falta que él hubiera querío!
M.ª Juana
¡Él bien quería, como quiere a todas! Y voy a decirte más... yo le quería también como no he querido a ninguno...
Dominica
¡Ah! ¿Ya lo dices? ¡Si tenía que ser!
M.ª Juana
Pero le quería como no le has querío tú nunca, pa mí sola, y he sufrido más que tú, cuando veía lo que veía y me he consumido más que tú... Pero yo no quería ser como toas esas... diversión pa un día... y lo que yo hubiera querido ser, lo que hubiera podido ser si me lo hubiera propuesto, no lo he querido ser por ti; porque nos hemos criado juntas, porque no he comido más pan que el de tu casa toda mi vida... porque todos decían que éramos hermanas... y así debe de ser cuando tu padre ha hecho por mí todo lo que ha hecho... Pero tú no sabes lo que yo he sufrido, lo que yo he pasao pa mí sola. Desde que te casaste y vine a esta casa contigo, porque tú no querías separarte de mí... ¡Pa mí no ha había más hombre que él! Al principio era yo una mozuela y él no reparaba en mí como en una mujer, bromeaba conmigo, delante de ti mismo... Y yo, no querrás creerlo, temblaba toda de pies a cabeza solo que él me mirase... Pero un día me miró de otro modo, debí de parecerle ya una mujer y me habló de otro modo también... ¡Y aquel día! ¡Lo que lloré aquel día! Hubiera querido marcharme de tu casa, hablé para irme a servir en otra parte, a otro pueblo, lo más lejos... ¿Pero qué hubiera dicho tu padre? ¿Qué hubieras dicho tú? En esto, José, también andaba tras de mí... me dijo que me quería pa casarse, que él hablaría con tu padre, y si tu padre consentía en darme algo... por lo que decían todos... que nos casábamos... Y yo vi que era el modo de no perderme... porque ca día que estaba en tu casa era mi perdición... Por eso dije a toos que Feliciano me perseguía, pa salir de aquí cuanto antes, pa que entre toos me defendieran, porque pues creérmelo como te lo digo, como te lo juro, si yo hubiera sío un día de Feliciano, tenía que haber sío él mío pa siempre... Yo no sé querer como tú, pa que me quieran así prefiero que no me quieran... ¡Ahí tienes lo que yo he hecho por ti, por toos; ahí tienes lo que yo he pasao!... Ahí tienes por qué me he casao con José... que es su hermano... Y ahora él tiene que respetarlo y no acordarse más de mí... aunque yo me acordara de él... ¡Ya lo sabes! Ya he pasao la vergüenza de decírtelo too... ¡Ya puedes estar orgullosa! ¡También yo le he querido!... pero no como esas... También yo he sufrido por él... más que tú... que tú has podido tener celos de las que pa él valían menos que tú, pero yo los he tenido también de ti, que eres su mujer y eres mi hermana... y erais los dos todo lo que yo quería en el mundo. (Rompe a llorar.)
Dominica
¡Mujer! ¡Mujer!... ¡No llores así! ¡Si te hubieras confiado de mí siempre!... ¡Si me hubieras hablao como ahora!...
M.ª Juana
Nunca te hubiera dicho nada, si no hubiera visto que tú me ibas tomando como odio, más cada día... que te creías de mí... Yo no sé lo que te creías...
Dominica
¡No lo sé yo tampoco! Que too era orgullo, envidia de mí y pa él... no, a él siempre me he creío que le querías; por eso me daba más rabia que quisiáis decir que era desprecio... ¡Si no podía ser! Si cuando él quiere, ¿qué mujer se le niega? ¡Si solo con mirarte paece que te manda en la voluntad!... ¡Si tie perdón toa la que se pierde por él!... Y tú que le has querido y has sabido guardarte... ahora es cuando me pareces buena y honrada, cuando te miro como a hermana y tenemos que serlo siempre.
José
(Dentro.) ¡María Juana!
Dominica
¡Que no vean que hemos llorao!
M.ª Juana
¡Buena cara tienes pa no conocerlo!
Dominica
¡Pues anda que tú!...