Conclusion.

Despues de lo manifestado de un modo tan claro y positivo sobre el producto cuantioso que dan esas provincias al estado, cubiertas todas sus cargas y atenciones, que no son pocas, económicas ni pequeñas, y de lo que á primera vista ofrece la vasta poblacion de las Islas, cualquiera podrá inferir su estima y cuantía, y de ello deducir que no solo Filipinas es un monumento del antiguo esplendor y poderío de la nacion española, sino tambien una posesion útil por mil conceptos y productiva en sumo grado; por lo que los que intenten deprimir la prosperidad, grande riqueza y valor incalculable de las provincias asiático-españolas, deben enmudecer á la vista de esta demostracion, si son españoles y aman las glorias de su patria, de esta patria desgraciada, digna de mejor suerte por tantos títulos; y de este modo contribuir á que recobre su dignidad y poderío en tanto ó mas alto grado todavía de como le tuvo en dias no muy lejanos aun cuando, sin segunda en sus triunfos, llegó á ser el asombro y la envidia de todas las naciones; no estando muy lejos el dia en que vuelva á recobrar su esplendor, si cuantos tenemos la dicha de nacer en el hermoso suelo español, apreciamos como es debido nuestro nombre, y solo pensamos en que antes que todo somos españoles.

Fin.


[1] Sin embargo de esta antigua Real disposicion, y otras muchas que hay mas modernas y mas fuertes algunas, no se han cortado los abusos que en ella se reprenden. Muchos de ellos se han indicado en esta memoria, y otros mas pudiera puntualizar citando hechos y nombrando personas; mas me propuse no hablar de estas y referirme solo á las cosas, y no quebrantaré este propósito, porque al publicar esta Memoria solo tomé por guia dar noticias de nuestras Filipinas las mas exactas, para que se tome en cuenta su estado y se provean las útiles reformas que demandan las Islas, y al mismo tiempo se puedan formar ideas mas justas de lo que jeneralmente se tienen de aquella parte tan interesante de la nacion, y desapareciendo cuanto con exajeracion se dice de aquellas Islas, y lo que otros manifiestan con desprecio de ellas, todo por una crasa ignorancia, se las considere en el verdadero punto de vista que su estado actual reclama, para proporcionarles la felicidad mayor posible.

[2] Bajo el nombre de tributo se entiende una familia que se gradúa compuesta de cinco personas.

[3] Esta provincia se ha dividido posteriormente en dos.

[4] De las islas Marianas no hay datos exactos de su poblacion; pero puede calcularse que pasa de seis mil familias, y por consiguiente que tiene mas de treinta mil almas.

[5] Ademas, no está inclusa la ciudad de Manila, capital de las Islas, residencia del gobernador, capitan jeneral, de la audiencia territorial, arzobispado y poblacion blanca en cuasi su totalidad.