¿DEBE HABER FLORES SOBRE LA MESA?
Por lo mucho que adornan y que animan,
soy partidario de ellas.
Mas hay que distinguir; no todas pueden
estar sobre la mesa.
Hace poco rogóme un tal Don Diego
que en su casa comiera,
y allí estaban con él Jacinto Flores
y su cuñada Hortensia,
y Flora, su sobrina, con su novio
(un lila de primera)
y sus amigas Margarita y Rosa
en unión de su abuela,
flor de la maravilla, pues no tiene
achaques ni dolencias.
¿Allí me negarás que había flores?
¡Pues ahora considera
qué efecto hubieran hecho colocadas
encima de la mesa!