CAPÍTULO VIII.

Ligao.—Su situación—Etimología.—Historia—Fundación.—Los libros parroquiales.—Primeras partidas bautismales.—El Padre Crespo.—La fe y el patriotismo—Veladas lírico-literarias.—Gramática bicol-española—Ideas antitéticas—Frey Pedro Payo.—Estadística.—Oás.—Su etimología.—Su fundación—Jurisdicción de Oás.—Productos y estadística.—Párrocos europeos de la Iraya—Polangui.—Su etimología.—Su fundación.—Estadística.—Campos de Polangui.—Libon.—Etimología, situación, historia, productos, obras y estadística.—Antigüedad de su iglesia—Regreso á la cabecera.

En el partido de la Iraya, y entre Guinobatan y Oás, se encuentra el pueblo de Ligao. Está situado en un extenso y hermoso valle á la derecha del río Cabilogan, siendo su clima templado y agradable.

Dista de Guinobatan 12 km., 6 de Oás y 42 de Tabaco por el nuevo camino que recientemente se ha construido, bajo la inteligente iniciativa de su último Alcalde mayor D. Joaquín Beneyto. Esta vía ha abierto nuevos horizontes comerciales á la provincia de Albay, adquiriendo gran importancia el puerto de Tabaco, mucho más seguro y resguardado que el de Legaspi.

Algunos creen que el nombre de Ligao está tomado de un árbol, así llamado, que antiguamente abundaba en su término: nosotros respetando esta opinión nos inclinamos á creer que aquella palabra es corrupción del término bicol Licao que significa irse ó separarse, no siendo extraño se le diera tal denominación al tener en cuenta la situación que ocupa aquel pueblo, separado en la antigüedad por larga distancia de la carretera real.

Los reyezuelos que mandaban las rancherías que formaron Ligao, denominábanse según manifiesta el erudito Padre Huertas, Pagquilatan, Macabangoy, Sampongam, Mabao y Hocoman que imperaban en la ranchería Babasi, la misma que después fué visita del pueblo. Dichos régulos se hallaban discordes entre sí sobre el mando superior, dirimiendo estas contiendas un cabo español, y concediendo el mando al Pagquilatan, quien se sometió á los españoles con todas sus rancherías. La conversión de este pueblo se comenzó por los Padres Franciscanos el año 1606, hallándose una partida bautismal de 24 de Agosto de 1608 firmada por el Padre Luís de San Juan, según consta en los libros de la iglesia de Polangui, á cuya matriz perteneció Ligao en sus principios. Después fué agregado al pueblo de Oás, y más tarde en el año 1665 fué separado adquiriendo propia autonomía. La actual iglesia se construyó en 1709 habiendo sufrido de entonces acá, notables transformaciones. En estos últimos años y merced á la constancia de acero de mi querido amigo el Padre Crespo, se ha cambiado completamente al gusto moderno la iglesia y casa parroquial. E Padre Crespo es el prototipo acabado del misionero de la fe y el patriotismo: espíritu batallador, que lo mismo sabe dominar las fatigas de su cuerpo en las largas noches de insomnio en los hospitales de coléricos, que vencer con un entusiasmo sin límites y una tenacidad á toda prueba los múltiples obstáculos que por doquier se le presentaron para organizar y dar carácter permanente á veladas lírico-literarias, que periódicamente se celebran en aquella casa, en la que el libro, la revista y el periódico tienen un lugar preferente. El Padre Crespo es autor de una notable gramática bicol-española [3] y de sinnúmero de folletos, poesías, artículos y leyendas, todas ellas impregnadas de las notas que vibran siempre en todos los escritos del Padre Crespo. Los antiguos caballeros tomaban por mote Dios y su dama: el franciscano que nos ocupa, su enseña es la de religión y España. De no pocas críticas ha sido objeto el autor de estas líneas por la forma en que ha tratado á los frailes, no viendo muchos la manera de armonizar sus ideas con las antitéticas del fraile: esto, no obstante, diremos que el mutuo respeto ha sido el eslabón que nos ha unido, á pesar de estar tan distantes en no pocas apreciaciones que abrigan algunos, no todos los frailes que hay en Filipinas. Por lo demás, dejando á un lado excepciones que en toda sociedad ó institución existen, repetiré una y mil veces que en los diez y siete años que he vivido en aquellas provincias españolas, siempre he encontrado en mi camino no pocos frailes, verdaderos modelos de patriotas y caballeros, figurando á la cabeza de esta legión el jefe de aquellas Iglesias, el dominico Frey Pedro Payo, que bien recientemente ha adquirido España á sus gestiones un hermoso barco, pudiéndose admirar cuanto contiene la Exposición Filipina, merced á sus esfuerzos, presidiendo aquella junta central.

Dependen de Ligao 11 barrios, comprendiendo entre estos y aquel un total de 17.244 almas y 4.251 tributos. En el año 1878 se verificaron 121 casamientos, 699 bautizos y 432 defunciones. Hay radicados en aquel pueblo 23 europeos y 47 chinos. Asisten á las escuelas, por término medio, 170 niños y 70 niñas, hablando medianamente el español unos 40 entre ambos sexos.

Al Noroeste de Ligao, y á 3 km. de buen camino, se halla el pueblo de Oás. Esta palabra quizás sea derivación del término anticuado bicol Ovás, que quiere decir perder en la carrera. Hoy se sustituye aquella palabra por la de Ombás.

El cronista de la Orden de San Francisco, dice respecto á la fundación de este pueblo que, doce personas principales de varias rancherías, bautizadas en un mismo día, fueron sus fundadores. Dichas personas debieron ser bautizadas por los años de 1585 á 1587. Del día 13 de Setiembre de 1587 ya se registra una partida de bautismo, firmada por el Padre Jerónimo de Aguilar, quien desplegó tal celo por la conversión de este pueblo, que desde el referido día 13 hasta el 8 de Octubre del siguiente año 1588, bautizó aquel Padre 451 personas de 19 años para abajo.

La jurisdicción de Oás se extiende de Norte á Sur 6 leguas, y 2 de Este á Oeste. Tiene montes con buenas maderas, bejucos, burí, excelentes pastos y caza mayor y menor. El terreno cultivado es de regadío gran parte, y sus productos consisten en arroz, abacá, maíz y caña de azúcar. Sus naturales se dedican á la agricultura y beneficio del abacá.

Oás, con sus 12 barrios, contiene 11.373 almas, registrándose en 77 cabecerías 3.343 tributos; hay radicados 1 europeo y 39 chinos. Se inscribieron en los libros parroquiales 464 defunciones, 83 casamientos y 603 bautizos. A las escuelas publicas concurrieron, por término medio, 340 niños de ambos sexos, de los que solo 70 conocen medianamente el español. En el cuadro de criminalidad de la provincia figura Oás con 23 individuos procesados.

El epigramático y profundo bicolista Padre Santos, párroco de Oás, juntamente con el reservado y taciturno de Polangui, el austero y asceta de Camalig, el correcto humanista de Pilar, el furibundo hidrópata de Daraga y el obeso y grave de Libón, constituían el año 1880, con los ya nombrados anteriormente, el clero parroquial europeo del distrito de la Iraya, de cuyo partido solo nos falta conocer los pueblos de Polangui, Libón, Quipia, Donzol y Pilar, encontrándose el primero de estos distante de Oás 6 km., de Ligao 7,50 y de Libón 6.

El nombre de Polangui creen algunos fué tomado de un frondoso árbol así llamado, que existía en el terreno de su fundación. Eruditos filólogos bicoles creen que Palongui se deriva de Polangguisoc, ó sea Pola na Guisoc, que es Guisoc, ó Gijoc, que significa encarnado.

Se formó este pueblo, según el historiador Padre Huertas, de 5 rancherías de unas 100 personas cada una, con la singular circunstancia que los primeros que se bautizaron fueron 25 hombres en un mismo día, y todos ellos aparentaban tener de 60 años para arriba. Su fundación debió verificarse á últimos del año 1583 ó principios del 1584, porque en un antiguo manuscrito que se conserva en los archivos del convento de Franciscanos en Manila, consta que Palangui ya era pueblo en esta última fecha, siendo su fundador el Padre Baltasar de la Magdalena, fijándose primeramente en el sitio llamado Binanuan, de donde se trasladó al hermoso valle que hoy ocupa.

Polangui, con sus 4 barrios, suma 8.490 almas, tributando 4.936 en 54 cabecerías. El número de casamientos, bautizos y defunciones está representado por 93, 374 y 210 respectivamente. Asistieron 120 niños de ambos sexos á las escuelas, de los que escasamente entienden el español media docena. Hay 2 europeos radicados y 26 chinos. Su criminalidad la representan 12 procesados.

Los campos de Polangui son fertilísimos, siendo regados por 10 ríos sobre los que hay 17 puentes. Se cultiva no solo abacá, si que también arroz, calculándose en 20.000 cavanes su cosecha anual.

A 6 km. de Polangui, encontramos el antiquísimo pueblo de Libón, último de la provincia de Albay entre esta y la de Camarines Sur.

Libon ó Libong, pues de ambos modos se pronuncia, significan el acto de matar salteando. Libong es palabra anticuada, diciéndose hoy Ribong que es confusión intelectual, ó acto de engañar á uno en alguna cuenta. Tomando en pasivo aquella palabra, significa marearse. Me inclino á creer que la etimología de Libon hay que buscarla en la palabra bicol Libtong, que quiere decir sitio profundo.

El pueblo que nos ocupa fué fundado por el valiente D. Juan de Salcedo á fines de 1573, siendo por lo tanto uno de los más antiguos de Filipinas. Hasta el año 1847, perteneció como todos los de la Iraya á Camarines Sur.

En Libon hay una magnífica iglesia de ladrillo. La bóveda del presbiterio es del mismo material, y es asombroso el ver cómo ha resistido á tantos y tantos temblores de tierra como se han sucedido desde que fué edificada.

Entre los objetos que posee esta iglesia, hay una campanita en la que se lee perfectamente el año 1600. El altar mayor, de tres cuerpos y de orden compuesto, es exactamente igual al de San Francisco de Manila.

En el barrio de Pantao hubo un arsenal en el que hasta principios de este siglo se construyeron buenas y sólidas embarcaciones. El lugar que ocupó el astillero lo indican dos cañones de hierro de grueso calibre, que en otros tiempos resguardaron aquel puerto de las piraterías moriscas.

El vecindario de Libon con sus barrios llega á 3.666 almas, tributando 1.882 en 21 cabecerías. Su estadística parroquial registra 29 casamientos, 156 bautizos y 75 inhumaciones. Europeo solo lo es el párroco, contándose en aquel vecindario dos chinos. De los 60 niños que asisten á las escuelas, no hay ninguno que conozca el español. No tuvo criminalidad.

Los pueblos de Quipia, Donzol y Pilar, que están muy distantes de la carretera que hemos seguido, ya los encontraremos cuando hagamos la visita al partido de Sorsogon.

De Libon regresamos á la cabecera.

En el tiempo que estuve en Albay, tuve ocasión de apreciar en todas sus manifestaciones, lo que es la prestación personal, siendo mis observaciones objeto del siguiente capítulo.