UN PABELLONCITO EN EL JARDÍN
MARGARITA
entra de un salto, se esconde detrás de la puerta y mira por la rendija, con un dedo en los labios
Margarita
¡Ya viene!
Fausto, llegando
¿Piensas de mí
burlarte? ¡Toma!
(La besa.)
Margarita, abrazándole y devolviéndole el beso
¡El mejor
de los hombres! Es mi amor
tuyo todo...
(Mefistófeles llama a la puerta.)
Fausto
¿Quién va ahí?
Mefistófeles
Un amigo.
Fausto
¡Un animal!
Mefistófeles
Vengo a llamaros: ya es hora.
Fausto, a Margarita
¿Podré acompañarte ahora?...
Margarita
Mi madre... Parece mal.
¡Adiós, adiós!
Fausto
Si ha de ser,
¡adiós!
Marta
¡Adiós, que ya es tarde!
Mefistófeles
¡Guárdeos el cielo!
Marta
¡Él os guarde!
Margarita, a Fausto
Pronto nos hemos de ver.
(Vanse Fausto y Mefistófeles.)
Margarita
¡Gran Dios! ¿Qué dirá de mí?
En su presencia, turbada
me encuentro, y avergonzada;
y digo a todo que sí.
En esta pobre mujer,
sin talento y sin encanto,
un hombre que vale tanto
¿qué mérito pudo ver?