NOTAS:
[1] Resumen de la Historia de Venezuela, tomo I, pág. 1.ª
[2] Ibidem.
[3] Estudios históricos, pág. 126.
[4] Historia de los romanos, lib. I.
[5] El problema nacional, Prólogo, pág. VII.
[6] Libro de los oradores, tomo I, Advertencia, pág. VII.
[7] Ibidem, pág. 40.
[8] Pelletan, Profesión de fe del siglo XIX, pág. 355. Tr.
[9] Unión Ibero-Americana, núm. 4, págs. 6 y 7.
[10] Historia general de América, tom. I. vol. II. págs. 1.903 y 1.904.
[11] Discurso leído en los Juegos florales de El Escorial el 29 de Agosto de 1915.
[12] Markham, List. of Tribes etc. (Fourk, Anthrop. Inst. 1895, pág. 233).
[13] Cervantes, El Celoso Extremeño, pág. 5.
[14] Historia del Perú, tom. II, pág. 215.
[15] Relación dada por el provisor Morales sobre cosas que convenían probarse en el Perú. M. S.
[16] Ibidem.
[17] Historia de los musulmanes españoles, tomo I, pág. 36. Tr.
[18] Estudios históricos, pág. 140. Tr.
[19] Ibidem, pág. 285.
[20] Eneida, lib. VI, versos 851 y 853.
[21] Gómez Carrillo, Historia de la América Central, tomo III, págs. 27 y 28.—Continuación de Milla.
[22] Ensayo político, lib. IV, cap. IX.
[23] La Sociedad hispano-americana bajo la dominación española.
[24] Geografía universal, América septentrional, págs. 83 y 84.
[25] Véase Simón Bolívar, págs. 179 y 180.
[26] Simón Bolívar, pág. 180. Madrid, 1914.
[27] Discurso leído por el general Riva Palacio en el Ateneo de Madrid el 18 de Enero de 1892, pág. 9.
[28] Véase Libro Araujo.—San Salvador, Imprenta Nacional, 1914.
[29] Bric-Brac.—San José de Costa Rica.—Alsina, 1914.
[30] La unión de España y América.
[31] Los pueblos hispano-americanos en el siglo XX, pág. 296. Madrid, 1904.
[32] Págs. 153 y 154.
[33] La civilización de los cinco primeros siglos del Cristianismo, tomo I, pág. 352.
[34] Estudios históricos, pág. 5.
[35] De 170 virreyes que hubo en América, sólo cuatro fueron de dicho país y los cuatro hijos de empleados: de 602 capitanes generales de provincia, 14 fueron originarios del Nuevo Mundo, y de 706 obispos, 105 únicamente nacieron en aquellas lejanas tierras.
[36] Pueblos de indios convertidos a la religión católica.
[37] Familias indígenas repartidas a los colonos.
[38] Distritos con sus respectivos habitantes distribuídos a conquistadores y colonos.
[39] Historia de España, tomo XXVII, págs. 66 y 67.
[40] Sentenach, Ensayo sobre la América Precolombina, pág. 73. Se ignora el nombre del autor del Popol Vuch; pero se cree que fué escrito quince o veinte años después de la conquista, por algún individuo de la familia real de quiché.
[41] Estaba (año 1845) en los Archivos del Gobierno eclesiástico de Guatemala, y la versión se hizo en 1855.
[42] Llámase Troano porque perteneció a D. Juan de Tró, quien lo vendió al Estado.
[43] Se denomina Pereziano porque su primitivo poseedor fué un español de apellido Pérez.
[44] Libro XLII, cap. I.—Sevilla, 1535.
[45] Libro XLII, cap. I, pág. 141.—Sevilla, 1535.
[46] Arch. Hist. Nac.—Cedulario índico, tomo XLI, núm. 221, págs. 275 vº y 276.
[47] Biblioteca Nacional, signatura 3/14.753
[48] Cristóbal Colón y Pablo del Pozzo Toscanelli, pág. 362. Madrid, 1903.
[49] Conferencia leída en el Ateneo de Madrid el 14 de Enero de 1892, págs. 20 y 21.
[50] Academia de la Historia.—Indice del Consejo de Indias, fol. 60.
[51] Ibidem.
[52] Roselly de Lorgues, Cristóbal Colón, tomo II, pág. 140.
[53] Este documento se halla en el Archivo Municipal de la ciudad de Córdoba.
[54] Véase Documento inédito del siglo XVI, referente a D. Fernando Colón, por el Dr. Rodolfo del Castillo Quartiellerz.—Madrid, 1898.
[55] Herrera, Historia general de las Indias Occidentales, década IV. lib. II, cap. V.
[56] «Y en ella con licencia del Emperador deseó establecer una Academia y Colegio de las ciencias mathemáticas, importantissimas a la navegación.» Herrera. Ibidem, libro XIV, fol 496.
[57] Véase Archivo de la Dirección general de navegación y pesca marítima.—Papeles varios, tom. IV, C. 3.ª, págs. 58-73.
[58] Archivo histórico nacional.—Cedulario índico de Ayala, letra L, núm. 18.
[59] Se imprimió en castellano y en la ciudad de México el año 1829.
[60] Cedulario índico, tomo XXXVI, núm. 26, págs. 34 v.ª y 35.
[61] Véase Cedulario índico, tomo XXXVI, núm 28, págs. 30 y 36 v.ª
[62] Cedulario índico, tomo XXXVI, núm. 60, págs. 83 y 84.
[63] Cedulario índico, tomo XXXVII, núm. 40, págs. 75 y 76.
[64] Archivo histórico nacional.—Cedulario índico de Ayala, letra L, núm. 18.
[65] La Historia Moderna según el Reverendísimo Mandel Creighton D. D. Obispo que fué de Londres.—De The Cambridge Modern History, 1907.
[66] Véase Pi y Margall, Historia de América, primer tomo y cuaderno, páginas XXIX y XXX.
[67] América Boreal, tomo 1, pág. 579.
[68] Reclus, América Boreal, pág. 587.
[69] Ibidem, pág. 590.
[70] Ibidem, pág. 591.
[71] Ibidem, pág. 592, nota.
[72] Reclus, América Boreal, pág. 598.
[73] Ibidem, pág. 616.
[74] Ibidem, pág. 620.
[75] Ibidem, pág. 610.
[76] Reclus, América Boreal, pág 611.
[77] Reclus, América Central, págs. 779 y 780.
[78] Véase Reclus, América del Sur, pág. 23.
[79] Archivo de la Dirección de Navegación y pesca marítima.—Noticias hidrográficas de la América Septentrional, tomo II, págs. 188-199.
[80] Sumario de la natural historia de las Indias, cap. LXVIII.
[81] Saint-Martín es la única de las Antillas dividida políticamente en dos partes: la del Norte es de Francia y la del Sur pertenece a Holanda. En el año 1648 y en la cima de un monte (Montaña de los acuerdos), se hizo el tratado de repartición.
[82] París 14 julio 1916, 4 tarde.—Según la Gaceta de Lausanne, la venta de las Antillas danesas a los Estados Unidos está virtualmente terminada. Dinamarca cede todos sus derechos sobre el archipiélago de las Vírgenes mediante la entrega por los Estados Unidos de la suma de 125 millones de francos. Este archipiélago, con sus tres islas (Santa Cruz, Santo Tomás, San Juan), sus 360 kilómetros cuadrados y sus 40.000 habitantes, sólo representa un modesto dominio colonial; pero la vecindad del Canal de Panamá le da una importancia especial. Por esto desde hace algunos años Alemania había multiplicado sus esfuerzos para decidir a Dinamarca, bien a cederle el archipiélago entero, bien a permitirle establecer en Santo Tomás un depósito de carbón y un punto de escala para sus barcos, lo que produjo objeciones por parte del Gobierno de Washington en nombre de la doctrina de Monroe. (A B C. Sábado 15 de julio de 1916).
[83] Deuxiéme session de L'Asociation francaise pour l'avancement des sciences.—Lyon, Aout, 1872. (Revue Scientif, 2.ª ser., 3.er an., núms. 9, 10 y 11).
[84] Isla en el archipiélago de la Sonda (Oceanía Occidental).
[85] Lettre sur l'homme préhistorique du type le plus ancien, etc. París, 1876.
[86] Desor, L'homme pliocene de la California. Nice, 1879.
[87] Protohistoria Americana, Conferencia de D. Juan Vilanova en el Ateneo de Madrid el 21 de Abril de 1891, págs. 30 y 31.
[88] Ibidem.
[89] Vilanova, ob. cit., pág. 32.
[90] Fr. Gregorio García, Ob. cit., libro IV, párrafo XV, págs. 312 y 313.
[91] Pág. 308.
[92] Pág. 308.
[93] Pág. 309.
[94] Págs. 309 y 310.
[95] Noticias americanas.—Entretenimiento XXII, pág. 253.—1792.
[96] G. Sergui, La evolución humana individual y social, tomo I, pág. 65.—Barcelona, 1905.
[97] Antón, Ob. cit., pág. 11.
[98] Pi y Margall, Historia general de América, tomo I, vol. II, pág. 1.158.
[99] Ob. cit., vol. II, pág. 1.159.
[100] Véase ob. cit., tomo I, págs. 291-301.
[101] Barco de pesca de Groenlandia, hecho con piel de foca.
[102] A. de Chemisso—Waitz.—Oscar Peschel,—Petitot.—Whymper.
[103] Brooks, Comptes rendus de la Société de Geographie (2 julio 1886).
[104] De Guignes, Les navigations des Chinois, 1761.—M. de Humboldt, Vues des cordilléres et des monuments des peuples indigenes de l'Amerique.—Kohl, Geschichte, der Entdecung Amerika's. Neumann.—De Quatrefages.—Hamy.—Hervey de Saint Denis.—Désiré Charnay.
[105] Geografía Universal.—América boreal, etc., págs. 5 y 6.
[106] Eduardo Saavedra, Conferencia pronunciada en el Ateneo de Madrid el 17 de febrero de 1891, pág. 7.
[107] Véase artículo de D. Vicente Vera, publicado en la Crónica científica de El Imparcial, correspondiente al 10 febrero de 1913.
[108] Estado actual del problema de la Atlantis.—Conferencia leída en sesión pública de la Real Sociedad Geográfica el 3 de abril de 1916, pág. 32.
[109] Estado actual del problema de la Atlantis.—Conferencia leída en sesión pública de la Real Sociedad Geográfica el 3 de abril de 1916, pág. 33.
[110] Ibidem, pág. 12.
[111] Aristotelis Stagiritæ Opera, págs. 1640-1656.—Lugdvni, MDXLII.
[112] Acto II, versos 375 a 379 y final del coro.
[113] Véase Antón, Conferencia pronunciada el 19 de mayo de 1891 en el Ateneo de Madrid acerca de la Antropología de los pueblos de América anteriores al descubrimiento, págs. 46 y 47.
[114] Véase Fr. Gregorio García, ob. cit., lib. IV. párrafo I, págs. 218-234.
[115] Véase ob. cit., libro IV, cap. XXI, págs. 189-192.
[116] Juan de Torquemada, Monarquía Indiana, tomo I, libro 1, cap. X.
[117] Fr. Gregorio García, ob. cit., libro II, cap. I, pág. 42.
[118] Véase Fr. Gregorio García, Origen de los indios del Nuevo Mundo, libro I, cap. II, párrafo III, págs. 15-17.—Madrid, 1729.
[119] Véase Fr. Gregorio García, ob. cit., lib. IV, párrafo III, pág. 140.
[120] Debe advertirse que hay cuatro libros con el nombre de Esdras; pero los dos últimos se consideran como apócrifos o no son reconocidos por canónicos en la Iglesia Latina.
[121] Véase Fr. Gregorio García, ob. cit., libro III, págs. 80-128.
[122] Rex. Hispan., lib. 19. cap. 16—Fr. Gregorio García, ob. cit., lib. IV, cap. XIX, pág. 174.
[123] Fr. Gregorio García, lib. IV. párrafo VIII, págs. 263-265.
[124] Fr. Gregorio García, lib. IV, párrafo XII, págs. 300 y 301.
[125] Ibidem, libro IV, párrafo XIII. págs. 303 y 304.
[126] Véase Origen de los indios del Nuevo Mundo, lib. IV, cap XXV, págs. 314-316.
[127] Vistas de las cordilleras y de los monumentos indígenas de América, tomo I.
[128] Discurso pronunciado en el Ateneo de Madrid el 26 de mayo de 1891, págs. 14 y 15.
[129] Véase Precedentes del descubrimiento de América en la Edad Media, por D. Manuel María del Valle, Conferencia pronunciada en el Ateneo de Madrid el 11 de marzo de 1891, págs. 72-76.
[130] Véase Fr. Gregorio García, Origen de los indios, etc., libro 4.º, párrafo 6.º, págs. 260-262.
[131] Archipiélago inglés al Oeste de Escocia.
[132] Archipiélago inglés al Norte de Escocia.
[133] Archipiélago inglés al Norte de Escocia.
[134] Archipiélago dinamarqués al Norte de Escocia.
[135] Isla dinamarquesa. La antigua Tule, según algunos autores, que se halla a los 13° y 50' de longitud, y 65° 4' de latitud.
[136] Antiquitates americanæ, pág. 202.
[137] El citado escritor Eben Norton Horsford, sostiene, en uno de los apéndices de su libro, que los Sagas fueron redactados entre 1387 y 1395.
[138] C. Cantú, Hist. universal, tomo III, pág. 451.
[139] Eran los bardos poetas nacionales de raza céltica. Acompañándose con la lira, celebraban la gloria de los dioses y de los héroes en las fiestas religiosas, como también excitaban los guerreros al combate. Fueron los más famosos Fingal y su hijo Osián.
[140] El año 1261 Islandia volvió a unirse a Noruega. Entonces conocieron los islandeses la literatura alemana en tiempo del Grande Interregno (1250-1273) y de la primera, época de la Casa de Habsburgo.
[141] Véase Nordenskiol, Facsimile-Atlas, tom. XXXII.
[142] Fiord, quiere decir sitio o paraje.
[143] En nuestros tiempos, el marino Davis le dió el nombre de Tierra de desolación.
[144] Véase Valle, ob. cit. págs. 33 y 34.
[145] De La Tribuna, periódico de Madrid del 24 de Octubre de 1912, copiamos lo siguiente:
«Un sabio americano, en el «American Museum of Natural History», trae una gran cantidad de datos acerca de una tribu de raza blanca que vive hace siglos en la isla Victoria, separada del resto del mundo. Estos blancos son cerca de 2.000 y los descendientes de una expedición mandada por Leif Erickson. Con motivo de su existencia, se trata ampliamente en dicho artículo de la cuestión precolombiana, y se afirma que América fué descubierta por los noruegos y escandinavos en el siglo x, es decir, cerca de cinco siglos antes que Colón condujese sus naves a aquellas tierras. La ciencia está conforme en que los escandinavos y noruegos la habían descubierto; pero también lo está en que no sabían de qué se trataba, y que estos pensaban, como pensó Colón, que eran las costas de Asia.
[146] Tal vez dieron dicho nombre por la frecuencia con que allí se observa el fenómeno del espejismo.
[147] Biarne sacrificó su vida por salvar la de sus compañeros.
[148] Valle, Discurso leído en el Ateneo de Madrid el 11 de Marzo de 1891, págs. 43 y 44.
[149] Ibidem, pág. 45.
[150] Páginas 302-318.
[151] Véase Gaffarel, ob. cit.
[152] Gobernaron la diócesis de Vinlandia, desde el Obispo Erico Vpsi, en 1121, hasta Vincentius, que la regía en 1537, esto es, cuarenta y cinco años después del descubrimiento de Colón, 29 Obispos. Torfaeus publicó en la Historia Groenlandia, como también Gravier y otros, los nombres y las fechas correspondientes a los citados Prelados.
[153] Dice D. Manuel del Valle que el producto de los diezmos estaba «destinado a la cruzada que entonces se predicó por toda Europa»; pero efeto nos parece poco exacto, pues las cruzadas generales habían pasado hacía bastante tiempo y también las de Luis IX de Francia, apenas se recordaban, sin embargo, de que la última dirigida contra Túnez, al frente de cuya ciudad murió de peste el Santo Rey, se verificó el 1273. También habremos de observar que no fué Nicolás II el que escribió la citada carta, según afirma el Sr. Valle, sino Nicolás III.
[154] No sabemos a qué peste negra se refieren los historiadores y que causó tantas víctimas en el siglo xv. Conocemos la que se desarrolló en el siglo xiv y que dejó desierto el país de Groenlandia y, más adelante, la que comenzó en los Estados de Flandes, penetró en España por Santander e hizo tantas víctimas en el año 1599. No tuvo menos importancia la que ocasionó a mediados del siglo xvii desgracias sin cuento en Nápoles y en casi toda la Italia.
[155] Afirmase a la sazón que hubo dos Helluland: el mayor o Labrador y el menor o Terranova.
[156] Histoire de la Geographie, pág. 387.
[157] Nueva Geografía Universal, América Boreal, pág. 9.
[158] Ibidem, págs. 12 y 13.
[159] Nueva Geografía Universal, América Boreal, págs. 13 y 14.
[160] El Centenario, tomo IV, pág. 391.
[161] Véase Navarro Lamarca, Historia general de América, tomo I, pág. 283 y síguientes.
[162] Véase Pereira, Geografía e Historia del Paraguay.
[163] Medida itineraria de 100 metros o de 100 o 150 varas, según los países.
[164] Francisco Bauzá, Historia de la dominación española en el Uruguay, tomo I, páginas 133 y 134.
[165] Ob. cit., tomo I, págs. 185 y 186.
[166] Hist. general de América, tomo y volumen I. pág. 697.
[167] De este asunto nos ocuparemos con más extensión en el capítulo XV.
[168] Arch. de la Direc. de Navegación y pesca marítima, Perú, Chile y Buenos Aires, tomo V, b 4.ª
[169] Del Gran Chaco nos ocuparemos detenidamente en el tomo III.
[170] Nueva Geografía Universal, tomo III. América del Sur, págs. 688 y 689.
[171] Reclus, Nueva Geografía Universal.—América del Sur, pág. 278.
[172] Véase Pi y Margall, Historia general de América, tom. I, vol. I, pág. 293.
[173] Los historiadores suelen dividir la Historia del Perú en las siguientes épocas: Preincáica, Incáica, Conquista, Virreinato e Independencia.
[174] Historia antigua del Perú, libro III, capítulo II.
[175] Historia del Perú, capítulo I, tomo XV de la Colección de Ternaux-Compans.
[176] Historia del Perú, cap. II.
[177] Memorias Históricas del Perú, cap. XIX.
[178] Capítulo II.
[179] Capítulo XXII.
[180] Lorente y otros historiadores opinan que Pachacutec y Yupanqui son los nombres de un mismo inca.
[181] Balboa, cap. V.
[182] Pi y Margall, ob. cit., tomo I, volumen I, págs. 422 y 423.
[183] Véase el Prólogo de este tomo.
[184] Historia Universal de las cosas de Nueva-España, Prólogo y lib. X, cap. XXIII, párrafo 11.
[185] Milla, Hist. de la América Central, tom. I, pág. XXII.
[186] Véase Milla, Ob. cit. tomo I. pág. XXIX, nota.
[187] Historia general de América, tomo y cuaderno primeros, pág. 257.
[188] Ob. cit. pág. 281.
[189] Recuérdese lo que se dijo de los tupíes y caribes en el capítulo IV.
[190] Historia general de América, tomo y volumen I, págs. 695 y 696.
[191] Los nahuas y los mayas, ¿son razas diferentes? Sostienen algunos autores que tuvieron el mismo origen y vivieron unidas mucho tiempo. Puede, sí, asegurarse que los unen grandes semejanzas y los separan notables diferencias.
[192] Veytia, Historia Antigua de México, caps. XXI y XXII.
[193] Unos autores entienden que el antiguo Anahuac comprendía toda la tierra que se halla entre los dos Océanos, y otros dicen que sólo abrazaba lo que denominamos hoy Nueva España. Nosotros entendemos por Anahuac el territorio ocupado al presente por los Estados de Querétaro, México, Veracruz, Tlaxcala y Puebla.
[194] Pi y Margall, Hist. gral. de América, tom. y vol. I, pág. 27.
[195] Véase Sahagún. lib. III, caps. XII, XIII y XIV. Torquemada, lib. VI, cap. XIV.
[196] Veytia designa a este Rey con el nombre de Tecpancaltzin. Hist. antigua de México, capítulo XXIX.
[197] Esta hambre—según Kinsborough—puso fin entre los mejicanos a la cuarta edad del mundo. Antiquities of Mexico, vol. VI, pág. 175.
[198] «En esta tierra de la Nueva España hay tres maneras o linajes de gentes, que son chichimecas, los de Chulhúa e mexicanos: todos estos están mezclados, emparentados por casamientos; desde muchos años acá, antes que fuese México se emparentaron los dos primeros linajes, que son los chichimecas e los de Chulhúa, en los terceros se emparentaron después de encomenzado México, que ellos edificaron e fundaron de principio...» Pomar y Zurita, Nueva colección de documentos para la historia de México, tom. III, págs. 283 y 284.
[199] Véase Pi y Margall, Historia general de América, tom. I, volúmen I. págs. 64 y 65.
[200] Recuérdese lo que en este mismo capítulo se dijo del viaje de los toltecas.
[201] Tenochtitlan se fundó, según Brasseur, en 1325: según Veytia, en 1327, y según Torquemada, en 1341.
[202] Torquemada y Clavigero afirman que la hija del señor de México se llamaba Matlatzihuatzin y era, no querida, sino mujer legítima de Netzahualcoyotl.
[203] Vol. I, pág. 132.
[204] Bernal Díaz del Castillo, Conq. Nueva Esp., cap. CCVIII, pág. 309.
[205] Véase Bernal Díaz del Castillo, ob. cit. pág. 89.
[206] Hist. general de América, vol. I, pág. 167.
[207] Pi y Margall, que no se separa de la doctrina de Bancroft en este punto, dice que los comanches formaban parte de los apaches, primera familia de los nuevo-mejicanos. Historia general de América, vol. II. pág. 1082.—Luego, los comanches, empujados desde el N. por los apaches, fueron nómadas al N. de Tejas y por Nuevo México.
[208] Reclus, Nueva Geografia Universal: América, tomo II, página 122.
[209] Durante parte de su curso separa a México de los Estados Unidos.
[210] Ibidem.
[211] El Estado de Sonora (México) se halla frontero a la parte septentrional de la Península. Entre las ciudades sonoreñas, la más próxima a la frontera de los Estados Unidos es Magdalena o Santa Magdalena, Pi y Margall, siguiendo a Bancroft, comprende en la segunda familia de los nuevos mejicanos a los pueblos, los moquis, los pimas, los maricopas, los pápagos y otras tribus. Historia general de América, tomo I, volumen II, página 1.096.
[212] Nueva Geografía Universal: América Central, tomo II, páginas 116 y 117.
[213] Ciudad del Norte mejicano en la vertiente oriental de Sierra Madre.
[214] Abraza por el Oeste las cadenas paralelas de Sierra Madre.
[215] Reclus, Geografía Universal: América, tom. II, págs. 118 y 119.
[216] Navarro Lamarca, ob. cit., tom. I, pág. 219
[217] Pi y Margall, Historia de América, volumen 1.º página 921.
[218] Enciclopedia Universal Ilustrada, tomo X, pág. 1.353.
[219] El grupo de nuevo-mexicanos se divide—según Bancroff—en cuatro grandes familias: los apaches, los pueblos, los indios de la península de California, y los del septentrión de México. Los apaches se subdividen en las siguientes naciones: 1.ª, la de los comanches; 2.ª, la de los apaches o shies; 3.ª, la de los navajos o tenuayos; 4.ª, la de los mojaves; 5.ª, la de los hualapayos; 6.ª, la de los yumas; 7.ª, la de los kosninos; 8.ª, la de los yampayos; 9.ª, la de los yalchedunes; 10, la de los yamajabes; 11, la de los cochis; 12, la de los cruzados, y 13, la de los nijoras.
[220] Navarro Lamarca, ob. cit., tomo I, pág. 222.
[221] Pi y Margall, ob. cit., tomo y volúmen I, pág. 730.
[222] Pi y Margall, Historia de América, segundo volumen, página 1.248.
[223] Ibidem.
[224] Véase lo que en el capítulo VII se dijo sobre las casas grandes de Gila.
[225] Historia de América, vol. 2.º, pág. 1.353.
[226] Dice Garcilaso que chasquis significaba uno que hace un cambio. Com. Real, parte I, libro VI, cap. VIII.
[227] Respecto al Perú casi todos los autores dicen que no pasaba de tres cuartos de legua.
[228] Historia del descubrimiento y conquista del Perú, tomo I, pág. 82.
[229] Prescott, Ibidem, pág. 83.
[230] Philosophie de L' Histoire de L' humanité, tom. I, págs. 300 y 301.
[231] Véase Pi y Margall, Hist. general de América, tomo I, cuaderno II, págs. 1.294 y 1.295.
[232] Pi y Margall, Ob., tomo y cuad. citados, pág. 1.307.
[233] Pi y Margall, ob., tomo y cuad. citados, pág. 1.312.
[234] Pi y Margall, ob. cit., tomo I y cuaderno II, pág. 1.327.
[235] Para escribir este capítulo hemos tenido presente, y a veces hemos seguido al pié de la letra, las obras siguientes:
Fernández y González, Los lenguajes hablados por los indígenas del Norte y Centro de América, Conferencia dada en el Ateneo de Madrid el 29 de febrero de 1892.
Fernández y González, Los lenguajes hablados por los indígenas de la América Meridional, Conferencia dada en el Ateneo de Madrid el 16 de mayo de 1892.
Sentenach, Ensayo sobre la América Precolombina.
Conde de la Viñaza, Bibliografía española de las lenguas indígenas de América.
[236] Hervás, Catálogo, etc., vol. I, pág. 115.—Fernández y González, Ibidem.
[237] The American Race, New York, 1891.
[238] En la Tierra del Fuego—según la opinión de von Martins y del Dr. Deniker, de París—se encuentran los moradores más antiguos de América.
[239] Revue de la Linguistique, XVII y XVIII
[240] La mayor parte de la población de la provincia de Corrientes está formada por los descendientes de los indios guaraníes; y un noventa por ciento de la población del Uruguay tiene sangre guaraní en sus venas.
[241] Conferencia pronunciada en el Ateneo de Madrid el 16 de Mayo de 1892, pág. 62.
[242] Ibidem, págs. 65 y 66.
[243] Ibidem, pág. 9.
[244] Ibidem, págs. 16 y 17.
[245] Aunque el yunca ha sido estimado como de raza quichua, no lo es, como tampoco lo es el puquina, ni el atacameño. Los atacameños, en opinión de Techudi, son una rama desprendida de los calchaquis de Tucumán, que huyendo de los españoles se refugiaron en los oasis de las costas del Pacífico.
[246] Pi y Margall, Historia de América, vol. II, pág. 1.728.
[247] Sentenach, ob. cit., pág. 52.
[248] Como dato curioso conviene saber que en el año 1880—si damos crédito a los censos norteamericanos y mexicanos—vivían en los dos territorios, unos 2.000.000 de indios pertenecientes a la familia lingüística Uto-Azteca.
[249] La idea de un territorio a manera de puente que sirviera de barrera o valla a los Océanos Atlántico y del Norte hasta el período glacial, ha sido expuesta por M. A. J. Jules-Browne en su obra The Buildings of the British Isles, impresa en Londres el año 1888.
[250] Véase Pi y Margall, ob. cit., pág. 1.693.
[251] Pi y Margall, ob. cit. pág. 1.719.
[252] Véase Pi y Margall, Hist. general de América, tomo I, cuad. II, págs. 1.758 y 1.759.
[253] Historia de América, vol. II. pág. 1.371.
[254] Corlear era súbdito inglés.
[255] Ononthio era natural de Francia.
[256] Véase Pi y Margall, Ob. cit., tomo I, cuaderno II, pág. 1.730.
[257] Pi y Margall, ob., t. y cuad. citados, pág. 1.743.
[258] Ollantay escriben otros.
[259] O Cusi Coyllur, hija de Pachacutec.
[260] Véase Pi y Margall, Ob. cit., tomo I, vol. I, pág. 401.
[261] Ob. cit., vol. II, pág. 1.749.
[262] Ibidem, págs. 1.749 y 1.750.
[263] Ibidem, pág. 1.752.
[264] Véase Pi y Margall, Ob. cit., vol II. págs. 1.801 y 1.802.
[265] Nota de Pi y Margall, escrita por él mismo en su Historia de América, volumen segundo página 1.825.
[266] Historia general de América, vol. II, pág. 1.839.
[267] Véase Navarro Lamarca, ob. cit., págs. 273 y 274.
[268] El arte monumental americano. Conferencia pronunciada en el Ateneo de Madrid el 26 de mayo de 1891, pág. 13.
[269] Nota manuscrita de Pi y Margall, etc., pág. 1.805.
[270] Vues des Cordilléres, págs. 107.
[271] También debemos mencionar las ruinas del palacio de Mamacuna en Pachacamac, el palacio del inca Rocca y las fortalezas de Ollantaytambo y Tiahuanuco.
[272] Riaño, Conferencia pronunciada el 26 de mayo de 1891 en el Ateneo de Madrid, pág. 10.
[273] Compendio de Historia general de América, tomo I, pág. 150.
[274] Historia general de América, volumen II, pág. 1.898.
[275] Sentenach, Ob. cit., pág. 58.
[276] Ibidem.
[277] Sentenach, Ob. cit., págs. 135 y 136.
[278] Nota manuscrita de Pi y Margall en su Historia de América, volumen 2.º, pág. 1.236.
[279] Garcilaso, Com. Real., parte I, lib. II, cap. XXV.
[280] Relación histórica y descriptiva del camero peruano, pág. 115. Londres, 1811.
[281] Nota manuscrista en la pág. 1.244 de la citada obra y volumen.
[282] Prescott, Hist. del descubrimiento y conquista del Perú, tomo I, pág. 373.—Madrid, 1858.
[283] Garcilaso de la Vega, Com. Reales, I, 13, 198, cap. XXII.
[284] Historia de España, tomo II, libro XXII, cap. XX. ¿Es verdad o leyenda lo que dice el Padre Mariana acerca de D. Rodrigo de Luna, arzobispo de Santiago y sobrino del condestable don Alvaro? ¿Se trata de un cuento forjado, después de la muerte de D. Alvaro, para desacreditar a la familia de los Lunas? Así lo cree—y razones poderosas tiene para ello—D. Antonio López Ferreiro en su estudio histórico intitulado Don Rodrigo de Luna, impreso en Santiago el 1884.
[285] Historia general de España, tomo II, libro XXIV, cap. IV.
[286] El convento del Abrojo se fundó en 1415, a las márgenes del Duero, cerca de Valladolid, por el venerable Fray Pedro de Villacreces y San Pedro Regalado. Cuentan algunos escritores, copiándolo del supuesto Bachiller de Cibdareal, que Juan II, poco antes de morir, le dijo: Bachiller, naciera yo fijo de un mecánico, e hobiera sido frayle del Abrojo, e no Rey de Castilla.
[287] Historia de España, tomo I. Discurso preliminar, páginas 100 y 101.
[288] Ibidem, págs. 102 y 103.
[289] Historia general de España, tomo II, lib. XXVIII, cap. XI.
[290] Ibidem, tom. II, lib. XXX, cap. XXVII.
[291] Historia general de España, tomo I. Discurso preliminar, págs. 118 y 119.
[292] Crón., pág. 576.
[293] Historia de los Reyes Católicos, tomo I, pág. 114.
[294] Los Mudéjares de Castilla, págs. 195 y 196.
[295] Colmenares, en su Historia de Segovia, al exponer la primera aplicación de la Santa Hermandad, dice lo siguiente: «Uno de sus primeros efectos fué en nuestra ciudad; porque llegando alguna gente de mala sospecha y peor traza, con algunos moros, que dezían ser criados del Rey a hospedarle en Zamarramala, arrabal (como hemos dicho), de nuestra ciudad, pidiendo aposento como soldados, les fué respondido como tenían privilegio de pechos y aposentos, por la vela que hacían en los alcázares, que todo permanece hoy. La gente era inquieta, los vecinos briosos; vinieron a las manos; hubo heridos y muertos. Súpose en la ciudad la revuelta; la Santa Hermandad despachó ministros, que prendiendo a algunos, averiguada con verdad la causa, los asaltaron, con que se temía más y se robaba menos.» Págs. 386 y 387.
[296] Anales breves en la Colección de documentos inéditos, tomo XVIII, 267.
[297] Hist. de España, tomo IX, pág. 511.
[298] Ibidem, pág. 518.
[299] Reyes Católicos, caps., XLIII y XLIV.
[300] Anal. de Aragón, lib. XX, cap. XLIX.
[301] Hist. de España, lib. XXIV, cap. XVII.
[302] Reyes Católicos, cap. CX.
[303] Historia de España, lib. XXVI, cap. I.
[304] Conferencia inaugural con motivo del cuarto Centenario del descubrimiento de América, pronunciada en el Ateneo de Madrid el 11 de febrero de 1891, pág. 17.
[305] Epílogo real, imperial y pontifical.
[306] Véase Lafuente, Hist. de España, tom. XI, pág. 55.
[307] No fué marqués de Villena, aunque Pellicer y otros autores lo llaman así. Lo fué su abuelo D. Alfonso; pero no su hijo D. Pedro, ni su nieto D. Enrique, de quien nos ocupamos.
[308] Amador de los Ríos, Obras del Marqués de Santillana, págs. 467 y siguientes.
[309] Hist. de España, tomo II, libro XXI, cap. XVIII.
[310] Véase Dr. Sophus Ruge, Hist. de la época de los descubrimientos geográficos, págs. 15 y siguientes.—Hist. Universal, de Oncken, tom. III.
[311] Ibidem, pág. 27.
[312] Pedro de Ailly (n. en 1350 en Copiegne, y m. en Avignon en 1420 o 1425), escribió muchas obras. El tratado De Imagine Mundi, y otros, se compilaron en Basilea el MCCCCXVIII. Véase Bellarmino, De scriptoribus ecclesiasticis, tomus septimus, pág. 509.
[313] Véase Bellarmino, Descritoribus ecclesiasticis, tomus septimus, pág. 509.
[314] Hist. de la época de los descubrimientos geográficos, págs. 15 y siguientes.
[315] Cristóbal Colón y Pablo del Pozzo Toscanelli, págs. 363-397.
[316] Hernán Martins, canónigo de Lisboa. Esta correspondencia es auténtica.
[317] Desgraciadamente, la carta de marear mandada a Martins se ha perdido.
[318] Cristóbal Colón y Pablo del Pozzo Toscanelli, pág. 369.
[319] Ibidem, pág. 397.
[320] Véase Chronica do descobrimento e conquista de Guiné.
[321] Dr. Sophus Ruge, Historia de la época de los descubrimientos, pág. 37.—Historia Universal, de Oncken, tomo VII.
[322] Ibidem, pág. 37.
[323] La corona de oro en aquel tiempo valía unas 20 pesetas de nuestra moneda.
[324] Ptolomeo es también autor de una Geografía y de otras obras.
[325] A Juan I (1385-1433) sucedió Eduardo I (1433-1438).
[326] Hoy lleva el nombre inglés de Flesh-bai (Bahía de la carne).
[327] Hoy Moselbai.
[328] Los Palacios es una población próxima a Sevilla.
[329] Historia de los Reyes Católicos D. Fernando y Doña Isabel, Sevilla, 1870.
[330] Procede recordar aquí que durante la monarquía castellano-leonesa de Doña Urraca (1109-1126), mujer de Alfonso I de Aragón, D. Diego Gelmínez, obispo de Compostela, dió comienzo a la organización de fuerzas navales para resistir a las piraterías de los moros, los cuales asolaban toda la costa, desde Sevilla hasta Coimbra, ab Hispali usque ad Cohimbram, según se lee en la Historia Compostelana. El prelado de Compostela contrató genoveses, porque los italianos ejercían a la sazón el papel que los griegos, y en particular los fenicios habían tenido en los tiempos antiguos. Eran los genoveses los hombres de mar, los mejores constructores navales y los más expertos marineros que recorrían el Mediterráneo: eran, como dice la Crónica, optimi navium artifices, nautæque peritissimi. «No puedo prescindir, dice Charlevoix, de hacer de paso una observación. Es muy glorioso para Italia que las tres potencias entre las cuales está repartida actualmente casi toda la América, deban a italianos sus primitivos descubrimientos. España, a Colón, genovés: Inglaterra, a Juan Cabot y sus hijos, venecianos: y Francia a Verrazani, ciudadano de Florencia.» Viajes, etc., en 1720.
[331] España y América, pág. 100. Del cura de Los Palacios son las siguientes palabras: «En el nombre de Dios Todopoderoso, ovo un hombre de tierra de Génova, mercader de libros de estampa, que trataba en esta tierra de Andalucía...» Historia de los Reyes Católicos, tomo I, capítulo CXVIII.
[332] Víctor Balaguer, Cristóbal Colón, pág. 159.
[333] La cuna del descubridor de América, Cristóbal Colón. Homenaje al centenario de la República Argentina, 25 mayo 1910.
[334] Ibidem, pág. 50.
[335] Harrise lo fijó en el 1445.
[336] Ob. cit., págs. 68 y 69.
[337] Ibidem, pág. 70.
[338] Ibidem, págs. 50 y 51.
[339] Ibidem, pág. 52. En el cuarto viaje acompañó al Almirante un hijo de Génova llamado Juan Antonio Colombo.
[340] Ibidem, págs. 53 y 54. La casa de Savona sólo estuvo abierta el año 1470.
[341] Ibidem, pág. 72.
[342] Véase Víctor Balaguer, Cristóbal Colón, págs. 149-198.
¡Extranjero, detente! Aquí vió Colón la luz primera.
El hombre más ilustre del mundo vivió ea esta pequeña casa.
[344] «Largos años—meditando—su atrevida empresa—en esta casa—ya de antiguo poseída por Domingo Colombo—habitó el inmortal descubridor de la América—que en medio de las grandes penalidades de su gloriosa empresa—en recuerdo de la Patria—dió el nombra de Saona a una isla del Atlántico.»
[345] Aquí nació en 1441 Cristóbal Colón, inmortalizado por el descubrimiento del Nuevo Mundo, mientras que Calvi se hallaba bajo la dominación genovesa. Murió en Valladolid el 20 de mayo de 1506.
[346] Avezac, Année véritable de la naissance de Christophe Columbe (Boletín de la Sociedad de Geografia de Francia, París, 1872), dice que nació en 1446.
[347] Balagna se llama la comarca de que Calvi es cabeza.
[348] «¡Oh tierra afortunada de nuestra Balagna, coronada de montes y bañada por el mar, cuántas memorias guarda tu gentil seno! De tí partió el intrépido navegante que abrió las puertas de un mundo.»
[349] Cirno es el nombre poético que los griegos dieron a la isla de Córcega.
[350] «Cercado el pecho por la coraza, fuiste a cruzar mares desconocidos, y coronado fué por el éxito, contra lo que todos esperaban, tu gran proyecto. Cirno te sigue con su corazón de madre y con los rayos de tu gloria ciñe su frente.»
[351] La cuna de Colón ha degenerado.
[352] Conferencia del Sr. García de la Riega en sesión pública celebrada por la Sociedad geográfica de Madrid en 20 de diciembre de 1898, pág. 11, Boletín de dicha Sociedad, tomo XL, números 10, 11 y 12.
[353] Preámbulo de su Diario de navegación.
[354] Recuérdese lo dicho sobre este particular en el capítulo XVII.
[355] Ob. cit., págs 13 y 14.
[356] Conferencia citada, págs. 21 y 22.
[357] Véase García de la Riega, Ob. cit., pág. 25.
[358] García de la Riega, Ob. cit., pág. 33.
[359] Ob. cit., pág. 27.
[360] Hernández de Navarrete, Colec. de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XV, tom. I, págs. 303 y 304.
[361] Pág. 37.
[362] «La Capitana—escribe Gonzalo Fernández de Oviedo—era La Gallega, que había sido un buque de carga destinado al transporte de mercancías. Se llamó La Gallega, dedicada a Santa María, y nombre que se repite muchas veces.» Y el elocuentísimo Castelar añade «que la nao La Gallega fué rebautizada en el Puerto de Palos con el nombre Santa María.» Del Padre Sarmiento, benedictino, son las siguientes palabras: «La nao La Gallega se construyó en Pontevedra, y fue dedicada a Santa María la Grande, parroquia de todos los marineros de aquellos lugares.»
[363] Ob. cit., pág. 42.
[364] Parte de una carta de D. Celso G. de la Riega, escrita al autor de esta obra desde Pontevedra y con fecha 3 de noviembre de 1912.
[365] Blanquineta y Santiago tuvieron un hijo de nombre Pantaleón.
[366] Otros dicen que llegó entre el año 1470 y 1472. Lo único que puede asegurarse es—pues lo dice él mismo—que en febrero de 1477 estaba en Lisboa.
[367] Algunos dicen Palestrello.
[368] Felipa, siguiendo la costumbre de aquellos tiempos, pudo usar el apellido materno antes que el paterno, y llamarse Muñiz Perestrello.
[369] P. Las Casas, Hist. general, lib. I.
[370] Pero Miguel de Muliarte y Violante Muñíz, ¿eran realmente cuñados de Colón, como afirma Fernández Duro, en la Nebulosa de Colón, págs. 18-29? Es de advertir que tiempo adelante, según cartas que se conservan, Muliarte trataba con mucho respeto a su protector Cristóbal Colón, hasta el punto que en dicha correspondencia no aparece señal alguna de familiaridad o parentesco.
[371] Historia general y natural de las Indias, lib. II, cap. II, pág. 13.
[372] Documentos y mapas importantes.
[373] Historia general del Perú o Comentarios Reales de los Incas, tomo I, págs. 11-15.[smudge or '—'?]—Madrid, 1800.
[374] El P. Las Casas, Historia de Indias, libro I, capítulo XIII.
[375] La tradición de Alonso Sánchez de Huelva.—Boletín de la Real Academia de la Historia, tomo XXI, página 45.
[376] Ibidem, pág. 46.
[377] Ibidem, pág. 51.
[378] El conde Roselly de Lorgues cree que eran dos corsarios: el Archipirata, verdadero Duguay-Tronin de la Liguria, y su sobrino Colombo el Mozo. Historia de Cristóbal Colón, tomo I, página 63. Barcelona, 1892. Añade D. Juan Solari que no están en lo cierto los escritores que hacen a Colón pariente de los citados corsarios y le consideran al servicio de Colombo el Mozo. Hace también observar que los tales corsarios no eran genoveses, ni aun italianos, sino gazcones; y sus apellidos eran Cazeneuve y de sobrenombre Coullon, que historiadores complacientes han traducido por Columbus y Colombo.—La cuna del descubridor de América Cristóbal Colón. Homenaje al centenario de la República Argentina. 25 de mayo de 1910.
[379] Fernando Colón, Historia del Almirante, tom. I. cap. IV.
[380] Rogerio Bacon nació en Inglaterra e hizo sus estudios en Oxford y en París. Escribió su magnífica obra intitulada Opus Majus.
[381] Terminó dicho libro el 20 de Abril del año 1428.
[382] Libros y autógrafos de D. Cristóbal Colón, por D. Simón de la Rosa y López. Sevilla, 1891.
[383] Respecto a los numerosos extractos y a las pocas notas que se hallan en las márgenes de estos códices, especialmente en las obras de Pío II y de Alliaco, se ignora quién fué el autor, atribuyéndolos, unos al mismo Almirante, otros a Bartolomé y algunos a un tercero desconocido; pero se puede afirmar que tanto los extractos, como las notas, son obra de un hombre poco versado en la ciencia cosmográfica.
[384] Fué enterrada en la capilla de la Piedad del convento del Carmen en Lisboa, siendo de notar que Colón se ocupó en sus escritos muy poco de ella, lo cual hace sospechar que la dicha y felicidad del matrimonio no fueron completas.
[385] Herrera, Década 1.ª, lib. I, cap. VII.
[386] No se halla probado si desembarcó en Palos o en el Puerto de Santa María, en Sanlúcar de Barrameda o en la Higuera.
[387] Véase la Historia de Cristóbal Colón, tom. I, págs. 123-126 del conde Roselly de Lorgues.
[388] Conferencia pronunciada el 21 de diciembre de 1891 en el Ateneo de Madrid, pág. 10.
[389] No falta quien diga que llegó el 20 de enero de 1485.
[390] Conferencia en el Ateneo de Madrid acerca de Colón y los Reyes Católicos (24 de marzo de 1891). Debió nacer Diego en el año 1476.
[391] Vespucio nació su Florencia el año 1455.
[392] La carta escrita desde Rota debió serlo a últimos del año 1485 o comienzos del 1486.
[393] Década 1.ª, lib. VI, capítulo XV.
[394] Historia de las Indias en la Biblioteca de Autores españoles, tomo XII, pág. 172.
[395] Historia Indiæ Occ., libro I, cap. XIV.
[396] Obra citada, tom. I, pág. 135.
[397] Colón y los españoles, pág. 2.
[398] Washington-Irving, Prescott, Humboldt, Navarrete y otros suponen erróneamente que sólo se celebró una Junta en Salamanca.
[399] Obtuvo después altas dignidades: fué sucesivamente obispo de Zamora, Salamanca, Palencia y Jaén; arzobispo de Sevilla y electo de Toledo; canciller mayor de Castilla, capellán mayor y del Consejo Real, inquisidor general de España y confesor del Rey Católico.
[400] Carta de Colón a su hijo Diego, fechada en Sevilla el 21 de noviembre de 1504.
[401] Carta al mismo D. Diego del 21 de diciembre de 1504. Esto que dice de Fray Diego de Deza, lo aplica en otras ocasiones a Fr. Juan Pérez, a Luis de Santángel y a otros.
[402] Asistieron a las discusiones Monseñor Bartolomé Scandiano, nuncio apostólico, y Pablo Olivieri, secretario de la nunciatura; Monseñor Antonio Geraldini, ex nuncio, y su hermano Alejandro; Lucio Marineo y otros sabios.
[403] Todavía el P. Manovel, catedrático de Derecho Canónico de la Universidad de Salamanca (m. el 4 de junio de 1893), alcanzó a ver—según decía—las figuras que Cristóbal Colón trazó en las paredes de Valcuevo para explicar sus teorías. Conviene no olvidar lo que el Sr. Berrueta escribió en su librito El Padre Manovel, librito que forma parte de la Biblioteca Salmantina. «Pasóse Manovel años y años—dice—rotulando puertas y paredes del convento de San Esteban: por aquí pasó el desvalido Colón, aquí estuvo sentado el desgraciado Colón, por aquí entró Colón, por aquí salió Colón, y la verdad es que ni Manovel ni nadie sabe todas esas cosas.»
[404] Historia de los Reyes Católicos, capítulo CXVIII. Ms.
[405] Docum. Diplom., número XI.—Simancas. Más adelante se le dieron otras cantidades.
[406] Historia de la Geografía, tomo II, pág. 40.
[407] Archivo general de Indias de Sevilla.—Información de Palos, 1.º de octubre de 1515.—Piexa 23, fol. 58 (Colec. del Patronato, estante 1.º, caja 1.ª. leg. 5/12).
[408] Fernando Colón, Vida del Almirante, cap. XIV.
[409] Las Casas, Hist. general de las Indias, cap. XXXII.
[410] Tradiciones infundadas, págs. 359-383.—Madrid, 1888.
[411] Archivo de los Duques de Veragua.—Colec. de doc. ined., etc., tomo XVII. págs. 572-574.
[412] Se ha dicho que la alegría de Colón vino a turbarse cuando supo, al llegar a Palos, que patronos y marineros se negaban a acompañarle. Añade la leyenda, que en situación tan crítica apareció Martín Alonso Pinzón, logrando levantar el espíritu de los apocados o miedosos. Por lo que respecta a los navíos Santa María, la Pinta y la Niña, declaró Colón «que eran muy aptos para semejante fecho.»
[413] Información de Palos, 15 de octubre de 1515. Pieza 23, folio 71. Archivo general de Sevilla.
[414] Información de Sevilla, 15 de diciembre de 1535. Pieza 5.ª, folio, 119.
[415] Información de Sevilla, 15 de diciembre de 1535. Pieza 5.ª
[416] Información de Sevilla, 15 de diciembre de 1535. Pieza 5.ª
[417] Una banniera nella quale era figurato il Nostro Signore Jesucristo en croce. Giov. Battista Ramussio, Della navigatione e viaggi, raccolta, vol. III, fol. I.
[418] Véase Oviedo, Historia natural y general de las Indias, lib. II, cap. V, fol. C.
[419] Al pie del convento se halla la parte de playa (estero de Domingo Rubio), de donde zarparon las tres carabelas.
[420] «Al tiempo quel dicho D. Cristóbal Colon aderezaba para yr a descobryr las dchas yndias, declara Alonso Pardo, este testigo vido que todos andaban haciendo burla del dcho D. Cristobal Colon e lo tenían por muerto, a él e a todos los que yvan con él, e que no había de venyr nynguno.» (Información de Moguer, 12 de febrero de 1515. Pieza 3.ª)
[421] Relación hecha por D. Nicolás Tenerio con motivo del cuarto centenario del descubrimiento de América. Consta dicha relación de 72 expedicionarios. Los restantes, hasta el número 124, unos se encuentran entre los 54 que murieron en el fuerte de Navidad, y otros todavía ignoramos sus nombres.
[422] «De haber continuado Colón la ruta dispuesta por él desde que zarpara de la Isla de Hierro, topa su nave con el territorio llamado la Florida hoy, es decir, con el Continente; a lo menos con isla de grandor casi continental, como Cuba; pero en la desviación propuesta por los Pinzones, y admitida por él a última hora, estaba llamada a dar con un islote muy hermoso de aspecto, pero diminuto y baladí si lo parangonamos con el inmenso mundo en cuyos mares navegaban ya.» Castelar, Hist. del descubrimiento de América, tomo II, pág. 38.
[423] Véase Diario del primer viaje de Colón, publicado por Las Casas y reproducido por Fernández Navarrete en su Colección diplomática, tom. I, págs. 1 a 197.
[424] Véase Colón y Pinzón.—Memorias de la Real Academia de la Historia, tomo X.—Madrid. 1885.
[425] «Esta tierra vido primero un marinero que se decía Rodrigo de Triana: puesto que el Almirante a las diez de la noche, estando en el castillo de popa, vido lumbre, aunque fué cosa tan cerrada que no quiso afirmar que fuese tierra; pero llamó a Pero Gutierrez, repostero destrados del Rey, é díjole, que parecía lumbre, que mirase él, y así lo hizo y vídola: díjolo también a Rodrigo Sanchez de Segovia, quel Rey y la Reina enviaban en el armada por veedor, el cual no vido nada porque no estaba en lugar do la pudiese ver. Después quel Almirante lo dijo, se vido una vez ó dos, y era como una candelilla de cera que se alzaba y levantaba, lo cual a pocos pareciera ser indicio de tierra. Pero el Almirante tuvo por cierto estar junto a la tierra. Por lo cual, cuando dijeron la Salve, que la acostumbraban decir é cantar a su manera todos los marineros y se hallan todos, rogó y amonestólos el Almirante que hiciesen buena guarda al castillo de proa, y mirasen bien por la tierra, y que al que le dijese primero que via tierra, le daría luego un jubon de seda, sin las otras mercedes que los Reyes habían prometido, que eran diez mil maravedís de juro a quien primero la viese. A las dos horas, después de media noche pareció la tierra, de la cual estarían dos leguas.» Diario del primer viaje de Colón, etc., tomo I, págs. 19 y 20.
«... e qual cuarto de la prima, rendido el dicho Colon, mandó hacer guardias en las proas de los navíos, e que yendo navegando, al otro cuarto vido la tierra un Juan Bermejo de Sevilla, e que la prima tierra fué la ysla de Guadahany.» (Inf. de Lepe. 19 de septiembre de 1515. Pieza 23, folio 37). Declaración del testigo Manuel de Valdovinos.
«Que oyó decir a los mismos que venían del dicho viaje, e que del navío del dicho Martín Alonso, un marinero que se decía Juan Bermejo, vido la tierra de Guahanani primero que otra persona, e que pidió albricias al capitán Martín Alonso Pinzón, que ansi descubrió la tierra primero, e esto es público e notorio.» (Inf. de Palos, 1.º de octubre de 1515. Pieza 23). Declaración del testigo Diego Hernández Colmenero.
[426] Cree el Sr. Sales y Ferré que Juan Rodriguez Bermejo y Rodrigo de Triana son una misma persona.
[427] El Descubriente de América, págs. 176 y 177.
[428] Historia de la vida y viajes de Cristóbal Colón, tomo I, lib. V, cap. VII.
[429] Conde Roselly de Lorgues, Historia de Cristóbal Colón, tomo I, pág. 299.
[430] Intitúlase Los judios en el Nuevo Mundo. México. Impr. del Sagrado Corazón de Jesús, 1891, en 8.º, dos hojas.
[431] Boletín de la R. Academia de la Historia, tomo XIX, págs. 361-365.—Madrid, 1891.
[432] En el año 1828.
[433] En 1825.
[434] En 1864.
[435] En 1881.
[436] Véase Lamartine, Biografia de Cristóbal Colón, págs. 86-92. Tr.
[437] Colón creía que la isla llamada Cuba por los indios, era la verdadera Cipango.
[438] De Varnhagen son las siguientes palabras: «No titubeamos ya en suponer que la recalada de Colón tuvo lugar en el puerto de Gibara, y de nuestra opinión son varios pilotos prácticos de la costa, a quienes hemos leído los pasajes respectivos del derrotero».
[439] Ignóranse los motivos que tuvo Alonso Pinzón para separarse del Almirante. La reconciliación se verificó poco después en el puerto que de este suceso se llamó de Gracia.
[440] Ob. cit., pág. 105.
[441] Véase Herrera, Década 1.ª, lib. I, cap. XX.
[442] Archivo de los duques de Veragua. Colec. de doc. inéd. etc., tomo XIX, págs. 470 y 471.
[443] Lamartine. Ob. cit. págs. 119 y 120.
[444] Hist. de Indias, lib. I. cap. VIII.
[445] Véase Dr. Sophus Ruge, Hist. de la época de los descubrimientos geográficos, págs. 105, 106 y 107, en la Hist. Universal de Oncken, tomo VII.
[446] Colón, como se dijo en una nota de este capítulo, creía que la isla de Cuba era la verdadera Cipango.
[447] Doña Isabel y Don Fernando.
[448] Para comprender mejor todo esto estúdiese la colección de Navarrete.
[449] Pág. 59.
[450] España y América, págs. 34 y 35.
[451] Navarrete, Colección de los viajes y descubrimientos, etc., tomo II. pág. 54.
[452] Tan a satisfacción desempeñó Berardi el encargo, que en 4 de agosto del mismo año le dieron los monarcas las gracias por lo que había hecho, encargándole la continuación.—Archivo de Indias de Sevilla.—Extractos hechos por Muñoz, de varios libros y documentos.
[453] Ob. cit.
[454] Ob. cit.
[455] Archivo de Indias en Sevilla.—Conde Roselly de Lorgues, Cristóbal Colón, tomo II, páginas 909 y 910.
[456] Véase el capítulo XX.
[457] Ibidem.
[458] Dr. Sophus Ruge, Ob. cit., pág. 106.
[459] Reyes Católicos, cap. 18.
[460] Vida y viajes de Cristóbal Colón, libro VI, cap. I.
[461] Caresmar dice que Fray Boil nació en Tarragona cerca del año 1445 (Boletín de la Real Academia de la Historia, tomo XIX, pág. 280). Otros afirman que fué aragonés y algunos que nació en el reino de Valencia.
[462] Archivo de Indias en Sevilla.
[463] El P. Buil pertenecía a la orden de benedictinos y fué abad del convento de Montserrat, pasando luego a la de los Mínimos, fundada por San Francisco de Paula.
[464] Ensenada de Mayagüez.
[465] Lista de las personas que Cristóbal Colón dejó en la Isla Española en su primer viaje y halló muertas por los indios cuando volvió el 1493:
Diego de Arana, Gobernador.
Pedro Gutiérrez, Teniente-Gobernador.
Rodrigo de Escobedo, Teniente-Gobernador.
Alonso Velez de Mendoza, de Sevilla.
Alvar Pérez Osorio, de Castrojeriz.
Antonio de Jaén, de Jaén.
El bachiller Bernardino de Tapia, de Ledesma.
Cristóbal del Alamo, del Condado de Niebla.
Castillo, platero, de Sevilla.
Diego García, de Jerez.
Diego de Tordoya, de Cabeza de Vaca.
Diego de Capilla, de Almadén.
Diego de Torpa.
Diego de Mambles, de Mambles.
Diego de Mendoza, de Guadalajara.
Diego de Montalbán, de Jaén.
Domingo de Bermeo.
Francisco Fernández.
Francisco de Godoy, de Sevilla.
Francisco de Vergara, de Sevilla.
Francisco de Aranda, de Aranda.
Francisco de Henao, de Avila.
Francisco Jiménez, de Sevilla.
Gabriel Baraona, de Belmonte.
Gonzalo Fernández de Segovia, de León.
Gonzalo Fernández, de Segovia.
Guillermo Ires, de Galney (Irlanda).
Hernando de Porcuna.
Jorge González, de Trigueros.
Juan de Urniga.
Juan Morcillo, de Villanueva de la Serena.
Juan de Cueva, de Castuera.
Juan Patiño, de la Serena.
Juan del Barco, del Barco de Avila.
Juan de Villar, del Villar.
Juan de Mendoza.
Martín de Logrosán, cerca de Guadalupe.
Pedro Corbacho, de Cáceres.
Pedro de Talavera.
Pedro de Foronda.
Sebastián de Mayorga, de Mayorga.
Tallarte de Lajes, inglés.
Tristán de San Jorge[465a].
[465a] Arch. de Indias en Sevilla, Papeles de Contratación.
[466] Carta del Dr. Chanca.—Véase Roselly de Lorgues, Ob. cit., tom. III, pág. 150.
[467] Ibidem.
[468] Así lo escribe el Dr. Chanca.
[469] Ibidem, págs. 217 y 218.
[470] El P. Boil aconsejaba que se prendiese a Guacanagari.
[471] Historia general y natural de las Indias, lib. II, cap. XII.
[472] Ibidem, pág. 154.
[473] Ob. cit., pág. 155.
[474] Cristóbal Colón, tom. I, pág. 365.
[475] Herrera, Historia de los viajes y conquistas de los castellanos en las Indias occidentales, década 1.ª, lib. II, cap. XVI.
[476] Véase Dr. Shopus Ruge, Ob. cit., pág 110.
[477] Muñoz, Hist. del Nuevo Mundo, lib. V, párrafo 35.
[478] Herrera, Década 1.ª, lib. II, cap. XVIII.
[479] Muñoz, Ob. cit., lib. V, párrafo 38. El hermano de Caonabó falleció también pocos días después.
[480] Véase Herrera, Década 1.ª, lib. III, capítulo I.
[481] Real cédula dada en Burgos el 23 de abril de 1497.
[482] Carta patente, dada en Medina del Campo, el 22 de julio de 1497.
[483] Con la misma fecha.
[484] Albalaes de 18 y 19 de febrero de 1497, en Alcalá de Henares.
[485] En Alcalá a 23 de abril de 1497.
[486] Blanes, pueblo de la provincia de Gerona.
[487] Colección diplomática, docum. núm. LXVIII. También Conde Roselly de Lorgues, ob. cit., tomo I, pág. 403.
[488] Colección diplomática.—Documentos.—Apéndice al número LXIII.—También Conde Roselly de Lorgues, ob. cit., tomo I, pág. 404.
[489] Colección diplomática.—Documentos.—Apéndice al número LXIII.—También Conde Roselly de Lorgues, ob. cit., tomo I, pág. 405.
[490] Ya se dijo en el capítulo XIX que Américo Vespucio debía ser empleado, y ahora añadimos que tal vez socio de la casa comercial de Berardi. Después, en capítulos sucesivos nos ocuparemos también de este famoso personaje.
[491] Componíase la flota de seis naves con escasa tripulación.
[492] El 27 de junio.
[493] Véase Roselly de Lorgues, Historia de la vida y viajes de Colón, tom. III, págs. 170 y 171.
[494] Según el voto que había hecho al salir del puerto de Sanlúcar.
[495] Véase Roselly de Lorgues, Ob. cit., tom. III, pág. 173.
[496] Roselly de Lorgues, Ob. cit., tom. III, pág. 178.
[497] El sitio es el golfo de Paria: los santos y sanos teólogos los citados San Isidoro, etc.
[498] Ibidem, pág. 180.
[499] Véase Roselly de Lorgues, Ob. cit., tomo III, págs. 180 y 181.
[500] Ibidem, pág. 182.
[501] Véase Lamartine, Ob. cit., pág. 140.
[502] Véase Herrera, Década 1.ª, lib. III, caps. XII-XVI.
[503] Herrera, Década 1.ª, libro IV, cap. X.
[504] Historia general de las Indias, lib. III, caps. VI y VII.
[505] Historia de las Indias, Parte I.
[506] Conferencia pronunciada en el Ateneo de Madrid el 8 de mayo de 1892, pág. 9.
[507] Historia de la época de los descubrimientos geográficos, pág. 117. Historia universal de Oncken, tomo VII.
[508] Conde Roselly de Lorgues, obra citada, tomo I, págs. 541-544. Carta autógrafa del Almirante D. Cristóbal Colón, al R. P. Gaspar, de la Cartuja de Sevilla.
[509] Carta de Cristóbal Colón, fecha en Jamaica el 7 de julio de 1503.
[510] Se llamaban la Capitana, el Santiago de Palos, el Gallego y la Vizcaína. En la primera izó el Almirante su pabellón.
[511] Roselly de Lorgues, ob. cit., tomo III, pág. 193.
[512] Navarrete, I, 479. También en el nombre de la Santa Trinidad hizo su tercer viaje.
[513] Historia general de los viajes y conquistas de los castellanos en las Indias occidentales. Década 1.ª, lib. V, cap. II, pág. 337.
[514] La Storia del Novo Mondo, lib. I, folio XXIV.—Venezia, 1572.
[515] Historia de Colón, tom. I, pág. 453.
[516] Ruiz Martínez, Conferencia pronunciada en el Ateneo de Madrid el 8 de mayo de 1892, págs. 13 y 14.
[517] Ob. cit., pág. 14 y siguientes.
[518] Hist. de los viajes y conquistas de los castellanos en las Indias Occidentales, Década 1.ª, libro V, cap. IX.
[519] Relación hecha por Diego Méndez de algunos acontecimientos del último viaje.
[520] Relación del oro que trajo el Adelantado de Veragua, cuando trajo preso al cacique e ciertas piezas de guani.
[521] P. Charlevoix, Histoire de Saint Domingue, lib. IV, pág. 244, in-4.
[522] Relación hecha por Diego Méndez de algunos acontecimientos del último viaje del Almirante D. Cristóbal Colón.
[523] Navarrete, Ob. cit., tom. I, pág. 301.
[524] Ibidem, pág. 312.
[525] Reunidos el Almirante y los oficiales, Méndez dijo: «Señor, tengo una vida no más, yo, la quiero aventurar por servicio de vuestra Señoría y por el bien de todos los que aquí están, porque tengo esperanza en Nuestro Señor, que vista la intención con que yo lo hago me librará, como otras muchas veces lo ha hecho.» Contestó Colón lo siguiente: «Bien sabía yo que no había aquí ninguno que osase tomar esta empresa sino vos.» Relación hecha por Diego Méndez de algunos acontecimientos del último viaje del Almirante D. Cristóbal Colón.
[526] Conferencia leída en el Ateneo de Madrid el 14 de enero de 1892, pág. 17.
[527] Conferencia dada en el Ateneo de Madrid el 8 de mayo de 1892, págs. 19 y 20.
[528] Se apoderaron de los botes que Colón había comprado a los indios y en ellos partieron para la Española; pero renunciaron a su intento, y abandonando dichos botes, se dedicaron a recorrer como bandidos la isla.
[529] Conferencia pronunciada en el Ateneo de Madrid el 8 de Mayo de 1892, pág. 24.
[530] Conferencia pronunciada en el Ateneo de Madrid el 11 de febrero de 1891, pág. 27.
[531] Ibidem, pág. 35.
[532] Década 1.ª, lib. VI, cap. XIV.
[533] Navarrete, Colección de viajes, tomo III, pág. 530.
[534] En los comienzos del siglo xvi y bastante tiempo después, la palabra criado no significaba lo que al presente, sino a todos los que prestaban algún servicio en las casas de los magnates, como el de secretarios, administradores u otros semejantes. Seguramente que a estos últimos se referían los criados del señor Almirante.
[535] Colón o la ingratitud de España. Conferencia leída el 21 de enero de 1892 en el Ateneo de Madrid, pág. 26.
[536] No fué el día de la Ascensión, porque en aquel año cayó el 21.
[537] Véase Washington Irving, Vida y viajes de Colón.
[538] Colección de documentos inéditos, etc., t. XVIII, p. 467. Adición al cap. VI del Almirante D. Alonso Enríquez.
[539] Tomo VII, p. 126.—Madrid, 1848. Tr.
[540] Tomos XIII y LXII.
[541] Comienza en el año 1333 y termina en el 1539.
[542] Esta obra, aún inédita, al ocurrir la muerte de D. Manuel en el año de 1750, se vendió por sus herederos a los Sres. Estradas, de éstos pasó a poder de D. Diego Sierra, vecino de Palencia, viniendo a parar a un puesto de libros viejos en Madrid, donde la compró D. Fidel de Sagarminaga, de Bilbao. A la muerte de D. Fidel de Sagarminaga, dicha obra, con la rica librería de dicho señor, se donó a la Diputación de Vizcaya. El título es el siguiente: Historia Secular y Eclesiástica de la muy antigua, augusta, coronada, muy ilustre, muy noble, rica y muy leal ciudad de Valladolid, dedicada a los Señores Justicia y Regimiento, compuesta por D. Manuel Canesi Acebedo, natural de ella y criado de su excelso Ayuntamiento.
[543] Clarorum ligurum elogia, pág. XXXVI.—Roma, 1577.
[544] Roselly de Lorgues, Hist. de Colón, Introd. de Fr. R. B. tom. I, pág. 16.
[545] Véase Navarrete, II, 229 y siguientes.
[546] Sobre el particular publicamos un artículo en la Revista de España, núm. 566, correspondiente al 30 de Octubre de 1892, que después se reprodujo en la Revista Contemporánea, número 628, del 15 de agosto de 1902, y ahora lo trasladamos en parte a este lugar.
[547] Hoy núm. 7.
[548] Hist. de Valladolid, t. I, pág. 309.
[549] Hállase el original en el Archivo municipal. Expediente instruído para tributar un testimonio de respeto a la memoria de Colón, Cervantes y conde Ansúrez.
[550] Archivo municipal, año 1866.
[551] Historia de la vida y viajes de Cristóbal Colón, tomo II, pág 46.
[552] Departamento de manuscritos, Mss. 11.246.
[553] Departamento de manuscritos.
[554] Mss. 11.281.
[555] Mss. 11.282.
[556] Mss. 11.283.
[557] Mss. 11.284.
[558] Mss. 11.285.
[559] Ob. cit., tomo VII, pág. 120.
[560] Así opinó también Prescott. Ibidem.
[561] Alfonso X el Sabio concedió dichas armas chicas en 1283 a Sevilla, por haberse mantenido leal cuando casi todo el reino se había alzado en contra suya. Significan: No madeja do.
[562] Por Real orden del 26 de febrero de 1891 (Gaceta del 27) se dispuso la erección de un monumento en la Catedral de la Habana para sepulcro de Colón. En el mismo año y mediante informe de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, se concedió el premio al proyecto de D. Arturo Mélida. Hízose el pedestal de piedra mármol y figuraba un templo o pirámide azteca. Cuando Cuba logró su independencia, al mismo tiempo que las cenizas del Almirante, se quiso trasladar el monumento a España. Como esto último era muy difícil, dado el mucho peso del pedestal, se hizo otro más modesto y con diferente carácter, también bajo la dirección del Sr. Mélida, para colocarlo en la Catedral de Sevilla.
[563] Esta es la fecha en que se verificó en la ciudad andaluza la inauguración del artístico pedestal o histórico monumento.
[564] Década 1.ª, lib. VI, cap. XV, pág. 168.
[565] O'Leary, Bolívar y la emancipación de Sud-América, tomo II, pág. 22.
[566] Cristóbal Colón, tomo II, pág. 80.
[567] Pág. 83.
[568] Pág. 97.
[569] Cristóbal Colón y el descubrimiento de América, tomo II, págs. 15 y 18. Tr.
[570] Tomo I, pág. 73 (2.ª edición).
[571] Ibidem, págs. 114 y 115.
[572] Conferencia leída en el Ateneo de Madrid el 24 de marzo de 1891, págs. 38 y 39.
[573] Véase Altolaguirre, Cristóbal Colón y Pablo del Pozzo Toscanelli, págs. 379 y siguientes.
[574] Los exploradores españolea del siglo XVI en América, pág. 65. Tr.
[575] El Descubrimiento de América, pág. 213.
[576] Don Fernando el Católico y el Descubrimiento de América, pág. 183.
[577] Al tesorero Gabriel Sánchez debió quedar Colón sumamente obligado, por cuanto al regreso de su primer viaje, antes que a los reyes o al mismo tiempo al menos, escribió interesante carta.
[578] Luis de Santángel creía conveniente emprender aquella aventura «para servicio de Dios, triunfo de la fe, engrandecimiento de la patria y gloria del Estado Real de Don Fernando y de Doña Isabel.»
[579] Algunos dicen que era de origen veneciano (n. en 1451 y m. en 1498).
[580] Hakluyt, Viajes y descubrimientos, tom. III. pág. 6.
[581] Los Estados Unidos de la América del Norte. Historia Universal de Oncken, tom. XII, páginas 3 y 4.
[582] Haydwar, Vida de Sebastián Cabot, pág. 8.
[583] Ob. cit., pág. 207.
[584] Ob. cit., pág. 50.
[585] Cuéntase que era grande su destreza y agilidad en todos los ejercicios corporales. Un día que la reina Isabel se había subido a la Giralda de Sevilla con la idea de ver desde tanta altura la gente que estaba al pie de la torre, Ojeda anduvo hasta el extremo de una viga que salía 20 pies de la torre, volviéndose con paso rápido y con toda tranquilidad. También se cuenta que desde el suelo arrojó una naranja hasta el punto más alto de la torre, dando con ello una prueba de la fuerza extraordinaria de su brazo.
[586] Residía a la sazón en el Puerto de Santa María.
[587] Este fué el primer viaje realizado por el célebre italiano, siendo, por tanto, apócrifo el que hizo—según algunos—dos años antes, o sea el 1497.
[588] Otros dicen que el 13.
[589] Antiguo documento atribuye el descubrimiento del Brasil a Juan Ramalho en 1490.
[590] Sancho de Tóvar debía encargarse de la jefatura, si Cabral fallecía en la expedición.
[591] Las Casas, lib. II, cap. 2.º
[592] Lib. II, cap. II.
[593] Lib. II, cap. V.
[594] Lib. III, cap. VIII.
[595] Otros dicen que no hubo tales proposiciones y creen que tomó parte en los viajes sin contar con el Rey.
[596] Nunc vero et haec partes sunt latius lustrate et alia quarta pars per Americum Vesputium (ut in sequentibus audietur) inventa est: quam non video un quis iure vetet ab Americo inventore sagacis ingenii viro Amerigem quasi Americi terram sine Americam dicendam: cum et Europa et Asia a mulieribus sua sortita sunt nomina. Eius situm et gentis mores ex bis binis Americi navigationibus que sequntur liquide intellige datur.
[597] Geografía Universal, América del Norte, etc., págs. 2 y 3.
[598] Los exploradores españoles del siglo XVI en América, pág. 60.
[599] Ibidem, pág 24.
[600] Archivo de Indias.—E. 139.—C. 1.—Colec. de doc. inéd., etc., tomo XXXI.
[601] Archivo de Indias.—E.139.—C. 1.º—Colec. de doc. inéd., etc., tomo XXXI, págs. 258-272.
[602] Arch. de Indias.—E.139.—C. 1.º. Col. de doc. inéd., etc., tomo XXXI. págs. 309-317.
[603] Década I, lib. VI, cap. IX.
[604] Hist. de las Indias, lib. II, cap. XXXIX.
[605] En un asiento o capitulación hecho en Granada el cinco de septiembre de mil quinientos treinta y uno, los reyes dicen a Vicente Yáñez Pinzón que, recordando que «por nuestro mandado é con nuestra licencia é facultad fuísteis a vuestra costa é minsion con algunas personas o parientes é amigos vuestros» a descubrir ciertas islas y Tierra firme «Tenemos por bien é queremos, que en quanto Nuestra merced é voluntad fuere, ayades é gocedes de las cosas que adelante en esta capitulacion serán declaradas ó contenidas...» Después de descubrir Islas y Tierra Firme llegaron al Cabo de San Vicente, no sin sufrir grandes trabajos y bastantes pérdidas.—Colec. de doc. inéd., tomo XXII, págs. 300-307.
[606] Archivo general de Indias.—Ext. de Muñoz.—Conde Roselly de Lorgues.—Vida de Cristóbal Colón, tomo III, pág. 709.
[607] No deja de llamar la atención que, con fecha 28 de febrero de 1510, los reyes (Doña Juana y su padre Don Fernando) desde Madrid dirigiesen Real Cédula a Don Diego Colón, Almirante y gobernador de las Indias, para que, en lugar de los 600 hombres que a Nicuesa y Ojeda se les permitió sacar de la Isla Española, fuesen sólo 200, pues habían sido avisados que sacando los dichos 600 hombres recibiría la isla mucho daño.—Archivo de Indias.—E. 139.—C. 2.—Colec. de doc. inéd., etcétera, tomo XXXI, paginas 533-535.
[608] Hallase el original en el Archivo de Simancas.
[609] Véase la Real provisión en la Historia de Colón, de Roselly de Lorgues, tomo III, páginas 880-882.
[610] Diego de Nicuesa fundó el fuerte de Nombre de Dios el 1509, trasladándose luego a San Felipe de Puertovelo. La ciudad de Nombre de Dios fué quemada por los ingleses (13 agosto 1596) y San Felipe se fundó por D. Francisco de Valverde y Mercado(20 marzo 1597). Col. de doc. inéd., etcétera, tom. IX, pág. 108.
[611] Vasco Núñez de Balboa, pág. 27.
[612] Herrera, Década I, lib. VIII, cap. VIII.
[613] Ibidem.
[614] Ibidem.
[615] Ibidem.
[616] En el mismo barco que marchó Zamudio salió también Enciso.
[617] Archivo de Indias.—Patronato Real. Estante I, cap. I, legajo 26, núm. 5. Colección de doc. inéd. relativos al descubrimiento, conquista y colonización en América y Oceanía, tomo II, página 536.
[618] Col. de Doc. inéd., etc., tomo I, pág. 541.
[619] Ibidem, pág. 548.
[620] Por mediación de Fray Juan de Quevedo, Balboa pidió en matrimonio a María, hija de Pedrarias.
[621] Ruiz de Obregón, ob. cit., págs. 147 y 148.
[622] «Esta es la justicia (gritaba el pregonero) que manda hacer el Rey, nuestro señor, y Pedrarias, su lugarteniente, en su nombre, a estos hombres, por traidores y usurpadores de tierras pertenecientes a la Real Corona.»
[623] Herrera, Década II, lib. II, cap. XXII.
[624] Impreso en la ciudad de Sevilla el año 1552.
[625] Ibidem, pág. 161.
[626] Archivo de Indias. Patronato Real. Est. I, caj. I, leg. 26, núm. 13. Colec. de doc. inéd., etc., tom. II, págs. 549-556.
[627] Bernal Díaz del Castillo, Historia de los sucessos de la conquista de la Nueva España, capítulos I-VI, págs. 1-5.
[628] De dicha torre, dice Oviedo lo siguiente: «Era un edefiçio de piedra, alto é bien labrado. En el çircuyto tenia diez é ocho gradas, é subidas aquestas, avia una escalera de piedra que subia hasta arriba, é todo lo demás de la torre paresçia maçiço. En lo alto, por de dentro, se andaba alrededor por lo hueco de la torre a manera de caracol, é por de fuera en lo alto tenia un andén, por donde podían estar muchas gentes. Esta torre era esquinada, y en cada parte tenia una puerta, por donde podían entrar dentro, y dentro avia muchos ydolos.» Lib. 17, cap. 9.
[629] Itinerario escrito por el capellán mayor de la dicha armada.
[630] Itinerario, etc.
[631] Joaquín García Icazbalceta, Colección de documentos para la Historia de México, tom. I, págs. 281 y 308.—Obra impresa el 1858.
[632] Nació en Oporto el 1470. En el año 1517 se trasladó desde Portugal a España.
[633] Recordó seguramente que Colón, en su segundo viaje, dió a unas islas el mismo nombre.
[634] Dr. Sophus Ruge, Historia de la época de los descubrimientos geográficos, págs. 196 y 197.—Oncken, Historia Universal, tomo VII.
[635] Véase discurso leido en el Ateneo de Madrid, por D. Pedro Novo y Colson el 17 de marzo de 1892.
[636] Panamá estuvo primero en otro sitio, como media legua del que hoy tiene, a donde los vecinos se mudaron por la comodidad del puerto.—Colec. de doc. inéditos, tomo IX, pág. 80. Tiempo adelante, Felipe II, comprendiendo lo poco saludable que era el clima de Panamá, mandó construir nueva ciudad dos leguas más al Oeste.
[637] Carta del capitán Gil González Dávila a S. M. el Emperador Carlos V, Rey de España, sobre su expedición a Nicaragua, Santo Domingo, 6 de marzo de 1524. Publicada por D. Manuel M. de Peralta en su libro Costa Rica, Nicaragua y Panamá en el siglo XVI; su historia y sus límites.—Madrid, Imp. de M. Ginés Hernández, 1883.
[638] Década III, lib. V, cap. XIII.
[639] En Tierra Firme se formaron después el virreinato de Nueva Granada y la Capitanía general de Caracas; al presente las Repúblicas de Venezuela, Colombia o Nueva Granada y Ecuador.
[640] Es el mismo escribano de Sevilla que en 1501—como ya se dijo en el capítulo XXVI de este tomo—hubo de salir de España y realizó famoso viaje por tierras americanas.
[641] Colec. de doc. inéd., etc., tomo XXII, págs. 98-106.
[642] Véase Herrera, Década VI, lib. IX, cap. II.
[643] Dr. Sophus Ruge, Historia de los descubrimientos geográficos, pág. 187. Oncken, Historia Universal, tom. VII.
[644] Oncken, Hist. Universal, tom. VII, pág. 188.
[645] América, Historia de su colonización, etc., tomo II, pág. 85.
[646] Otros dicen que el 1544.
[647] Véase Diccionario Hispano-Americano, cuaderno 347, pág. 298.
[648] Os Lusiadas, X, 22 a 25.
[649] Trasladáronse sus restos a Portugal, año 1538, y sepultados en Vidigueira, donde el populacho destruyó el sepulcro el 1840.
[650] Ob. cit., pág. 78.
[651] Francisco Serrao no solamente tuvo la desgracia de que naufragara el buque que sacó de Malaca, sino que también perdió otro adquirido en Banda.
[652] Noticias secretas de América, publicadas por David Barry, parte I, prólogo III. Londres, 1826.
[653] Ob. cit., segunda parte, pág. 231.
[654] Ibidem, pág. 238.
[655] Ibidem, pág. 239.
[656] Ibidem, pág. 292.
[657] Ob. cit., pág. 349.
[658] Ibidem, pág. 447.
[659] Ibidem, pág. 464.
[660] Ibidem, pág. 490.
[661] Ibidem, pág. 494.
[662] Archivo de los duques de Veragua.—Colec. de doc. inéd., etc., tomo XIX, págs. 465-467.
[663] Véase conde Roselly de Lorgues, Cristóbal Colón, tomo I, págs. 411 y 412.
[664] Arch. hist. nac.—Cedulario índico, tom. IX. núm. 256, págs. 147 v.ª y 149.
[665] Publicóse dicha carta en El Nuevo Régimen de 28 de agosto de 1909, y se volvió a publicar en el mismo periódico el 31 de diciembre de 1915.
[666] Amador de los Ríos, Vida y escritos de Gonzalo Fernández de Oviedo, fol. CVI, en la Historia General y Natural de las Indias, tomo I.
[667] Otros dicen que el veintitantos de septiembre.
[668] Esta ley es la misma que la última del capítulo tercero; la única diferencia es que se añade las palabras en el real.
[669] Esta ley es la misma que la sexta de Estas son leyes diversas.
[670] Archivo de Indias.—Colec. de doc. inéd., etc., tomo XXI, págs. 131-220.
[671] Garcilaso tiene por dios supremo a Pachacámac, y por dios inferior a Viracocha, y el P. Valera identifica a Pachacámac y Viracocha.
[672] La coca era un arbol del Perú cuyas hojas eran muy estimadas por los indios.
[673] El Imparcial del 27 y 29 de diciembre de 1912.
[674] Archivo de los Duques de Veragua.—Colec. de doc. inéd. relativos al descubrimiento, etc., t. XIX, págs. 459 y 460.
[675] Resumen de la Conferencia dada en el Ateneo de Madrid (5 mayo 1892), por D. Eduardo León y Ortiz, Catedrático de la Facultad de Ciencias de la Universidad Central.
[676] Pág. 10.
[677] Kamtchatka es una península montañosa de Siberia, entre los mares de Behring y de Okhotsk.
[678] Págs. 14, 15 y 16.
[679] Págs. 16, 17 y 18.
[680] Págs. 23 y 24.
[681] Págs. 29 y 30.
[682] Pág. 84.
[683] ABC del 5 de octubre de 1911.—Núm. 2.307.
[684] Navarrete, Colección de los viajes y descubrimientos, etc., tom. I, págs. 179-195.
[685] Véase Conde Roselly de Lorgues, Cristóbal Colón, tomo III, págs. 132-137.
[686] Véase Solórzano, Política Indiana, lib. 1, cap. X.
[687] Archivo de los Duques de Veragua.—Colec. de doc. inéd. relativos al descubrimiento, etc., tomo XIX, págs. 475-477.
[688] Archivo de Indias. Colec. de doc. inéd., etc., tomo XXX, págs. 183 y 184.
[689] Véase Guzmán Blanco, Documentos para la historia de la vida pública de Bolívar, tomo I, páginas 10-17.
[690] Cartas de Indias, págs. 7-10.—Madrid, 1877.
[691] Plinio tomó sus fabulosas noticias acerca de los hiperbóreos de los autores Hecateo, Heródoto, Pomponio Mela y otros.
[692] Navarrete, Colec. de los viajes, etc., tomo I, pág. 322.
[693] Navarrete, Col. de los viajes, etc., tomo I, págs. 351 y 352.
[694] Archivo de Indias.—Colec. de doc. inéd. relativos al descubrimiento, etc., tomo XXX, páginas 331 y 332.
[695] Abbad y Lasierra, Hist. de Puerto Rico, pág. 29, nota.—Puerto Rico, 1866.
[696] Arch. de Simancas.—Conde Roselly de Lorgues, Cristóbal Colón, tom. III, págs. 889 y 890.
[697] El 17 de marzo de 1564, hallándose en el Monasterio de Nuestra Señora de Atocha (Madrid), presentó al escribano Gaspar Testa dicho testamento escrito, cerrado y sellado.
[698] Colec. de dóc. inéd., etc., tomo VII, págs. 162-167.
[699] Colec. de doc. inéd., etc., tomo VII, pág. 105.
[700] Págs. 106-109.
[701] Colec. de doc. inéd. referentes al descubrimiento, conquista y colonización en América y Oceanía, tomo III, págs. 64-70.
[702] Colec. de doc. inéd. relativos al descubrimiento, etc., tomo VIII, pág. 53.
[703] Cedulario índico, tomo X, núm. 562, págs. 330 y 330 v.ª
[704] Archivo histórico nacional.—Cedulario índico de Ayala, letra E, núm. 16.
[705] Arch. hist. nac.—Cedulario índico, tomo XI, núm. 43, págs. 29 v.ª y 30.
[706] Duraron las negociaciones desde fin de enero hasta el 17 de abril de 1492. Esta fecha llevan las Capitulaciones.
[707] El Almirante hubo de contraer matrimonio con una hija del duque de Alba.
[708] Becker y González, Los pleitos de Colón, págs. 210 y 211, en la Historia del Mundo, publicada por la Universidad de Cambridge, tomo XXIII.
[709] Becker y González, Los pleitos de Colón, pág. 212, en la Historia del Mundo, publicada por la Universidad de Cambridge, tomo XXIII.
[710] Obra citada, pág. 217.
[711] Archivo de Indias.—Colec. de doc. inéd., tomo XXX, págs. 481-500.
[712] Ibidem, pág. 501.
[713] Cartas de Indias, págs. 11-13. Madrid, 1877.