JOSE S. ALVAREZ (FRAY MOCHO)

ADMINISTRACIÓN GENERAL
Buenos Aires
1920


[FRAY MOCHO]
[MEMORIAS DE UN VIGILANTE]
[I]Dos palabras
[II] En los umbrales de la vida
[III] El vaivén de mundo
[IV] De oruga mariposa
[V] De paria a ciudadano
[VI] El tufo porteño
[VII] Mosaico criollo
[VIII] Los bocetos de un miope
[IX] Cinematógrafo
[X] La linterna de Regnier
[XI] Brochazos ministeriales
[XII] Entretelones policiales
[XIII] Siempre adelante
[XIV]MUNDO LUNFARDO
[ EN LA PUERTA DE LA CUEVA]
[ PERSPECTIVAS]
[ ENTRE LA CUEVA]
[ ELLAS]
[ ELLOS]
[ EL CAMPANA]
[ EL ARTE ES SUBLIME]
[ EL CAFÉ DE CASSOULET]
[ EL BURRO DE CARGA]
[ LOS QUE CARGAN CON LA FAMA]
[ EL PANAL EN LA LENGUA]
[ NO LE SALVÓ SER MINISTRO]
[ CUPIDO Y CACO]
[ EL PRIMER CLIENTE]
[ AL REVUELO]
[XV] LOS MISTERIOS DE BUENOS AIRES
[XVI]EL HOMBRE PROVIDENCIAL

FRAY MOCHO

José S. Alvarez (Fray Mocho), nació en Gualeguaychú, Provincia de Entre Ríos, el 26 de Agosto de 1858. Su temprana afición a observar los aspectos más pintorescos de la vida le encaminó por el doble sendero del periodismo y de la investigación policial. Así, entre cuartilla y cuartilla, llegó a ocupar el puesto de Comisario de Pesquisas en la Policía de Buenos Aires, que tanto se adaptaba a las modalidades de su espíritu curioso y novelesco.

En ese carácter publicó (1887) su famosa Galería de ladrones de la capital, en 2 gruesos volúmenes, colección de fotografías policiales comentadas con perspicacia; aunque esa obra tenía un carácter puramente técnico, Alvarez demostraba en las más nimias acotaciones esa extraordinaria agudeza de ingenio que más tarde floreció en sus leidísimos cuentos y en su inextinguible pasión de conversar.

En 1899 se asoció con Bartolito Mitre para fundar una revista ilustrada, que llegó a ser la popularísima Caras y Caretas, hoy convertida en magna empresa que coopera al desenvolvimiento de las artes y las letras.

Su obra propiamente literaria consta de cinco libros, en los que supo sacar partido de sus cualidades de observador y de su estilo lleno de gracia picaresca. El "cuento de costumbres" llegó a ser su especialidad, en lo que tuvo muchos imitadores, sin ser igualado.

Su primer libro, Memorias de un vigilante (1897), vio la luz bajo el pseudónimo de Fabio Carrizo; le siguieron Viaje al país de los matreros (1897) y En el mar austral (1898). En el tercer aniversario de su muerte se reunieron sus cuentos, publicados en la revista Caras y Caretas, bajo el titulo Cuentos de Fray Mocho (1906). Otros no han sido publicados en libro y aparecerán con el título Salero Criollo.

Falleció en Buenos Aires, el 23 de Agosto de 1903.


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