MÚSICA CELESTIAL.
Me han contado de un hombre que vivía
contento únicamente cuando oía,
ya fuese á una voz sola, ó más, ó un coro,
ó instrumento sonoro,
cualquiera melodía;
daba por una nota el mundo entero...
Y perdió la aficion desde aquel dia
en que oyó á una mujer decir: «Te quiero».