Talleres Espasa-Calpe, S. A., Ríos Rosas, 24.—MADRID
INTRODUCCIÓN
Quod nostri factum non recte, noli silere:
Ne videare malos imitari tacendo.
(Disticha Catonis.)
El libro que tiene en sus manos el curioso lector es el libro más valiente que se ha escrito en lengua castellana. Nuestra literatura ofrece tres cimas, que se yerguen hasta las estrellas y sobresalen entre las obras más excelsas del ingenio humano. El Quijote en el género novelesco, La Celestina en el dramático, El Libro de Buen Amor en el satírico, en el lírico, en el dramático, en todos los géneros, porque todos los confunde la reventazón creadora de un poeta solitario, que alza su voz poderosa en el silencio de una sociedad medio guerrera y medio bárbara.
Pero en reciura de músculos, en volubilidad de meneos, en fuerza de rugiente vida, en desenfadada sinceridad y abertura de pecho, el Arcipreste de Hita se adelanta a todos los artistas del mundo.
Este hombre es el gigantazo aquel, llamado Polifemo, que nos pintó Homero, metido a escritor. Los sillares con que levanta su obra son vivos peñascos, arrancados de la cumbre de las montañas y hacinados sin argamasa ni trabazones convencionales de las que no pueden prescindir los más celebrados artistas.
"¡Qué lástima—dice benditamente Martínez de la Rosa—que un hombre de tanto ingenio naciese en un siglo tan rudo!" ¡Acaso, digo yo, naciendo en el que nacisteis, hubiera sido de vuestra atildada escuela! Porque, ¿quién sabe si vuestro ingenio académico, puesto en el siglo XIV, hubiera volado tan sin pihuelas como el del Arcipreste?
Su boca dice todo lo que encierra su pecho, y el pecho de este poeta primitivo es grande como el universo. ¡Una verdad tan sin tapujos, que tumba de espaldas al más arrojado! ¡Un realismo tan cimarrón, que ciega y acobarda al más atrevido!
Tan grande, tan colosal es el Arcipreste de Hita que, soprepujando a toda previsión y escapándose de toda medida, se les ha ido de vuelo a los críticos más avizores y de más firme mirar. El Greco se queda corto en pintura, para lo quez en literatura es Juan Ruiz. Su obra, repito, es el libro más valiente que se halla en esta literatura castellana de escritores valientes y desmesurados sobre toda otra literatura.
La obra del Arcipreste es toda suya, personal, originalísima. ¿Que glosó una comedieta latina, que engarzó en su libro fábulas orientales, de todos conocidas entonces, que tomó de la literatura francesa algún fabliau y el tema del combate entre D. Carnal y D.ª Cuaresma? Esos son materiales en bruto, que el poeta labró, pulió, vivificó con aliento nuevo y no soñado por los autores que tales materiales le ofrecieron.
Levántase el Arcipreste entre dos épocas literarias, sin pertenecer a ninguna de las dos, aunque con dejos de la que le precedió: la de los apólogos sentenciosos y últimos vagidos del mester de clerecia, que fué lo que hasta entonces se había escrito, y el renacimiento de torpe y retorcido decir de D. Enrique de Villena y el Marqués de Santillana, que vino a poco, seguido de la lírica postiza y desleída de los cortesanos de don Juan el II.
¡Increíble parece que, resonando todavía y retiñendo en lo hondo de los corazones aquel metal de voz de un tan verdadero vate como Juan Ruiz, tuvieran valor de chirriar, no uno ni una docena de afeminados boquirrubios, sino toda aquella cáfila y enjambre de ahembrados poetillas, cuyas ñoñeces nos conservó Baena en su Cancionero, cerrando la procesión de tan almibarados donceles el por luengos años de más estruendo y más enrevesado y menos delicado y natural poeta que conozco, el famosísimo Juan de Mena!
Pasados los tiempos heroicos de la épica castellana con sus gestas, de las cuales nos ha quedado el más acabado modelo en el cantar de Mio Cid, nació en los comienzos del siglo XIII un género de poesía, ni épica ni lírica, que los mismos poetas llamaban mester de clerecia. Clérigos eran, efectivamente, por la mayor parte, porque apenas si la cultura y las letras alcanzaban más que a los clérigos. Fruto de la erudición latino-eclesiástica, por medio de la cual les llegaba por una cierta manera mitológica algo de la antigua historia y de sus héroes, eran aquellos poemas para leídos por monjes y estudiantes de las nacientes universidades; sus voces no llegaban a las mesnadas de guerreros, a las cortes de los reyes ni a las fiestas y regocijos populares.
Así era de prosaico y didáctico el tono de aquellas leyendas devotas y poemas de Berceo, del Alexandre, del Libro de Apolonio y otros, a vueltas de cierta candidez y color de primitivos, que si no enardece y levanta los pensamientos, agrada, y, sobre todo, contentaba a sus poco leídos lectores y más a sus autores, los cuales despreciaban la verdadera poesía del pueblo, que llamaban mester de juglaria.
Pero la cultura arábiga, fomentada por Alfonso el Sabio, trajo a España el saber grave, diluído en apólogos y sentencias, y de él se alimentó la prosa castellana, llevada a la legislación, a la historia y a la ciencia por el sabio rey. A poco la corriente lírica gallega se derramó por toda la Península, escribiéndose nuestra primera lírica en aquella dulce lengua, y desaparece el pesado alejandrino, substituyéndole la riqueza métrica de aquellos cantares cantables y ligeros de la musa, ya erudita, ya popular, venida de Galicia. La sociedad medioeval se transformaba a la par de caballeresca en burguesa, y el empuje realista del popular pensar y sentir no pudo menos de llegar a la literatura. Estos cambios se verificaron en el siglo XIV, en que vivió el Arcipreste de Hita. El añejo mester de clerecia se coloreó no poco con estas novedades, y a él pertenecen en el siglo XIV el Rabí D. San Tob de Carrión y el Canciller Pero López de Ayala. No menos pertenece a él nuestro Arcipreste por la intención moralizadora de su libro y por la doctrina y fábulas orientales de que lo entreveró; pero no menos, antes mucho más, ha de tenerse por poeta popular del mester de juglaria, como él mismo francamente lo proclama sin desdeñarse por ello (c. [1633]):
Señores, hevos servido con poca sabidoría:
Por vos dar solás a todos fablévos en jograría.
Con estas palabras, y mucho más con su libro, sus cantares y "cántigas de dança e troteras, para judíos e moros e para entendederas, para ciegos y escolares, para gente andariega" (c. [1513], [1514]) alzó bandera revolucionaria en el campo de la literatura erudita, injertándole la savia popular, la única que suele y puede engrandecerla. El fué quien enterró el mester de clerezia, desgarrándose de la tradición latino-eclesiástica; él quien rompió todos los moldes de erudiciones trasnochadas, de ritmos apesadumbrados y de entorpecidos andares; él quien supo aprovechar como nadie en sus apólogos la manera pintoresca y sentenciosa de la literatura oriental, harto mejor que en sus prosas D. Juan Manuel, su contemporáneo; él quien dió vida a la sátira moral, harto mejor que el Canciller y el Rabí; él quien llevó a la literatura castellana las cantigas, las villanescas y las serranillas gallegas; él quien zanjó para siempre el realismo de nuestra literatura; él, en una palabra, quien dió vida de un golpe y en un solo libro a la lírica, a la dramática, a la autobiografía picaresca y, sobre todo, a la sátira en todos sus matices.
El Arcipreste de Hita no puede ser encasillado, como no pueden serlo los pocos altísimos ingenios, que se levantan sobre la muchedumbre de los poetas y escritores comunes, por sobresalientes que algunos de ellos sean. Fuelo, sin duda, el infante D. Juan Manuel, el único cuya voz puede oírse mientras canta el de Hita; pero entre uno y otro hay un abismo. Porque nuestro Arcipreste, no sólo es el primer poeta de su siglo, sino de toda la Edad Media española, y fuera de España tan sólo el Dante puede con él emparejar.
¿Quién fué este hombre tan extraordinario? Fuera de lo que nos pueda decir su Libro de Buen Amor no sabemos ni una palabra; y este libro es tan naturalmente artístico y tan irónico y socarrón y en castellano tan viejo y poco conocido escrito, que él y su autor siguen siendo hasta hoy una verdadera quisicosa, un enigma, aun para las personas más doctas. Para Menéndez y Pelayo fué el Arcipreste "un clérigo libertino y tabernario"; para Puymaigre, "un libre pensador, un enemigo de la Iglesia"; para José Amador de los Ríos, por el contrario, fué "un severo moralista y clérigo ejemplar, que si es cierto que cuenta de sí propio mil picardías, lo hace para ofrecerse como víctima expiatoria de los pecados de su tiempo, acumulándolos sobre su inocente cabeza" (Menéndez y Pelayo, Antología, III, página LXII). Si con tan encontradas opiniones se juzga del hombre, de esperar es que con las mismas se juzgue de su obra, que no ha faltado quien la llamase nada menos que Libro de alcahuetería.
Bien es verdad que todos convienen en tenerle por extraordinario poeta. Pero, ¿puede ser poeta tan extraordinario un hombre que va contra el sentir de toda la sociedad cristiana en que vive, como lo supone Puymaigre? Los grandes poetas que conocemos sobresalieron entre sus contemporáneos; pero fueron la voz de toda la sociedad en que vivían, y eso les hizo ser grandes. ¿Puede ser extraordinario poeta un poeta "clérigo, libertino y tabernario; un escolar nocherniego, gran frecuentador de tabernas; un clérigo de vida inhonesta y anticanónica", como dice de él Menéndez y Pelayo? Yo concederé que entre tales hombres pueda darse un poeta; jamás un extraordinario poeta. Los más encumbrados pensamientos y los sentimientos más delicados no andan por las tabernas y lupanares. Si alguien puede creer lo contrario, respeto su opinión; pero me guardo la mía en todo contraria. Si otros creen que un desalmado sin conciencia y sin religión, en un siglo religioso sobre todo, puede ser poeta excelso, de los de gran talla, de los pocos que se levanten a lo más alto, como yo tengo fué el Arcipreste, tampoco me ofenderé; pero seguiré creyendo que esos altísimos ingenios jamás se dieron sin una honda creencia religiosa en el corazón, fuente la más pura y abundante de la sublime poesía. Pero todo esto es opinar. Lo que en limpio de todo ello se saca es que el valer del Arcipreste y de su libro sigue en balanzas, que el Libro de Buen Amor es todavía un enigma aun para los más doctos y discretos.
Descifrar el enigma, poner en claro el libro, que puedan leerlo, entenderlo y juzgarlo doctos e indoctos era empresa digna de acometerse y de que alguien fuera el primero en acometerla. Acaso el mal sino del Arcipreste haya sido el que fuera yo el primero que la acometiese; ello es que yo he sido, y hubiera deseado encuadrar esta sátira maravillosa de la clerecia y aun de toda la sociedad del siglo XIV, que a esto se reduce el libro, en un marco digno, que pintase y pusiese ante los ojos del lector aquella corrompida edad del cautiverio babilónico, como se ha llamado por la sustracción del Papa a la ciudad de Roma, llevado con miras políticas a Aviñón por los reyes de Francia.
No sufría tal espacio y vagar el estilo y tamaño de los libros de esta biblioteca de Clásicos Castellanos, y he debido ceñirme a sus límites, aunque creo haber sacado en limpio el texto, haber aclarado su sentido literal de manera que cualquiera persona medianamente instruída llegue a entenderlo, y haber apuntado las suficientes noticias para que se conozca el ser y costumbres de aquel siglo.
Del libro, bien estudiado, se sacan las pocas noticias siguientes, tocantes al extraño personaje de su autor: Llamóse Juan Ruiz (c. [19] y [575]). Nació en Alcalá de Henares (c. [326], [1510]). Fué Arcipreste de Hita, villa en la provincia de Guadalajara. Cargo era éste de importancia, como entonces todos los eclesiásticos, y el primero de la villa, puesto que el Arcipreste es cabeza de todos los demás clérigos. Era ya muerto, probablemente, a no ser que hubiera dejado el arciprestazgo, el año 1351, pues en escritura que cita Antonio Sánchez era arcipreste allí y aquel año un tal Pedro Fernández; todavía parece más probable que hubiese muerto para el año 1348, como deduzco por cierta conjetura de la copla [326] (véase mi nota). Acabó de componer su libro el año 1343 (c. [1634]), siendo ya viejo (c. [1692]) y estando preso en Toledo por mandado del Arzobispo de aquella ciudad D. Gil de Albornoz (c. [1671], [1709]).
Compuso, por consiguiente, el libro en los últimos años de su vida, preso y lleno de angustias, agraviado e injustamente puesto en prisión, "por causas meramente curiales", dice Menéndez y Pelayo, muy probablemente por falsas delaciones sobre que hablaba contra el Arzobispo, llevadas de parte de los clérigos de Talavera, fuertemente enojados por la sangrienta sátira que contra ellos escribió (c. [1690]).
Fué persona leída y entendida en Sagrada Escritura, Derecho civil y canónico, en la erudición latino-eclesiástica de su siglo y en los libros de D. Juan Manuel y demás obras que hasta entonces se habían escrito en lengua vulgar.
La biblioteca del Arcipreste debió de ser harto menguada. Por su libro se saca que conocía la Biblia, varias obras canónicas y jurídicas, que menciona en la copla [1152]; las Decretales (c. [1148]); el Decreto ([introducción]); el Especulo (c. [1152]); el Libro de las tafurerias (c. [556]); el Conde Lucanor, del cual sacó el asunto de algunas fábulas; el poema de Alexandre, al cual imita (c. [1266]); algún Isopete, del que sacó el de otros apólogos;[[A]] el Pamphilus, que glosó; los Aforismos de Caton ([introducción] y c. [44], [568]). A Aristóteles cita en la copla [71], a Tolomeo en la [124] y a Hipócrates en la [303]; pero sin duda de segunda mano.
No tenía ningún clásico latino ni menos griego, pues aunque cita a Ovidio ([429], [446], [612], [891]), para él y sus contemporáneos Ovidio Nason era principalmente el Pamphilus medioeval, obra de un monje imitador del verdadero Ovidio. Tampoco trae nada su libro de la Disciplina clericalis del judío converso español Pedro Alfonso ni del Libro de los engaños o Sendebar, mandado verter al castellano por el infante D. Fadrique, obras ambas que pudiera muy bien haber aprovechado por la comunidad de asuntos y que acaso leyó; pero que es extraño no hayan dejado la menor huella en el Libro de Buen Amor. De la poesía francesa debió de conocer algo, aunque no tanto como creyó Puymaigre, pues el cuento de Pitas Pajas probablemente fué español de origen, si no fué invento del mismo Arcipreste ([474]), y las serranillas tenían su abolengo en la lírica popular.[[B]] No habiendo conocido el Roman de la Rose, derramado por toda Europa y de asunto tan parecido al de su libro, ¿qué otra obra francesa iba a conocer?
Pero este maravilloso poeta, si no tenía libros, tampoco los necesitaba. Fué un vidente de la naturaleza, de las almas, de la sociedad en que vivía; un verdadero vate, que estaba por cima de los libros y calaba adonde los libros no alcanzan.
Que fué personaje de cuenta y de gran confianza para el gran estadista, no menor conocedor de hombres y severo y enterizo Arzobispo de Toledo, gran privado del emperador Alfonso XI y del Papa (notas a las coplas [1690], [1516]), don Gil de Albornoz,[[C]] se ve claramente por la grave comisión que le encargó de llevar sus letras al clero de Talavera, con amplios poderes (c. [1690]) para retraer a aquellos clérigos de la suelta vida que llevaban y hacerles apartar de sus mancebas, a ellos y a los seglares de aquella población. Puesto que D. Gil fué Arzobispo de Toledo desde el año 1337 hasta el 1350, en que se puso al servicio del Papa en Aviñón, esta comisión fué después del año 1337, algunos años más tarde, sin duda, y el Arcipreste era ya hombre entrado en años, pues él se llama viejo (c. [1692]) y de conocido valer, prudencia y severas costumbres. Este hecho incontrastable y cierto de toda certeza es el que ha de tenerse bien en cuenta al juzgar de su persona y de su obra, la cual vino a escribir por las causas y acontecimientos que de todo esto se desprenden y son como siguen.
No debió de ser grande la enmienda de los clérigos de Talavera, cuando, a pocos años, escribió el Arcipreste la famosa sátira, que añadió más tarde al final de su libro. Poco después se vió puesto en prisión por causas desconocidas, y lo más probable por las dichas delaciones de aquellos señores (c. [1709]). Entonces fué cuando, tomando aquella sátira clerical como boceto de otra mayor, compuso el Libro de Buen Amor, cuyo intento es claramente satirizar a los clérigos de vida airada que, como aquellos de Talavera, tanto abundaban por España (c. [505]). El personaje principal de todo el libro es un arcipreste, como cabeza de clérigos perdidos y más perdido que todos ellos.
Para dar vida dramática a la sátira, habla en primera persona el de Hita, poniéndose así en el lugar del dicho arcipreste abstracto, que personifica toda la perdida clerigalla. De este modo, en forma autobiográfica, va describiendo cuanto a aquellos clérigos solía acontecerles, que se resume en la lucha en su alma y en sus obras entre el espíritu cristiano del amor de Dios o buen amor, como el Arcipreste le llama, y el espíritu carnal y mundano, que él intitula locura o loco amor. Llevado de la naturaleza carnal, que el protagonista atribuye al sino, conforme a las doctrinas astrológicas de entonces, busca una tras otra mujeres para sus amoríos, valiéndose de tercerones y de terceronas viejas. La fe cristiana le vuelve una y otra vez a Dios y al buen camino mediante los desengaños, de que la gracia se vale, según la católica teología. Pero suele quedar vencedor el loco amor, porque tal sucede a los hombres de carne y hueso, y el Arcipreste no se espanta de pintar los hechos y la verdad como ella se es.
La idea capital del libro está, por consiguiente, en que pinta al hombre mundano, sobre todo cristiano y clérigo, el cual conoce el mal que hace y se arrepiente; pero que vuelve a caer en los lazos del loco amor, que acaba señoreándole. La unidad de plan no puede ser más clara ni el intento de satirizar a los locos clérigos, naturalmente para aprovechamiento de ellos y de los demás. Pero así como el ingenio poderoso de Cervantes convirtió en sátira de toda la sociedad de su tiempo y aun de toda la humanidad la que pretendió hacer de los libros de caballería, de la misma manera el ingenio del Arcipreste, tan grande acaso como el de Cervantes y, si menos clásico y en todo mesurado, más primitivo sin duda y montaraz, convirtió la sátira de los clérigos en la sátira de la sociedad del siglo XIV y de la humanidad de todos los tiempos. El Libro de Buen Amor es, como dice Menéndez y Pelayo, la Comedia Humana del siglo XIV y la epopeya cómica de la Edad Media.
Un arcipreste erudito, canonista, grave y macizo, ya entrado en años y que sin embargo emprende y lleva a feliz cima semejante obra, hubo de ser de un temple capaz de hacer cara a todos los enemigos que, heridos en lo más vivo y poderosos por su estado clerical y asegurados en la costumbre, que viene a ser nueva naturaleza y nueva ley y derecho, se le echasen encima o solapadamente jurasen su perdición y se la tramasen por todas vías.
Tal sucedió, y no podía menos de suceder; pero la grandeza de corazón de aquel hombre queda, por lo mismo, fuera de todo debate.
Hay otro género de enemigos todavía peores, el de los mojigatos y escrupulosos, el de los hipócritas, que se espantan y se llevan las manos a la cabeza al leer la realidad de lo que cada día sucede, cuando hay quien sepa pintarla tal cual es, sin medias tintas que la ensombrezcan y suavicen, y que acaso acaso no se espanten de los hechos vistos y tocados, y quién sabe si por ellos mismos cometidos. Este linaje de gentes siguen siendo hoy mismo enemigos del Arcipreste de Hita, aunque parezcan tan anchos de manga como Puymaigre. Mas el alma del Arcipreste era de tan finos aceros y de tan levantados vuelos, que se sobrepuso a todos esos espantadizos y asombradizos grajos. Su pincel se tiñó en los hechos más sangrientos de la realidad y llevó al lienzo el más fiero realismo, chorreando sangre y verdad a puñados.
Pero no es lienzo ni pintura este libro; es piedra berroqueña, grabada a martillazo limpio por un cíclope. La literatura griega es de alfeñique ante esta obra de un verdadero primitivo del arte; sólo Esquilo puede aparearse con él en la fuerza, y sólo asentado entre los primitivos artistas egipcios se halla como en su casa y en compañía de quien le entienda, o codeándose con un Ecequiel y un Isaías, almas de la misma cantera que la de este hombre verdaderamente varonil y artista colosal.
No es que quisiera ofrecerse como víctima expiatoria de los pecados de su tiempo, como devotamente dijo Amador de los Ríos; es que no era hombre para entender que alguien se espantase de que se atribuyese a sí el papel de clérigo tabernario y libertino.
Todos hemos conocido en nuestra España curas de tan sanas costumbres como de desenfadado buen humor, que están por cima de hablillas y chismografías de barrio y les gusta terciar con todos y chocarrear a sus tiempos y aun tocar la guitarra y cantar flamenco, si a mano viene. De esta madera fué el Arcipreste. Sabía de cantares y tonadas, de cristianos, moros y judíos, que entonces vivían harto mejor hermanados de lo que se figuran los cuáqueros y cátaros que quieren ahora monopolizar la fe católica, tan grande de suyo, que no cabe ni asoma siquiera en pechos tan pequeños y apilongados. Para todos hacía coplas y tañía instrumentos, a lo menos entendía de ellos. Sabía de tonadillas y cantares arábigos. Conocía a entendederas o ensalmaderas y curanderas, a estudiantes nocherniegos y a ciegos cantadores y les hacía a todos coplas. Calaba las tramoyas de las viejas celestinas, llamadas entonces trotaconventos, grandes cuentas al cuello, enlabiadoras de dueñas, terceronas de clérigos. Todo ello lo tenía muy sabido el Arcipreste y lo pintó tal como lo sabía y no le pasó por pensamiento desdeñarse ni correrse ni menos asombrarse de escribirlo. Porque era un hombre, y los asombradizos de entonces y de ahora no sé lo que serán, pero hombres están lejos de serlo.
Sólo él, grave y regocijado a la par, podía escribir aquel carnaval de abigarrado colorido, en que van pasando todo linaje de gentes con sus locuras y solapadas intenciones, y él les va arrancando sin compasión la careta. Allí, como dice Dozy, los caballeros que vienen presto al tomar de la paga, tarde al partirse a la frontera; jugadores de dados falsos; los jueces poco escrupulosos y los abogados intrigantes y cohechadores; los criados que se distinguen por catorce cualidades, pobres pecadores que guardan muy bien el ayuno cuando no tienen qué llevarse a la boca; las nobles damas vestidas de oro y seda; las delicadas monjas de palabrillas pintadas y sabrosas golosinas; las judías y moras; las villanas de la sierra, chatas y lujuriosas como cabras, de anchas caderas y macizas espaldas.
"La fantasía ingeniosa, la viveza de los pensamientos, la exactitud con que pinta las costumbres y los caracteres, la encantadora movilidad de su ingenio, el interés que acierta a comunicar al desarrollo de su obra, la verdad del colorido, la gracia con que cuenta los apólogos, y, sobre todo, la incomparable y profunda ironía, que ni a sí mismo perdona—dice el famoso crítico alemán Clarus (Guillermo Volk)—le elevan, no solamente sobre otros poetas españoles que le siguieron, sino sobre la mayor parte de los poetas de la Edad Media en toda Europa."
Menéndez y Pelayo señala como cualidades principales del Arcipreste: "La primera, el intenso poder de visión de las realidades materiales: en el Arcipreste todo habla a los ojos; todo se traduce en sensaciones; su lengua, tan remota ya de la nuestra, posee, sin embargo, la virtud mágica de hacernos espectadores de todas las escenas que describe."
"Es la segunda de sus dotes una especie de ironía superior y trascendental, que es como el elemento subjetivo del poema, y que unido al elemento objetivo de la representación, da al total de la obra el sello especialísimo, el carácter, general a un tiempo y personal, que la distingue entre todas las producciones de la Edad Media. La obra del Arcipreste refleja la vida entera, aunque bajo sus aspectos menos serios y nobles; pero en medio de la nimia fidelidad del detalle, que en cada página hace recordar las bambochadas y los bodegones flamencos, pasa un viento de poesía entre risueña y acre, que lo transforma todo y le da un valor estético superior al del nuevo realismo, haciéndonos entrever una categoría superior, cual es el mundo de lo cómico-fantástico. En este género de representaciones brilla principalmente el Arcipreste, y es lírico a su modo, con opulencia y pompa de color, con arranque triunfal y petulante verso, sin dejar de ser fidelísimo intérprete y notador de la realidad." (Antología, III, CX).
Pero no admito "la tercera y muy visible dote, la abundancia despilfarrada y algo viciosa de su estilo, formado principalmente a imitación del de Ovidio, de cuyas buenas y malas condiciones participa en alto grado, puesto que la riqueza degenera en prodigalidad, y la idea se anega en un mar de palabras..." Ni se formó en Ovidio, ni leyó siquiera un solo verso suyo, ni se le parece en nada más que en ser Ovidio elegantísimo y social poeta, y el Arcipreste poeta insociable y primitivo, de lo más primitivo, bronco y estupendamente salvaje que resolló y echó a este mundo la diosa Madre de la poesía universal, de la cual fueron hijas helénicas las elegantes Musas clásicas que conocemos.
En cambio, añado yo que el Arcipreste no fué poeta de una sola cuerda, como la mayoría de los poetas lo fueron. A lo aristofanesco de alguna serranilla y de la contienda entre Don Carnal y Doña Cuaresma, junta el candor de égloga, más natural que el de Teócrito, en otras serranillas; a la vena satírica quevedesca del poder del dinero y de las costumbres de los clérigos talaveranos, caballeros y monjas, la delicada y suave unción de los gozos de la Virgen, en el tono con que los ha cantado siempre el pueblo; a lo dramático y hondamente psicológico de la paráfrasis del Pamphilus, lo sublimemente trágico de la elegía a la Muerte; a lo tristísimamente endechado en las Cantigas a María, lo triunfalmente pindárico del epinicio cantado a Cristo como venciendo a la muerte misma, reina del universo; a lo sentencioso de los consejos de Don Amor y a lo oriental de los apólogos, lo muy occidental y jamás igualado cómico del rezo de los clérigos con sus amigotes golfines y en acecho de dueñas y mujerzuelas. Por tal brusquedad de saltos baja y sube nuestro Arcipreste de lo cómico a lo trágico, de lo lírico a lo dramático, de lo idílico a lo satírico, y todas las cuerdas las pulsa y tañe como poeta consumado, con un garbo y soltura asombrosa, sobresaliendo siempre la fuerza, el color, el sentimiento y la veracidad.
Nada diré acerca del estilo, porque tamaño escritor no podía menos de tenerlo, y lo tiene tan personal y propio como el más pintado de los escritores castellanos. Ni del caudal léxico y gramatical, que es en su tanto el más rico de los escritores de la Edad Media, y en su libro, como en ningún otro, puede estudiarse el castellano antiguo. Pero he de añadir que el Arcipreste emplea no pocas voces con el significado aragonés y algunas pura y exclusivamente aragonesas. ¿Bastará para dar razón del hecho el emplearse no pocos aragonesismos en Guadalajara, Segovia y, sobre todo, en Soria?
Dejóse decir Muymaigre (Les vieux auteurs castillans, II, pág. 83) que el Arcipreste fué un discípulo de la literatura francesa y que en nada fué poeta español: "Ruiz n'a guère d'espagnol que sa langue, et encore y mêle-t-il grand nombre de mots d'origine étrangère." Yo, a salida de tal calibre, sólo le respondería que hasta hoy, por lo menos, no se ha dado en Francia escritor alguno del temple, de la fuerza y color que el Arcipreste de Hita; que sus grandes escritores y artistas son de otro jaez; que Juan Ruiz es el artista y escritor más español y más de raza que conozco. Sus cualidades son las de nuestra literatura y enteramente encontradas y opuestas a las de la literatura francesa.
Cuanto al "grand nombre de mots d'origine étrangère", el índice de voces de esta mi edición prueba claramente que ni una sola fué de otra cepa que la castiza y popular castellana. Por fortuna, nuestros tres principales escritores, Cervantes, Rojas y Juan Ruiz, nacieron en el centro de la meseta castellana y a pocas leguas en la misma región toledana, donde se fraguó nuestro lenguaje literario.
La versificación ordinaria del Libro de Buen Amor es el llamado tetrástrofo o copla de cuatro versos consonantes o quaderna via o alejandrino. Estos versos son de catorce sílabas los más y algunos de dieciséis, divididos en dos hemistiquios. Se ha dicho que en aquel tiempo no se admitía la sinalefa, de modo que han de contarse todas las sílabas con sus vocales. Es cierto; y en vez de la sinalefa suprimían una vocal, lo cual indico yo con el apóstrofo:
Diz' el lobo al león qu' el asno tal nasciera (c. [903]).
Léase, pues, sin sinalefa, con sus 16 sílabas:
Vy una apuesta dueña seer en el su estrado ([910]).
Sin embargo, no hallo medio de evitar la sinalefa en la c. [911], a no ser que cada hemistiquio forme verso aparte y el primero sea de ocho y el segundo de siete sílabas:
Nunca vy tal como ésta, ¡sy Dios me dé salud!
Si se admite lo primero, sería preferible escribir a lo romance la cuaderna vía.
Lo mismo la [912], donde la sinalefa no ha lugar:
Poco salya de casa: era como salvaje.
Al revés, el primero de siete y el segundo de ocho, si no se omite la e final de guárdeme:
De mensajero malo ¡guárdeme Santa María! ([913]).
Pero no cabe omisión alguna en:
Ayna yerra ome, que non es aperçebudo ([922]).
Que nunca mal rretrayas a furto nin en conçejo ([923]).
Hay que decir, por consiguiente, que en el tetrástrofo de Hita cabe igualmente el hemistiquio de siete y el de ocho sílabas en sus cuatro combinaciones:
7+7, 8+8, 7+8, 8+7.
Fuera de estos casos, la copia está errada por los copistas y admite corrección. Aún algunos hemistiquios de ocho creo yo serían de siete en el original; pues pronunciando el Arcipreste como el pueblo, haría más contracciones, por ejemplo: d' por de, qu' por que, 'l por el, etc. No me he atrevido a llevar al extremo este principio, aunque lo practico a veces. Alguna que otra hállanse segundos hemistiquios agudos de ocho sílabas; pero sabido es que la sílaba última en todas las métricas se enseña que suena menos fuerte, de manera que pudiera tomarse como por grave esa sílaba aguda final:
Que fecha la conclusyón en criminal acusaçión.
Non podía dar lyçencia para aver conpusiçión ([370]).
Y aun en el primer hemistiquio:
Qu' él avíe poder del rrey, en la su comisión ([371]).
Las combinaciones de hemistiquios en cada tetrástrofo son muy variadas.
Ejemplos: 8+7, 7+8, 8+7, 8+8 en la copla [931]; 7+7, 7+8, 7+7, 7+8, en la [930]; 7+7, 8+8, 7+8, 8+7, en la [933].
No pocas composiciones del Arcipreste se han analizado mal métricamente por no haberse separado bien los versos (véase, por ejemplo, en Puyol); yo los he dividido como lo están pidiendo ellos mismos.
Conviene particularizar aquí las demás clases de versos y estrofas del Arcipreste, aunque no sea más que para admirar la riqueza que introdujo en esta parte este poeta revolucionario, quiero decir extraordinario, que supo campar por sí e inventar lo que nadie había soñado.
Además del tetrástrofo, tan variado como hemos visto en versos de 16 y de 14 sílabas en dos hemistiquios, quiso el Arcipreste "dar algunos leçion e muestra de metrificar e rrimar e de trobar; ca trobas e notas e rrimas e ditados e versos que fiz conplidamente, segund que esta çiencia requiere" (Introd.). De hecho nos dió en su libro versos de todas clases y estrofas variadísimas (24 clases de estrofas además del tetástrofo), como antes de él no se conocían y pocos después de él abarcaron.
Versos dodecasílabos y endecasílabos ha creído hallar Puyol en las coplas [1049]-[1058] y [1678]-[1683], respectivamente; pero véanse en su lugar cómo, naturalmente, han de dividirse. Además, pues, de los versos de 14 y 16 sílabas del tetrástrofo, hay los versos siguientes:
Octosílabos en las coplas [1710]-[1719], [1720]-[1728], [1650]-[1660], [987]-[992], [1668]-[1672], [1059], [1060]-[1066], [959]-[971], [997]-[1005], [33]-[43].
Heptasílabos en las coplas [1635]-[1641], [1678]-[1683], [1661]-[1667], [1673]-[1677], [1684], [1685]-[1689], [21]-[32].
Hexasílabos en las coplas [1049]-[1058], [1642], [1649], [1022], [1023]-[1042].
Pentasílabos en las coplas [1678]-[1683].
Tetrasílabos en las coplas [1661]-[1667], [20]-[43], [1678]-[1683].
Mayor es la riqueza de combinaciones de los versos en estrofas y de las estrofas entre sí en toda la composición.
1. Estrofas de diez versos: heptasílabos, menos los 2.º, 5.º y 10, y consonantados los 1.º, 4.º, los 2.º, 5.º, los 3.º, 6.º, 7.º, los 8.º, 9.º, y el último con el último de todas las estrofas y con el de la primera, que es de cuatro versos, los tres primeros consonantados (c. [1661]-1667).
2. Estrofas de nueve versos octosílabos, consonantando los 1.º, 3.º, 5.º, 7.º y los 2.º, 4.º, 6.º, 8.º, y el último de todas las estrofas entre sí y con el 3.º de la primera estrofa, que es de tres versos, los dos primeros pareados (c. [987]-992).
3. Estrofas de ocho versos heptasílabos, consonantando los 1.º, 3.º, los 2.º, 4.º, 5.º, 8.º y los 6.º, 7.º Además el consonante del primer verso de cada estrofa es el mismo del último de la anterior, y la primera estrofa es de cuatro versos consonantando los 1.º, 4.º, y los 2.º, 3.º (c. [1673]-1677).
4. Estrofas de ocho versos octosílabos, consonantando los 1.º, 3.º, 5.º y los 2.º, 4.º, 6.º, luego los 7.º, 8.º, de todas las estrofas entre sí y con la estrofilla primera de cuatro versos (c. [1060]-1066).
5. Estrofas de siete versos hexasílabos en combinación de a, b, a, b, a, b, y el final de 14 sílabas agudo, como estrambote, concertando el de todas las estrofas (c. [1049]-1058).
6. Estrofas de siete versos: 1.º, 3.º, 5.º y 6.º, tetrasílabos agudos consonantados, y 2.º, 4.º, y 7.º, hectasílabos consonantados (c. [1678]-1683).
7. Estrofas de siete versos consonantando los 1.º, 3.º, 5.º, y los 2.º, 4.º, 6.º, 7.º, todos hexasílabos menos el tetrasílabo último (c. [1642]-1649).
8. Estrofas de siete versos octosílabos, consonantando los 1.º, 3.º, los 2.º, 4.º, 7.º y los 5.º, 6.º (c. [959]-971).
9. Estrofas de siete versos octosílabos, consonantando los 1.º, 3.º, 5.º, los 2.º, 4.º, 6.º, 7.º (c. [997]-1005).
10. Estrofas de siete versos heptasílabos, consonantando los 1.º, 3.º, los 2.º, 4.º, 7.º, los 5.º, 6.º (c. [1635]-1641).
11. Estrofas de seis versos heptasílabos, consonantando los 1.º, 2.º, los 3.º, 4.º, y los 5.º y 6.º (c. [1721]-1728).
12. Estrofas de seis versos heptasílabos, consonantando los 1.º, 2.º, 4.º, 5.º, y los 3.º, 6.º (c. [1685]-1689).
13. Estrofas de seis versos, los dos primeros de 16 ó 14 sílabas y los otros cuatro octosílabos, consonantando los 1.º, 2.º, 3.º, 6.º, y los 4.º, 5.º (c. [1668]-1672).
14. Estrofas de seis versos octosílabos, consonantando los 1.º, 3.º, 5.º, y los 2.º, 4.º, 6.º (c. [1710]-1719).
15. Estrofas de seis versos, consonantando los octosílabos 1.º, 2.º, 4.º, 5.º, y los tetrasílabos 3.º, 6.º (c. [33]-43).
16. Estrofas de cinco versos hexasílabos, consonantando los 1.º, 2.º, y los 3.º, 4.º, y el 5.º con los cuatro de la primera estrofa (c. [1023]-1042).
17. Estrofa de cuatro versos octosílabos, consonantando los tres primeros entre sí, y el cuarto de todas las estrofas con el pareado del principio de la composición (c. [1651]-1660).
18. Estrofas de cuatro versos octosílabos, consonantando los tres primeros entre sí y el cuarto de todas las estrofas con la estrofa primera (c. [21]-32; [116]-120).
19. Estrofa de cuatro versos tetrasílabos, todos consonantados (c. [20]).
20. Estrofa de cuatro versos hexasílabos, dos consonantados (c. [1022]).
21. Estrofa de cuatro versos de siete sílabas, consonantados 1.º con 3.º y 2.º con 4.º (c. [1059]).
22. Estrofa de dos versos octosílabos, consonantados (c. [1650] y [115]).
Ediciones del Arcipreste puede decirse que no las hay. Don Tomás Antonio Sánchez, en el tomo IV de su Colección de poesías castellanas anteriores al siglo XV (año 1790, Madrid), formó un texto arbitrario de los tres códices, escardó lo que le pareció ir contra la moral, confundió la ortografía y dejó sin explicar la mayor parte del glosario. Janer (tomo 57, Bibliot. Rivadeneyra, 1864) enmendó yerros de lectura y entremetió los trozos suprimidos; pero sólo tuvo en sus manos el códice de Gayoso y fué menos sincero que su predecesor. Ducamin tuvo intención de hacer la edición crítica, pero se entró en el claustro sin hacerla.
Le debemos, sin embargo, el mayor servicio que pudo hacer al libro del Arcipreste: hizo la edición paleográfica (Toulouse, 1901), recogiendo en su obra las variantes de los códices G y T al pie del texto íntegro del códice S, que tuvo por el mejor. Con este trabajo, que pocas veces habrá que recurrir a los códices, la edición estaba preparada. Adviértase que los códices G y T carecen de títulos y divisiones, que se hallan en S, de manera que no son del Arcipreste.
Los manuscritos principales del Libro de Buen Amor son:
El manuscrito G o de D. Benito Martínez Gayoso, que hoy es propiedad de la Academia Española y fué escrito el año 1389, esto es, cuarenta y un años después de escribir el autor su libro. Es, sin duda, el mejor, aunque Ducamin prefiera el manuscrito S por razones secundarias, pues G tiene ortografía más popular y más antigua y sus versos constan mejor que los de S, que se ve añadido y cambiado no poco por dar claridad al texto. Yo le sigo siempre que las variantes de los otros no prueben estar errado.
El manuscrito T o de la Catedral de Toledo, que hoy está en la Biblioteca Nacional (vitrina 4-8), concuerda más en todo con G que con S y es de la misma época que G, lo cual comprueba la preferencia que doy a G, pero tiene más erratas. Otra copia del de Toledo en la Nac. Dd., 14.
El manuscrito S o del Colegio Mayor de San Bartolomé, de Salamanca, que hoy para en la Biblioteca Real, es el más moderno de los tres, de principios del siglo XV, su ortografía más complicada y conserva más trozos que los otros dos. Estas dos razones movieron a Ducamin a darle la preferencia; yo prefiero atenerme al texto más antiguo en todo caso y a la más antigua ortografía.
Los tres fueron impresos por Ducamin: S íntegramente, y los otros dos al pie en las variantes. Mi edición se atiene, en cuanto es posible, al texto más antiguo, que es G, corrigiendo por los demás y siempre con la ortografía del texto de donde las palabras se toman. Pero en todos los códices hay muchos versos de deslavazada expresión y en el cuento de sílabas echados a perder, por comezón de aclarar el texto.
Cuanto a la ortografía, conservo la de los códices y sólo pongo z por la ζ y ς de Ducamin, cuando responden a esta letra, dejando s en los trozos de G, cuando la llevan. Por nn siempre pongo ñ, como hizo Ducamin. El signo que responde a la conjunción y o et del latín, lo transcribo siempre é, pues escribiéndose indistintamente e y et en los libros de entonces y no evitándose el hiato en la poesía de aquellos tiempos, no creo que debía poner a capricho una u otra forma. Para que el lector no informado lea sin tropezar el texto, paréceme advertirle que f, ff y h tenían un mismo sonido, el de la h aspirada andaluza; que ç sonaba siseada, y todavía más suavemente z; que j, i, g sonaban como gi en italiano, menos g con a, o, u, hablando en general, pues a veces está por j y otras veces para que sonase como γ escribíase gua, gualardón; que b y v sonaban como hoy, esto es, v como b más suave entre vocales; que x valía lo que la ch francesa y ch lo mismo que ahora en castellano; que a menudo va la n sin tilde, pero que sonaba como ñ cuando está por ella en las voces que hoy la conservan; que ante labial siempre sonó n, como se halla en el texto, y no m.[[D]]
He arreglado enteramente la acentuación, que entonces no la había, y la puntuación, no menos que la unión en cada palabra de las sílabas que la forman. Los poetas medioevales empleaban siempre el hiato sin escrúpulo, y hase de tener en cuenta al leer sus versos; cuando lo evitaban era mediante la sinalefa, escribiendo entonces las dos palabras juntas como las pronunciaban; yo en este caso las separo, conforme al uso moderno, echando mano del apóstrofo o virgulilla superior que indica la vocal suprimida. No se hagan sinalefas al leer donde no las hay. Para no multiplicar las notas he puesto el Indice, donde se puede acudir cuando se dude del significado de una palabra.
Julio Cejador.
LIBRO DE BUEN AMOR[E]
IESUS NAZARENUS REX JUDÆORUM
ESTA ES ORAÇIÓN QU'EL AÇIPRESTE FIZO Á DIOS, QUANDO COMENÇÓ ESTE LIBRO SUYO
Señor Dios, que á los jodíos, pueblo de perdiçión,
Sacaste de cabtivo del poder de Faraón,
A Daniel sacaste del poço de Babilón:
Saca á mi coytado desta mala presión.
Señor, tú diste graçia á Ester la reyna,
Ant'el rrey Asuero ovo tu graçia dina.
Señor, dame tu graçia é tu merçed ayna,
Sácame desta lazeria, desta presión...
Señor, tú que sacaste al Profeta del lago,
De poder de gentiles sacaste á Santiago,
A santa Marina libreste del vientre del drago:
Libra a mí, Dios mío, desta presión do yago.
Señor, tú que libreste á la santa Susaña,
Del falso testimonio de la falsa conpaña:
Líbrame tú, mi Dios, desta coyta tan maña,
Dame tu misericordia, tira de mí tu saña.
A Jonás, el Profeta, del vientre de la ballena,
En que moró tres días dentro en la mar llena,
Sacástelo tú sano, como de casa buena:
Mexías, tú me salva sin culpa é sin pena.
Señor, á los tres niños de muerte los libreste,
Del forno del grand fuego syn lisión...,
De las ondas del mar á sant Pedro tomeste:
Señor, de aquesta coyta saca al tu açipreste.
Aun tú, que dixiste á los tus servidores
Que con ellos serías ante reys dezidores
E les dirías palabras, que fabrasen mejores:
Señor, tú sey comigo, guárdame de traydores.
Nonbre profetizado fué grande Hemanuel
Fijo de Dios muy alto, Salvador de Ysrael;
En salutaçión al ángel Grabiel
Te fizo çierta desto, tu fueste çierta dél.
Por esta profeçía é la salutaçión,
Por el nonbre tan alto, Hemanuel, salvaçión:
Señora, dame graçia, dame consolaçión,
Gáname del tu fijo graçia é bendiçión.
Dame graçia, Señora de todos los señores,
Tira de mí tu saña, tira de mí rencores:
Ffaz que todo se torne sobre los mescladores,
Ayúdame, Gloriosa, Madre de pecadores.
Intellectum[[F]] tibi dabo, et instruam te in via hac, qua gradieris: firmabo super te oculos meos. El profeta David, por Spíritu Santo fablando, a cada uno de nos dize en el psalmo triçesimo primo del verso dezeno, que es el que primero suso escreví. En el qual verso entiendo yo tres cosas, las quales dizen algunos doctores philósophos que son en el alma é propiamente suyas; son estas: entendimiento, voluntad é memoria. Las quales digo, si buenas son, que traen al alma conssolaçión é aluengan la vida al cuerpo é dánle onrra con pro é buena fama. Ca por el buen entendimiento entiende onbre el bien é sabe dello el mal. E por ende, una de las petiçiones que demandó David á Dios, porque sopiese la su Ley, fué ésta: Da michi intellectum, etc. Ca el ome, entendiendo el bien, avrá de Dios temor, el qual es comienço de toda sabidoría, de que dize el dicho Profecta: Initium Sapientiæ timor Domini. Ca luego es el buen entendimiento en los que temen á Dios. E por ende sigue la razón el dicho David en otro logar, en que dize: Intellectus bonus omnibus facientibus eum, etc. Otrosí dize Salomón en el libro de la Sapiençia: Qui timet Dominum, façiet bona. E esto se entiende en la primera rrazón del verso, que yo començé en lo que dize: Intellectum tibi dabo. E desque está informada é instruyda el alma, que se ha de salvar en el cuerpo limpio, pienssa é ama é desea ome el buen amor de Dios é sus mandamientos. E esto atal dize el dicho Profecta: Et meditabor in mandatis tuis quæ dilexi. E otrosi desecha é aborresçe el alma el pecado del amor loco deste mundo. E desto dize el salmista: Qui diligitis Dominum, odite malum, etc. E por ende se sigue luego la segunda rrazón del verso que dize: Et instruam te. E desque el alma con el buen entendimiento é la buena voluntad, con buena rremenbrança escoge é ama el buen amor, que es el de Dios, é pónelo en la çela de la memoria, porque se acuerde dello trae al cuerpo á fazer buenas obras, por las quales se salva el ome. E desto dize San Joan Apóstol en el Apocalipsi, de los buenos que mueren bien obrando: Beati mortui, qui in Domino moriuntur: opera enim illorum sequuntur illos. E dize otrosi el Profecta: Tu reddes unicuique juxta opera sua. E desto concluye la terçera rrazón del verso primero, que dize: In via hac qua gradieris: firmabo super te oculos meos. E por ende devemos tener sin dubda que obras sienpre están en la buena memoria, que con buen entendimiento é buena voluntad escoje el alma é ama el amor de Dios por se salvar por ellas. Ca Dios por las buenas obras, que faze ome en la carrera de salvaçión, en que anda, firma sus ojos sobre él. Et esta es la sentençia del verso, que enpieça primero: Breve, como quier que á las vegadas se acuerde pecado é lo quiera é lo obre, este desacuerdo non viene del buen entendimiento, nin tal querer non viene de la buena voluntad, nin de la buena obra non viene tal obra; ante viene de la franqueza de la natura humana, que es en el ome, que se non puede escapar de pecado. Ca dize Catón: Nemo sine crimine vivit. E dízelo Job: Quis potest facere mundum de inmundo conceptum semine? Quasi dicat: Ninguno, salvo Dios. E viene otrosí de la mengua del buen entendimiento, que lo non ha estonçe, porque ome piensa vanidades de pecado. E deste tal penssamiento dize el salmista: Cogitationes hominum vanæ sunt. E dize otrosí á los tales, mucho disolutos é de mal entendimiento: Nolite fieri sicut equus et mulus, in quibus non est intellectus. E aun digo que viene de la pobledat de la memoria, que non está instructa del buen entendimiento; ansí que non puede amar el bien nin acordarse dello para lo obrar. E viene otrosí esto por rrazón que la natura umana, que más aparejada é inclinada es al mal que al bien, é á pecado que á bien: esto dize el Decreto. E estas son algunas de las rrazones, porque son fechos los libros de la ley é del derecho é de castigos é constunbres é de otras çiençias. Otrosí fueron la pintura é la escriptura é las ymágenes primeramente falladas por rrazón que la memoria del ome desleznadera es: esto dize el Decreto. Ca tener todas las cosas en la memoria é non olvidar algo más es de la Divinidat que de la umanidad: esto dize el Decreto. E por esto es más apropiada á la memoria del alma, que es spíritu de Dios criado é perfecto é bive sienpre en Dios. Otrosí dize David: Anima mea illi vivet: quærite Dominum, et vivet anima vestra. E non es apropiada al cuerpo umano, que dura poco tiempo. E dize Job: breves dies hominis sunt. E otrosí dize: Homo natus de muliere: breves dies hominis sunt. E dize sobre esto David: Anni nostri sicut aranea meditabuntur, etc. Onde yo, de mi poquilla çiençia é de mucha é grand rrudeza, entendiendo quántos bienes fazen perder al alma é al cuerpo é los males muchos que les aparejan é traen el amor loco del pecado del mundo, escogiendo é amando con buena voluntad salvaçión é gloria del parayso para mi ánima, fiz' esta chica escriptura en memoria de bien é conpuse este nuevo libro, en que son escriptas algunas maneras é maestrías é sotilezas engañosas del loco amor del mundo, que usan algunos para pecar. Las quales leyéndolas é oyéndolas ome ó muger de buen entendimiento, que se quiera salvar, descogerá é obrarlo há: é podrá dézir con el salmista: Viam veritatis, etc. Otrosí los de poco entendimiento non se perderán: ca leyendo é coydando el mal que fazen ó tienen en la voluntad de fazer, é los porfiosos de sus malas maestrías é descobrimientos publicado de sus muchas engañosas maneras, que usan para pecar é engañar las mujeres, acordarán la memoria é non despreçiarán su fama: ca mucho es cruel quien su fama menospreçia: el Derecho lo dize; é querrán más amar á sí mesmos que al pecado: que la ordenada caridad de sí mesmo comiença: el Decreto lo dize; é desecharán é aborresçerán las maneras é maestrías malas del loco amor, que faze perder las almas é caer en saña de Dios, apocando la vida é dando mala fama é deshonrra é muchos daños á los cuerpos. Enpero, por que es umanal cosa el pecar, si algunos (lo que non los conssejo) quisieren usar del loco amor, aquí fallarán algunas maneras para ello. E ansí este mi libro á todo ome ó muger, al cuerdo é al non cuerdo, al que entendiere el bien é escogiere salvaçión é obrare bien amando á Dios, otrosí al que quisiere el amor loco en la carrera que andudiere, puede cada uno bien dezir: Intellectum tibi dabo e cetera. E rruego é conssejo á quien lo viere é lo oyere que guarde bien las tres cosas del alma. Lo primero, que quiera bien entender é bien juzgar la mi entençión porque lo fiz' é la sentencia de lo que y dize, é non al son feo de las palabras: é segund derecho, las palabras sirven á la intençión é non la intençión á las palabras. E Dios sabe que la mi intençión non fué de lo fazer por dar manera de pecar nin por mal dezir; más fué por reduçir á toda persona á memoria buena de bien obrar é dar ensienpro de buenas costumbres é castigos de salvaçión, é porque sean todos aperçebidos é se puedan mejor guardar de tantas maestrías como algunos usan por el loco amor. Ca dize sant Gregorio que menos fieren al onbre los dardos que ante son vistos é mejor nos podemos guardar de lo que ante hemos visto. E conpósele otrosí á dar algunos leçión é muestra de metrificar é rrimar é de trobar: ca trobas é notas é rrimas é ditados é versos, que fiz', conplidamente segund que esta çiençia requiere. E porque de toda buena obra es comienço é fundamento Dios é la fe cathólica, é dízelo la primera decretal de las Crementinas, que comiença: Fidei Catholicæ fundamento, é do éste non es çimiento non se puede fazer obra firme nin firme hedifiçio, segund dize el Apóstol: por ende començé mi libro en el nombre de Dios é tomé el verso primero del salmo, que es el de la Santa Trinidad é de la fe cathólica, que es: Quicumque vult, el verso que dize: Ita Deus Pater, Deus Filius, etc.
AQUÍ DIZE DE CÓMO EL AÇIPRESTE RROGÓ A DIOS QUE LE DIESE GRAÇIA QUE PODIESE FACER ESTE LIBRO
Dyos Padre, Dios Fijo, Dios Spíritu Santo:
El que nasçió de Virgen esfuerçe nos de tanto,
Que sienpre lo loemos en prosa é en canto,
Sea de nuestras almas cobertura é manto.
El que fizo el çielo, la tierra é la mar,
Él me dé la su graçia é me quiera alunbrar,
Que pueda de cantares un librete rimar,
Que los que lo oyeren, puedan soláz tomar.
Tú, Señor é Dios mío, que al ome formeste,
Enforma é ayuda á mí, tu açipreste,
Que pueda facer Libro de Buen Amor aqueste,
Que los cuerpos alegre é á las almas preste.
Sy queredes, señores, oyr un buen soláz,
Ascuchad el rromanze, sosegadvos en paz:
Non vos diré mintira en quanto en él iaz';
Ca por todo el mundo se usa é se faz'.
E porque mijor sea de todos escuchado,
Rrazón más plazentera, ffablar más apostado.
Es un decir fermoso é saber sin pecado,
Rrazón más plazentera, ffablar más apostado.
Non cuydés que es libro de neçio devaneo
Nin tengades por chufa algo que en él leo:
Ca segund buen dinero yaze en vil correo,
Asy en feo libro yaze saber non feo.
El axenúz de fuera negro más que caldera,
Es de dentro muy blanco, más que la peñavera;
Blanca farina yaze so negra cobertera,
Açúcar dulce é blanco yaze en vil cañavera.
So la espina yaze la rrosa, noble flor;
So fea letra yaze saber de grand dotor;
Como so mala capa yaze buen bevedor,
Asy so mal tabardo yaze El Buen Amor.
Porque de todo bien es comienço é rayz
La Virgen Santa María, por ende yo, Juan Rruys,
Açipreste de Fita, della primero fiz'
Cantar de los sus gozos siete que asy diz'.
GOZOS DE SANTA MARÍA[[G]]
¡O María!
Luz del día,
Tú me guía
Todavía.
Dame graçia é bendiçión
E de Jhesú consolaçión,
Que pueda con devoçión
Cantar de tu alegría.
El primero gozo que s' lea:
En çibdad de Galilea,
Nazaret creo que sea,
Oviste mensajería
Del angel, que á ti vino,
Grabiel santo é dino:
Tróxote mensaj' divino.
Díxote: "Ave María".
Desque el mandado oviste
Omilmente rresçebiste,
Luego, Virgen, conçebiste
Al fijo que Dios enbía.
En Belén acaesçió
El segundo, quando nasçió
Syn dolor aparesçió
De ti, Virgen, el Mixía.
El terçero cuentan las leyes,
Quando venieron los reyes
E adoraron al que veyes.
En tu braço, do yazía.
Ofreçiol' mirra Gaspar,
Melchior fué ençienso dar,
Oro ofreçió Baltasar
Al que Dios é ome seya.
Alegría quarta é buena
Fué, quando la Madalena
Te dixo goço syn pena:
Qu'el tu fijo vevía.
El quinto plazer oviste,
Quando al tu fijo viste
Sobir al çielo e diste
Graçias á Dios o sobía.
Madre, el tu gozo sesto,
Quando en los discípulos presto
Fué Spíritu Santo puesto
En tu santa conpanía.
Del seteno, Madre Santa,
La iglesia toda canta:
Suviste con gloria tanta
Al çielo é quanto y avia.
Reynas con tu fijo quisto,
Nuestro Señor Jhesuxristo:
Por ti sea de nos visto
En la gloria syn fallía.
GOZOS DE SANTA MARÍA
Virgen, del çielo Reyna,
É del mundo melezina,
Quiérasme oyr muy dina,
Que de tus gozos ayna
Escriva yo prosa dina
Por te servir
Dezir t' he tu alegría,
Rrogándote todavía
Yo pecador
Que á la grand culpa mía
Non pares mientes, María,
Más al loor.
Tú siete gozos oviste:
Primero, quando rresçebiste
Salutaçión
Del ángel, quando oiste:
Ave María, conçebiste
Dios, salvaçión.
El segundo fué cunplido,
Quando fué de ti nasçido,
É sin dolor,
De los ángeles servido,
Ffué luego conosçido
Por Salvador.
Fué el tu gozo terçero,
Quando vino el luzero
Á mostrar
El camino verdadero
Á los rreyes: conpañero
Fué en guiar.
Fué la quarta alegría,
Quando te dixo, María,
El Grabiel
Que Jesuxristo vernía
É por señal te dezía
Que viera á él.
El quinto fué de grant dolçor,
Quando al tu fijo Señor
Viste sobir
Al çielo, á su Padre mayor,
E tu fincaste con amor
De á él yr.
No es el sesto de olvidar:
Los discípulos vino alunbrar
Con espanto,
Tú estavas en ese lugar,
Del çielo viste y entrar
Spritu Santo.
El seteno non ha par,
Quando por ti quiso enbiar
Dios tu Padre,
Al çielo te fizo pujar,
Con él te fizo assentar
Como á Madre.
Señora, oy' al pecador:
Ca tu fijo el Salvador
Por nos diçió
Del çielo, en ti morador,
El que pariste, blanca flor,
Por nos nasçió.
A nosotros pecadores
Non aborrescas,
Pues por nos ser merescas
Madre de Dios;
Ant'él connusco parescas,
Nuestras almas le ofrescas,
Ruegal' por nos.
AQUÍ FABLA DE CÓMO TODO OME ENTRE LOS SUS CUYDADOS SE DEVE ALEGRAR É DE LA DISPUTAÇIÓN QUE LOS GRIEGOS É LOS ROMANOS EN UNO OVIERON
Palabras es del sabio é díselo Catón:
Que ome á sus cuydados, que tiene en coraçón,
Entreponga plazeres é alegre la rrazón,
Ca la mucha tristeza mucho pecado pon'.
E porque de buen seso non puede ome reyr,
Abré algunas burlas aquí á enxerir:
Cadaque las oyeres non quieras comedir,
Salvo en la manera del trobar é dezir.
Entiende bien mis dichos e piensa la sentençia,
Non contesca contigo como al dotor de Greçia
Con el rribal de Rroma é su poca sabençia,
Quando demandó Roma á Greçia la çiencia.
Asy fué, que rromanos las leyes non avíen,
Fueron las demandar á griegos, que las teníen;
Rrespondieron los griegos que non las meresçíen
Nin las podrían entender, pues que tan poco sabíen.
Pero, si las queríen para por ellas usar,
Que ante les conveníe con sus sabios desputar,
Por ver si las entendrían é meresçían levar:
Esta rrespuesta fermosa davan por se escusar.
Respondieron rromanos que les plazía de grado;
Para la desputaçión pusieron pleito firmado;
Mas porque non entendrian el lenguaje non usado,
Que desputasen por señas, por señas de letrado.
Pusieron día sabido todos por contender,
Ffueron rromanos en cuyta, non sabiendo que fazer,
Porque non eran letrados ni podrian entender
Á los griegos dotores ni á su mucho saber.
Estando en su cuyta dixo un çibdadano
Que tomasen un rribal, un vellaco romano:
Quales Dios le mostrase fer señas con la mano,
Que tales las feziese: fuéles conssejo sano.
Ffueron á un vellaco muy grand é muy ardid;
Dixieron: "Nos avemos con los griegos conbid'
"Por desputar por señas: lo que tu quisieres pid'
"E nos dártelo hemos; escúsanos desta lid."
Vestiéronle muy rricos paños de grand valía,
Como si fuese dotor en la philosofía;
Subió en alta catedra, dixo con bavoquía:
"D'oy máys vengan los griegos con toda su porfía."
Vino ay un griego, dotor muy esmerado,
Escogido de griegos, entre todos loado;
Sobió en otra cathreda, todo el pueblo juntado.
Començaron sus señas, como era tratado.
Levantóse el griego, sosegado, de vagar,
E mostró sólo un dedo, qu' está çerca el pulgar;
Luego se assentó en ese mismo lugar;
Levantóse el rribaldo, bravo, de malpagar.
Mostró luego tres dedos fasia el griego tendidos,
El pulgar é otros dos, que con él son contenidos
En manera de arpón, los otros dos encogidos
Assentóse el neçio, catando sus vestidos.
Levantóse el griego, tendió la palma llana,
E assentóse luego con su memoria sana:
Levantóse el vellaco con fantasía vana,
Mostró puño çerrado: de porfia a gana.
A todos los de Greçia dixo el sabio griego:
"Meresçen los rromanos las leys, non gelas niego".
Levantáronse todos en paz é en sosiego:
Grand onrra ovo Rroma por un vil andariego.
Preguntaron al griego qué fué lo que dixiera
Por señas al rromano é qué le rrespondiera.
Diz': "Yo dixe qu' es un Dios; el rromano dixo qu'era
"Uno en tres personas, é tal señal feziera.
"Yo dixe que era todo á la su voluntad;
"Rrespondió qu'en su poder lo teni' e diz' verdad.
"Desque vi que entendíen é creyen la Trinidad,
"Entendí que meresçíen de leyes çertenidad."
Preguntaron al vellaco quál fuera su antojo.
"Dixom' que con su dedo me quebraria el ojo:
"Desto ove grand pesar é tomé gran enojo.
"Rrespondile con saña, con yra é con cordojo
"Que yo le quebraría, ante todas las gentes,
"Con dos dedos los ojos, con el pulgar los dientes.
"Díxome enpós esto que le parase mientes,
"Que m' daría grand palmada en los oydos rretenientes.
"Yo le respondí que l' daría tal puñada,
"Que en tienpo de su vida nunca le viés' vengada.
"Desque vió la pelea tan mal aparejada,
"Dexó de amenazar do non le preçian nada."
Por esto diz' la pastraña de la vieja fardida:
"Non há mala palabra, si non es á mal tenida";
Verás que bien es dicha, si bien fues' entendida:
Entiende bien mi libro: avrás dueña garrida.
La bulrra que oyeres, non la tengas por vil;
La manera del libro entiéndela sotil:
Saber el mal, desir bien, encobierto, doñeguil
Tú non fallarás uno de trobadores mill.
Ffallarás muchas garças, non fallarás un huevo;
Rremendar bien non sabe todo alfayate nuevo:
Á trobar con locura non creas que me muevo;
Lo que Buen Amor dize con rrazón te lo pruevo.
En general á todos ffabla la escriptura:
Los cuerdos con buen sesso entendrán la cordura,
Los mançebos livianos guárdense de locura,
Escoja lo mijor el de buena ventura.
Las del Buen Amor sson razones encubiertas;
Trabaja do fallares las sus señales çiertas;
Ssi la rrazón entiendes ó en el sesso açiertas,
Non dirás mal del libro, que agora rrehiertas.
Do coydares que miente, dize mayor verdat;
En las coplas puntadas yaze la falssedat,
Dicha buena ó mala por puntos la juzgat,
Las coplas con los puntos load ó denostat.
De todos estrumentos yo, libro, só pariente:
Bien ó mal, qual puntares, tal dirá çiertamente;
Qual tu dezir quesieres, y faz punto é tente:
Ssy puntarme sopieres, sienpre me avrás en miente.
AQUÍ DIZE DE CÓMO SEGUND NATURA LOS OMES É LAS OTRAS ANIMALIAS QUIEREN AVER CONPAÑÍA CON LAS FENBRAS
Como dize Aristótiles, cosa es verdadera:
El mundo por dos cosas trabaja: la primera,
Por aver mantenençia; la otra cosa era
Por aver juntamiento con fenbra plazentera.
Sy lo dexies' de mío, sería de culpar;
Dízelo grand filósofo: non so yo de reptar;
De lo que dize el sabio non devedes dudar,
Ca por obra se prueba el sabio é su fablar.
Que diz' verdat el sabio claramente se prueva:
Omes, aves, animalias, toda bestia de cueva
Quiere, segunt natura, conpaña sienpre nueva;
E muncho más el ome, que toda cosa que s' mueva.
Digo muy más el ome, que de toda criatura:
Todas á tienpo çierto se juntan con natura;
El ome de mal sseso todo tienpo syn mesura,
Cadaque puede é quier' facer esta locura.
El ffuego ssienpre quiere estar en la çeniza,
Comoquier que más arde, quanto más se atiza:
El ome, quando peca, bien vee que desliza;
Mas non se parte ende, ca natura lo enriza.
E yo, porque so ome, como otro, pecador,
Ove de las mugeres á vezes grand amor:
Provar ome las cosas non es por ende peor,
É saber bien é mal, é usar lo mejor.
DE CÓMO EL ARCIPRESTE FFUÉ ENAMORADO
Assy fué que un tienpo una dueña me prisso,
Del su amor non fuy ese tienpo rrepiso:
Ssienpre avía della buena fabla é buen rriso,
Nunca al por mí fizo nin creo que fer quiso.
Era dueña en todo é de dueñas señora,
Non podía ser solo con ella una ora:
Muncho de ome se guardan ally do ella mora,
Más mucho que non guardan los judíos la Tora.
Ssabe toda nobleza de oro é de seda,
Muy conplida de byenes anda manssa é leda.
Es de buenas costunbres, sossegada é queda:
Non se podrá vençer por pintada moneda.
Enbiél' esta cántiga, que es deyuso puesta,
Con la mi mensajera, que yo tenía enpuesta;
Dize verdat la fabla: que la dueña conpuesta,
Si non quiere el mandado, non da buena rrespuesta.
Dixo la dueña cuerda á la mi mensajera:
"Yo veyo muchas otras creer a ti, parlera,
"E fállanse mal ende: castigo en su manera,
"Bien como la rrapossa en agena mollera".
ENXIENPLO[[H]] DE CÓMO EL LEÓN ESTAVA DOLIENTE E LAS OTRAS ANIMALIAS LO VENÍAN Á VER
Diz' que yazíe doliente el león, de dolor:
Todas las animalias venieron ver su señor;
Tomó plazer con ellas é sentióse mejor:
Alegráronse todas mucho por su amor.
Por le fazer serviçio, por más le alegrar,
Conbidáronle todas que l' darían á yantar,
Dixieron que mandase qual quisiese matar:
Mandó matar el toro, que podría abastar.
Ffiz' partidor al lobo é mandó á todos diese:
El apartó el menudo por el león, que comiese,
E para sí la canal, la mayor que ome viese;
Al león dixo el lobo que la mesa bendexiese.
"Señor, tú estás flaco: esta vianda liviana
"Cómela tú, señor, te será buena é sana;
"Para mí é los otros, la canal que es vana."—
El león fué sañudo, que de comer á gana.
Alçó el león la mano por la mesa santiguar,
Dió grand golp' en la cabeça al lobo por castigar:
El cuero con la oreja del casco le fué arrancar:
El león a la rraposa la vianda mandó dar.
La golpeja, con miedo é como es artera,
Toda la canal del toro al león la dió entera;
Para sí é los otros todo el menudo era:
Maravillós' el león de tan buen' ygualadera:
"Quién vos mostró, comadre, á fazer parteçión
"Tan buena é tan gisada, tan derecha con rrazón?"
Ella diz': "En la cabeça del lobo tomé liçión:
"En el lobo castigué qué feziese ó qué non."—
"Por ende yo te digo, vieja é non amiga,
"Que jamás á mí vengas nin me digas tal, nemiga;
"Synon, te mostraré como el león santiga:
"Que el cuerdo en el mal ageno se castiga."—
Segund diz' Jhesuxristo, non ay cossa escondida,
Que á cabo de tienpo non sea bien sabida:
Ffué la mi poridat luego á plaça salida,
La dueña muy guardada ffué luego de mi partida.
Nunca desde esa ora yo más la pude ver:
Enbióme mandar que punase en fazer
Algún triste ditado, que podies' ella saber,
Que cantase con tristeza, pues la non podi' aver.
Por conplir su mandado de aquesta mi señor,
Ffize cantar tan triste como este trist' amor:
Cantávalo la dueña, creo que con dolor,
Más que yo non podría sser dello trobador.
Diz' el proverbio viejo: "quien matar quier' su can,
Achaque le levanta, por que no l' dé del pan:"
Los que quieren partirnos, como fecho lo han,
Mescláronme con ella, dixiéronle de plan
Que me loava della como de buena caça,
E porfaçaba della como si fues' çaraça.
Diz' la dueña sañuda: "Non ay paño syn rraça,
"Nin el leal amigo non es en toda plaça."—
Como dize la fabla, quando á otra someten:
"Quál palabra te dizen, tal coraçón te meten":
Posiéronle grand ssaña, desto se entremeten.
Diz' la dueña: "los novios non dan cuanto prometen."
Como la buena dueña era mucho letrada,
Sotil e entendida, cuerda, bien messurada,
Dixo á la mi vieja, que l' avía enbiada,
Esta fabla conpuesta de Ysopete sacada:
"Quando quiere casar ome con dueña muy onrrada,
"Promete é manda mucho; desque la a ganada:
"De quanto le promete ó da poco ó da nada:
"Ffaze como la tierra, quando estaba prenada.
ENXIENPLO DE QUANDO LA TIERRA BRAMAVA
"Assi ffué que la tierra començó á bramar:
"Estaba tan fynchada, que quería quebrar;
"Á cuantos lo oyan, podía mal espantar,
"Como dueña en parto començós' á cuytar.
"La gente, que bramidos a tan grandes oya,
"Coydavan era preñada: atanto se dolía;
"Penssavan que grand sierpe ó bestia pariría,
"Que a todo el mundo conbrí' é estragaría.
"Quando ella bramava, pensavan de foyr,
"E desque vino el día, que ovo de parir,
"Parió solo un mur topo: fué escarnio de rreyr,
"Ssus bramuras é espantos en burla fueron salir.
"Bien ansí acaesçió á munchos é á tu amo:
"Prometen muncho trigo: dan poca pajatamo;
"Çiegan munchos con viento, piérdense con mal ramo:
"¡Vete!, dil' que me non quiera, que no l' quiero, ni l'amo."
Ome, que mucho fabla, faze menos á veces,
Pone muy grant espanto, chica cosa es dos nuezes:
Las cosas mucho caras, algún' ora son rrafezes,
Las viles é las rrefezes son caras á las devezes.
Tomó por chica cosa aborrençia é grand saña,
Arredróse de mí, fízome el juego maña:
Aquél es enganado, quien coyda que engaña,
De aquesto fize troba de tristeza tan maña
Ffiz' luego estas cántigas de verdadera salva;
Mandé que gelas diesen de noche ó al alva:
No las quiso tomar é dixe yo: "¡Muy mal va!
"Al tienpo se encoje mejor la yerva malva."—
DE CÓMO TODAS LAS COSSAS DEL MUNDO SSON VANIDAT, SINON AMAR Á DIOS
Como dize Salamo é dize la verdat:
Que las cosas del mundo todas son vanidat,
Todas son pasaderas, vanse con la hedat,
Ssalvo amor de Dios, todas sson lyviandat.
Yo, desque vi la dueña partida é mudada,
Diz': "Querer do non me quieren, ffaría una nada:
Rresponder do non llaman, es vanidat provada".
Partíme de su pleito, pues de mí es rredrada.
Sabe Dios qu' á esta dueña é á quantas yo vy
Sienpre quise guardarlas é sienpre las serví;
Ssy servir non las pude, nunca las deserví:
De dueña mesurada sienpre bien escreví.
Muy villano sería é muy torpe pajés,
Sy de la muger noble dixiese cosa rrefés;
Ca en muger loçana, fermosa e cortés
Todo el bien del mundo é todo plazer es.
Ssy Dios, quando formó el ome, entendiera
Que era mala cosa la muger, non la diera
Al ome por conpaña nin dél non la feziera;
Ssy para bien non fuera, tan noble non saliera.
Ssy ome á la muger non la quisiesse bien,
Non ternía tantos presos el amor quantos tien':
Por santo nin por santa que seya, non sé quién
Non cobdiçie conpaña, sy solo se mantién'.
Una fabla lo dize, que vos digo agora:
Que "una ave sola nin bien canta, nin llora";
El mástel syn la vela non puede estar tod' ora.
Nin las verças se crían atan bien sin la noria.
E yo, como estava solo, syn conpañía,
Codiçiava tener lo que otro para sy tenía:
Puse el ojo en otra non santa; más sentía:
Yo cruyziava por ella; otro l' avíe valdía.
E porque non podía con ella ansí fablar,
Puse por menssajero, coydando recabdar,
A un mi conpanero; sópom' el clavo echar:
Él comió la vianda, á mí fazie rumiar.
Ffiz' con el grand pessar esta troba caçurra;
La dueña que la oyere, por ella non me aburra:
Ca devríen me dezir neçio más que bestia burra,
Sy de tan grand escarnio yo non trobase burla.
DE LO QUE ACONTESÇIÓ AL ARÇIPRESTE CON FERNAND GARÇÍA, SU MENSSAJERO
Mys ojos no verán luz
Pues perdido hé a Cruz.
Cruz cruzada, panadera,
Tomé por entendedera:
Tomé senda por carrera
Como un andalúz.
Coydando que la avría,
Díxiel' á Ferrand Garçía
Que troxies' la pletesía
E fuese pleytés é duz.
Diz' que l' plazía de grado:
Fízos' de la Cruz privado.
Á mí dió rrumiar salvado;
Él comió el pan más duz'.
Prometiól' por mi conssejo
Trigo que tení' anejo;
E presentól' un conejo
El traydor falso marfúz.
¡Dios confonda menssajero
Tan presto é tan ligero!:
¡Non medre Dios conejero,
Que la caç' ansy adúz'!
Quando la Cruz veya, yo sienpre me omillava,
Santiguávame á ella doquier que la fallava;
El conpaño de çerca en la cruz adorava:
Del mal de la cruzada yo non me rreguardava.
Del escolar goloso conpaño de cucaña
Ffize esta otra troba, non vos sea estraña:
Ca ante nin después non fallé en España
Quien ansy me feziese de escarnio magadaña.
AQUÍ FABLA DE LA CONSTELAÇIÓN E DE LA PLANETA, EN QUE LOS OMES NASÇEN, EL DEL JUYZIO QUE LOS CINCO SSABIOS NATURALES DIERON EN EL NASÇEMIENTO DEL FIJO DEL REY ALCAREZ
Los antiguos astrólogos dizen en la çiençia
De la astrología una buena sabiençia:
Qu'el ome, quando nasçe, luego en su naçençia
El signo en que nasçe le juzgan por sentençia.
Esto diz' Tholomeo é dízelo Platón,
Otros munchos maestros en este acuerdo son:
Qual es el asçendente é la costellaçión
Del que naçe, tal es su fado é su don.
Muchos ay que trabajan sienpre por clerezía:
Deprenden grandes tienpos, espienden grant quantía;
En cabo saben poco: que su fado les guía,
Non pueden desmentir á la astrología.
Otros entran en orden por salvar las sus almas,
Otros toman esfuerço en querer usar armas,
Otros sirven señores con las sus manos anbas:
pero muchos de aquestos dan en tierra de palmas.
Non acaban en orden nin son más cavalleros
Nin hán merçed de señores nin hán de sus dineros:
¿Por qué puede ser esto? Creo ser verdaderos,
Segund natural curso, los dichos estrelleros.
Porque creas el curso destos signos atales,
Dezirt'hé un juyzio de çinco naturales,
Que judgaron un niño por sus çiertas senales,
Dieron juyzios fuertes de acabados males.
Era un rey de moros, Alcaraz nonbre avía:
Nasçióle un fijo bello, más de aquél non tenía;
Enbió por sus sabios, dellos saber querría
El signo é la planeta del fijo que l' nasçía.
Entre los estrelleros, que l' vinieron á ver,
Vinieron çinco dellos de más conplido saber;
Desque vieron el punto en que ovo de nasçer,
Dixo el un maestro: "Apedreado ha de ser."—
Judgó el otro é dixo: "Este ha de ser quemado".—
Diz' el terçero: "El niño ha de ser despeñado".—
Diz' el quarto: "El infante ha de seer colgado".—
El quinto diz': "morrá en agua afogado".
Quando vido el rey juyzios desacordados,
Mandó que los maestros fuesen muy bien guardados;
Fízolos tener presos en logares apartados,
Dió todos sus juyzios por mintrosos provados.
Desque fué el infante á buena hedat llegado,
Pidió al rrey su padre que le fuese otorgado
De yr á correr monte, caçar algún venado;
Rrespondióle el rrey que l' plazía de grado.
Cataron día claro para ir á caçar;
Desque fueron en monte, óvose á levantar
Un rrevatado nublo: començó de agranizar,
É á poca de ora començó d' apedrear.
Acordóse su ayo de como lo judgaron
Los sabios estrelleros, que su signo cataron:
"Señor, diz', acogamonos, que los que vos fadaron
"Non sean verdaderos en lo que adevinaron."—
Pensaron muy ayna todos de se acojer;
Mas como es verdat é non puede fallesçer,
Que lo que Dios ordena en como ha de ser,
Segund natural cursso, non se puede estorçer,
Ffaciendo la grand piedra, el infante aguijó;
Pasando por la puente, un gran rrayo le dió,
Fforadóse la puente, por allí se despeñó,
En un árbol del rrío de sus faldas se colgó.
Estando asy colgado ado todos lo vieron,
Afogóse en el agua, acorrer non lo pudieron:
Los çinco fados dichos todos bien se conplieron.
Los sabios naturales verdaderos salieron.
Desque vido el rey conplido su pessar,
Mandó los estrelleros de la presión soltar:
Fízoles mucho bien é mandóles usar
De su astrología, que non avíe que dubdar.
Yo creo los estrólogos verdad naturalmente;
pero Dios, que crió natura é açidente,
Puédelos demudar é fazer otramente,
Segund la fe cathólica: yo desto so creyente.
En creer la natura non es de mal estança,
É creer más en Dios con muy firme esperança;
Por que creas mis dichos é non tomes dubdança;
Pruévolo brevemente con esta semejança:
Cyerto es que el rrey en su regno há poder
De dar fueros é leyes é derechos fazer:
Desto manda fazer libros, quadernos conponer,
Para quien faze el yerro qué pena deve aver.
Acaesçe, que alguno ffaze grand trayçión;
Ansí que por el fuero debe morir con rraçón;
Pero por los privados, que en su ayuda son,
Si piden merçed al rey, dale conplido perdón.
Ó sy por aventura aqueste que lo erró,
Al rrey en algund tienpo atanto le servió,
Que piedat é serviçio muncho al rrey movió,
Porqué del yerro fecho conplido perdón dió.
E ansy como por fuero avía de morir,
El fazedor del fuero non lo quiere consentyr,
Dyspensa contra el fuero é déxalo bevir:
Quien puede fazer leyes, puede contra ellas yr.
Otrosy puede el papa sus decretales far,
En que á sus súbditos manda çierta pena dar;
Pero puede muy bien contra ellas dispenssar,
Por graçia ó por serviçio toda la pena soltar.
Veemos cada día pasar esto de fecho;
Pero por todo eso las leyes y el derecho
E el fuero escripto non es por ende desfecho;
Ante es çierta çiençia é de mucho provecho.
Bien ansy nuestro Señor, quando el çielo crió,
Puso en él sus signos é planetas ordenó,
Sus poderíos çiertos é juyzios otorgó;
Pero mayor poder rretuvo en sy, que les non dió.
Anssy que por ayuno, lymosna é oraçión
E por servir á Dios con mucha contriçión
Non ha poder mal signo nin su costellación;
El poderío de Dios tuelle la tribulaçión.
Non son los estrelleros por todo esto mintrosos:
Judgan segund natura por sus cuentos fermosos:
Ellos é la su çiençia son çiertos, non dubdosos;
Mas contra Dios non pueden yr nin son poderosos.
Non ssé astrología nin só ende maestro
Nin sé el astralabio más que buey de cabestro;
Mas porque cada día veo pasar aquesto
Por aqueso lo digo. Otrossy veo aquesto:
Muchos nasçen en Venus, que lo más de su vida
Es amar las mugeres, nunca se les olvida:
Trabajan é afanan muy mucho syn medida,
É los más non rrecabdan la cosa más querida.
En este signo atal creo que yo nascí:
Sienpre puné en servir dueñas que conosçí,
El bien que me feçieron non lo desgradesçí
Á muchas serví mucho, que nada acabesçí.
Como quier que he provado mi signo ser atal,
En servir á las duenas puno é non en ál:
Aunque ome non goste la pera del peral,
En estar a la sonbra es plazer comunal.
Muchas noblezas há en el que á dueñas sirve:
Loçano, fablador, en ser franco se abive;
En servir á las dueñas el bueno non se esquive:
Que si mucho trabaja, en mucho plazer byve.
El amor faz' sotil al ome que es rrudo,
Ffázele fabrar fermoso al que antes es mudo,
Al ome que es covarde fázelo atrevudo,
Al perezoso faze ser presto é agudo,
Al mançebo mantiene mucho en mançebéz,
Al viejo faz' perder muy mucho la vejéz,
Ffaze blanco é fermoso del negro como pez,
Lo que non val' una nuez, amor le da grand prez.
El qu' es enamorado, por muy feo que sea,
Otrosí su amiga maguer sea muy fea,
El uno é el otro non ha cosa que vea,
Que tan bien le paresca nin que tanto desea.
El bavieca, el torpe, el neçio é el pobre
Á su amiga bueno paresçe é rrico onbre,
Más noble que los otros: por ende todo onbre,
Como un amor pierde, luego otro cobre.
Ca, puesto que su signo sea de tal natura
Como es este mío, dize una escriptura
Que "buen esfuerço vence á la mala ventura",
E toda pera dura grand tienpo la madura.
Una tacha le fallo al amor poderoso,
La qual a vos, dueñas, yo descobrir non oso;
Porque non me tengades por dezidor medroso,
Es ésta: que el amor sienpre fabla mintroso.
Ca, segund vos he dicho en la otra consseja,
Lo que en sí es torpe, con amor bien semeja,
Tiene por noble cosa lo que non val' una arveja:
Lo que semeja non es: ¡oya bien tu oreja!
Sy las mançanas sienpre oviesen tal sabor
De dentro, qual de fuera dan vista é color,
Non avríe de las plantas fructa de tal valor;
Mas ante pudren que otra: ¡pero dan buen olor!
Bien atal el amor, que da palabra lleña:
Toda cosa que dize paresçe mucho buena;
Non es todo cantar quanto rruydo suena:
Por vos descobrir esto, dueña, non aya pena.
Dize: "por las verdades sse pierden los amigos,
E por las non dezir se fazen desamigos":
Anssy entendet sano los proverbios antiguos,
E nunca vos creades loores de enemigos.
DE CÓMO EL ARÇIPRESTE FUÉ ENAMORADO É DEL ENXIENPLO DEL LADRÓN É DEL MASTYN
Como dize el sabio, cosa dura é fuerte
Es dexar la costunbre, el fado é la suerte:
La costunbre es otra natura, çiertamente,
Apenas non se pierde fasta que vien' la muerte.
E porque es costunbre, de mançebos usada,
Querer sienpre tener alguna enamorada
Por aver soláz bueno del amor con amada,
Tomé amiga nueva, una dueña ençerrada.
Duena de buen lynaje é de mucha nobleza,
Todo saber de dueña sabe con sotileza,
Cuerda é de buen seso, non sabe de villeza.
Muchas dueñas, é otras de buen saber, las veza.
De talla muy apuesta é de gesto amorosa,
Loçana, doñeguil, plazentera, fermosa,
Cortés é mesurada, falaguera, donosa,
Graçiosa é donable de amor en toda cosa.
Por amor desta dueña ffiz' trobas é cantares.
Ssenbré avena loca ribera de Henares;
Verdat es lo que dizen los antiguos rretraheres:
"Quien en el arenal sienbra, non trilla pegujares."
Coydando la yo aver entre las muy benditas,
Dávale de mis doñas; non paños é non çintas,
Non cuentas, nin sartal, nin sortijas, nin mitas,
Con ello estas cántigas que son deyuso escriptas.
Non quiso reçevirlo, buen fúxo de avoleza,
Ffizo de mí bavieca; diz': "Non muestran pereza
"Los omes en dar poco por tomar gran rriqueza:
"Levadlo é dezidle que mercar non es franqueza.
"Non perderé yo á Dios nin al su parayso
"Por pecado del mundo, que es sonbra de aliso:
"Non soy yo tan ssyn sesso, sy algo he priso:
"Quien toma, dar deve, dízelo sabio enviso."
Anssy contesçió á mí con la dueña de prestar,
Como contesçió al ladrón, que entrava á furtar,
Que falló un grand mastyn: començóle de ladrar;
El ladrón por furtar algo, començól' á falagar.
Medio pan lançó al perro, que traya en la mano.
Dentro yvan çaraças; varruntólo el alano:
Diz' "Non quiero mal bocado, non me seríe sano:
"Por el pan de una noche, perderé quanto gano.
"Por poca vianda, que esta noche çenaría,
"Non perderé los manjares nin el pan de cada día;
"Ssy tu mal pan comiese, con él me afogaría,
"Furtarías lo que guardo é yo grand trayçión faría.
"Al señor que me crió non faré tal falsedat,
"Que tú furtes su thesoro, que dexó en mi fealdat:
"Tú levaryas el algo, yo faría grand maldat:
"¡Vete de aquí, ladrón! non quiero tu poridat."—
Començó de ladrar mucho el mastyn masillero;
Tanto siguió al ladrón, que fuyó del çillero.
Así conteçió a mí é al mi buen mensajero
Con aquesta dueña cuerda é con la otra primero.
Ffueron dares valdíos, de que ove mansilla:
Diz': "Uno coyda el vayo, otro el que lo ensilla."
Rredréme de la dueña é crey la fabrilla,
"Por lo perdido non estés mano en mexilla."
Ca, segund vos he dicho, de tal ventura seo,
Que si lo faz' mi signo ó ssy mi mal asseo,
Nunca puedo acabar lo medio que deseo:
Por esto á las vegadas con el amor peleo.
DE CÓMO EL AMOR VINO AL ARÇIPRESTE É DE LA PELEA QUE CON ÉL OVO EL DICHO ARÇIPRESTE
Dyrévos la pelea, que una noche me vino,
Pensando en mi ventura, sañudo é non con vino:
Un ome grande, fermoso, mesurado á mi vino:
Yo le pregunté quién era; dixo: "Amor, tu vezino."
Con saña que tenía fuylo á denostar:
Díxel': "Si Amor eres, no puedes aquí estar:
"Eres mintroso, falso en muchos enartar,
"Salvar non puedes uno, puedes çient mill matar.
"Con engaños é lysonjas é sotiles mentiras
"Empoçonas las lenguas, enervolas tus viras;
"Al que mejor te syrve, á él fieres, quando tiras,
"Párteslo del amiga al ome que ayras.
"Traes enloqueçidos munchos con tu saber,
"Fázeslos perder el sueño, el comer y el bever;
"Ffazes á munchos omes tanto se atrever
"En ti, fasta que el cuerpo é el alma van perder.
"Non tienes regla çierta nin tienes en tí tiento:
"Á las vegadas prendes con grand revatamiento,
"Á vezes poco á poco con maestrías çiento:
"De cuanto yo te digo, tú sabes que non miento.
"Desque los omes prendes, non das por ellos nada,
"Traéslos de oy en cras en vida muy penada,
"Fazes al que te cree lazar en tu mesnada,
"É por plazer poquillo andar luenga jornada.
"Eres tan enconado que, do fieres de golpe,
"Non lo sana mengía, enplasto nin xarope,
"Non sé ffuerte nin rreçio, que se contigo tope,
"Que no l' debatas luego, por mucho que se enforce.
"De cómo enflaquezes las gentes é las dapñas,
"Munchos libros ay desto, de cómo las engañas
"Con tus muchos doñeos é con tus malas mañas;
"Sienpre tiras la fuerça, dízenlo en fazañas".
ENSSIENPRO DEL GARÇÓN, QUE QUERÍA CASSAR CON TRES MUGERES
Era un garçón loco, mançebo bien valiente:
Non quería cassarse con una solamente;
Synon con tres mugeres: tal era su talente.
Porfiaron en cabo con él toda la gente.
Su padre é su madre é su hermano mayor
Afyncáronle mucho que ya por su amor
Con dos que se cassase, primero con la menor,
Dende á un mes conplido, casase con la mayor.
Ffizo su cassamiento con aquesta condiçión.
El primer mes ya pasado, dixiéronle tal razón,
Que al otro su hermano con una é con más non
Quisiese que le casasen á ley é á bendiçión.
Respondió el cassado que esto non feçiesen:
Que él tenía muger, en qu' anbos a dos oviesen
Casamiento abondo é desto le dixiesen;
De casarlo con otra non se entremetiesen.
Aqueste ome bueno, padre de aqueste neçio,
Tenía un molyno de gran muela de preçio;
Ante que fues' casado, el garçón atan reçio,
Andando mucho la muela, teníal' con el pie, quedo.
Aquesta fuerça grande é aquesta valentía,
Ante que fuese casado, lygero la fazía;
El un mes ya pasado, que casado avía,
Quiso provar como ante é vino ally un día:
Provó tener la muela como avía usado:
Levantóle las piernas, echólo por mal cabo;
Levantóse el neçio, maldíxole con mal fado,
Dize': "¡Ay molyno rezio! ¡aun te vea casado!"—
Á la muger primera él tanto la amó,
Que á la otra doncella nunca más la tomó;
Non provó más tener la muela, sol' non l' asmó:
Ansy su devaneo al garçón loco domó.
Eres padre del fuego, pariente de la llama;
Más arde é más se quema qualquier que te más ama;
Amor, quien te más sygue, quémasle cuerpo é alma,
Destrúyeslo del todo, como 'l fuego á la rrama.
Los que te non provaron, en buen dya nasçieron,
Folgaron sin cuydado, nunca entristeçieron;
Desque á ti fallaron, todo su bien perdieron:
Fuéles como á las ranas, quando el rey pidieron.
ENXIENPLO DE LAS RANAS, EN CÓMO DEMANDAVAN REY Á DON JÚPITER
Las rranas en un lago cantavan é jugavan,
Cosa non las nuzía, bien solteras andavan;
Creyeron al diablo, que del mal se pagavan,
Pidyeron rey á Júpiter, mucho gelo rogavan.
Enbióles don Júpiter una viga de lagar,
La mayor qu'él pudo: cayó en ese lugar;
El grand golpe del fuste fiz' las rranas callar;
Mas vieron que non era rey para las castigar.
Suben ssobre la viga quantas podían sobyr:
Dixieron: "Non es este rrey para lo nos servir."
Pidieron rey á Júpiter, como lo solyan pedir:
Don Júpiter con saña óvolas de oyr.
Enbióles por rey çigueña mansillera:
Çercava todo el lago, ansy faz' la rribera,
Andando pico abierta, como era venternera,
De dos en dos las ranas comía bien lygera.
Querellando á don Júpiter, dieron boçes las rranas:
"Señor, señor, acórrenos, tú que matas é sanas;
"El rrey, que tú nos diste por nuestras bozes vanas,
"Danos muy malas tardes é peores mañanas:
"Su vientre nos ssotierra, su pico nos estraga,
"De dos en dos nos come, nos abarca e astraga;
"Sseñor, tu nos deffiende; señor, tu ya nos paga;
"Danos la tu ayuda, tira de nos tu plaga."—
Respondióles don Júpiter: "Tened lo que pidistes:
"El rrey tan demandado, por quantas bozes distes,
"Vengue vuestra locura, ca en poco tovistes
"Ser libres é syn premia: rreñid, pues lo quesistes".—
Quien tiene lo que l' cunple, con ello sea pagado,
Quien puede seer suyo, non sea enajenado;
El que non toviere premia, non quiera ser apremiado:
Lybertat é ssoltura non es por oro conplado.
Byen anssy acaesçe á todos tus contrallos:
Do son de sy señores, tórnanse tus vasallos;
Tú, después, nunca pienssas synon por astragallo,
En cuerpos é en almas asy todos tragallos.
Queréllanse de ti; mas non les vales nada,
Que tan presos los tiene tu cadena doblada,
Que non pueden partirse de tu vida penada:
Rresponde á quien te llama: ¡vete de mi posada!
Non quiero tu conpaña; ¡vete de aquí, varón!:
Das al cuerpo lazeria, trabajo, synrazón;
De día é de noche eres fino ladrón:
Quand' ome está seguro, fúrtasle el coraçón.
En punto que lo furtas, luego lo enajenas:
Dasle á quien non le ama, torméntasle con penas;
Anda el coraçón syn cuerpo en tus cadenas,
Penssando é sospirando por las cosas ajenas.
Ffázeslo andar bolando como la golondrina,
Rrebuélveslo á menudo, su mal non adevina:
Oras coyda en su saña, oras en Merjelina,
De diverssas maneras tu quexa lo espina.
En un punto lo pones á jornadas treçientas;
Anda todo el mundo, quando tú lo rretientas,
Déxasle solo é triste con muchas sobervientas;
Á quien no l' quiere ni l' ama ssyenpre gela mientas.
Varón ¿qué as conmigo? ¿quál fué aquél mal debdo,
Que tánto me persygues? Viénesme manso é quedo,
Nunca me aperçibes de tu ojo nin del dedo;
Dásme en el coraçón, triste fazes del ledo.
Non te puedo prender, ¡tanta es tu maestría!;
É maguer te presiese, crey que te non matarya;
Tú cadaque á mí prendes, ¡tanta es tu orgullya!,
Syn piedat me matas de noche é de día.
¿Qué te fize? ¿porqué tú me non diste dicha
En quantas que amé nin en la dueña bendicha?
De quanto me prometíe, luego era desdicha:
En fuerte punto te vy, la ora fué maldicha.
Quanto más aquí estás, tanto más me assaño;
Más fallo que te diga, veyendo quanto dapño
Syenpre de ti me vino con tu sotil engaño:
Andas urdiendo sienpre, cobierto so mal paño.
AQUÍ FABLA DEL PECADO DE LA COBDIÇIA
Contigo syenpre trahes los mortales pecados:
Con la mucha cobdiçia, los omes engañados,
Ffázesles cobdiçiar é ser muy denodados,
Passar los mandamientos, que de Dios fueron dados.
De todos los pecados es rrayz la cobdiçia:
Esta es tu fija mayor; tu mayordoma, anbiçia:
Esta es tu alferez é tu casa offiçia,
Esta destruye el mundo, sostienta la justiçia.
La sobervia é ira, que non falla do quepa,
Avarizia é loxuria, que arden más que estepa,
Gula, envidia, açidia, que s' pegan como lepra:
De la cobdiçia nasçen, es ella rrayz é çepa.
En ti facen morada, alevoso traydor:
Con palabras muy dulçes, con gesto engañador,
Prometen, mandan mucho los omes con amor;
Por conplir lo que mandan, cobdiçian lo peor.
Cobdiçian los averes, que ellos non ganaron,
Por conplyr las promesas, que con amor mandaron:
Muchos por tal cobdiçia lo ajeno furtaron,
Porqué á las sus almas é los cuerpos lazraron.
Murieron por los furtos de muerte sopitaña,
Arrastrados, enforcados de manera estraña;
En todo eres cuquero é de mala picaña:
Quien tu cobdiçia tiene, el pecado lo engaña.
Por cobdiçia feciste á Troya destroyr,
Por la mançana escripta, que s' non devier' escrevir.
Quando la dió á Venus Paris por le induzir,
Que troxo á Elena, que cobdiçiava servir.
Por tu mala cobdiçia los de Egipto morieron,
Los cuerpos enfamaron, las ánimas perdieron;
Fueron é son ayrados de Dios los que te creyeron:
De mucho que cobdiçiaron, poca parte ovieron.
Por la cobdiçia pierde el ome el bien que tiene,
Coyda aver más mucho de quanto le conviene:
Non han lo que cobdiçian; lo suyo non mantienen:
Lo que contesció al perro, á estos tal les viene.
ENSIENPLO DEL ALANO, QUE LLEVAVA LA PIEÇA DE CARNE EN LA BOCA
Alano carniçero en un río andava,
Una pieça de carne en la boca passava;
Con la sonbra del agua dos tanto l' semejava;
Cobdiçióla abarcar, cayósele la que levava.
Por la sonbra mintrosa é por su coydar vano
La carne que tenía, perdióla el alano;
Non ovo lo que quiso, non l' fué cobdiçiar sano,
Coydó ganar; perdió lo que tenía en su mano.
Cada día contesçe al cobdiçiosso atal:
Coyda ganar contigo é pierde su cabdal;
De aquesta rrayz mala nasçe todo el mal:
Es la mala cobdiçia un pecado mortal.
Lo más é lo mejor, lo que es más preçiado,
Desque lo tiene ome çierto é ya ganado,
Nunca deve dexarlo por un vano coydado:
Quien dexa lo que tiene faze grand mal rrecabdo.
AQUÍ FABLA DEL PECADO DE LA SSOBERVIA
Sobervia mucha traes ado miedo non as;
Piensas, pues non as miedo, tú de qué pasarás,
Joyas para tu amiga de qué las conplarás:
Por esto rrobas é furtas, porqué tú penarás.
Ffazes con tu sobervia cometer malas cosas,
Rrobar á camineros las joyas preçiosas,
Forçar muchas mugeres cassadas é esposas,
Vírgenes é solteras, vyudas é rreligiosas.
Por tales malefiçios mándalos la ley matar:
Mueren de malas muertes, non los puedes tu quitar;
Lyévalos el diablo por el tu grand abeytar,
Fuego infernal arde do uvias assentar.
Muchos por tu sobervia los feziste perder;
Primero muchos ángeles, con ellos Lucifer,
Que, por su grand sobervia é su desagradesçer,
De las sillas del cielo ovieron de caer.
Maguer de su natura buenos fueron criados,
Por la su grand sobervia fueron é son dañados;
Quántos por la sobervia fueron é son dañados,
No s' podrían escrevir en mill priegos contados.
Quantas fueron é son batallas é pelleas,
Injurias é varajas é contiendas muy feas,
Amor, por tu sobervia se fazen, bien lo creas:
Toda maldat del mundo es doquier que tu seas.
El ome muy sobervio é mucho denodado,
Que non ha de Dios miedo nin cata aguisado,
Antre muere, que otro más fraco é más lazrado;
Contésçel' como al asno con el cavallo armado.
ENSSIENPLO DEL CAVALLO É DEL ASNO
Yva lydiar en campo el cavallo faziente,
Porque forçó la dueña el su señor valiente;
Lorigas bien levadas, muy valiente se siente,
Mucho delant' él yva el asno mal doliente.
Con los pies é las manos é con el noble freno,
El cavallo sobervio fazía tan grand sueno,
Que á las otras bestias espanta como trueno;
El asno con el miedo quedó, é no l' fué bueno.
Estava rrefusando el asno con la carga.
Andava mal é poco, al cavallo enbarga;
Derribóle el cavallo en medio de la varga:
Diz': "Don villano nesçio, buscad carrera larga."—
Dió salto en el canpo, ligero, aperçebido;
Coydó ser vencedor é fyncó él vencido.
En el cuerpo, muy fuerte, de lança fué ferido;
Las entrañas le salen, estaba muy perdido.
Desque salyó del canpo, non vale una çermeña:
Á arar lo pusieron é á traer la leña,
Á vezes á la noria, á vezes á la açenia:
Escota el sobervio el amor de la dueña:
Tenía dessolladas del yugo las cerviçes,
Del inogar á vezes fynchadas las narizes,
Rrodillas desolladas, faziendo muchas prizes;
Ojos fondos, bermejos como pies de perdizes;
Los quadriles salidos, somidas las yjadas,
El espinazo agudo, las orejas colgadas:
Vídolo el asno nesçio: rixo bien tres vegadas,
Diz': "Conpañon sobervio ¿dó son tus empelladas?
"Dó es tu noble freno é tu dorada silla?
"¿Dó es la tu sobervia, dó es la tu rrençilla?
"Sienpre byvrás mesquino é con muncha mançilla:
"Vengue la tu sobervia tanta mala postilla."—
Aquí tomen ensyenpro é lyçion cada día
Los que son muy sobervios con su grand orgullya:
Que fuerça, hedat é onrra, salud é valentía
Non pueden durar syenpre; vánse con mançebía.
AQUÍ FABLA DEL PECADO DE LA AVARIZIA
Tú eres avarizia, eres escaso mucho,
Al tomar te alegras, el dar non lo as ducho:
Non te fartará Duero con el su aguaducho;
Syenpre me ffallo mal, cadaque te escucho.
Por la grand escaseza fué perdido el rico,
Que al poble Sant Lasaro non dió solo un çatico:
Non quieres ver nin amas poble grande nin chico
Nin de los tu thesoros le quieres dar un pico.
Maguer que te es mandado por santo mandamiento
Que vistas al desnudo é fartes al fanbriento
É al poble dés posada; tanto eres avariento,
Que nunca á uno diste, pidiéndotelo çiento.
Mesquino, ¿qué farás el día de la afruenta,
Quando de tus averes é de tu mucha rrenta
Te demandare Dios de la despensa, cuenta?
Non te valdrán thesoros nin reynos çinquenta.
Quando tú eras poble, que tenías dolençia,
Estonçes sospiravas, fazías penitençia,
Pidías que te diesen salud é mantenençia,
Que partirías con pobles, non farías fallençia.
Oyó Dios tus querellas é dióte buen consejo,
Salud é grand rriqueza e thesoro sobejo;
Quando vees al poble, cáesete el çejo,
Fazes como el lobo dolyente en el vallejo.
ENXIENPLO DEL LOBO É DE LA CABRA É DE LA GRULLA
El lobo á la cabra comía por merienda:
Atravesósel' un ueso, estava en contienda,
Afogarse quería, demandava corrienda
Físicos é maestros, que quería fer enmienda.
Prometió al que l' sacase thesoros é riqueza.
Vino... la grulla de somo del alteza,
El ueso con el pico sacol' con ssotileza;
El lobo fiancó sano, para comer sin pereza.
Dyxo la grulla al lobo que l' quisiese pagar;
El lobo dixo: "¡Cómo! ¿non te pudiera tragar
"El cuello con mis dientes, sy quisiera apertar?
"Pues séate soldada, pues non te quise matar."—
Byen ansy tu lo fazes: agora que estás lleno
De pan é de dineros, que forçaste de l' ageno,
Non quieres dar al poble un poco de çenteno:
Ansí te ssecarás como rrocío é feno.
En fazer bien al malo cosa no l' aprovecha:
Ome desagradescido bien fecho nunca pecha;
El buen conosçemiento mal ome lo dessecha:
El bien que ome le faze diz' que es por su derecha.
AQUÍ FABLA DEL PECADO DE LA LUXURIA
Syenpre está la loxuria adoquier que tu seas:
Adulterio é forniçio todavía desseas,
Luego quieres pecar con cualquier que tú veas,
Por conplyr la loxuria guinando las oteas.
Ffeciste por loxuria al profeta David,
Que mató á Urías, quando l' mandó en la lyd
Poner en los primeros, quando le dixo: "Yd,
"Levad esta mi carta á Joab é venid."—
Por amor de Berssabe, la muger de Urías,
Fué David omeçida é fizo á Dios fallías;
Non fiz' por ende el tenpro en todos los sus días,
Fizo grand penitençia por las tus maestrías.
Ffueron por la loxuria çinco nobles çibdades
Quemadas é destruydas, las tres por sus maldades,
Las dos non por su culpa, mas por las veçindades,
Por malas vezindades se pierden eredades.
Non te quiero, veçino, nin me vengas tan presto.
Al sabidor Virgillio, como dize en el testo,
Engañólo la dueña, quando l' colgó en el çesto,
Coydando que l' sobía á su torre por esto.
Porque le fiz' desonrra é escarnio del rruego,
El grand encantador fízole muy mal juego:
La lunbre de la candela encantó é el fuego,
Que quanto era en Rroma en punto morió luego.
Anssy que los rromanos, fasta la criatura,
Non podíen aver fuego, por su desaventura:
Sy non lo ençendían dentro en la natura
De la muger mesquina, otro non les atura.
Sy dava uno á otro el fuego ó la candela,
Amatávase luego; veníen todos á ella,
Ençendíen ally todos como en grand çentella:
Ansy vengó Virgillio su desonrra é querella.
Después desta desonrra é de tanta verguença,
Por facer su loxuria Vergilio en la dueña,
Desencantó el fuego, que ardiesse en la leña,
Fizo otra maravilla, qu'el ome nunca ensueña.
Todo el suelo del ryo de la çibdad de Rroma,
Tiberio, agua cabdal, que muchas aguas toma,
Fízol' suelo de cobre, reluze más que goma:
Á dueñas tu loxuria desta guisa las doma.
Desque pecó con ella, sentióse escarnida,
Mandó far escalera de torno, enxerida
De navajas agudas, por que á la sobida,
Que sobiese Vergilio, acabase su vida.
Él ssopo que era fecho por su escantamente;
Nunca más fué á ella nin la ovo talente:
Ansy por la loxuria es verdaderamente
El mundo escarnido é muy triste la gente.
De muchos há, que matas, non sé uno que sanes;
Quantos en tu loxuria son grandes varraganes,
Mátanse asy mesmos los locos alvardanes:
Contesçe como al águila con los nesçios truhanes.
ENSIENPLO DEL ÁGUILA É DEL CAÇADOR
El águila cabdal canta sobre la faya,
Todas las otras aves de ally las atalaya;
Non ay péndola della, que en la tierra caya:
Sy vallestero la falla, préçiala más que saya.
Saetas é quadrillos, que trae amolados,
Con péndolas de águila los ha enpendolados;
Fué, com' avía usado, á ferir los venados;
Al águila cabdal dióle por los costados.
Cató contra sus pechos el águila ferida,
É vido que sus péndolas la avían escarnida;
Dixo contra sí mesma una razón temida:
"De mí mesma salyó quien me tiró la vida."
El loco, el mesquino, que su alma non cata,
Usando tu locura é tu mala barata,
Destruye á su cuerpo é á su alma mata:
Que de sy mesmo sale quien su vida desata.
Ome, ave ó bestia, á que amor retiente,
Desque cunple luxuria, luego se arrepiente:
Entristézese en punto, luego flaqueça siente.
Acórtase la vida: quien lo dixo non miente.
¿Quién podríe dezir quántos loxuria mata?
¿Quién diríe tu forniçio é tu mala barata?
Al que tu ençendimiento é tu locura cata,
El diablo lo lieva, quando non se recata.
AQUÍ FABLA DEL PECADO DE LA INVIDIA
Eres pura enbidia, non ha en el mundo tanta,
Con grand çelo que tienes, ome de ti se espanta;
Sy el tu amigo te dize fabla, ¡ya quánta
Tristeza é sospecha tu coraçón quebranta!
El çelo syenpre nasçe de tu enbydia pura,
Teniendo qu' á tu amiga otro fabla en locura:
Por esto eres çeloso é triste con rrencura,
Ssyenpre coydas en çelos; de otro bien non as cura.
Desque uvia el çelo en ty arraygar,
Ssospiros é corages quiérente afogar;
De ti mesmo nin de otro non te puedes pagar,
El coraçón te salta, nunca estás de vagar.
Con çelo é ssospecha á todos aborresçes,
Levántasles baraja, con çelo enfraquesçes,
Buscas malas contiendas, fallas lo que meresçes:
Contésçete á tí como en la rred á los peçes.
Entras en la pelea, non puedes della salyr,
Estás fraco é syn fuerça, non puedes refertyr,
Nin la puedes vençer nin puedes ende foyr,
Te estorva tu pecado, fáçete ally moryr.
Por la envidia Cayn á su hermano Abel
Matólo, porqué yaze dentro en Mongibel;
Jacob á Esaú por la envidia dél,
Ffurtól' la bendiçión, porqué fué rrebtado dél.
Ffué por la enbydia mala traydo Jhesuxristo,
Dios verdadero é ome, fijo de Dios muy quisto,
Por enbydia fué preso é muerto é conquisto:
En ty non es un byen nin fallado nin visto.
Cada día los omes por cobdiçia porfían,
Con envidia é çelo omes é bestias lydian:
Adoquier que tu seas, los çelos ally crían,
La enbydia los parte, enbidiosos los crían.
Porque tien' tu veçino más trigo que tú paja,
Con tu mucha envidia levántasle baraja:
Anssy te acaesçe, por le levar ventaja,
Como con los paveznos contesçió a la graja.
ENXIENPLO DEL PAVÓN É DE LA CORNEJA
Al pavón la corneja vydol' fazer la rueda;
Dixo con grand envidia: "Yo faré quanto pueda
Por ser atan fermosa";—esta locura coeda:
La negra por ser blanca contra sy se denueda.
Peló todo su cuerpo, su cara é su çeja,
De péndolas de pavón vistió nueva pelleja;
Fermosa, é non de suyo, fuese para la igreja:
Algunas ffazen esto, que fizo la corneja.
Graja enpavonada, como pavón vestida,
Vydose byen pintada é fuese enloqueçida:
Á mejores que ella era desagradesçida.
Con los pavesnos anda la tan desconosçida.
El pavón de tal fijo espantado se fizo,
Vydo el mal engaño, el color apostizo,
Pelól' toda la pluma, echóla en el carrizo:
Más negra paresçía la graja que el erizo.
Anssy con tu envidia ffazes muchos sobrar,
Pierden lo que ganaron por lo ageno cobrar;
Con la envidia quieren por los cuerpos quebrar;
Non fallarán en tí synon todo mal obrar.
Quien quier' lo que non es suyo é quier' otro paresçer,
Con algo de lo ageno aora rresplandesçer,
Lo suyo é lo ageno todo se va á perder:
Quien se tien' lo que non es, loco es: va á perder.
AQUÍ FABLA DEL PECADO DE LA GULA
La golossyna traes, goloso, laminero,
Querríes quantas vees gostarlas tú primero,
Enfraquesçes, pecado, eres gran venternero,
Por cobrar la tu fuerça, eres lobo carniçero.
Desque te conosçí, nunca te vy ayunar,
Almuerças de mañana, non pierdas la yantar,
Syn mesura meriendas, mejor quieres çenar.
Sy tienes qué, ya quieres á la noche çahorar.
Con mucha vianda é vino creçe mucho la frema,
Duermes con tu amiga, afógate postema,
Lyévate el dyablo, en el infierno te quema;
Tu dizes al garçón, que coma byen é non tema.
Adán, el nuestro padre, por gula é tragonía,
Porque comió del fruto, que comer non devía,
Echóle del parayso Dios en aquesse día:
Por ello en el infierno desque morió yazía.
Mató la golosyna muchos en el desierto
E de los más mejores que y eran por çierto;
El profeta lo dize, esto que te rrefierto;
Por comer é tragar sienpre estás bocabierto.
Ffeciste por la gula á Lot, noble burgés,
Bever tanto, que yúgo con sus fijas; puez ves
Á fazer tu forniçio: ca do mucho vino es,
Luego es la loxuria é todo mal después.
Muerte muy rebatada trae la golossyna
Al cuerpo muy goloso é al alma mesquina:
Desto ay muchas fablas é estoria paladina;
Dezirlo hé más breve por te enbiar ayna.
ENXIENPLO DEL LEÓN É DEL CAVALLO
Un cavallo muy gordo pasçía en la defesa;
Veníe 'l león de caça, pero con él non pesa;
El león tan goloso al cavallo sopessa;
"Vassalo,", dixo, "mío, la mano tú me besa."
Al león gargantero rrespondió el cavallo,
Dyz': "Tú eres mi señor é yo so tu vasallo:
"En te besar la mano yo en eso me fallo;
"Mas yr á ty non puedo, que tengo gran contrallo.
"Ayer do me ferrava un ferrero maldito,
"Echóme en este pie un clavo atan fito,
"Enclavóme: ¡ven, señor, con tu diente bendito!
"Sácalo, faz de my como de tuyo quito!"—
Abaxóse el león por darl' algún confuerto,
El cavallo ferrado contra sy fizo tuerto,
Las coçes el cavallo lançó fuerte en çierto,
Dióle entre los ojos, echóle frío muerto.
Con el miedo fuyó el cavallo aguas byvas;
Muncho comido avía de yervas muy esquivas,
Yva mucho cansado, tomáronlo adyvas:
Anssy mueren los locos golosos do tu yvas.
El comer syn mesura é la grand venternía,
Otrossy mucho vino con mucha beverría,
Más mata que cuchillo: Ypocrás lo dezía;
Tú dizes que quien byen come, byen faze garçonía.
AQUÍ FABLA DEL PECADO DE LA VANAGLORIA
Yra é vanagloria traes, non a el mundo tan maña:
Más orgullo é más bryo tyenes que toda España;
Sy non se faz' lo tuyo, tomas yra é saña;
Enojo é malquerençia anda en tu conpaña.
Por la grand vanagloria Nabucodonossor,
Donde era poderoso, de Babylonia señor,
Poco á Dios preçiava nin avía dél temor:
Tyról' Dios su poderío é todo su honor.
É ffué muy vil tornado, de las bestias egual:
Comía yervas montessas, como buey paja é ál;
De cabellos cobyerto, como bestia atal,
Uñas crió mayores que águila cabdal.
Rencor é homeçida criados de ti son:
"¡Vos ved que soy fulano, de garçones garçón!"
Dizes muchos baldones, asy que de rrondón
Mátanse los baviecas, desque tú estás, follón.
Con la grand yra Sanssón, la su fuerça perdió,
Quando su mujer Dalyla los cabellos le cortó,
En que avía la fuerça; é desque la byen cobró,
A sy mesmo con yra é otros muchos mató.
Con grand yra é saña Saúl, el que fué rey
Primero, que los jodíos ovieron en su ley,
Él mesmo se mató con su espada; pues vey
Sy devo fyar en tí; á la fe non le crey.
Quien bien te conosçiere, de ty non fyará,
El que tus obras viere, de ty se arredrará,
Quanto más te usare, menos te preçiará.
Quanto más te provare, menos te amará.
ENXIENPLO DEL LEÓN QUE SE MATÓ CON IRA
Yra é vanagloria al león orgulloso,
Que fué á todas bestias cruel é muy dañoso,
Matóse á sy mesmo yrado é muy sañoso:
Dezirt' hé el enxienpro, séate provechoso.
El león orgulloso con yra é valentya,
Quando era mançebo, a las bestias corría:
A las unas matava, á las otras fería;
Vínole vegedat, flaqueza é peoría.
Ffueron aquestas nuevas a las bestias cosseras:
Fueronse muy alegres, porque andavan solteras,
Contra él vynieron todas por vengar sus denteras,
Aun el asno nesçio vino en las delanteras.
Todos en el león feríen non poquyllo,
El jabalyn sañudo dávale del colmillo,
Feríanlo de los cuernos el toro y el novillo,
El asno pereçoso en él poníe su syllo:
Dyóle grand par de coçes, en la fruente gelas pon':
El león con grand yra travó de su coraçón,
Con las sus uñas mesmas murió é con ál non:
Yra é vanagloria diéronle mal gualardón.
El ome, que tien' estado, onrra é grand poder,
Lo que para sy non quiere, non lo deve á otros fer:
Que mucho ayna puede todo su poder perder,
É lo qu'él fizo á otros, dellos tal puede aver.
AQUÍ DIZE DEL PECADO DE LA ACIDIA
De la açidia eres messonero é posada,
Nunca quieres qu' el ome de bondat faga nada:
Desque lo vees baldío, dásle vida penada,
En pecado comiença é en tristesa acabada.
Nunca estás baldío: aquél que una ves atas,
Fázesle penssar engaños, muchas malas baratas,
Deléytase en peçados é en malas baratas:
Con tus malas maestrías almas é cuerpos matas.
Otrosy con açidia traes ypocresía,
Andas con grand synpleza penssando pletisía
Pensando estás triste, tu ojo non se ersía,
Do vees la fermosa, oteas con rraposya.
De quanto bien pedricas, non fazes dello cosa:
Engañas todo el mundo con palabra fermosa,
Quieres lo que el lobo quiere de la rapossa:
¡Abogado de fuero, oy' fabla provechossa!
AQUÍ FABLA DEL PLEITO QU'EL LOBO É LA RRAPOSSA, QUE OVIERON ANTE DON XIMIO, ALCALDE[[I]] DE BUGÍA
Ffurtava la raposa á su vezina el gallo:
Veyalo el lobo, mandávale dexallo,
Dezía que non devía lo ageno furtallo;
Él non veya la ora, que podiese tragallo.
Lo que él más fazía, á otros lo acusava;
Á otros rretraya lo qu'él en sy loava;
Lo que él más amava, aquello denostava;
Desíe que non feziesen lo que él más usava.
Enplazóla por fuero el lobo á la comadre,
Fueron ver su juyzio ante un sabydor grande.
Don Ximio avía nonble, de Buxía alcalde,
Era sotil é sabio, nunca seya de valde.
Ffizo el lobo demanda en muy buena manera,
Abta é byen formada, clara é byen çertera;
Teníe buen abogado, ligero é sotil era,
Galgo, que de la rrapossa es grand abarredera:
"Ante vos, mucho honrrado, de grand sabidoría,
"Don Xymio, ordinario alcalde de Bugía,
"Yo el lobo me querrello de la comadre mía:
"En juyzio propongo contra su malfetría.
"É digo que agora en el mes de feblero,
"Era de mill é treçientos en el ano primero,
"Rregnando nuestro señor el león masillero,
"Que vin' á nuestra çibdat por nonble de monedero,
"En casa de don Cabrón, mi vassallo é quintero,
"Entró a ffurtar de noche por çima del fumero;
"Sacó furtando el gallo, el nuestro pregonero.
"Levólo é comiólo á mi pessar en tal ero.
"De aquesto la acuso ante vos, el buen varón,
"Pido que la condenedes por sentençia, por ál non,
"Que sea enforcada é muerta como ladrón:
"Esto m' ofresco provar so pena del talyón."—
Seyendo la demanda en juyzio leyda,
Ffué sabya la gulpeja é byen aperçebida;
"Señor," diz' "yo só syenpre de poco malsabyda,
"Datme un abogado, que fable por mi vida."—
Respondió el alcalle: "Yo vengo nuevamente
"Á esta vuestra tierra, non conosço la gente;
"Pero yo te dó plazo, que fasta días veynte
"Que ayas tu abogado é luego al plazo vente."—
Levantós' el alcalle esa ora de jusgar,
Las partes cada una pensavan de buscar
Quál dineros, quál prendas para 'l abogado dar:
Ya sabya la rraposa quién l' avía d' ayudar.
El día es venido del plazo asinado:
Vyno doña Marfusa con un grand abogado,
Un mastyn ovejero de carrancas çercado;
El lobo, quando l' vido, luego fué enbaçado.
Este grand abogado propuso de su parte:
"Alcalle, señor don Ximio, quanto el lobo departe,
"Quanto demanda é pide todo lo faz' con arte,
"Ca él es ladrón grant é non falla que l' farte.
"É por ende yo pongo contra él exençión
"Ligítima é buena, porque su petiçión
"Non deve ser oyda é tal acusaçión
"El fazer non la puede, ca es fyno ladrón.
"Conteçióme con él, muchas noches e días,
"Que levava furtadas de las ovejas mías:
"Vy que las degollava en aquellas erías;
"Antes que las comiese, yo gelas tomé frías.
"Muchas vezes de furto es de juez condeñado
"Por sentençia é así por derecho enfamado:
"Por end' non deve ser dél ninguno acussado,
"Ny en vuestra abdiençia oydo ni escuchado.
"Otrosi le apongo que es descumulgado
"De mayor descumunión por custituçión de legado,
"Porque tiene barragana pública é es casado
"Con su muger doña loba, que mora en vil forado.
"La mançeb' es la mastina, que guarda las ovejas:
"Por ende lo que pide non vale dos arvejas
"Ni l' deven dar rrespuesta á sus malas conssejas:
"Asolved á mi comadre, váyase de las callejas."—
El galgo é el lobo estavan encogidos:
Otorgáronlo todo con miedo é amidos;
Diz' luego la Marfusa: "Señor, sean tenidos
"En reconvençión, pido que mueran é non oydos."
Ençerraron raçones de toda su porfía;
Pidieron al alcalle que asinase día,
En que diese sentençia, qual él por bien tenía;
E asinóles plazo después d' Epifanía.
Don Ximio fuése á casa, con él mucha conpaña,
Con él fueron las partes, conçejo de cucaña,
Ay van los abogados de la mala picaña;
Por bolver al alcalle, ninguno non l' engaña.
Las partes cada una su abogado ascucha,
Presentaron al alcalle quál, salmón é quál, trucha,
Quál, copa é quál, taça en poridad aducha;
Ármanse çancadiella en esta falsa lucha.
Venido ya el día para dar la sentençia,
Ante el juez las partes estavan en presençia:
Dixo el buen alcalle: "Aved buen' abenençia:
"Ante que yo pronunçie yo vos dó la liçencia."—
Punan los abogados é ponen su poder
Por saber del alcalle lo que quiere fazer,
Quál sentençia daría ó qué podría ser;
Mas non pudieron cosa saber nin entender.
De lexos le fablavan por le fazer dezir
Algo de la sentençia, su coraçón descobrir:
Él mostrava los dientes; mas non era rreyr:
Cuydavan que jugaban é todo era rrenir.
Dixieronle las partes é los sus abogados
Que non podrían nunca ser en uno acordados,
Non queríen abenençia para ser despechados;
Pyden que por sentençia fuesen de ally lybrados.
El alcalle letrado é de muy buena çiençia
Usó bien su ofiçio, guardó bien su conçiençia:
Estando assentado en la su abdiençia
Rezó él por sy mismo escripta la sentençia:
"En el nonbre de Díos", el jusgador dezía,
"Yo, don Ximio, ordinario alcalle de Bugía,
"Vista esta demanda, que el lobo fazía,
"En que á la marfusa furto le aponía:
"É vistas las escusas é las defensiones,
"Que puso la gulhara en su esençiones,
"É vista la rrespuesta é las rriplicaçiones,
"Que propusso el lobo en todas sus rraçones:
"É visto lo que pide en su rreconvençión
"La comadre contr' el lobo çerca la conclusión:
"Visto todo el proçeso, quantas rraçones son,
"E las partes que pyden sentençia é ál non:
"Por mí esaminado todo el proçesso fecho,
"Avydo mi conssejo, que me fizo provecho,
"Con omes sabydores en fuero é derecho
"Dyos ante los mis ojos é non rruego nin pecho:
"Ffallo que la demanda del lobo es byen çierta,
"Bien abta é byen formada, bien clara é bien abyerta:
"Fallo que la marfusa es en parte byen çierta
"Con sus deffenssiones, escusas é rrehierta.
"La exençión primera es en sy perentoria;
"Mas la excumunión es aquí dilatoria:
"Diré un poco della, que es de grand estoria:
"¡Abogado de romançe, esto tén en memoria!
"La exençión primera muy byen fué alegada,
"Mas la descomonión fué un poco errada,
"Que la constituçión deviera ser nonbrada,
"E fasta nueve días deviera ser provada.
"Por cartas ó testigos ó por buen instrumente
"De público notario devie syn falimente
"Esta tal dilitoria provarse claramente;
"Si se pone perentoria, esto es otramente.
"Quando la descumunión por dilitoria se pone,
"Nueve días a de plazo para quando se apone
"Por perentoria: mas esto guarda, non te encone,
"Que a muchos abogados se olvida é pospone.
"Es toda perentoria la escomonión atal,
"Si pone contra testigos en pleito criminal,
"E contra juez público, ca su proceso non val';
"Quien d' otra guisa lo pone, yérralo é faze mal.
"Fallo que la gulpeja más non puede pedir,
"Ca d' ygual en criminal non puede reconvenyr;
"Por exençión non puedo yo condepñar nin punir;
"Nin deve el abogado tal petiçión comedyr.
"Maguer contra la parte ó contra 'l mal testigo,
"Sea exençión provada, no l' farán otro castigo;
"Desecharán su demanda, su dicho non val' un figo,
"La pena ordinaria non avrá, yo vos lo digo.
"Sy non fuere testigo falso, ó l' viere variar,
"Ca entonçe el alcalle puédel' atormentar,
"Non por la exençión, mas porque lo puede far:
"En los pleitos creminales su ofiçio há grand lugar.
"Por exençión se puede la demanda desechar,
"E dévense los testigos desechar é aun tachar;
"Por exençión non puedo yo condepnar nin matar:
"Non puede más el alcalle que el derecho mandar.
"Pero quanto yo fallo por la su conffesión
"Del lobo ante mí fecha, por esto é por ál non,
"Fallo que es provado quanto la marfusa pon';
"Por esto pongo silinçio al lobo esta saçón.
"Pues por su confesión, por su costunbre é uso
"Es manifiesto é çierto lo que la gulhara puso:
"Pronunçio que la demanda que él fizo é propuso,
"Non seya rresçibida, segund dicho hé de suso.
"Que pues el lobo confiesa que faze lo que acusa,
"E á mí es manifiesto que él por ello usa,
"Non lo deve rresponder en juyzio la Marfusa;
"Rresçibo sus defensiones é la buena escusa.
"No l' preste lo que dixo, que con miedo é quexura
"Fizo la conffisión cogido en angustura:
"Ca su miedo era vano e non dixo cordura:
"Ca do buen alcalle jusga, toda cosa es segura.
"Dó leçençia' á la raposa vayase á salvajina;
"Peroque non la asuelvo del furto tan ayna;
"Mas le mando que non furte el gallo a su vizina."—
¡Ella diz' que non le tiene; más furtar l' ha la gallyna!
Non apelaron las partes; del juyzio son pagadas,
Porque non pagaron costas nin fueron condenadas;
Esto fué porque non fueron de las partes demandadas
Nin fué pleito contestado, porque fueron escusadas.
Ally los abogados dexieron contra el juez
Que lo avya errado é perdido su buen prez,
Por lo que havía dicho é suplido esta vez:
Non gelo preçio don Ximio quanto vale una nuez.
Díxoles que byen podía en su pronunçiaçión
Conplir lo que es derecho é de constituçión:
Ca él de fecho ageno non feziera mençión:
Tomaron los abogados dél muy buena liçión.
Dixiéronle otrosy una derecha rraçón:
Que fecha la conclusyón en criminal acusaçión,
Non podía dar lyçençia para aver conpusiçión:
Mester es la sentençia, fecha la confisión.
Desto dió el alcalle una sola responsión:
Qu' él avíe poder del rrey, en la su comisión
Espiçial, para esto, conplida jurydiçión;
Aprendieron abogados en esta desputaçión.
AQUÍ FABLA DE LA PELEA QU' EL ARÇIPRESTE OVO CON DON AMOR
Tal eres como el lobo: rretraes lo que fazes,
Estrañas á los otros el lodo en que tú yazes;
Eres mal enemigo á todos quantos plazes:
Hablas con maestrya, porque a muchos enlaçes.
Á obras de piadat tu nunca paras mientes:
Nin visitas los presos nin quieres ver dolientes;
Synon reçios é sanos, mançebos é valyentes;
Ssy loçanas encuentras, fáblasles entre dientes.
Rezas muy bien las oras con garçones golfines,
Cum his qui oderunt pacem, fasta qu' el salterio afines.
Diçes: Ecce quam bonum, con sonajas é baçines;
In noctibus extollite, después vas á matynes.
Do tu amiga mora comienças á levantar:
Domine labia mea, en alta boz á cantar,
Primo dierum omnium, los estrumentes tocar,
Nostras preces ut audiat, é fázesla despertar.
Desque sientes á ella, tu coraçón espaçias:
Con matina cantate en las friuras laçias
Laudes aurora lucis, dasle muy grandes gracias.
Con Miserere mei mucho te le engraçias.
En saliendo el sol, comienças luego prima:
Deus in nomine tuo, ruegas á tu xaquima
Que la lieve por agua é que dé á todo çima:
Va en achaque de agua á verte la mala quima.
E sy es tal que non usa andar por las callejas,
Que la lyeve á las uertas por las rosas bermejas.
Ssy cree la bavieca tus dichos é conssejas,
Quod Eva tristis, trae de quicumque vult, redruejas.
Sy es dueña tu amiga, que desto non se conpone,
Tu cántic' á ella cata manera que la trastorne:
Os, lingua, mens la envade, seso con ardor pospone:
Va la dueña á terçia, caridat a longe pone.
Tú vas luego á la iglesia por le dezir tu raçón,
Mas que por oyr la missa nin ganar de Dios perdón:
Quieres misa de novios syn gloria é syn son,
Coxqueas á la ofrenda, byen trotas al comendón.
Acabada la missa, rezas tanbyen la sesta,
Ca la vieja te tiene á tu amiga presta;
Comienças: In verbum tuum, é dyzes tú á ésta:
Factus sum sicut uter, por la grand misa de fiesta.
Dizes: Quomodo dilexi vuestra fabla, varona;
Suscipe me secundum, que para la mi corona,
Lucerna pedibus meis es la vuestra persona.
Ella te diz' ¡Quam dulcia!, que rrecudas á la nona.
Vas a rezar la nona con la duena loçana:
Mirabilia comienças; dizes de aquesta plana:
Gressus meos dirige; responde doña fulana:
Iustus es, Domine; tañe á nona la canpana.
Nunca vy sancristán qu' á vísperas mejor tanga:
Todos los instrumentos toca con chica manga;
La que viene á tus vísperas, por byen que se arremanga,
Con virgam virtutis tuæ fazes que ay remanga.
Sede a destris meis, dizes á la que viene;
Cantas: Laetatus sum, sy ay se detiene;
Illuc enim ascenderunt, á qualquier qu' ally s' atiene:
La fiesta de seys capas, contigo la Pascua tiene.
Nunca vy cura de almas, que tan byen diga conpletas:
Vengan fermosas ó feas, quier blancas, quier prietas,
Dígante: Converte nos: de grado abres las puertas;
Después: Custodi nos, te rruegan las encubiertas.
Ffasta el quod parasti non las quieres dexar;
Ante façien omnium sabeslas alexar;
Ado gloria plebis tuae fazeslas abaxar;
Salve, regina, dizes, sy de ti s' an de quexar.
AQUÍ FABLA DE LA PELEA QUE OVO EL ARÇIPRESTE CON DON AMOR
Con la açidya traes estos males atantos,
Muchos otros pecados, antojos é espantos:
Nunca te pagas de omes castos, diños é santos.
Á los tuyos das obras de males é quebrantos:
El ome por tus obras es mintroso é perjuro,
Por conplyr tu deseo fázeslo herege duro;
Más cree tus lysonjas el neçio hadeduro,
Que non la fe de Díos: ¡vete, yo te conjuro!
Non te quiero, Amor, nin al sospiro, tu fijo,
Fázesme andar de balde é díjome, dijo, dijo;
Tanto más me aquexas quanto yo más aguijo,
Non val' tu vanagloria un vil grano de mijo.
Non as miedo nin verguença de rey nin de reyna,
Múdaste do te pagas cada día ayna,
Huésped eres á muchos, non duras so cortina:
Como el fuego te andas de veçina en veçina.
Con tus muchas promesas á munchos envelyñas,
En cabo son muy pocos á quien bien adelyñas,
Non te menguan lysonjas más que fojas en vyñas,
Más traes neçios locos que hay pyñones en piñas.
Fazes como golhin en tu falsa manera:
Atalayas de lueñe é caças la primera,
A la que matar quieres, ssácasla de carrera,
De logar encobyerto sacas çelada afuera.
Tyene ome su fija de coraçón amada,
Loçana é bien fermosa, de muchos deseada;
Con vyçyos es criada, ençerrada é guardada;
Do cuyda tener algo en ella, non tyene nada.
Cuydan la cassar bien, como las otras gentes,
Porque se onrren della su padre é sus parientes:
Como mula camuçia agusa rrostro é dientes,
Remeçe la cabeça, á diablos tiene mientes.
Tú le rruys á la oreja é dasla mal conssejo,
Que faga tu mandato é sigua tu trebejo:
Los cabellos en trença, el peynde é el espejo;
¡Tal amigo non ay nin es della parejo!
El coraçón le tornas de mill guisas á la ora:
Ssy oy cassar la quieren, cras d' otro s' enamora;
A las vezes en saya, otras en alcandora,
Remírase la loca do tu locura mora.
El que más á ty cree, anda más por mal cabo:
Á ellos é á ellas, á todos das mal cabo,
De pecado dañoso, de ál non te alabo,
Tristeza é flaqueza, ál de ty non recabo.
Das muerte perdurable á las almas que fieres,
Das muchos enemigos al cuerpo que rrequieres,
Fazes perder la fama al que más amor dieres,
A Dios pierde é al mundo, Amor, el que más quieres.
Destrues las personas, los averes astragas,
Almas, cuerpos é algos como uerco las tragas,
De todos tus vassallos fazes neçios faldragas,
Prometes grandes cosas; poco é tarde pagas.
Eres muy grand gigante al tienpo del mandar,
Eres enano chico, quando lo as de dar:
Luego de grado mandas; bien te sabes mudar:
Tarde das é amidos; byen quieres demandar.
De la loçana fazes muy nesçia é muy boba,
Fazes con tu grand fuego, como faze la loba,
Al más astroso lobo, al enatío ajoba;
Aquel da de la mano é de aquel s' encoba.
Asi muchas fermosas contigo se enartan,
Con quien se les antoja, con aquel se apartan.
Quier feo, quier enatío; aguisado non catan:
Quanto más á ty creen, tanto peor baratan.
Fazes por muger fea perder ome apuesto,
Piérdese por vil ome dueña de grand rrepuesto.
Plázete con qualquier, do el ojo as puesto:
Byen te puedo dezir antojo por denuesto.
Manera as de diablo: á doquier que tu mores,
Fazes tenblar los omes, demudar las colores,
Perder seso é fabla, sentyr muchos dolores:
Trayes los omes çiegos, que oyen tus loores.
Al bretador semejas, quando tañe su brete:
Canta con dulçe engaño; al ave pone abeyte,
Fasta que l' echa el laço, quando'l pie dentro mete;
Assegurando matas: ¡quítate de mí, vete!
ENSSIENPLO DEL MUR TOPO É DE LA RANA
Contesçe cada día á tus amigos contigo,
Como contesçió al topo, que quiso ser amigo
De la rrana pyntada, que lo levó consygo:
Entiende byen mi fabla é porqué te la digo.
Tenía el mur topo cueva en la rribera;
Creçió tanto el rrío, que maravilla era,
Çercól' toda su cueva, que non salya fuera;
Vyno á él baylando la rrana cantadera.
"Señor enamorado", dixo al mur la rana,
"Quiero ser tu amiga, tu muger é tu çercana,
"Yo te sacaré en salvo agora por la mañana,
"Ponert' hé en el otero, casa para ti sana.
"Yo sé nadar muy bien, ya lo ves por el ojo:
"Ata tu pie al mío, sube en mi ynojo:
"Sacarte hé en salvo, non te faré enojo,
"Ponert' hé en el otero ó en aquel rrastrojo."
Byen cantava la rrana con fermosa rraçón;
Mas ál tenia en pienso en su mal coraçón.
Creóselo el topo: en uno atado son,
Atan los pies en uno; las voluntades non.
Non guardando la rana la postura que puso,
Dió salto en el agua, somióse façia yuso,
El topo quanto podía tirava façia suso:
Qual de yuso, qual de suso andavan á mal uso.
Andava un milano volando desfanbrido,
Buscando qué comiese; esta pelea vydo:
Abatióse por ellos, silvó en apellydo,
Al topo é á la rrana levólos a su nido.
Comiólos á entramos, no l' tiraron la fanbre.
Asi faze á los locos tu falsa vedeganbre:
Quantos trayes atados con el tu mal estanbre,
Todos por ti peresçen en tu mala enxanbre.
Los neçios é las neçias, que una vez enlaças,
En tal guisa los travas con tus fuertes mordaças,
Que non han de Dios miedo nin de sus amenaças;
El diablo se los lyeva presos en sus tenaças.
Al uno é al otro eres destruydor,
Tanbyén al engañado, como al engañador;
Com' el topo é la rrana peresçen ó peor;
Eres mal enemigo: fázeste amador.
Toda maldad del mundo é toda pestilençia
Sobre la falsa lengua mintrosa aparesçençia:
Dezir palabras dulçes, que trayen abenençia,
E fazer malas obras e tener malquerençia.
Del bien que ome dize, sy á sabyendas mengua,
Es el coraçón falso é mintrosa la lengua;
¡Confonda Dios al cuerpo, do tal coraçón fuelga!
¡Lengua tan enconada Dios del mundo la tuelga!
Non es para buen ome el creer de lygero:
Todo lo que le dizen péselo bien primero;
Non conviene al bueno que sea lisongero;
En el bien dezir sea firme é verdadero.
So la piel del oveja trayes dientes de lobo,
Al que una vez travas, liévastelo en robo,
Matas al que más quieres, del bien eres encobo,
Pones en flacas cuestas gran peso é gran ajobo,
Plázeme byen, te digo, que algo non te devo:
Eres de cada día logrero de rrenuevo,
Tomas la grand vallena con el tu poco çevo;
Mucho más te diría, salvo que non m' atrevo.
Porque de muchas dueñas malquerido sería,
E mucho garçón loco de mí porfaçaría,
Por tanto non te digo el diezmo que podría:
Pues cállate é callemos, Amor, ¡vete tu vya!
AQUÍ FABLA DE LA RESPUESTA QUE DON AMOR DIÓ AL ARÇIPRESTE
El Amor con mesura dióme rrespuesta luego:
"Arçipreste, sañudo non seas, yo te rruego,
Non digas mal d' amor en verdat nin en juego,
Ca á vezes poca agua faze baxar grand fuego.
Por poco maldezir se pierde grand amor,
De pequeña pelea nasçe un grand rrencor,
Por mala dicha pierde vassallo su señor;
La buena fabla sienpre faz' de bueno mejor.
Escucha la mesura, pues dexiste baldón,
Amenaçar non deve quien quier aver perdón,
Do byen eres oydo escucha la razón:
Ssy mis castigos fazes, non te dirá muger non.
Ssi tú fasta agora cosa non rrecabdeste
De dueñas é de otras, que dizes que ameste,
Tórnate á tu culpa, pues por ti lo erreste,
Porque á mí non veniste nin viste nin proveste.
Quesyste ser maestro ante que discípulo ser,
E non sabes mi manera syn la de mí aprender;
Oy' é leye mis castigos, é sabrás byen fazer:
Recabdarás la dueña, sabrás otras traer.
Para todas mugeres tu amor non conviene:
Non quieras amar duenas, que á ty non avyene;
Es un amor baldío, de grand locura viene,
Syenpre será mesquino quien amor vano tyene.
Sy leyeres Ovydio, el que fué mi criado,
En él fallarás fablas, que l' ove yo mostrado,
Muchas buenas maneras para enamorado:
Pánfilo é Nasón de mí fué demostrado.
Sy quisyeres amar dueñas ó otra qualquier muger,
Muchas cosas avrás antes á deprender,
Para que te ella quiera en amor acoger:
Sabe primeramente la muger escoger.
Cata muger donosa é fermosa é loçana,
Que non sea muy luenga, otrosí nin enana;
Sy podieres, non quieras amar muger villana,
Ca de amor non sabe é es como bausana.
Busca muger de talla, de cabeça pequeña,
Cabellos amariellos, non sean de alheña,
Las çejas apartadas, luengas, altas en peña,
Ancheta de caderas: esta es talla de dueña.
Ojos grandes, someros, pyntados, reluçientes,
E de luengas pestañas byen claras é reyentes,
Las orejas pequeñas, delgadas; paral' mientes
Sy há el cuello alto: atal quieren las gentes.
La naryz afylada, los dientes menudillos,
Eguales é bien blancos, un poco apretadillos,
Las ensías bermejas, los dientes agudillos,
Los labros de su boca bermejos, angostillos.
Su boquilla pequeña asy de buena guisa,
La su faz sea blanca, syn pelos, clara é lysa;
Puna de aver muger, que la veas syn camisa,
Que la talla del cuerpo te dirá esto á guisa.
Á la muger qu'enbiares, de ti sea parienta,
Que bien leal te sea, non sea su servienta,
Non lo sepa la dueña, porque la otra non mienta,
Non puede ser quien malcasa que non se arrepienta.
Puña en quanto puedas que la tu mensajera
Sea bienrrazonada, sotil é costumera:
Sepa mentir fermoso é siga la carrera,
Ca más fierbe la olla con la su cobertera.
Si parienta non tienes atal, toma d' unas viejas,
Que andan las iglesias é saben las callejas:
Grandes cuentas al cuello, saben muchas consejas,
Con lágrimas de Moysén escantan las orejas.
Son muy grandes maestras aquestas paviotas,
Andan por todo el mundo, por plaças é por cotas,
Á Dios alçan las cuentas, querellando sus coytas:
¡Ay! ¡quánto mal que saben estas viejas arlotas!
Toma de unas viejas, que se fasen erveras,
Andan de casa en casa é llámanse parteras;
Con polvos é afeytes é con alcoholeras,
Echan la moça en ojo é çiegan bien de veras.
É busca mesajera de unas negras pegatas,
Que usan muncho los frayres, las monjas é beatas:
Son mucho andariegas é meresçen las çapatas:
Estas trotaconventos fasen muchas baratas.
Do están estas mujeres muncho se van alegrar:
Pocas mugeres pueden dellas se despagar.
Porque á ty non mienta sábelas falagar,
Ca tal escanto usan, que saben bien çegar.
D' aquestas viejas todas ésta es la mejor;
Rruegal' que te non mienta, muéstrale buen amor:
Que muncha mala bestia vende buen corredor
É muncha mala rropa cubre buen cobertor.
Si dexier' que la dueña non tiene mienbros grandes
Nin los braços delgados, tú luego le demandes
Sy há los pechos chycos. Si dise sí, demandes
Contra la fegura toda, porque más çierto andes.
Si dis' que los sobacos tiene un poco mojados
É que há chycas piernas é luengos los costados,
Ancheta de caderas, pies chicos, socavados,
Tal muger non la fallan en todos los mercados.
En la cama muy loca, en la casa muy cuerda:
Non olvides tal dueña, mas della te acuerda:
Esto que te castigo con Ovidio concuerda;
É para aquesta cata la fyna avancuerda.
Tres cosas non te oso agora descobryr:
Son tachas encobiertas de mucho maldesir;
Pocas son las mugeres, que dellas pueden salyr:
Sy las dexiese yo, començaríen á rreyr.
Guárte byen que non sea bellosa nin barbuda;
¡Atal media pecada el huerco la saguda!
Sy há la mano chyca, delgada, bos aguda,
Atal muger, si puedes, de buen seso la muda.
En fin de las rrasones fasle una pregunta:
Si es muger alegre, de amor se rrepunta;
Si a sueras frías, ssy demanda quanto barrunta,
Al ome si dise sí: atal muger te ayunta.
Atal es de servir, atal es de amar:
Es muy más plasentera que otras en doñear;
Si tal saber podieres é la quesieres cobrar,
Fas mucho por servirla en desir é obrar.
De tus joyas fermosas cadaque dar podieres;
Quando dar non quesieres ó quando non tovieres,
Promete é manda muncho, mager non gelo dieres:
Luego será afusiada, fará lo que quesieres.
Syrvela, non te enojes, syrviendo el amor creçe;
El serviçio en el bueno nunca muere nin peresçe;
Sy se tarda, non se pierde, el amor nunca fallese:
Que sienpre el grand trabajo todas las cosas vençe.
Gradésçegelo mucho lo que por ti feziere,
Pongelo en mayor preçio de quanto ello valyere,
Non le seas rrefertero en lo que te pediere,
Nin le seas porfioso contra lo que te dixiere.
Requiere á menudo á la que bien quisieres,
Non ayas della miedo quando tienpo tovyeres,
Vergueña non te enbargue do con ella estodieres,
Peresoso non seas do buena haçina vyeres.
Quando la muger vee al peresoso covardo,
Dise luego entre dientes: "¡Oxte! ¡tomaré mi dardo!"
Con muger non t' enpereçes, non t' enbuelvas en tabardo,
Del vestido más chico sea tu ardit alardo.
Son en la grand peresa miedo é cobardía,
Torpedat é vilesa, ssusiedad é astrosya;
Por pereza perdieron muchos conpaña mía,
Por peresa se pierde muger de grand valya.
ENSSIENPLO DE LOS DOS PEREZOSOS, QUE QUERÍAN CASSAR CON UNA DUEÑA
Dezir t'hé la ffasaña de los dos peresosos,
Que querían casamiento é andavan acusiossos;
Amos por una dueña estavan codyçyossos,
Eran muy byen apuestos é verás quán fermosos:
El uno era tuerto de su ojo derecho,
Ronco era el otro, coxo é medio contrecho.
E el uno del otro avian grand despecho,
Coydando que tenían su cassamiento fecho.
Respondiolos la dueña qu' ella quería casar
Con el más peresosso, aquel quería tomar;
Esto desíe la dueña queriéndolos abeytar.
Ffabló luego el coxo, cuydóse adelantar.
"Señora", diz' "oydme primero mi razón:
"Yo soy más peresosso que este mi conpanón:
"Por peresa de tender el pié fast' el escalón,
"Cay del escalera, fynqué con esta ligión.
"Otrossy yo passava nadando por un ryo,
"Fasía la syesta grant, mayor ome non vydo;
"Perdíame de sed: tal peresa yo crío,
"Que por no abrir la boca, perdy el fablar mío."
Desque calló el coxo, dixo el tuerto: "Señora,
"Chica es la peresa, que este dixo agora;
"Desirvos hé la mía, non vi tal ningund ora,
"Nin veer tal la puede ome, que en Dios adora.
"Yo era enamorado d' una duena en abryl;
"Estando çerca della, sossegado é omyl,
"Vynome á las narizes desçendimiento vyl:
"Por peresa de linpiarme perdy la duena gentil.
"Mas vos diré, señora: una noche yasía
"En la cama despierto, é muy fuerte llovía;
"Dávame una gotera, del agua que fasía:
"En el mi ojo muy resia á menudo fería.
"Yo ove grand peresa de la cabeça redrar;
"La gotera, que vos digo, con su mucho rezio dar,
"El ojo, de que soy tuerto, óvomelo de quebrar:
"Devedes, por más peresa, dueña, conmigo casar".—
"Non sé", dixo la duena, "destas peresas grandes,
"Quál es la mayor dellas: anbos pares estades:
"Véovos, torpe cojo, de quál pie coxeades;
"Véovos, tuerto susio, que sienpre mal catades.
"Buscad con quien casedes; ca dueña non se paga
"De peresoso torpe nin que vilesa faga."—
Por ende, mi amigo, en tu coraçón non yaga
Nin tacha nin vylesa, de que dueña se despaga.
Ffazle una vegada la verguença perder,
Porque esto faz' muncho, si la quieres aver:
Desque una vez pierde verguença la muger
Más diabluras face de quantas ome quier'.
Talante de mugeres ¿quién lo puede entender,
Sus malas maestrías é su mucho malsaber?
Quando son ençendidas é mal quieren fazer,
Alma é cuerpo é fama, todo lo dexan perder.
Desque pierde verguença el tahur al tablero,
Sy el pellote juega, jugara el braguero;
Desque la cantadera diz' el cantar primero,
Syenpre los pies le bullen é mal para el pandero.
Texedor é cantadera nunca tyenen los pies quedos,
En telar é en dançar syenpre bullen los dedos:
La muger syn verguença, por darle cient Toledos,
Non dexaríe de fer sus antojos asedos.
Non olvides la dueña, dicho te lo e desuso.
Muger, molyno é huerta, syenpre quieren el uso;
Non se pagan de disanto en poridat nin ascuso;
Nunca quieren olvido: trobador lo conpusso.
Esto es cossa çierta: molyno andando gana,
Huerta mijor labrada da la mejor mançana:
Muger mucho seguida, syenpre anda loçana.
Do estas tres guardares, non es tu obra vana.
ENXIENPLO DE LO QUE CONTESÇIÓ Á DON PITAS PAYAS, PINTOR DE BRETAÑIA
Del qu' olvyda la muger te diré la fazaña:
Sy vieres que es burla, dyme otra tan maña.
Era don Pitas Pajas un pyntor de Bretaña;
Casó con muger moça, pagávas' de conpaña.
Antes del mes cunplido dixo él: "Nostra dona,
"Yo volo yr á Frandes, portaré muyta dona".—
Ella diz': "Monsener, andés en ora bona;
"Non olvidés casa vostra nin la mia presona".—
Dixol' don Pitas Payas: "Doña de fermosura,
"Yo volo fer en vos una bona fygura,
"Porque seades guardada de toda altra locura".—
Ella diz': "Monssener, fazet vuestra mesura".—
Pyntol' so el onbligo un pequeno cordero.
Fuese don Pytas Pajas á ser novo mercadero.
Tardó allá dos anos, muncho fué tardinero,
Façías' le á la dona un mes año entero.
Como era la moça nuevamente casada,
Avíe con su marido fecha poca morada;
Tomó un entendedor é pobló la posada,
Desfízos' el cordero, que dél non fynca nada.
Quando ella oyó que venía el pyntor,
Muy de priessa enbió por el entendedor;
Díxole que le pyntase, como podiesse mejor,
En aquel logar mesmo un cordero menor.
Pyntóle con la gran priessa un eguado carnero
Conplido de cabeça, con todo su apero;
Luego en ese día vino el menssajero:
Que ya don Pytas Pajas desta venía çertero.
Quando fué el pyntor ya de Frandes venido,
Ffué de la su muger con desdén resçebido;
Desque en el Palaçio ya con ella estido,
La señal que l' feziera non la echó en olvido.
Dixo don Pitas Pajas: "Madona, sy vos plaz'
"Mostratme la figura é ¡aiam' buen solaz!"—
Diz' la muger: "Monseñer, vos mesmo la catat:
"Fey y ardidamente todo lo que vollaz".—
Cató don Pitas Pajas el sobredicho lugar,
E vydo grand carnero con armas de prestar.
"¿Cómo, madona, es esto ó cómo pode estar,
"Que yo pynté corder, é trobo este manjar?"—
Como en este fecho es syenpre la muger
Sotil é malsabyda, diz': "¿Cómo, monsseñer,
"En dos anos petid corder non se fer carner?
"Veniésedes tenplano: trobaríades corder".—
Por ende te castiga, non dexes lo que pides:
Non seas Pitas Pajas, para otro non errides.
Con dezires fermosos á la muger conbydes:
Desque telo prometa, guarda non lo olvides.
Pedro levanta la lyebre é la mueve del covil,
Non la sygue nin la toma, faz' como caçador vyl;
Otro Pedro que la sygue é la corre más sotil,
Tómala; esto contesçe á caçadores mill.
Dyz' la muger entre dientes: "Otro Pedro es aqueste.
"Más garçón é más ardit, que l' primero que ameste:
"El primero apost déste non vale más que un feste,
"Con aqueste é por éste faré yo, ¡sy Dios me preste!"
Otrosí quando vyeres á quien usa con ella,
Quier sea suyo ó non, fáblale por amor della;
Sy podieres, dal' algo, non le ayas querella:
Ca estas cosas pueden á la muger traella.
Por byen poquilla cosa del tu aver, que l' dyeres,
Servirt' ha lealmente, fará lo que quisieres,
Fará por los dineros todo quanto pidieres:
Que poco ó que mucho, dal' cadaque podieres".
ENXIENPLO DE LA PROPIEDAT QUE'L DINERO HÁ
Mucho faz' el dinero, mucho es de amar:
Al torpe faze bueno é ome de prestar,
Ffaze correr al coxo é al mudo fablar,
El que non tiene manos, dyneros quier' tomar.
Sea un ome nesçio é rudo labrador,
Los dyneros le fazen fidalgo é sabydor,
Quanto más algo tiene, tanto es de más valor;
El que non há dineros, non es de sy señor.
Sy tovyeres dyneros, avrás consolaçión,
Plazer é alegría é del papa ración,
Conprarás parayso, ganarás salvaçión:
Do son muchos dineros, es mucha bendiçión.
Yo vy alla en Roma, do es la santidat,
Que todos al dinero fazianl' omilidat,
Grand onrra le fazían con grand solenidat:
Todos á él se omillan como á la magestat.
Ffazíe muchos priores, obispos é abbades,
Arçobispos, dotores, patriarcas, potestades,
Á muchos clérigos nesçios dávales denidades.
Fazíe verdat mentiras é mentiras verdades.
Ffazíe muchos clérigos é muchos ordenados,
Muchos monges é mongas, rreligiosos sagrados:
El dinero les dava por byen esaminados;
Á los pobres dezían que non eran letrados.
Dava muchos juyzios, mucha mala sentençia:
Con malos abogados era su mantenençia,
En tener malos pleitos é fer mal' abenencia;
En cabo por dineros avya penitençia.
El dinero quebranta las cadenas dañosas,
Tyra çepos é grillos, presiones peligrosas;
Al que non da dineros, échanle las esposas:
Por todo el mundo faze cosas maravillosas.
Vy fazer maravillas a do él mucho usava:
Muchos meresçían muerte, que la vida les dava;
Otros eran syn culpa, que luego los matava:
Muchas almas perdía, muchas almas salvava.
Faze perder al pobre su casa é su vyña;
Sus muebles é rayzes todo lo desalyña,
Por todo el mundo cunde su sarna é su tyña,
Do el dinero juzga, ally el ojo guiña.
Él faze cavalleros de neçios aldeanos,
Condes é ricos omes de algunos vyllanos;
Con el dinero andan todos omes loçanos,
Quantos son en el mundo, le besan oy las manos.
Vy tener al dinero las mayores moradas,
Altas é muy costosas, fermosas é pyntadas,
Castillos, heredades, villas entorreadas:
Al dinero servian é suyas eran conpradas.
Comía munchos manjares de diversas naturas,
Vistía nobles paños, doradas vestiduras,
Traya joyas preçiosas en vyçios é folguras,
Guarnimientos estraños, nobles cavalgaduras.
Yo vy á muchos monges en sus predicaçiones
Denostar al dinero é á sus tenptaçiones;
En cabo, por dyneros otorgan los perdones,
Asuelven los ayunos é fazen oraçiones.
Peroque lo denuestan los monges por las plaças,
Guárdanlo en convento en vasos é en taças:
Con el dinero cunplen sus menguas é sus raças:
Más condedijos tiene que tordos nin picaças.
Monges, clérigos é frayres, que aman á Dios servir,
Sy varruntan que el rrico está para moryr,
Quando oyen sus dineros, que comyençan rreteñir
Quál dellos lo levará, comyençan a reñir.
Como quier que los frayres non toman los dineros,
Byen les dan de la çeja do son sus parçioneros;
Luego los toman prestos sus omes despenseros:
Pues que se dizen pobres, ¿qué quieren thessoreros?
Ally están esperando quál avrá el rrico tuero:
Non es muerto é ya dizen pater noster ¡mal agüero!
Como los cuervos al asno, quando le tiran el cuero:
"Cras nos lo levaremos, ca nuestro es por fuero".
Toda muger del mundo é dueña de alteza
Págase del dinero é de mucha riqueza:
Yo nunca vy fermosa que quisyese pobreza:
Do son muchos dineros, y es mucha nobleza.
El dinero es alcalle é juez mucho loado,
Este es consejero é sotil abogado
Aguaçil é meryno, byen ardit, esforçado:
De todos los ofiçios es muy apoderado.
En suma te lo digo, tómalo tú mejor:
El dinero, del mundo es grand rrebolvedor,
Señor faze del syervo é del siervo señor,
Toda cosa del siglo se faze por su amor.
Por dineros se muda el mundo é su manera,
Toda muger, codiçiosa del algo, es falaguera.
Por joyas é dineros salyrá de carrera:
El dinero quiebra peñas, fyende dura madera.
Derrueca fuerte muro é derriba grant torre,
Á coyta é á grand priessa el dinero acorre,
Non ha syervo cativo, que'l dinero non l' aforre:
El que non tyene que dar, su cavallo non corre.
Las cosas que son graves fázelas de lygero:
Por ende á tu vieja sé franco é llenero,
Que poco ó que mucho, non vaya syn logrero:
Non me pago de juguetes, do non anda dinero.
Sy algo non le dyeres, cosa mucha nin poca,
Sey franco de palabra, non le digas razón loca:
Quien no tiene miel en orça, téngala en la boca:
Mercader que esto faze, byen vende é byen troca.
Sy sabes estrumentes byen tañer é tocar,
Sy sabes é avienes, en fermoso cantar,
A las vegadas, poco, en onesto lugar,
Do la muger te oya, non dexes de provar.
Sy una cosa sola á la muger non muda,
Muchas cosas juntadas façerte hán ayuda:
Desque lo oye la dueña, mucho en ello cuyda,
Non puede ser que á tienpo á byen non te rrecuda.
Con una flaca cuerda non alçarás grand tranca,
Nin por un solo "¡harre!" non corre bestia manca,
Á la peña pesada non mueve una palanca;
Con cuños é almadanas poco á poco s' arranca.
Prueva fazer lygerezas é fazer balentía:
Quier lo vea ó non, saberlo ha algund día;
Non será tan esquiva, que non ayas mejoría:
Non cansses de seguirla, vençerás su porfía.
El que la mucho sigue, el que la mucho usa,
En el coraçón lo tyene, maguer se le escusa;
Peroque todo el mundo por esto le acusa,
En este cuyda syenpre, por este faz' la musa.
Quanto es más sosañada, quanto es más corrida,
Quanto es más por ome magada é ferida,
Tanto más por él anda muerta, loca perdida:
Non cuyda ver la ora que con él sea yda.
Cuyda la madre cara que por la sosañar,
Por correrla é ferirla é por la denostar,
Que por ende será casta é la fará estar;
Estos son aguijones que la fazen saltar.
Devíe pensar su madre, quando era donçella,
Que su madre non quedava de ferirla é corrella,
Que más la ençendíe: pues devía por ella
Juzgar todas las otras é á su fija bella.
Toda muger nasçida es fecha de tal massa:
Lo que más le defienden, aquello ante passa,
Aquello la ençiende, aquello la traspassa;
Do non es tan seguida, anda floxa é lasa.
A toda cosa brava grand tienpo la amanssa:
La çierva montesyna mucho segida canssa,
Caçador, que la sigue, tómala quando descanssa:
La dueña mucho brava usando se faz' manssa.
Por una vez del día, que el ome gelo pida,
Çient vegadas, de noche, de amor es rrequerida:
Doña Venus gelo pide por él toda su vyda,
En lo que'l mucho piden anda muy ençendida.
Muy blanda es el agua; mas dando en piedra dura,
Muchas vegadas dando faze grand cavadura;
Por grand uso el rrudo sabe grande letura:
Muger mucho seguida olvida la cordura.
Guárdate non te enbuelvas con la casamentera.
Donear non la quieras, ca es una manera,
Que perder te faría á la entendedera;
Una conblueça d' otra sienpre tyene dentera.
DE CÓMO EL AMOR CASTIGA AL ARÇIPRESTE QUE AYA EN SY BUENAS CONSTUNBRES, É SSOBRE TODO QUE SE GUARDE DE BEVER MUCHO VINO BLANCO É TYNTO
Buenas costunbres deves en ty syenpre aver.
Guárdate, sobre todo, de mucho vino bever:
El vino fiz' á Lot con sus fijas bolver,
En verguença del mundo, en saña de Dios caer.
Fizo cuerpo é alma perder á un hermitano,
Que lo nunca beviera: provólo por su daño,
Rretentóle el diablo con su sotil engaño,
Fízole bever vino: oye ensienplo estraño:
Era un hermitano, quarenta años avye,
Que en todas sus obras en yermo á Dios servíe,
En tienpo de su vyda nunca el vyno bevíe,
En santidat é ayuno, en oraçión bevíe.
Tomava grand pesar el diablo por aquesto,
Pensó como pudiese partyrle de todo esto.
Vyno á él un día con sotylesa presto:
"¡Dios te salve, buen monge!" dixo con synple gesto.
Maravillose el monge; diz: "A Dios me acomiendo;
"Dyme qué cosa eres, ca yo non te entyendo:
"Grand tiempo há, qu'estó aquí á Dyos serviendo,
"Nunca vy aquí ome; ¡con la cruz me defyendo!"—
Non pudo el dyablo a su presona legar:
Estando arredrado començol' á rretentar,
Diz': "Aquel cuerpo de Dios, que tú deseas gostar,
"Yo te mostraré manera, porque lo puedas tomar.
"Non deves tomar dubda que del vyno se faze
"La sangre verdadera de Dios: en ello yaze
"Sacramento muy santo; pruévalo, si te plaze".—
El diablo movió al monge arma ado le enlaze.
Dixo el hermitano: "Yo non sé qué es vyno".—
Rrespondióle el diablo presto por lo que vino,
Diz: "Aquellos camineros, que van por el camino,
"Te darán asáz dello, vé por ello festino".—
Fízol' yr por el vyno, é desque fué venido,
Dixo: "Saca é beve, pues que lo as traydo;
"Prueva un poco dello é, desque ayas bevido,
"Verás que mi consejo te será byen avydo".—
Bevió el hermitano mucho vyno syn tyento,
Como era fuerte, puro, sacól' de entendimiento;
Desque vydo el diablo que echara çemiento,
Armó sobr' el su casa é su aparejamiento.
"Amigo", diz', "non sabes de noche nin de día
"Quál es la ora çierta nin cómo el mundo s' guía;
"Toma gallo, que t' muestre las oras cada día;
"Con él alguna fenbra: con ellas mijor cría".—
Crió su mal conssejo: ya el vino usava;
Él estando con vyno vio cómo se juntava
El gallo con las fenbras: en ello se deleytava:
Cobdiçió fer luxuria, desque con vyno estava.
Ffué con él la cobdyçia, rrays de todos males,
Luxuria é sobervia; tres pecados mortales;
Luego el umiçidio: estos pecados tales
Traye el mucho vino a los descumunales.
Descendyó de la hermita é forçó una muger:
Ella dando sus bozes non se pudo defender;
Desque pecó con ella, temió mesturado ser:
Matóla el mesquino é ovóse á perder.
Como diz' el proverbyo, palabra es muy çierta
que "no ay encobyerta que á mal non rrevierta":
Ffué su mala fasienda en punto descobyerta.
A la ora fué el monge preso é en rrehierta.
Descubrió con el vyno quanto mal avya fecho:
Fué luego justiçiado, como era derecho,
Perdió cuerpo é alma el cuytado maltrecho:
En el bever demás yaz' todo mal provecho.
Faze perder la vysta é acortar la vyda;
Pierde la fuerça toda, sy s' toma syn medida;
Faze tenblar los huesos, todo seso olvida:
Es con el muncho vyno toda cosa perdida.
Ffaze oler el huelgo, que es tacha muy mala;
Huele muy mal la boca, non ay cosa que'l vala;
Quema las assaduras, el fygado trascala:
Si amar quieres dueñas, el vyno non te cala.
Los omes enbriagos ayna envejesçen,
Fazen muchas vylezas, todos los aborresçen,
En su color non andan, sécanse é enmagresçen.
Á Dios lo yerran mucho, del mundo desfallesçen.
Ado más puja el vyno que'l seso dos meajas,
Fazen rroydo los beudos como puercos é grajas;
Por ende vyenen muertes, contyendas é barajas:
El mucho vyno es bueno en cubas é en tinajas.
Es el vino muy bueno en su mesma natura:
Munchas bondades tiene, sy se toma con mesura:
Al que demás lo bebe, sácalo de cordura:
Toda maldat del mundo fase é toda locura.
Por ende fuy' del vino é fas muy buenos gestos;
Quando fablares con dueñas, diles doñeos apuestos;
Los fermosos rretraheres tien' para desir aprestos,
Sospirando le fabla, ojos en ella puestos.
Non fables muy apriesa nin otrosi muy paso,
Non seas rrebatado nin vagaroso; laso;
De quanto que pudieres non le seas escaso,
De lo que le prometieres non le trayas á traspaso.
Quien muy ayna fabla, ninguno non lo entiende.
E quien fabla muy paso, enójase quien l' atiende:
Grant arrebatamiento con locura contiende,
E el muy vagaroso de torpe non se defiende.
Nunca ome escaso rrecabda de ligero,
Nyn acaba quanto quiere, si le veyen costumero;
Á quien de oy en cras fabla, non dan por verdadero,
Al que manda é da luego, á éste loan primero.
En todos los tus fechos, en fablar é en ál,
Escoge la mesura é lo que es comunal;
Como en todas cosas poner mesura val',
Así syn la mesura, todo paresçe mal.
Non quieras jugar dados nin seas tablajero:
Ca es mala ganançia, peor que de logrero;
El judío al año da tres por cuatro; pero
El tablax' de un día dobla el su mal dinero.
Desque están los omes en juegos ençendidos,
Despójanse por dados, los dineros perdidos;
Al tablagero fincan dineros é vestidos;
Do non les come, se rrascan los tahures amidos.
Los males de los dados dise maestro Rroldán
Todas sus maestrías é las tachas que an:
Más alholis rrematan; pero non comen pan,
Que corderos la Pasqua nin ansarones San Juan.
Non uses con vellacos nyn seas peleador,
Non quieras ser caçurro nin seas escarnidor,
Nyn seas de ti mismo é de fechos loador,
Ca el que muncho s' alaba, de sí es denostador.
Non seas maldesiente nin seas enbidioso,
Á la muger que es cuerda non le seas çeloso,
Si algo no l' provares, no l' seas despechoso;
Non seas de su algo pedidor codiçioso.
Ante ella non alabes otra de paresçer
Ca en punto la farás luego entristeçer,
Cuydará que á la otra querrías ante vençer,
Podert' ya tal achaque tu pleyto enpesçer.
De otra muger no l' digas, mas á ella alaba;
El trebejo non lo quiere dueña en otra aljaba:
Rraçón de fermosura en ella la alaba;
Quien contra esto fase, tarde ó non rrecaba.
Non le seas mintroso, seyle muy verdadero,
Quando juegas con ella, non seas tú parlero,
Do te fablare d' amor, seyle tu plasentero:
El que calla é aprende, este es mansellero.
Ante otros de açerca tú muncho non la cates,
Non le fagas senales, á ti mismo non mates:
Ca munchos lo entienden, que lo provaron antes;
De lexos algarea; ¡quedo, non te arrebates!
Sey como la paloma, limpio é mesurado,
Sey como el pavón, loçano, sosegado,
Sey cuerdo, non sanudo, nin triste nin ayrado:
En esto se esmera el qu' es enamorado.
De una cossa te guarda: quando amares alguna,
Non te sepa que amas otra muger ninguna;
Sy non, todo tu afán es sonbra de la luna
E es como quien syenbra en rrío ó en laguna.
Pienssa sy consyntyrá tu cavallo tal freno,
Que tu entendedera amase á frey Moreno:
Pues piensa por ty mesmo é cata byen tu seno,
E por tu coraçón juzgarás el ajeno.
Sobre todas las cosas fabla de su bondat;
Non te alabes della, ca es grant torpedat:
Munchos pierden la dueña por dezir neçedat;
Quequier', que por ti faga, tenlo en poridat.
Ssy mucho te çelares, mucho fará por ty:
Do fallé poridat, de grado conparty;
Con ome mesturero nunca m' entremety,
Á muchos de las dueñas por esto los party.
Como tyen' tu estómago en sy mucha vyanda,
Tenga la porydat, que es muncho más blanda:
Catón, sabyo rromano, en su lybro lo manda,
Diz' que la poridat en buen amigo anda.
Travando con sus dientes descúbrese la çarça:
Echanla de la huerta, de vyñas é de haça;
Alçando su grant cuello descúbrese la garça:
El buen callar, çien sueldos vale en toda plaça.
Á munchos fraze mal el ome mesturero
Á muchos desayuda é á si de primero:
Rreçelan dél las dueñas, danle por fazañero:
Por mal dicho de uno pyerde todo el tablero.
Por un mur muy pequeno, que poco queso preso,
Diçen luego: "Los mures han comido el queso".—
¡Sea el malandante é sea el malapresso
Quien á si é á muchos estorva con mal sesso!
De tres cossas, que pidas á muger falaguera,
Darte há la segunda, sy guardas la prymera;
Sy las dos byen guardares, tuya es la terçera:
Non pierdas tu amiga por tu lengua parlera.
Si tú guardar sopieres esto que te castigo,
Cras te dará la puerta quien oy çierra el postigo,
La que te oy desama, cras te querrá amigo;
Faz' consejo d' amigo é fuy' loor d' enemigo.
Mucho más te diría, si podies' aquí estar;
Mas tengo por el mundo otros muchos de pagar,
Pésales por mi tardança, á mi pessa del vagar:
Castígate castigando, sabrás otros castigar.
Yo Johán Ruyz, el sobredicho arçipreste de Hita,
Peroque mi coraçón de trobar non se quita,
Nunca fallé tal dueña, como á vos Amor pynta,
Nin creo que la falle en toda esta cohyta.
DE CÓMO EL AMOR SE PARTIÓ DEL ARÇIPRESTE É DE CÓMO DOÑA VENUS LO CASTIGÓ
Partyóse Amor de mí é dexóme dormir;
Desque vyno el alva, pensé de comedyr
En lo que me castigó; é por verdat dezir,
Fallé que en sus castigos usé sienpre vevir.
Maravilléme mucho, quando en todo penssé,
De cómo en servir dueñas todo tienpo non cansé;
Muncho las guardé syenpre, nunca me alabé;
¿Quál fué la rraçón negra porque non recabé?
Contra mi coraçón sospirando torné,
Porfiando le dixe: "Agora yo te porné
"Con dueña falaguera, é desta vez terné
"Que sy byen non abengo, nunca más aberné".
Mi coraçón me dixo: "Fazlo é recabdarás,
"Sy oy non recabdares, torna y luego cras;
"Lo que en muchos años rrecabado non as,
"Quando tú non cuydares, en un rrato lo avrás".
Fasaña es usada, proverbio non mintroso:
"Mas val' rrato acuçioso, que día peresoso";
Partíme de tristesa, de cuydado dañoso,
Busqué é fallé dueña, de qual só deseoso:
De talle muy apuesta, de gestos amorosa,
Doñegil, muy loçana, plasentera, fermosa,
Cortés é mesurada, falagera, doñosa,
Graçiosa é risuena, amor de toda cosa.
La más noble figura de quantas yo aver pud',
Biuda, rrica es muncho é moça de juventud,
E bien acostunbrada: es de Calataút;
De mí era vesina, mi muerte é mi salut.
Fija de algo en todo é de alto linaje,
Poco salie de casa, segunt lo an de usaje;
Fuyme á doña Venus, que le levase mensaje,
Ca ella es comienço é fin d' aqueste viaje.
Ella es nuestra vida é ella es nuestra muerte,
Enflaqueçe é mata al rresio é al fuerte,
Por todo el mundo tiene muy grant poder é fuerte,
Todo por su consejo se fará ado apuerte.
"Señora doña Venus, muger de don Amor,
"Noble dueña, omíllome yo, vuestro servidor:
"De todas cosas sodes vos é el Amor señor,
"Todos vos obedesçen como á su fasedor.
"Reys, duques é condes é toda criatura
"Vos temen é vos serven como á vuestra fechura:
"Conplit los mis deseos, datme dicha é ventura;
"Non me seades escasa nin esquiva nin dura.
"Non vos pidré grant cosa para vos me la dar;
"Pero á mí cuytado esme grave de far:
"Sin vos yo non la puedo començar ni acabar;
"Yo seré bienandante por lo vos otorgar.
"Só ferido é llagado, de un dardo só perdido,
"En el coraçón lo trayo ençerrado, ascondido;
"Non oso mostrar la laga; matarm' a, si la olvido;
"É aun desir non osol' nonbre de quien m'a ferido.
"La llaga non se me dexa á mí catar nin ver.
"Ende mayores peligros espero que an de ser;
"Reçelo he que mayores dapnos podrán rrecreçer:
"Física nin melesina non me puede pro tener.
"¿Quál carrera tomaré, que me non vaya matar?
"¡Cuytado yo ¿qué faré?, que non la puedo catar!
"Derecha es mi querella, rrasón me fase cuytar,
"Pues que non fallo nada, que me pueda prestar.
"É porque munchas de cosas me enbargan e enpecen,
"He de buscar munchos cobros, segunt que me pertenesçen:
"Las artes munchas vegadas ayudan, oras fallesçen,
"Por las artes biven munchos é por las artes peresçen.
"Si se descubre mi llaga, quál es, donde fué venir,
"Si digo quién me ferió, puedo tanto descobrir,
"Que perderé melesina so' sperança de guarir:
"La' sperança con conorte sabes' á veses fallir.
"É si s' encubre del todo su ferida é dolor,
"Si ayuda non demanda, por aver salut mijor,
"Por ventura me vernía otro peligro peor:
"Morría de tod' en todo; nunca vy cuyta mayor.
"Mijor es mostrar el ome su dolençia é quexura
"Al menge é buen amigo, que l' darán por aventura
"Melesina é consejo, por do pued' aver folgura;
"Que non el morir syn dubda é bevir en grant rencura.
"Más fuerte queda el fuego ascondido, encobierto,
"Que non quando se derrama esparsido, descobierto:
"Pues este es el camino más seguro é más çierto.
"En vuestras manos pongo el mi coraçón abierto.
"Doña Endryna, que mora aquí en mi vezindat,
"De fermosura, donayre, de talla e de beldat,
"Sobra é vençe á todas quantas ha en la çibdat:
"Si el amor no m' engaña, yo vos digo la verdat.
"Esta dueña me ferió de saet' enarbolada,
"Atravesó 'l coraçón, en él la trayo fyncada;
"Con toda la mi grant fuerça non puede ser arrancada,
"La llaga más va cresciéndo, del dolor non mengua nada.
"Á persona deste mundo yo non la oso fablar,
"Porque es de grand lynaje, é dueña de buen solar,
"Es de mejores paryentes que yo, de mayor lugar,
"De le dezir mi deseo non m' oso aventurar.
"Con arras é con algos rruéganle cassamientos.
"En menos los tiene todos, que dos viles sarmientos:
"Do es el grand lynaje, son los desdeñamientos,
"La grant rriquesa fase grandes ensalçamientos.
"Rica muger é fija de un porquerizo vyl
"Escogerá marido qual quesiere dellos mill.
"Pues que asi non puedo aver la dueña gentil,
"Averla hé por trabajo é por arte sotil.
"Todas estas noblezas me la fazen querer,
"É por aquesto á ella non me oso atrever;
"Otro cobro non fallo, que me pueda acorrer,
"Synon vos, doña Venus, que lo podedes fazer.
"Atrevyme con locura é con amor afyncado,
"Muchas vezes gelo dixe, que fynqué muy desdeñado;
"Non me preçia nada, esto me traye muy cuytado:
"Sy non fuese mi vesina, non sería tan penado.
"Quanto más está el ome á grand fuego allegado:
"Tanto muy más se quema, que quando alongado:
"Tanto mal non me seria, si della fuese rredrado.
"¡Ay! señora doña Venus ¡ssea de vos ayudado!
"Ya vos vedes nuestros males é nuestras penas parejas,
"Sabedes nuestros pelygros, sabedes nuestras conssejas:
"¿E non me dades rrespuesta? ¿non oyen vuestras orejas?
"¡Oytme mansamente las mis cuytas sobejas!
"¿Non veen bien vuestros ojos la mi triste catadura?
"Tyrat del mi coraçón tal saeta, tal ardura,
"E conortadme la llaga con juegos é folgura,
"Que non vaya syn conorte mi llaga é mi tristura.
"¿Quál es dueña del mundo tan brava é tan dura,
"Que al suyo tan ferido non le faga mesura?
"Afyncovos, pediendo con dolor é quexura:
"El grand dolor me faze perder salud é cura.
"El color he perdido, mis sesos ya fallesçen,
"La fuerça non la tengo, mis ojos non paresçen:
"Si vos non me valedes, mis miembros enflaquesçen."
Respondió doña Venus: "Los seguidores vençen.
"Ya fueste conssejado del Amor, mi marydo:
"Dél en muchas maneras fueste aperçebydo:
"Porque l' fueste sañudo, contigo poco estido,
"De lo qu'él non te dixo, de mí será rrepetido.
"Si algo por ventura de mí te fuere mandado,
"De lo que mi marido te ovo conssejado,
"Serás ende más çierto, yrás más segurado:
"Mejor es el conssejo, de muchos acordado.
"Toda muger, que mucho otea ó es rrysueña,
"Dyl' sin miedo tus deseos, non te enbargue vergueña;
"Á pena de mill una te lo niegue; más desdeña:
"Aunque la muger calle, en ello piensa e sueña.
"Servila, non te enojes: serviendo el amor creçe,
"Serviçio en el bueno non muere nin pereçe;
"Si se tarda, non se pierde: el amor non falleçe,
"El grand trabajo sienpre todas las cosas vençe.
"Don Amor á Ovydyo leyó en el escuela:
"Non há muger en el mundo, nin grande nin moçuela,
"Que trabajo é serviçio non la traya al espuela:
"Que tarde ó que ayna, crey' que de ty se duela.
"Non te espantes della por su mala respuesta:
"Con arte é con serviçio ella la dará apuesta:
"Que seguiendo é serviendo en este cuydar es puesta:
"El ome muncho cavando la gran peña acuesta.
"Si la primera onda de la mar ayrada
"Espantar' al marynero, quando vyene tornada,
"Nunca la mar entrara en su nave herrada:
"Non te espante la dueña la primera vegada.
"Jura muy muchas vezes el caro vendedor
"Non dar la merchandía, synon por grand valor;
"Afyncándole mucho artero conprador,
"Lyeva la merchandía por el buen corredor.
"Servila con grant arte, mucho te la achaca:
"El can que mucho lame, sin dubda sangre saca;
"Maestría é arte de fuerte fazen flaca,
"El conejo por maña doñea á la vaca.
"A la muela pesada de la peña mayor
"Maestría é arte la arranca mijor:
"Anda por maestría lygera enderedor:
"Moverse há la dueña por artero segidor.
"Con arte se quebrantan los coraçones duros,
"Tómanse las çibdades, derríbanse los muros,
"Cahen las torres fuertes, álçanse pesos duros,
"Por arte juran muchos, por arte son perjuros.
"Por arte los pescados se toman só las ondas,
"E los pies bien enxutos corren por mares ondas,
"Con arte é con oficio muchas cosas abondas,
"Por arte non há cosa á que tú non rrespondas.
"Ome pobre, con arte, pasa con chico ofiçio,
"El arte al culpado salva del malefiçio;
"El que llorava pobre, canta ryco en vyçio,
"Façe andar de cavallo al peón el serviçio.
"Los señores yrados de manera estraña
"Por el muncho serviçio pierden la muncha saña;
"Con buen serviçio vençen cavalleros d' España:
"Vençerse una dueña non es cosa tamaña.
"Non pueden dar los parientes al pariente por herençia
"El mester é el ofiçio, el saber nin la ciençia,
"Non pueden dar de la dueña el amor nin querençia;
"Todo lo da el trabajo, el uso é la femençia.
"Maguer te diga de non é aunque se te asañe,
"Non dexes de servirla, tu afán non se te dañe:
"Fasiéndola serviçio tu coraçón se bañe:
"Non puede ser que s' non mueva canpana que se tañe.
"Con aquesto podrás á tu amiga sobrar,
"La que era enemiga, mucho te querrá amar;
"Los logares ado suele cada día usar,
"Aquellos deves tú mucho á menudo andar.
"Sy vyeres que ay lugar, dile juguetes fermosos,
"Palabras afeytadas con gestos amorosos:
"Con palabras muy dulçes, con desires sabrosos,
"Creçen muncho amores é son más desseosos.
"Quiere la mançebya mucho plaser consigo,
"Quier' la muger al ome alegre por amigo;
"Al sañudo, al torpe non le preçian un figo:
"Tristesa é rensilla paren mal enemigo.
"El alegría al ome fazel' apuesto, fermoso,
"Más sotil é más ardit, más franco é más donoso;
"Non olvides los sospiros, en esto sey engañoso;
"Non seas mucho parlero, no te tenga por mintroso.
"Por una pequeña cosa pierde amor la muger,
"E por pequeña tacha, qu' en ty podría aver,
"Tomará tan gran enojo, que t' querrá aborresçer:
"Á ty mesmo contesçió é podrá acaesçer.
"Ado fablares con ella, sy vyeres que ay lugar,
"Poquillo como á miedo non dexes de jugar;
"Muchas vezes cobdiçia lo que te va negar,
"Dart' ha lo que non coydas, sy non te das vagar.
"Toda muger los ama, omes aperçebydos:
"Más desea tal ome, que todos byenes conplidos;
"Han muy flacas las manos, los calcañares podridos,
"Lo poco é lo mucho fáçenlo como amidos.
"Por mejor tyen' la dueña de ser un poco forçada;
"Que dezir: "faz tu talente," como desvergonçada;
"Con poquilla de fuerça fynca más desculpada:
"En todas las animalyas esta es cosa provada.
"Todas las fenbras han en sy estas maneras:
"Al comienço del fecho syenpre son rreferteras,
"Muestran que tienen saña é son muy rregateras,
"Amenasan; mas no fieren: en çelo son arteras.
"Maguer que faze bramuras la duena, que se doñea,
"Nunca 'l buen doñeador por esto enfaronea:
"La muger byen sañuda é qu' el ome byen guerrea,
"Los doñeos la vençen, por muy brava que sea.
"El miedo é la verguença faze á las mugeres
"Non fazer lo que quieren byen, como tú lo quieres:
"Non fynca por non querer: tu cadaque podieres,
"Toma, pues, de la dueña lo que della quisieres.
"De tuyo ó de ageno vele byen apostado,
"Guarda non lo entyenda que lo lyevas prestado:
"Que non sabe tu veçino lo que tyenes condesado:
"Encubre tu pobleza con mentyr colorado.
"El pobre con buen seso é con cara pagada
"Encubre su pobreza é su vyda lazrada,
"Coge sus muchas lágrimas en su boca çerrada:
"Más val', que fazerse pobre, á quien no l' darán nada.
"La mentyra á las vezes á muchos aprovecha,
"La verdat á la devezes munchos en daño echa:
"Muchos caminos ataja desviada estrecha,
"Ante salen á la peña, que por carrera derecha.
"Quando vyeres algunos de los de su conpaña,
"Fazles muchos plazeres, fáblales bien con maña:
"Quando lo sabe la duena, su coraçón se baña;
"Servidor ligongero á su señor engaña.
"Do son muchos tyzones é muchos tyzonadores,
"Mayor será el fuego é mayores los ardores:
"Do muchos le dixieren tus bienes é tus loores,
"Mayor será tu quexa é sus desseos mayores.
"En quanto están ellos de tus bienes fablando,
"Luego está la dueña en su coraçón penssando
"Sy lo fará ó non: en esto está dubdando;
"Desque vieres que dubda, vela tú afyncando.
"Sy no l' dan de las espuelas al cavallo farón,
"Nunca pierde faronía nin vale un pepión;
"Asno coxo, quando dubda, corre con el aguijón:
"Á muger qu' está dubdando, afynquela el varón.
"Desque están dubdando los omes qué han de fer,
"Poco trabajo puede sus coraçones vençer:
"Torre alta, desque tyenbla, non ay synon caer:
"La muger qu' está dubdando, lygera es de aver.
"Ssy tyene madre vieja tu amiga de beldat,
"Non la dexara fablar contigo en poridat:
"Es de la mançebya celosa la vejedat:
"Sábelo é entyéndelo por la antiguedat.
"Mucho son malsabydas estas viejas riñosas,
"Muncho son de las moças guardaderas celosas,
"Sospechan é barruntan todas aquestas cosas;
"Byen sabe las paranças, quien pasó por las losas.
"Por ende búsca tú una buena medianera,
"Que sepa sabiamente andar esta carrera,
"Que entienda de vos anbos byen la vuestra manera:
"Qual don Amor te dixo, tal sea la trotera.
"Guárdate, non la tengas la primera vegada,
"Non acometas cosas porque fynque espantada,
"Syn su plaçer non sea tanida nin trexnada;
"Una vez échale çevo, que venga segurada.
"Asaz te he ya dicho, non puedo más estar;
"Luego que tú la vieres, comiença l' de fablar,
"Mill tienpos é maneras podrás después fallar:
"El tyenpo todas cosas trae á su lugar.
"Amigo, en este fecho, ¿qué quieres más que te diga?
"Sey sotil é acuçioso e avrás tu amiga;
"Non quiero aquí estar, quiérome yr my vya".—
Fuése ende doña Venus, á mí dexó en fadiga.
Ssyl' conortan, no lo sanan al doliente los joglares:
El dolor cresçe, non mengua, oyendo dulçes cantares;
Consejóme dona Venus; mas non me tyró pesares,
Otr' ayuda non me queda, synon lengua é parlares.
Amigos, vó á grand pena é só puesto en la fonda,
Vó á fablar con la dueña, ¡quiera Dios bien me responda!
Púsome el marinero ayna en la mar fonda,
Dexóme sólo, señero, syn remos con la blav' onda.
¡Coytado! ¿Escaparé? grand miedo he de ser muerto;
Oteo á todas partes é non puedo fallar puerto;
Toda la mi esperança é todo el mi confuerto
Está en aquella sola, que m' trahe penado, muerto.
Ya vó razonar con ella, quiero l' dezir mi quexura,
Porque por la mi fabla venga a fazer mesura;
Deziéndole de mis coytas, entenderá mi rencura:
A vezes de chica fabla viene mucha folgura.
AQUÍ DIZE DE CÓMO FUÉ FABLAR CON DOÑA ENDRINA EL ARÇIPRESTE
¡Ay! ¡quán fermosa vyene doñ' Endrina por la plaça!
¡Qué talle, qué donayre, qué alto cuello de garça!
¡Qué cabellos, qué boquilla, qué color, qué buenandança!
Con saetas d' amor fyere, quando los sus ojos alça.
Pero tal lugar non era para fablar en amores:
A mí luego me vinieron muchos miedos é tenblores,
Los mis pies é las mis manos non eran de sí senores:
Perdí seso, perdí fuerça, mudáronse mis colores.
Unas palabras tenía pensadas por le dezir;
El miedo de las conpañas me façen ál departir.
Apenas me conosçía nin sabía por do yr,
Con mi voluntat mis dichos non se podían seguir.
Ffablar con muger en plaça es cosa muy descobierta:
Á bezes mal atado el perro tras la puerta.
Bueno es jugar fermoso, echar alguna cobierta:
Ado es lugar seguro, es bien fablar, cosa çierta.
"—Señora, la mi sobrina, que en Toledo seya,
"Se vos encomienda mucho, mill saludes vos enbya,
"Sy ovies' lugar é tienpo, por quanto de vos oya,
"Deseavos mucho ver é conosçervos querría.
"Querían mis parientes cassarme esta saçón
"Con una donçella rrica, fija de don Pepión;
"A todos dy por rrespuesta que la non quería, non;
"¡D' aquella será mi cuerpo, que tiene mi coraçón!"
Abaxé más la palabra, díxel' qu' en juego fablava.
Porque tod' aquella gente de la plaça nos mirava;
Desde vy que eran ydos, que ome y non fyncava,
Començel' dezir mi quexa del amor, que m' afyncava.
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"Otro non sepa la fabla, desto jura fagamos;
"Do se çelan los amigos, son más fieles entramos.
"En el mundo non es cosa, que yo am' á par de vos;
"Tienpo es ya pasado de los años más de dos,
"Que por vuestr' amor me pena: ámovos más que á Dios.
"Non oso poner presona, que lo fable entre nos.
"Con la grant pena que paso, vengo vos desir mi quexa:
"Vuestro amor é deseo, que m'afinca é m'aquexa,
"Non me tira, non me parte, non me suelta, non me dexa:
"Tanto me da la muerte, quanto más se me alexa.
"Reçelo que non oydes esto que vos he fablado:
"Fablar muncho con el sordo es mal seso, mal recabdo;
"Creet que vos amo tanto, que non ey mayor cuydado:
"Esto sobre todas cosas me traye más afincado.
"Señora, yo non me trevo á desirvos más rrasones,
"Fasta que me rrespondades á estos pocos sermones;
"Desitme vuestro talante, veremos los coraçones".
Ella dixo: "Vuestros dichos non los preçio dos piñones.
"Bien así enganan munchos á otras munchas Endrinas:
"El ome es engañoso é engaña sus vesinas;
"Non cuydedes que só loca por oyr vuestras parlinas;
"Buscat á quien engañedes con vuestras falsas espinas".
Yo le dixe: "¡Ya, sañuda, anden fermosos trebejos!
"Son los dedos en las manos, pero non todos parejos:
"Todos los omes non somos d' unos fechos nin consejos:
"La peña tien' blancos, prietos; pero todos son conejos.
"A las vegadas lastan justos por pecadores,
"Á munchos enpeesçen los ajeños errores,
"Fas' mal culpa de malo á buenos é á mejores,
"Deven tener la pena á los sus fasedores.
"El yerro, que otro fiso, á mí non faga mal;
"Avet por bien que vos fable ally so aquel portal:
"Non vos vean aquí todos los que andan por la cal,
"Aquí vos fablé uno, ally vos fablaré ál".—
Pas' á paso don Endrina so el portal es entrada,
Bien loçan' é orgullosa, bien mansa é sosegada,
Los ojos baxo por tierra en el poyo asentada;
Yo torné en la mi fabla, que tenía començada:
"Escúcheme, señora, la vuestra cortesía
"Un poquillo que vos diga del amor y muerte mía:
"Cuydades que vos fablo en engaño é folía,
"É non sé qué me faga contra vuestra porfía.
"Á Dios juro, señora, é por aquesta tierra,
"Que quanto vos he dicho, de la verdat non yerra;
"Estades enfriada más que la nief de la sierra,
"É sodes atan moça, que esto me atierra.
"Fablo en aventura con la vuestra moçedat:
"Cuydades que vos fablo lisonga é vanidat;
"Non me puedo entender en vuestra chica hedat;
"Querríedes jugar pella, más qu' estar en poridat.
"Peroque sea más noble para plasentería
"E para estos juegos hedat de mançebía;
"La vegedat en seso lieva la mejoría:
"Á entender las cosas el grant tienpo las guía,
"Todas las cosas fase el grant uso entender,
"El arte é el uso muestra todo saber;
"Sin el uso é arte, ya se va pereçer:
"Do se usan los omes, puédense conoçer.
"Yd é venit á la fabla otro día ¡por mesura!
"Pues que hoy non me creedes ó non es mi ventura;
"Yt é venid á la fabla: esa creençia tan dura,
"Usando oyr mi pena, entendredes mi quexura.
"Otorgatme ya, señora, aquesto de buenamiente,
"Que vengades otro dia á la fabla solamiente:
"Yo pensaré en la fabla é sabré vuestro talente;
"Al non oso demandar, vos venir seguramiente.
"Por la fabla se conosçen los más de los coraçones:
"Entenderé de vos algo, oyredes mis rrasones;
"Yt é venit á la fabla, que mugeres é varones
"Por palabras se conosçen, son amigos, conpañones.
"Peroque ome non coma nin comiença la mançana,
"Es la color é la vista alegría palançiana:
"Es la fabla é la vista de la dueña tan loçana
"Al ome conorte grande, plasentería bien sana".
Esto dixo doñ' Endrina, esta dueña de prestar:
"Onrra é non desonrra es cuerdamiente fablar;
"Las dueñas e mugeres deven su rrepuesta dar
"Á qualquier que las fablare ó con ellas rrasonar'.
"Quant' esto á vos otorgo ó á otro cualquiere:
"Fablat vos, salva mi onrra, quanto fablar quigéredes,
"De palabras en juego dirélas si las oyere;
"Non vos consintré engaño, cadaque lo entendiere.
"Estar sola con vos sólo, esto yo non lo faría:
"Non deve muger estar sola en tal conpañía:
"Naçe dende mala fama é mi desonrra sería;
"Ante testigos, que veyan, fablarvos hé algund día".
"Señora, por la mesura, que agora prometedes,
"Non sé graçias, que lo valan, quantas vos mereçedes:
"Á la merçed, que agora de palabra fasedes,
"Egualar non se podrían ningunas otras merçedes.
"Pero yo fio de Dios que aún tienpo verná,
"Que, qual es el buen amigo, por obras paresçerá;
"Querría fablar; non oso: tengo que vos pesará".
Ella dixo: "Pues desildo, é veré qué tal será".
"Señora, que m' prometades, de lo que d'amor queremos,
"Sy ovier' lugar é tienpo, quando en uno estemos,
"Segund que yo deseo, vos é yo nos abraçemos:
"Para vos non pido muncho, ca con esto pasaremos".
Esto dixo doñ' Endrina: "Es cosa muy provada
"Que por sus besos la dueña finca muy engañada:
"Ençendemiento grande pon' abraçar al amada,
"Toda muger es vençida, desqu' esta joya es dada.
"Esto yo non vos otorgo, salvo la fabla de mano;
"Mi madre verná de misa, quiérom' yr d' aquí tenprano,
"Non sospeche contra mí que ando con seso vano;
"Tienpo verná, que podremos fablarnos este verano".
Fuese la mi señora de la fabla, su vía.
Desque yo fué naçido, nunca vy mejor día,
Solás tan plasentero é tan grande alegría:
Quisome Dios bien giar é la ventura mía.
Cuidados munchos me quexan, á que non fallo consejo;
Si muncho usó la dueña con palabras de trebejo,
Puede ser tanta la fama, que saliera á conçejo:
Perdería la dueña, sería pesar sobejo.
Si la non sigo, non uso, el amor se perderá:
Sy veye que la olvido, ella otro amará:
El amor con uso creçe, desusando menguará,
Do la muger olvidares, ella te olvidará.
Do añadieres la leña, creçe syn dubda el fuego;
Si la leña se tirare, el fuego menguará luego:
El amor é bienquerençia creçe con usar el juego;
Si la muger olvidares, poco preciará tu ruego.
Cuydados tan departidos créçenme de cada parte,
Con pensamientos contrarios el mi coraçón se parte,
É á la mi muncha cuyta non sé consejo nin arte:
El amor, do está firme, todos los miedos departe.
Muchas vezes la ventura con ssu fuerça é poder
A muchos omes non dexa su propósito fazer:
Por esto anda el mundo en levantar é caer;
Dios é el trabajo grande pueden los fados vençer.
Ayuda la ventura al que bien quiere guiar,
É á muchos es contraria, puédelos malestorvar:
El trabajo é los fados suélense aconpañar;
Pero syn Dios todo esto non puede aprovechar.
Pues syn Dios non me puede prestar cosa que sea,
Dios guíe la mi obra, Él mi trabajo provea,
Porque el mi coraçón vea lo que dessea:
El que ¡amén! dexiere, lo que codiçia vea.
Hermano nin sobrino non quiero por ayuda:
Quando aquel fuego viene, todo coraçón muda,
Uno á otro non guarda lealtad nin la cuyda;
Amistat, debdo é sangre, todo la mujer muda.
El cuerdo con buen seso pensar deve las cosas:
Escoja las mijores é dexe las dañosas;
Para mensajería personas sospechosas
Nunca son á los omes buenas nin provechosas.
Busqué Trotaconventos, qual me manda el Amor;
De todas las maestras escogí la mijor;
¡Dios é la mi ventura, que me fué guiador!
Açerté en la tyenda del sabio corredor.
Fallé una tal vieja, qual avía mester,
Artera é maestra é de mucho saber:
Doña Venus por Pánfilo non pudo más facer
De quanto fizo ésta por me facer plazer.
Era vieja buhona, de las que venden joyas:
Éstas echan el laço, éstas cavan las foyas;
Non ay tales maestras, como éstas viejas Troyas:
Estas dan la maçada: sy as orejas, oyas.
Como lo an de uso estas tales buhonas,
Andan de casa en casa vendiendo muchas donas:
Non se rreguardan dellas; están con las personas,
Ffazen con mucho viento andar las atahonas.
Desque fué en mi casa esta vieja sabida,
Díxele: "Madre señora, tan bien seades venida:
"En vuestras manos pongo mi salud é mi vida;
"Sy vos non me acorredes, mi vida es perdida.
"Oy dezir de vos mucho bien é aguisado
"De quántos bienes fazedes al que vos viene coytado,
"Cómo ha bien é ayuda quien de vos hes ayudado:
"Por vuestra buena fama he por vos enviado.
"Quiero fablar convusco bien como en penitençia:
"Toda cosa que vos diga, oylda en paciençia;
"Sinon vos, otro non sepa mi quexa é mi dolençia".
Diz' la vieja: "Pues desildo é aved en mí creençia.
"Conmigo seguramente vuestro coraçón fablat,
"Faré por vos quanto pueda, guardarvos he lealtat:
"Ofiçio de correderas es de mucha poridat;
"Más encobiertas cobrimos, que mesón de vesindat.
"Sy á quantas desta villa nos vendemos las alhajas,
"Sopiesen de vos é d' otros, muchas fueran las barajas;
"Muchas bodas ayuntamos, que vienen arrepintajas.
"Muchos panderos vendemos, que non suenan las sonajas".
Yo l' diz': "Amo una dueña sobre quantas nunca vy;
"Ella, si me non engaña, paresçe qu' ama á mí:
"Por escusar myll peligros fasta hoy la encobrí:
"Toda cosa deste mundo temo é mucho temí.
"De pequeña cosa nasçe fama en la vesindat,
"Desque nasçe, tarde muere, mager non sea verdat:
"Con enbidia algunos levantan gran falsedat:
"Poca cossa enpesçe al mesquino mesquindat.
"Aquí es bien mi vesina, ruegovos qu' allá vayades,
"E fablad entre vos amos lo mijor que entendades;
"Encobrid aqueste pleyto lo más muncho que podades,
"Açertad el fecho todo: veredes las voluntades".
Diz': "Yo iré á su casa desa vuestra vesina
"É le diré tal escanto é l' dará tal atalvina,
"Porque esa vuestra llaga sane por mi melesina.
"Desidme quién es la dueña".—Yo le dixe: "Doñ' Endrina".
Díxome que esta dueña era byen su conosçienta.
Yo l' dixe: "Por Dios, amiga, guardatvos de sobrevienta".
Ella diz': "Pues fué casada, creed ya qu' ella consienta:
"Que non ay mula d' alvarda, que la siella non consienta.
"La çera qu' es mucho dura, mucho brozna é elada,
"Desque ya entre las manos una vez es masnada,
"Después con poco fuego çient vezes será doblada:
"Doblarse ha toda dueña, que sea bien escantada.
"Miénbresevos, Don amigo, de lo que desirse suele:
"Que çivera en molino, quien ante vien' ante muele;
"Mensaje que mucho tarda, á muchos omes desmuele,
"El ome aperçebido nunca tanto se duele.
"Amigo, non vos durmades, que la dueña que desides,
"Otro quier' casar con ella é pide lo que pedides:
"Es ome de buen lynaje, viene donde vos venides;
"Vayan ante vuestros rruegos, que los ajenos conbides.
"Yo lo trayo estorvado por quanto non lo afynco,
"Que es ome bien escaso, peroque sea bien rrico:
"Mandóme por vestuario una piel é un pellico,
"Diómelo tan bienparado, que non es grande nin chico.
"El presente que s' da luego, sy es grande de valor,
"Quebranta leyes é fueros, es del derecho señor;
"Á muchos es grand ayuda, á muchos estorvador:
"Tienpo ay que aprovecha é tienpo que faz' peor.
"Esta dueña que desides, mucho es en mi poder:
"Sy non por mí, non la puede ome del mundo aver:
"Yo sé toda su fasienda é quanto ha de fazer,
"Por mi conssejo lo faze, más que por el su querer.
"Non vos diré más rrasones, que asas vos é fablado;
"D' aqueste ofiçio bivo, non he de otro cuydado;
"Muchas veses entristesco por el tienpo pasado,
"Porque non m' es gradesçido nin me es galardonado.
"Si me diéredes ayuda, de que passe un poquillo,
"A esa moça é otras moçetas del cuell' alvillo
"Yo faré con mi escanto que vengan pas' á pasillo;
"En aqueste mi harnero las trayo yo al çarçillo".
"Madre señora", le dixe, "yo vos quiero byen pagar;
"El mi algo é mi casa sea en vuestro mandar:
"De mano tomad pellote; yt, non le dedes vagar;
"Pero ante que vayades, quierovos yo castigar.
"Todo vuestro cuydado sea en aqueste fecho,
"Trabajat en tal manera porque ayades provecho;
"De todo vuestro trabajo avredes ayud' é pecho,
"Pensat bien lo que fablaredes con seso é con derecho.
"Del comienço fast' el cabo pensat bien lo que l' digades,
"Fablad tanto é tal cosa, que non vos arrepintades,
"En la fyn está la onrra é desonrra, bien creades:
"Do bien acaba la cosa, ally son muchas bondades.
"Mijor cosa es al ome é cuerdo é entendudo
"Callar do no le enpeçe, é tyénenle por sesudo,
"Que fablar lo que no l' cunple, porque se' arrepentudo:
"Ó piensa bien lo que fablas ó calla, faste mudo".
La buhona con harnero va taniendo cascaveles,
Menando de sus joyas, sortijas con alheleles;
Desía: "¡Por hasalejas! ¡conpradme estos manteles!"
Oyolo doñ' Endrina; Diz': "Entrad, non rreçeledes".
Entró la vieja en casa, díxole: "Señora fija,
"En esa mano bendicha tomat esta sortija;
"Si vos non me descobrides, direvos una pastrija,
"Que penssé esta noche".—Poco á poco l' aguija.
"Ffija, sienpre vos estades en casa tan ençerrada:
"Sola envejeçedes; quered alguna vegada
"Salyr é andar en plaça: la vuestra beldat loada
"Entre aquestas paredes non vos prestará nada.
"En aquesta villa mora muy fermosa mançebía,
"Mançebillos apostados é de mucha loçanía,
"En todas buenas costunbres creçen de cada día,
"Nunca veer pudo ome atan buena conpañía.
"Muy byen me rresçiben todos en esta mi probedat;
"El mijor é el más noble de lynaj' é de beldat
"Es don Melón de la Huerta, mançebillo de verdat:
"Á todos los otros sobra en fermosur' é bondat.
"Todos quantos en su tyenpo en esta tierra nasçieron
"En costunbres, en rriquesa tanto com' él non creçieron,
"Con los locos fázes' loco, los cuerdos dél byen dixieron,
"Manso más que un cordero, pelear nunca lo vyeron.
"El sabio vençer con seso al loco, non es tan poco:
"Con los cuerdos estar cuerdo, con los locos estar loco:
"El cuerdo non enloquece por fablar al roçapoco:
"Yo lo piensso'n mi pandero muchas veçes que lo toco.
"Mençebillo en la villa atal non se fallará:
"Non astraga lo que gana; mas ante lo guardará.
"Creo byen que tal fijo al padre semejará.
"En el beserrillo vey, ome el buey qué fará.
"El fijo con el padre muchas vezes aprueva;
"En semejar al padre non es cosa tan nueva;
"El coraçón del ome por la obra se prueva,
"Grand amor é grand ssaña non puede sser non se mueva.
"Ome de buena vyda é es byen acostunbrado;
"Creo que casaría él convusco de grado;
"Si vos bien lo sopiésedes, quál es é quán preçiado,
"Vos querríades á este que yo vos he fablado.
"A veçes luenga fabla tiene chico provecho,
"Quien mucho fabla, yerra", díselo el derecho,
"É de comienço chico viene granado fecho,
"Á vezes cosa chica faze muy grand despecho.
"A vezes chica fabla bien dicha é chico ruego
"Obra mucho en los fechos, á vezes rrecabda luego,
"De chica çentella nasçe grand llama é grant fuego,
"É viene grand peligro á veses del chico juego.
"Syenpre fué mi costumbre é los mis pensamientos
"Levantar yo de mío é mover cassamientos,
"Fablar como en juego tales somovimientos,
"Fasta que yo entienda é vea los talentos.
"Agora, mi señora, desit vuestro coraçón,
"Esto que vos he fablado, sy vos plase ó si non:
"Guardarvos hé poridat, celaré vuestra rraçón,
"Syn miedo fablad conmigo todas quantas cosas son".—
Respondióle la dueña con mesura é con byen:
"Buena muger, dezit ¿quál es ése o quién,
"Que vos tanto loades? ¿quántos de bienes tyen'?
"Yo penssaré en ello, si para mí convyén".
Dixo Trotaconventos: "¿Quál es? fija, señora!
"Es aparado bueno, que Dios vos traxo agora,
"Mançebillo guisado, en vuestro barrio mora:
"Don Melón de la Huerta ¡quereldo en buenora!
"Creetme, fija señora, quantos vos demandaron
"Á par deste mançebillo ningunos non llegaron:
"El día que vos nasçistes, fados alvos vos fadaron,
"Que para esse donayre atal cosa vos guardaron".
Dixo doña Endrina: "Callad ese pedricar,
"Ca ya esse parlero me cuydára engañar;
"Muchas otras vegadas me vyno á retentar;
"Mas de mí non vos podedes él nin vos alabar.
"La muger que vos cree las mentiras parlando,
"É cree á los omes con amores jurando,
"Sus manos se contuerçe, del coraçón travando:
"¡Mal se lava la cara con lágrimas llorando!
"Déxatme de rroydo; yo tengo otros cuydados,
"De muchos que me tyenen los mis algos forçados;
"Non me viene en miente desos malos rrecabdos,
"Nin te cunple agora desirme esos mandados".—
"A la fe," dyz' la vieja, "desque vos veyen bivda,
"Sola, syn conpañero, non sodes ya temida:
"Es la bivda tan sola, más que vaca, corrida:
"Por ende aquel buen ome vos terná defendida.
"Éste vos tirará todos esos pelmaços
"De pleitos é de fuerças, de verguenças é plaços;
"Muchos dizen que cuydan pararvos tantos laços,
"Fasta que non vos dexen en las puertas los maços.
"Guardatvos mucho desto, señora doñ' Endrina,
"Sinon, contesçervos puede á vos mucho ayna
"Como al abutarda, quando la golondryna
"Le dava buen consejo, como buena madrina".
ENXIENPLO DE LA ABUTARDA É DE LA GOLONDRINA
Érase un caçador bien sotil pasarero;
Ffué senbrar cañamones en un viçioso ero,
Para fazer sus cuerdas é lazos el rredero;
Andava el abutarda çerca en el sendero.
Dixo la golondrina á tórtolas é pardales
É más al abutarda estas palabras tales:
"Comed esta semiente de aquestos eriales,
"Que es aquí senbrada por vuestros grandes males".
Fezieron grant' escarnio de lo que les fablava,
Dexieronle que s' fuese, que locura chirlava.
La semiente nasçida, vyeron cómo rregava
El caçador el cánamo é non las espantava.
Tornó la golondrina é dixo al abutarda
Que arrancase la yerva, que era ya pujada:
Que quien tanto la rriega é tanto la escarda
Por su mal lo fazía, magera que se tarda.
Dixo el abutarda: "Loca, sandía, vana;
"Syenpre estás chirlando locura de mañana;
"Non quiero tu conssejo, ¡vete para villana!
"Déxame en esta vega tan fermosa é tan llana".—
Fuése la golondrina á casa del caçador,
Fizo ally su nido quanto pudo mijor;
Como era grytadera é mucho gorjeador,
Plógo al caçador, que era madrugador.
Cogido ya el cáñamo é fecha la parança,
Fuese el pasarero, como solía, á caça:
Prendió al abutarda é levóla á la plaça;
Dixo la golondrina: "Ya sodes en pelaça".—
Luego los ballesteros peláronle las alas,
Non le dexaron peñolas, salvo chicas é rralas:
Non quiso buen conssejo, cayó en fuertes palas:
¡Guardatvos, doñ' Endrina, destas paranças malas!
Que muchos se ayuntan é son de un conssejo,
Por astragarvos toda é fervos mal trebejo:
Juran que cada día yredes a conçejo:
Como al abutarda pelarvos an el pellejo.
Mas él vos defendrá de toda esta contienda:
Ssabe de muchos pleitos é sabe de lienda,
Ayuda é deffiende á quien se l' encomienda:
Si él non vos defiende, non sé quién vos defienda".
Començó su escanto la mi vieja coytral:
"Quando el qu' aya buen siglo seya'n este portal,
"Dava sonbra á las casas, rrelusíe la cal;
"Mas do non mora ome, la casa poco val'.
"Así estades, fija, biuda é mançebilla,
"Sola, sin conpañero como la tortolilla:
"Deso creo que estades amariella é magrilla,
"Que do son todas mugeres nunca mengua rrensilla.
"Dios bendixo la casa, do el buen ome cría:
"Sienpre án gasajado, plaser é alegría:
"Por ende tal mançebillo para vos lo querría,
"Ante de munchos días veríedes mejoría".—
Respondióle la dueña, diz': "Non m' estaría bien
"Casar ante del año, que á biuda non convien',
"Fasta que pase el año de los lutos que tien',
"Casarse; ca el luto con esta carga vien'.
"Sy yo ante casase, sería enfamada,
"Perdería la manda, que á mí es mandada,
"Del segundo marido non sería tan onrrada,
"Terníe que non podría sofrir grand tenporada".
"Fija," dixo la vieja, "el año ya es pasado:
"Tomad este marido por ome é por velado;
"Andémoslo, fablémoslo, tengámoslo çelado:
"Hado bueno vos tienen vuestras fadas fadado.
"¿Qué provecho vos tien' vestir de negro paño,
"Andar envergonçada é con muncho sosaño?
"Señora, dexar duelo é faset cabo de año:
"Nunca la golondrina mejor consejó ogaño.
"Xergas por mal señor, burel por mal marido
"A cavalleros é dueñas es provecho vestido;
"Mas dévenlo traer poco é fer chico rroydo:
"Grand plaser é chico duelo es de tod' ome querido".
Respondió doñ' Endrina: "Dexat, non osaría
"Faser lo que me desides nin lo que él querría;
"Non me digas agora más desa ledanía,
"Non me afinques tanto luego al primero día.
"Yo non quise fast' agora muncho buen casamiento;
"De quantos me rogaron sabes tú más de çiento:
"Sy agora tú me sacas de buen entendimiento,
..................................................................
Assentóse el lobo, estudo atendiendo;
Los carneros valyentes vinieron bien corriendo,
Cogiéronle al lobo en medio, en él feriendo;
El cayó quebrantado, ellos fueron fuyendo.
A cabo de grand pieça levantóse estordido,
Dixo: "Dióme el diablo el ageno roydo;
"Yo ove buen aguero, Dios me l'avia conplido,
"Non quise comer tozino, agora soy escarnido".—
Ssalió de aquel plado, corrió lo más que pudo,
Vyó en unos fornachos rretoçar á menudo
Cabritos con las cabras, mucho cabrón cornudo:
"A la fe", diz', "agora se cunple el estornudo".—
Quando vyeron al lobo, fueron malespantados,
Salieron rresçebirle los más adelantados:
"¡Ay, señor guardiano!" dixieron los barbados,
"Byen venido seades á los vuestros criados.
"Quatro de nos queríamos yrvos á conbydar
"Que nuestra santa fiesta viniésedes á onrrar,
"Desirnos buena missa é tomar buena yantar:
"Pues que Dios vos aduxo, queredla oy cantar.
"Ffiestas de seys capas é de grandes clamores,
"Fazemos oy byen grande syn perros é sin pastores;
"Vos cantad en boz alta, rresponderán los cantores,
"Ofreçeremos cabritos, los más é los mejores".—
Creóselos el neçio, començó de aullar,
Los cabrones é cabras en alta boz balar;
Oyeron los pastores el grand apellidar,
Con palos é con mastines vinieronlos buscar.
Salyó más que de passo, fizo ende rretorno,
Pastores é mastines troxiéronlo en torno,
De palos é pedradas ovo un mal sojorno;
Dixo: "Dióme el diabro cantar missa en forno".—
Fuese más adelante çerca de un molino;
Falló y una puerca con mucho buen cochino.
"¡Ea!," diz', "ya desta tan buen día me vino,
"Que agora se cunple el mi buen adevino".—
Dyxo luego el lobo á la puerca byen ansí:
"Dios vos dé paz, comadre, que por vos vine aquí;
"Vos é vuestros fijuelos ¿qué fazedes por ay?
"Mandad vos é faré yo, después gobernad a mí".
La puerca, que se estava so los sauses loçanos,
Fabló contra el lobo, dixo dichos non vanos:
"Señor abbad conpadre, con esas santas manos
"Bautisat mis fijuelos, porque mueran xristianos.
"Después que vos ayades fecho este sacrifiçio,
"Ofreçervos los he yo en graçias é en serviçio,
"Vos faredes por ellos un salto syn bolliçio,
"Conbredes, folgaredes á la sonbra, al vyçyo".—
Abaxóse el lobo ally so aquel sabçe,
Por tomar el cochino que so la puerca yaçe;
Diól' la puerca del rrostro, echóle en el cabçe:
En la canal del molino entró, que mal le plaçe.
Tróxolo en deredor á malandar el rrodesno,
Salyó malquebrantado, paresçía pecadesno:
Bueno le fuera al lobo pagarse con torresno,
Non oviera tantos males nin perdiera su presno.
Ome cuerdo non quiera el ofiçio danoso,
Non deseche la cosa, de qu' está deseoso,
De lo que l' pertenesçe non sea desdeñoso,
Con lo que Dios le diere, páselo bien fermoso.
Algunos en sus cassas passan con dos sardinas;
En agenas posadas demandan golosinas:
Desechan el carnero, piden las adefinas,
Desían que non conbrían tozino sin gallynas.
Fijo, el mejor cobro de quantos vos avedes,
Es olvidar la cosa que aver non podedes:
Lo que non puede ser, nunca lo porfiedes:
Lo que fazer se puede, por ello trabajedes.
¡Ay de mí! ¡con qué cobro tan malo me venistes!
¡Qué nuevas atan malas, tan tristes me troxistes!
¡Ay vieja matamigos! ¿por qué me lo dixistes?
Tanto byen non me faredes, quanto mal me fesistes.
¡Ay viejas pytofleras! ¡malapresas seades!
El mundo rrevolviendo á todos engañades,
Mintyendo, aponiendo, desiendo vanidades,
A los nesçios fazedes las mentyras verdades.
¡Ay! que todos mis mienbros comiençan á tremer,
Mi fuerça é mi seso é todo mi saber,
Mi salud é mi vyda é todo mi entender
Por esperança vana todo se va perder.
¡Ay, coraçón quexoso, cosa desaguisada!
¿Por qué matas el cuerpo, do tyenes tu morada?
¿Por qué amas la dueña, que non te precia nada?
Coraçón, por tu culpa byvrás vida penada.
Coraçón, que quisiste ser preso é tomado
De dueña, que te tyene por demás olvidado,
Posístete en presión é sospiros é cuydado:
Penarán ¡ay coraçón! ¡tan olvidado! ¡penado!
¡Ay ojos, los mis ojos! ¿por qué vos fustes poner
En dueña, que non quiere nin vos catar nin ver?
Ojos, por vuestra vista vos quisistes perder:
¡Penaredes, mis ojos!: ¡penar é amortesçer!
¡Ay, lengua syn ventura! ¿por qué quieres desir?
¿Por qué quieres fablar? ¿por qué quieres departyr
Con dueña, que te non quiere nin escuchar nin oyr?
¡Ay cuerpo tan penado, cómo te vas á morir!
Mugeres alevosas de coraçón traydor,
Que non avedes miedo, mesura nin pavor
De mudar do queredes el vuestro falso amor,
¡Ay, muertas vos veades de ravia é de dolor!
Pues que la mi señora con otro fué casada,
La vida deste mundo yo non la preçio nada;
Mi vida é mi muerte ésta es señalada:
Pues que aver non la puedo, mi muerte es llegada.
Diz': "Loco ¿qué avedes, que tanto vos quexades?
"Por ese quexo vano vos nada non ganades;
"Tenprad con el buen seso el pesar que ayades,
"Alynpiat vuestras lágrimas é pensat qué fagades.
"Grandes artes demuestra el mucho menester,
"Pensando los peligros podedes estorçer,
"Quiçá el grand trabajo puede vos acorrer,
"Dios é el uso grande fazen fados bolver".—
Yo le dixe: "¿Quál arte, quál trabajo é sentido
"Sanará tan grand golpe, de tal dolor venido?
"Pues a la mi señora cras le darán marido,
"Toda mi esperança pereçe é só perdido.
"Ffasta que su marido pueble el çementerio,
"Non casara conmigo: que seríe adulterio;
"Á nada es tornado todo el mi laçerio,
"Veo el daño grande é después el haçerio".—
Dixo la buena vieja: "En ora muy chiquiella
"Sana dolor muy grande é sale grand masiella;
"Después de muchas luvias viene la buen oriella,
"En pos los grandes nublos grand sol é gran sonbriella.
"Vyene salud é vyda después de grand dolençia,
"Vienen muchos plaseres después de grant tristençia,
"Conortadvos, amigo, tened buena creençia:
"Cerca son grandes gozos de la vuestra querençia.
"Doñ' Endrina es nuestra é fará mi mandado:
"Non quier' ella casar con otro ome nado,
"Todo el su desseo en vos está fyrmado.
"Si mucho la amades, más vos tyene amado".—
"Señora madre vieja, ¿qué me desides agora?
"Fasedes como madre, quando el moçuelo llora,
"Que le dise falagos, porque calle esa ora:
"Por esto me desides que es mía mi señora.
"Así fazedes, madre, vos á mí por ventura,
"Porque pierda tristesa, dolor é amargura,
"Porque tome conorte é porque aya folgura:
"¿Desídesme juguetes? ¿fabládesme en cordura?"
"Conteçe", diz' la vieja, "así al amador:
"Como al ave que sale de uñas del açor:
"En cada lugar teme qu' está el caçador,
"É que quiere levarla; syenpre tyene temor.
"Creed que verdat digo, asi lo fallaredes;
"Si verdat me dexistes é amor le avedes,
"Ella verdat me dixo, quiere lo que vos queredes:
"Perdet esa tristesa, que vos lo provaredes.
"La fyn muchas devezes non puede rrecudyr
"Con el comienço suyo nin se puede seguir:
"El curso de los fados non pued' ome desir,
"Solo Dios é non otro sabe lo por venir.
"Estorva grandes fechos pequeña ocasyón,
"Desesperars' el ome es perder coraçón;
"El grand trabajo cunple quantos deseos son,
"Muchas veses allega rriquesas á montón.
"Todo nuestro trabajo é nuestra esperança
"Está en aventura é está en balança;
"Por buen comienço espera ome la buena andança;
"A veses vien' la cosa, pero faga tardança".—
"Madre, ¿vos non podedes conoscer ó asmar
"Sy me ama la dueña ó sy me querrá amar?
"Que quien amores tyene non los puede çelar
"En gestos ó en sospiros ó en color ó en fablar".
"Amigo", diz' la vieja, "en la dueña lo veo,
"Que vos quiere é vos ama é tyene de vos desseo:
"Quando de vos le fablo é á ella oteo,
"Todo se le demuda el color é el aseo.
"Yo á las devegadas mucho canssada callo;
"Ella me diz' que fable, que non quiera dexallo:
"Fago que non me acuerdo; ella va començallo,
"Óyeme dulçemente: muchas señales fallo.
"En el mi cuello echa los sus braços entramos,
"Asi una grand pieça en uno nos estamos,
"Sienpre de vos desimos, nunca en ál fablamos,
"Quando alguno vyene, otra rrazón mudamos.
"Los labros de la boca le tienblan un poquillo,
"El color se le muda bermejo, amarillo,
"El coraçón le salta ansy, á menudillo.
"Apriétame mis dedos con los suyos quedillo.
"Cadaque vuestro nonbre yo le estó desiendo,
"Otéame, sospira é está comediendo,
"Avyva más el ojo, está toda bulliendo:
"Paresçe que convusco non s' estaría dormiendo.
"En otras cosas muchas entyendo esta trama:
"Ella non me lo niega, ante diz que vos ama;
"Sy por vos non menguare, abaxarse há la Rrama:
"E verná doña Endrina, sy la vieja la llama".—
"Señora madre vieja, la mi plasentería,
"Por vos mi esperança syente ya mijoría,
"Por la vuestra ayuda creçe mi alegría;
"¡Non canssedes vos, madre! ¡Seguidla todavía!
"Tyra muchos provechos á veses la pereza,
"Á muchos aprovecha un ardit sotileza;
"Conplid vuestro trabajo, acabad la nobleza:
"Perderla por tardança seríe grand vileza".—
"Amigo, segund creo, por mí avredes conorte,
"Por mí verná la dueña andar al estricote;
"Mas yo de vos non tengo sinon este pellote:
"Sy buen manjar queredes, pagad bien el escote.
"A veses non façemos todo lo que desimos,
"É quanto prometemos, quisá non lo complimos;
"Al mandar somos largos, al dar escasos primos,
"Por vanas promisiones trabajamos é servimos".—
"Madre, vos non temades qu'en mentyra vos ande,
"Ca engañar al pobre es pecado muy grande:
"Non vos engañaría ¡nin Dios aquesto mande!
"Sy á vos engañare, él á mí lo demande.
"En lo que nos fablamos, fusia aver devemos:
"En la firme palabra es la fe que tenemos;
"Sy en algo menguamos de lo que prometemos,
"Es verguença é mengua, sy conplyr lo podemos".
"Esto", dixo la vieja, "byen se dize fermoso;
"Mas el pueblo pequeño syempre está temeroso
"En que sea sobrado el rrico poderoso:
"Por chica rrasón pierde el pobre é el cuytoso.
"El derecho del pobre piérdese muy ayna,
"Al pobre, al menguado, á la pobre mesquina
"El rrico los quebranta, sobervia los enclina;
"Non son end' más preçiados que la seca sardina.
"En cada parte anda poca fe é grand folía,
"Encúbrese en cabo con mucha artería,
"Non há la aventura contra el fado valya,
"A las vezes espanta la mar é faz' buen día.
"Lo que me prometistes póngolo en aventura.
"Lo que vos yo promety, tomad é aved folgura:
"Quiérome yr á la dueña, rrogarle por mesura,
"Que venga á mi casa á vos fablar segura.
"Sy por ventura solos vos podíese yuntar,
"Ruegovos que seades ome de buen bogar;
"El su coraçón della non sabe mal amar:
"Darvos há en chica ora lo que queredes far".
Fué á casa de la dueña, dixo: "¿Quién mora aquí?"
Respondióle la madre: "¿Quién es que llama y?"
"Señora doña Rama, yo. ¡Por mi mal vos vy!
"Que las mis hadas negras non se parten de mí".
Díxole doña Rama: "¿Cómo vienes, amiga?"—
"¿Cómo vengo, señora? ¡Non sé como lo diga!
"Corrida é amarga: me diz' toda enemiga
"Uno, non sé quien es, mayor qu' aquella vyga.
"Ándame todo el día como á cierva corriendo,
"Com' el diablo al ricome asi me anda seguiendo,
"Que l' lyeve la sortija, que l' andava vendiendo:
"Está lleno de doblas, fascas que non l' entyendo".
Desque oyó aquesto la rrensellosa vieja,
Dexóla con la fija é fuese á la calleja.
Començó la buhona desir otra consseja:
A la rraçón primera tornóle la pelleja.
Diz': "¡Ya levase el diablo á la vieja rresellosa!
"Que por ella convusco fablar ome non osa;
"Pues ¿qué? señora fija ¿cómo está vuestra cosa?
"Véovos byen loçana, byen gordilla, fermosa".
Preguntóle la dueña: "Pues ¿qué nuevas de aquél?"—
Diz' la vieja: "¿Qué nuevas? ¿Qué sé yo qué es dél?
"¡Mesquino é magrillo!: ¡non ay más carne en él
"Que en pollo yverniso después de Sant Migel.
"El grand fuego non puede encobrir la su llama,
"Nin el gran amador pued' encobrir lo que ama:
"Ya la vuestra manera entyéndela mi alma,
"Mi coraçón con duelo sus lágrimas derrama.
"Porque veo é conosco en vos cada vegada
"Que sodes de aquel ome locamente amada:
"¡Su color amarillo, la su faz demudada!
"En todos los sus fechos vos traye antojada.
"E vos dél non avedes nin cuyta nin enbargo:
"Desídesme non sienpre, magera vos encargo.
"Con tantas demesuras d' aquel ome tan largo,
"Que lo trayedes muerto, perdido é amargo.
"Sy anda ó sy queda, en vos está pensando,
"Los ojos faza tierra non queda sospirando,
"Apertando sus dedos, en su cabo fablando:
"¡Rabiosa vos veades! ¿doledes fasta quando?
"El mesquino sienpre anda con aquesta tristesa:
"¡Par Dios! ¡mal día él vydo la vuestra grand' duresa!
"De noche é de día trabaja syn peresa;
"Mas non le aprovecha arte nin sotilesa.
"De tierra mucho dura fruta non sale buena,
"¿Quién, synon el mesquino, sienbra en el arena?
"Saca galardón poco, grand trabajo, grand pena,
"Anda devaneando el pez con la ballena.
"Primero por la calle él fué de vos pagado,
"Después de vuestra fabla fué mucho enganado:
"Por aquestas dos cosas fué mucho enamorado,
"De lo que'l prometistes, non es cosa guardado.
"Desque con él fablastes, más muerto le trahedes;
"E mager que callades, tan bien como él ardedes:
"Descobrid vuestra llaga, synon así morredes:
"El fuego encobyerto vos mata: ¡penaredes!
"Dezid de todo en todo bien vuestra voluntat,
"¿Quál es vuestro talante? desidme la verdat:
"O bien bien lo fagamos ó bien bien lo dexat,
"Que venir cada día non sería poridat".—
"—El grand amor me mata; el su fuego parejo,
"Peroque non me fuerça, aprémiame sobejo;
"El miedo é la verguença defiéndeme el trebejo;
"Á la mi quexa grande non le fallo conssejo".
"—Fija, perdet el miedo, que se toma syn rasón:
"En casarvos en uno, aquí non ay trayçión:
"Este es su deseo, tal es su coraçón,
"De cassarse convusco á ley é á bendeçión.
"Entyendo su grand coyta en más de mill maneras;
"Dize á mí llorando palabras maselleras:
"¡Doñ' Endrina me mata é non sus conpañeras!
"¡Ella sanar me puede, que non escantaderas!
"Desque veo sus coytas é quán byen lo departe.
"Con piedat é coyta yo lloro por que'l harte;
"Pero en mi talante alégrome en parte,
"Ca veo que vos ama é vos quiere syn arte.
"En todo paro mientes, más de cuanto cuydades,
"É veo que entramos por ygual vos amades:
"Con el ençendemiento morides é penades;
"Pues qu' el amor lo quiere ¿por qué non vos juntades?"
"—Lo que tú me demandas, yo aquello codiçio,
"Sy mi madre quesiere otorgar el ofiçio;
"Más que nos ál queramos, por vos fazer servicio,
"Tal lugar non avremos para plazer é viçio.
"Que yo mucho faría por mi amor de Fyta;
"Mas guárdame mi madre, de mí nunca se quita".—
Dixo Trotaconventos: "¡A! ¡la vyeja pepita!
"¡Ya la cruz la levase con el agua bendita!
"El amor engañoso quiebra claustras é puertas,
"Vençe á todas guardas é tyénelas por muertas:
"Dexa el miedo vano é sospechas non çiertas,
"Las fuertes çerraduras le paresçen abyertas".—
Dixo doña Endrina, a la mi vieja paga:
"Mi coraçón te he dicho, mi desseo é mi llaga;
"Pues mi voluntad vees, conséjame qué faga:
"Por me dar tu conssejo verguença en ty non yaga.
"Es maldat é falsía las mugeres engañar,
"Grand pecado é desonrra en las asi dañar:
"Verguença que fagades yo la he de callar;
"Mas los fechos é la fama, esto me faz' dubdar.
"Mas el que contra mí por acusar me venga,
"¡Tómeme por palabra! ¡á la peor s' atenga!
"Faga quanto podiere, á osadas se tenga:
"O callará vençido ó ¡váyase por menga!
"Véngase qualsequier conmigo departir:
"Todo lo peor diga, que me puede desir;
"Que aquel buen mançebo, dulçe amor syn fallyr,
"Él será nuestra ayuda, que l' fará desdesir.
"La fama non sonará, que yo la guardaré byen:
"El murmullo é el roydo ¡que lo digan! ¡non ay quien!;
"Syn verguença es el fecho, pues tantas carreras tyen':
"Maravíllome, señora, esto por qué te detyen'.
"¡Ay Dios!", dixo la dueña, "¡coraçón del amador!
"¡En quantas priesas se buelve con miedo é con temor!
"Acá é allá lo trexna el su quexoso amor:
"É de los muchos peligros non sabe quál es mayor.
"Las penas desacordadas cánsanme noche e día:
"Lo que el amor desea, mi coraçón lo querría;
"Grand temor gelo defiende, que mesturada sería:
"¡Quál coraçón tan seguido de tanto, non cansaría!
"Non sabe lo que se faga, sienpr' anda descaminado:
"Ruega é rrogando creçe la llaga d'amor penado:
"Con el mi amor quexoso fast' aquí he porfiado;
"Mi porfya él la vençe, es más fuert' apoderado.
"Con aquestos pensamientos trayeme muy quebrantada,
"Su porfía é su quexo ya me traye muy cansada:
"Alégrome con tristesa, lasa, mas enamorada:
"Más quiero moryr su muerte, que bevir vida penada.
"Quanto más malas palabras ome diz' é las entiende,
"Tanto más en la pelea se abyva é s' ençiende:
"Quantas más dulçes rrasones la dueña d' amor atyende,
"Atanto más doña Venus la enflama é l'ençiende.
"Pues que vos non podedes amatar vuestra llama,
"Faced byen su mandado del amor que vos ama:
"Fija, vuestra porfia vos mata, vos derrama;
"Perderedes la vida, si ella non se atama.
"De noche é de día le vedes, byen vos digo,
"En vuestro coraçón al ome vuestro amigo:
"El en su coraçón vos tiene así consigo:
"Matad vuestros deseos: matan como enemigo.
"Tan byen á vos com' á él este cuydado atierra:
"Vuestras fazes, vuestros ojos andan con color de tierra;
"Darvos ha muerte á amos la tardança, la desyerra:
"Quien non quier' creer mis dichos, más lo falle, más lo yerra.
"Más cierto, fija señora, yo creo que vos cuydades
"Olvidar é escusar aquello que más amades:
"Esto vos non lo pensedes nin coydedes nin creades,
"Que, sinon la muerte sola, non parte las voluntades.
"Verdad es que los plaseres conortan á las deveses:
"Por ende, fija señora, yd á mi casa a veses;
"Jugaremos á la pella, é otros juegos rreheses,
"Jugaremos, folgaremos, darvos he y de las nueses.
"Nunca está la mi tyenda syn fruta á las loçanas;
"Muchas peras é durasnos ¡qué cidras é qué mançanas!
"¡Qué castanas, qué piñones é qué muchas avellanas!
"Las que vos queredes mucho, éstas vos serán más sanas.
"Desd' aquí á la mi tienda non ay synon la pasada,
"En pellote vos yredes, como por vuestra morada:
"Todo es d'aquí un barrio é vesindat bien poblada,
"Poc' á poco nos yremos jugando syn rreguarda.
"Ydvos tan seguramente comigo á la mi tyenda,
"Como á vuestra casa, tomar buena meryenda;
"Nunca Dios lo quiera, fija, qu' ally vos nasca contyenda.
"Yremos calla callando, porque otro non l' entyenda".
Los omes á las vegadas con el grand afiyncamiento;
Otorgan lo que non deven, mudan su entendemiento;
Quando es fecho el daño, vien' el arrepentemiento:
Çiega la muger seguida, non tyene seso nin tyento.
Muger e liebre seguida, mucho corrida, conquista,
Pierde el entendemiento, çiega é pierde la vista:
Non veye rredes nin lasos, en los ojos tyen' arista;
Andan por escarneçerla; cuyda qu' es amada, quista.
Otorgóle don' Endrina de yr con ella folgar,
E comer de la su fruta é la pellota jugar.
"Señora", dixo la vieja, "cras avremos buen vagar,
"Yo me verné para vos, quando veya qu' ay lugar".—
Vynome Trotaconventos alegre con el mandado;
"Amigo", diz' "¿cóm' estades? yd perdiendo cuydado:
"Encantador malo saca la culuebra del forado,
"Cras verná fablar convusco, ya lo dexo recabdado.
"Sé que bien dize verdat el vuestro proverbio chico:
"Que "el rromero hito sienpre saca çatico";
"Sed cras ome en todo; non vos tengan por çenico:
"Fablad, mas recabdat, quando yo ay non fynco.
"Catad non enperesedes, menbratvos de la fablilla:
"Quando te dan la cabrilla, acorre con la soguilla";
"Recabdat lo que queredes, non vos tengan por çestilla;
"Más val' verguença en faz, que en coraçón mansilla".
DE CÓMO DOÑA ENDRINA FUÉ A CASA DE LA VIEJA É EL ARÇIPRESTE ACABÓ LO QUE QUISO
Después fué de Santiago, otro día seguiente,
Á ora de medio día, quando yantava la gente,
Vynose doña Endrina con la mi vieja sabiente.
Entró con ella'n su casa byen asosegadamente,
Como la mi vigisuela m' avya aperçebido,
Non me detove mucho: para allá fuy ydo.
Fallé la puerta çerrada; mas la vieja byen me vydo:
"¡Yuy!" diz', "¿qué es aquello, que faz' aquel rroydo?
"¿Es ome ó es viento? ¡Creo qu' es ome! ¡Non miento!
"¿Vedes, vedes? ¡Cóm' otea el pecado carboniento!
"¿Es aquél? Non es aquél. ¡El semeja, yo lo siento!
"¡A la fe! ¡es don Melón! ¡Yo lo conosco! ¡lo viento!
"Aquella es la su cara é su ojo de beserro:
"¡Catat, catat; cóm' assecha! ¡Barrúntanos como perro!
"¡Ally rraviará agora! ¡non puede tirar el fierro!;
"Mas ¡quebrará las puertas!: ¡menéalas como çencerro!
"¡Cyerto!, ¡aquí quier' entrar! Mas ¿por qué yo non le fablo?
"¡Don Melón! ¡tiradvos dende! ¿Tróxovos y el diablo?
"¡Non queblantedes mis puertas!, que del abbad de Sant Pablo
"Las ove ganado. ¿Non posistes ay un clavo?
"Yo vos abriré la puerta. ¡Esperat! ¡non la quebredes!
"É con byen é con sosiego desid si algo queredes;
"Luego vos yd de mi puerta. ¡Non vos alhaonedes!
"¡Entrad mucho en buen' ora!; yo veré lo que faredes".
—"¡Señora doña Endrina! ¡Vos, la mi enamorada!
"¡Vieja! ¿por esto teníades á mí la puerta çerrada?
"¡Tan buen día es oy este, que fallé atal çelada!
"¡Dios é mi buena ventura me la tovieron guardada!
"Quando yo saly de casa, pues veyades las rredes,
"¿Qué fyncavades con él sola, entr' estas paredes?
"¡A mí non rebtedes! ¡Fija, que vos lo meresçedes!
"El mejor cobro qu' avedes, vuestro mal que lo calledes.
"E menos de mal será que esto poco çeledes,
"Que non que vos descobrades é ansy vos pregonedes:
"Casamiento que vos venga, por esto non lo perdredes.
"Mejor me paresçe esto, que non que vos enfamedes.
"É pues que vos desides que es el daño fecho,
"Defyendavos, ayúdevos á tuerto ó á derecho;
"Fija, "á daño fecho aved rruego é pecho";
"¡Callad! ¡guardat la fama, non salga de sotecho!
"Sy non parlas' la pycaça más que la codorniz,
"No'l colgarien en plaça nin rreyerien lo que diz';
"¡Castigadvos ya, amiga, de otra tal contra yz!
"Ca todos omes fazen como don Melón Ortiz".
Doñ' Endrina le dixo: "¡Ay, viejas tan perdidas!
"¡A las mugeres trahedes engañadas e vendidas!
"Ayer mill cobros me dávades, mill artes é mill salidas;
"Oy, ya que só escarnida, todas me son fallesçidas.
"Si las aves pudiesen byen saber é entender
"Quántos laços las paran, non las podrían prender;
"Quando el laso veyen, ya las lyevan á vender;
"Mueren por el poco çevo, non se pueden defender.
"Ya los peçes de las aguas, quando veyen el ansuelo,
"¡El pescador los tiene é los traye por el suelo!:
"La muger veye su dapño, quando ya fynca con duelo;
"Non la quieren los parientes, padre, madre, ni auelo.
"El que la ha desonrrada, déxala, non la mantyene,
"Vase perder por el mundo, pues otro cobro non tyene,
"Pyerde cuerpo é alma; á muchos esto aviene;
"¡Pues yo non hé otro cobro, asy fazer me convyene!"
Está en los antiguos el seso é la sabyençia,
Es en el mucho tienpo el saber é la çiençia,
La mi vieja maestra ovo buena conçiençia,
É dió en este pleito una buena sentençia:
—"El cuerdo gravemente non se deve quexar,
"Quando el aquexamiento non le puede pro tornar:
"Lo que nunca se puede reparar nin enmendar,
"Dévelo cuerdamente sofrir é endurar.
"Á las grandes dolençias é á las desaventuras,
"Á los acaesçimientos é yerros de locuras,
"Deve buscar conssejo, melesinas é curas;
"El sabydor se prueva en cuytas é en presuras.
"La yra é la descordia á los amigos mal faz',
"Ponen sospechas malas en el fecho do yaz':
"Aved entre vos amos la concordia é paz,
"El pesar é la saña tórnese en buen solaz.
"Pues que por mí, desides, que el dapño es venido,
"Por mí quiero que sea el vuestro byen avydo:
"Vos sed la muger suya é él vuestro marido:
"Todo vuestro deseo es por mí byen cunplido".
Doñ' Endrin' é don Melón en uno casados son:
Alégranse las conpañas en las bodas con rrazón.
Sy vyllanía he fecho, aya de vos perdón:
En lo feo del estoria diz' Pánfilo é Nasón.