CAPÍTULO IV
Que fuera de los Trópicos es al revés que en la Tórrida, y así hay mas aguas cuando el Sol se aparta mas,
Fuera de los Trópicos acaece todo lo contrario, porque las lluvias con los frios andan juntas, y el calor con la sequedad. En toda Europa es esto muy notorio y en todo el mundo viejo. En todo el Mundo nuevo pasa de la misma suerte; de lo cual es testigo todo el reino de Chile, el cual por estar ya fuera del círculo de Capricornio, y tener tanta altura como España, pasa por las mismas leyes de invierno y verano, excepto que el invierno es allá, cuando en España verano; y al revés, por mirar al polo contrario: y así en aquella provincia vienen las aguas con gran abundancia juntas con el frio, al tiempo que el Sol se aparta mas de aquella region, que es desde que comienza Abril hasta todo Septiembre. El calor y la sequedad vuelven cuando el Sol se vuelve á acercar allá; finalmente pasa al pie de la letra lo mismo que en Europa. De ahí procede, que así en los frutos de la tierra, como en ingenios, es aquella tierra mas allegada á la condicion de Europa, que otra de aquestas Indias. Lo mismo por el mismo orden, segun cuentan, acaece en aquel gran pedazo de tierra, que mas adelante de la interior Etiopia se va alargando, al modo de punta, hasta el cabo de Buena-Esperanza. Y así dicen ser ésta la verdadera causa de venir el tiempo de estio las inundaciones del Nilo, de las cuales tanto los Antiguos disputaron. Porque aquella region comienza por Abril, cuando ya el Sol pasa del signo de Aries, á tener aguas de invierno, que lo es ya allí, y estas aguas, que parte proceden de nieves, parte de lluvias, van hinchando aquellas grandes lagunas, de las cuales, segun la verdadera y cierta Geografía, procede el Nilo; y así van poco á poco ensanchando sus corrientes, y al cabo de tiempo corriendo larguísimo trecho vienen á inundar á Egipto al tiempo del estío, que parece cosa contra naturaleza, y es muy conforme á ella. Porque al mismo tiempo es estío en Egipto, que está al Trópico de Cancro, y es fino invierno en las fuentes y lagunas de el Nilo, que están al otro Trópico de Capricornio. Hay en la América otra inundacion muy semejante á esta del Nilo, y es en el Paraguay, ó Rio de la Plata por otro nombre, el cual cada año, cogiendo infinidad de aguas, que se vierten de las sierras del Perú, sale tan desaforadamente de madre, y baña tan poderosamente toda aquella tierra, que les es forzoso á los que habitan en ella por aquellos meses pasar su vida en barcos, ó canoas, dejando las poblaciones de tierra.