EPIGRAMA
Contaba Cucufate de Avendaño
que nada en este mundo le hace daño.
—Ayer (decía), en el café de Prada,
me tomé un chocolate con tostada,
y detrás me di un baño.
—¿Detrás se lo dió usted, don Cucufate?
¡Buen tamaño tendría el chocolate!
Contaba Cucufate de Avendaño
que nada en este mundo le hace daño.
—Ayer (decía), en el café de Prada,
me tomé un chocolate con tostada,
y detrás me di un baño.
—¿Detrás se lo dió usted, don Cucufate?
¡Buen tamaño tendría el chocolate!