Poblaciones.
La formacion de estas poblaciones debe ser, previendo en su orígen todos los inconvenientes que el descuido, las intemperies y el transcurso de los tiempos, hacen tocar en sus progresos las mas veces sin remedio, por los daños que se infieren á las posesiones de buena fé, y á que dán ocasion la ignorancia ó inexactitud de los delineamientos en su orígen, fijándose muchas veces en puntos que desaparecen, ó que la malicia destruye por intereses particulares.
Reconocido el terreno mas á propósito, de extension suficiente en su planicie para llenar el objeto de la poblacion, debe esta delinearse como para 400 vecinos, y un fuerte espacioso que la cubra de enemigos en caso de invasion. En seguida se señala egido suficiente para pastos comunes, y aguadas de la bestias de servidumbre á la poblacion, cuyos marcos ó mojones serán unas columnas firmes, gruesas, de cuatro varas de alto, de cal y canto, ó ladrillo y cal. Y la ordenanza que se forme de policía para el régimen del mismo pueblo, deberá contener un artículo que demande su reconocimiento y visita anual por el primer magistrado, para refaccionarse si fuere necesario: porque estas columnas si fueren establecidas á distancia de media legua, á los rumbos cardinales en que esté situado el pueblo, deberán ser la mojonera comun, de donde arranquen las mensuras de las chacras ó terrenos de pan llevar, y en el término de estas tambien deberán fijarse otras con las mismas circunstancias y ornamento, para dividir los terrenos de cultivo en todos los ramos de èl, que han de tener apartadamente para crias de toda especie de ganados.
Estas deben correr NO á SE, para impedir las humedades que ocasionan en los edificios los rumbos N á S, por la franqueza con que cuando está el sol en nuestro hemisferio, baña los cuatro frentes.—Deben tener de ancho de 20 á 24 varas, si es posible, por la mayor luz, sanidad y desahogo.—Cada cuadra ó manzana contendrá 100 varas, que se dividirán en 8 solares, ó mas si conviniere.—El frente de la poblacion será de 4 cuadras, formando un cuadrilongo, y en su centro una plaza, á cuyo frente se destinará una manzana para casas consistoriales y cárcel pública, otra para la iglesia y escuelas públicas. La poblacion formará un cuadrilongo, con las manzanas de fondo que sean precisas. En los puntos mas á propósito y sano ó ventilado, se destinará una cuadra para hospital, otra la mas apartada para cementerio ó enterratorio general. Ademas se destinarán tres ó mas cuadras, para repartir á los indios que quieran venir á sociedad, y lo mismo terrenos para chacras, que estoy cierto se poblarán presto, porque ha sido peticion que me han hecho algunos para cuando llegase este caso; á la manera del cacique Llatí situado en Chascomus, y otros que tenemos en las fronteras; y protegiéndolos con esmero en sus propiedades, y auxiliándolos para sus labranzas, harán esos mismos mas conversiones que los misioneros de Propaganda, sin que por esto se entienda que debe minorar el celo del gefe para precaverse de todos.
Formadas las tropas que han de sostener y llevar á cabo esta empresa; situadas provisionalmente en las trincheras necesarias á su seguridad y defensa, se procede con ellas á los trabajos que se hayan delineado para la formacion de casa fuerte, y construccion de la poblacion que ha de quedar á cubierto de las armas de la frontera. Como desde luego consta de un pie de fuerza de 500 hombres, son suficientes para acudir al punto de defensa, y á los demas trabajos consiguientes, sabiéndolos distribuir.
Construidos hornos de cal y ladrillo, proveerán lo necesario á nuestro intento. El Monte Grande nos dará para la primera poblacion maderas, que se harán conducir con boyadas al destino, y se levantarán las 125 casas de los soldados y oficiales de dotacion, trabajando en comun, y mas 75 para familias indigentes, que hayan de conducirse allí por pobladores, á quienes se les hará un bien en hacerlos propietarios de casas y chacras que ahora no tienen, y sirven de pesada carga á la sociedad.
De este modo se borrará la inhumana memoria que aun conservan, del modo con que se arrastró y arrojó en los campos á aquellos que se llevaron violentamente á poblar las antiguas guardias: porque ademas de haberles faltado en darles terrenos en propiedad para sus labranzas, fueron sacrificados muchos á manos de los infieles, y los que aun se conservan, si no son feudales ó reconocen pension, son arrojados con sus familias y haciendas de los terrenos, que han bañado con su sangre para defenderlos: hecho que desgraciadamente he experimentado y examinado á virtud de una comision de desalojo que se me encomendó y suspendí, dando cuenta con informe y demostracion topográfica del terreno, del que se pretendia arrojar mas de 400 personas allí arraigadas.
La misma desgraciada suerte han corrido los soldados blandengues, que fueron destinados á aquellas guardias, porque es cosa demasiado cierta y averiguada, que en falta de las propiedades que arraigan á los hombres y familias, en cuanto termina la ocupacion que les dá su subsistencia, vagan por las campañas con la misma facilidad que lo hacen los Arabes ó los Pampas. Esta experiencia tiene menguada sobremanera nuestra campaña, y es la razon porque el soldado debe ser al mismo tiempo vecino y propietario, con documento feaciente, para que pueda él y sus descendientes quedar á cubierto de la codicia de los pudientes.
Cuando la poblacion se halle en estado de recibir á los que han de habitarla, se convida á los que voluntariamente quieran establecerse en ella: que estoy seguro lo solicitarán mas que habitaciones tenga, por el interes de la propiedad, y lo feráz del terreno, con otros alicientes que el gefe ya podrá presentarles de acuerdo con el Superior Gobierno.
En estos tiempos de ilustracion, en que los hombres han conocido sus derechos, y la liberalidad conduce las acciones humanas, debe desaparecer de entre nosotros el odioso feudalismo en que sucumben las naciones bárbaras: y que por un modo indirecto desgraciadamente, se halla de asiento en nuestras campañas, con demasiada preponderancia, y es causa de que, hallándose dispersas nuestras gentes, sin pueblos, sin civilizacion ni trato, no disten grados y se resientan de la misma barbaridad y costumbres de nuestros limítrofes del sud. Me es forzoso repetir, lo que en mi memoria de 26 de Noviembre de 1811 expuse á este propósito, á saber:—
"Que el hombre aislado y reducido á sí mismo, se hace salvaje y feroz, huye de todo trabajo que no sea el que necesita para buscar su sustento, y no acostumbrado á obedecer ni á sufrir dependencia, prefiere siempre los medios de violencia á los de suavidad y dulzura cuando pretende: así mas presto roba que pide. Se hace duro é insensible, y como está concentrado en si, no es capaz de espíritu público, ni los resortes de la política pueden obrar sobre él. Es preciso, pues, que el Gobierno ponga los principios de adhesion que estas partes separadas necesitan, para formar una masa sólida y capaz de resistencia. ¿Y como podrá hacerlo, sino acercando los hombres unos á otros, y acostumbrándolos á ocurrir mutuamente á sus necesidades, poniendo en movimiento los deseos de gozar y de sobresalir, de que inmediatamente precede la emulacion y la aplicacion que hacen florecer la agricultura, la industria y las costumbres?"
"Si las poblaciones facilitan estas ventajas, el comercio adquiere por ellas muchos grados de velocidad en sus cambios, cuya repeticion y utilidades refluyen tambien en los progresos de aquellos. La combinacion de estos principios elementales de la felicidad pública, acercará el tiempo en que se vean ocupadas las tierras por tantos propietarios, cuantos ellas admitan. ¿Entonces podrá alguno calcular el grado de poder y fuerza verdadera, que tendrá el Estado?"
"Orgullosos notablemente los propietarios, como independientes en su propiedad, de la que sacan su subsistencia y su fortuna, serán los verdaderos ciudadanos, que no necesiten mendigar su mantenimiento del Estado, ni venderse bajamente, á todo el que pueda darles un empleo, ó proporcionarles una renta; porque sus tierras, su hogar y su pueblo, serán los ídolos del labrador y ganadero: en ellos verá la herencia de sus padres, la tumba de sus mayores, y la cuna de sus hijos. Amarán siempre las leyes y el gobierno, que les conserven objetos tan queridos: el nombre de pátria se los recordará, y al primer riesgo serán sus defensores, tan vacilantes como incorruptibles: en una palabra, formar poblaciones, y fomentar en la agricultura è industria, es formar patria á hombres que no la tienen. Y esto manifiesta bien, si está esencialmente la existencia del Estado al establecimiento, pueblos y promulgaciones de leyes agrarias, que son indispensables para su prosperidad."
El Gefe á cuya perspicacia y conocimientos ya no se ocultarán los que le hayan ministrado los reconocimientos de la jurisdiccion detallada, las bondades de sus terrenos, rios, sierras, puertos, aguadas y montes, y cuanto pueda hacer feliz aquella poblacion que le está encomendada, calculará los ramos de comercio que le puedan ser peculiares, no solo para promoverlos, sino tambien para evitar en las ordenanzas que forme la obstruccion de ellos por ambicion, ú otros fines particulares que no pueden preverse en sus principios. Los artículos de piedra de cal, conchilla, piedra sillar, sal ú otras especies de comercio que puedan hacer exclusivamente la felicidad comun, no deben entenderse inclusos en la propiedad del terreno.
El pueblo debe establecerse en el órden de sus edificios uniformemente, y para ello al que quiera hacer edificio de construccion costosa, se le darà planta y plano de arquitectura civíl moderna, con las dimensiones proporcionadas.
A todo vecino se obligará á que tenga un huerto provisto de hortaliza, y tambien à que anualmente plante un número de árboles frutales, y de utilidad pública para edificios; ademas del que el pueblo haga en comun, una vez al año, en el paraje que se designe.
Como ninguna cosa es mas interesante á la salud pública, que las honestas ocupaciones de las familias para desterrar la ociosidad, en nada debe ponerse mas cuidado, que en darles ocupacion respectiva á sus facultades y sexos, auxiliándolas.
Para que puedan perseguirse los vagos y delincuentes, que se refugian de la otra parte del Salado en sus montes, costas é islas, siendo á cargo del Gefe el mando de aquel departamento, como se dispuso á consecuencia de mi informe citado de 15 de Febrero de 814, será una de las primeras atenciones su persecucion, si voluntariamente no quieren tomar partido; y los que fueren aprendidos, se destinarán á las obras públicas, para evitar los daños que ocasionarian á las nuevas poblaciones, gentes tan perjudiciales, debiendo ser tan activa y vigilante esta disposicion que imponga respeto, y á virtud de ella, vivan seguros todos los ganaderos y hacendados del departamento, que puedan entregarse sin recelo á sus respectivas labores.
Levantados los planos, hecha la poblacion, y destinados los pobladores, se forma el padron de su vecindario en un libro maestro, que deberá estar firmando por el Gefe y su segundo: en él ya constará la delineacion del pueblo, nombres de sus calles, número de casas, y la que á cada poblador cupo y ocupa; teniendo agregado un plano topográfico á su fin, para la mas exacta inteligencia. Encabezando este libro el Gefe comisionado, de órden del Señor Gobernador, y el título de villa ó ciudad que antes haya tenido órden de ponerle: cuyo libro, planos, y demas que convengan remitir á la Superioridad para su aprobacion, deberán dirigirsele originales, como tambien las ordenanzas de policía que se crean convenientes para su modificacion ó ampliacion, segun pareciere á la Superioridad.
Entretanto habrá solo un capellan castrense, que administre los sacramentos á los fieles con la dotacion correspondiente, cuyo nombramiento convendrá recaiga en persona de respeto, y disposicion proporcionada á las necesidades que presenta una nueva poblacion, cuya doctrina y egemplo, modere la pravedad de unas familias escasas de civilidad y trato de gentes; y que, si es posible, sea de génio creador.
Cuando ya esta poblacion haya desenvuelto sus principios de agricultura, y que de ella saque su subsistencia y sea capaz de subministrarla á la siguiente en línea, procurará el Gefe emprenderla, comunicando antes con el Gobierno las medidas de su disposicion, manifestàdole el estado de aquella primera, por si conviniere darle una nueva forma de gobierno político, ó hacerla reconocer por comisionados de su satisfaccion, que impuestos de las localidades y progresos de que fuese susceptible, le informen sin equivocacion la verdad de lo obrado.
La compañía de su dotacion, y oficiales de ella, quedarán igualmente señalados, y aunque segun convenga, deberá marchar la demas fuerza, esto deberá entenderse provisionalmente; pero que su fija residencia habrá de ser en aquella fortaleza, así por el resguardo en la defensa de enemigos, como por el órden y persecucion de vagos, é igualmente para estar mas á la vista y cuidado de sus familias y labores, que teniendo, como deben, la cualidad de vecinos y arraigados, defenderán mas ahincadamente sus hogares y propiedades, y serán las mejores centinelas contra toda clase de personas que se introduzcan en su jurisdiccion, y puedan ser sospechosas: que por tales se tendrán las que se encuentren sin recaudos para su tránsito, y siendo inflexibles en esta medida política, bien presto desaparecerán los mal entretenidos y ociosos, y se establecerá la sana moral, virtud, órden político y civil en la primera nueva poblacion.
Entre tanto se establecen fondos del comun para dotacion de escuelas, no podrán estar sin ellas, y será uno de los primeros cuidados del que les instruya en las primeras letras y doctrina cristiana, les incline al cultivo y labranza de las tierras por via de entretenimiento. Para ello se señalará un terreno con el nombre de vivero, en donde siembren y cultiven de todas legumbres y flores, y principalmente de árboles frutales de conocida utilidad. Estos ensayos, que al mismo tiempo que hacen la diversion de los niños desde sus primeros años, los dejan instruidos y aficionados, para ejecutarlo con aprovechamiento en su mayor edad.
Debe darse solar y tierras al que quiera avecindarse en dicha poblacion dentro del primer año de su fundacion, si es casado, y no se le dará al soltero si no fuere artesano: pero á unos y otros con la precisa condicion de residir diez años, y antes no podrá vender ni enagenar su propiedad, y lo que en ella hubiere adelantado, y en caso de retirarse perderán todo lo obrado, y quedará en favor de la comunidad.
Desde el dia en que se publicáre solemnemente la aprobacion del padron, repartimientos y propiedades asignadas, con el nombre y titular de ciudad ó villa, deberàn correrles diez años á sus pobladores, libres de todos derechos, en los frutos de sus cosechas, ramos de su industria, diezmos y primicias, y lo mismo de todos los efectos y frutos que necesite extraer de la capital para su consumo, atendiendo á los muchos costos que unos y otros deben tenerles en sus conducciones.
Debiendo ser un nuevo departamento militar y político del Salado al S, á cargo de este Gefe comisionado, es uno de los puntos mas importantes de su comision levantar el plano topogràfico de aquellos terrenos, para que se distribuyan en justicia à los pobladores con preferencia, y sin perjuicio de los hacendados ya establecidos: porque siempre debe tenerse muy en consideracion à su trabajo impendido, á sus fondos puestos en ellos, y à su disposicion y facultades, porque esta medida precautiva de enormes posesiones, y de evitar los simulados patrimonios feudales, no es ni puede entenderse para destruir ni arrancar; al contrario, es para edificar y plantar. Podràn ser, y en efecto son necesarias, establecer varias poblaciones subalternas, desde el Salado à la poblacion capital, y estas no se verificarán si se enagenan campañas inmensas que lo embaracen.
La falta de este òrden tiene sembradas nuestras campañas de familias incultas, que como los hijos de Noè se han dilatado en un mundo desierto, y hoy llaman toda la atencion del Gobierno para poderlas establecer civilmente. La falta de propiedad, aunque una posesion inmemorial se la haya dado, hace que anden errantes, porque se apareció un propietario por una reciente denuncia, que ò los desaloja ó hace feudales. De este desgraciado principio nacen las despoblaciones, la ruina del Estado, y la muchedumbre de males y enormes excesos que se cometen: con los cuales están tan avenidos y familiarizados, que parece peligra la verdad si no los viésemos casi desnudos, endurecidos con las intemperies, è insensibles á sus males.
Este género de vida, adoptada por la clase de gentes referida, y perpetuada como herencia de padres à hijos, hace que la repeticion de actos hóstiles se haya hecho en ellos un habito de robar y matar, y que siempre huyendo de la poblacion sin respeto y autoridad, se entreguen á una vida feroz y salvage.
Este remedio indicado para el arreglo de estas campañas, y que solo quedó en los primeros pasos de su desenrolle, debe llevarse à debido efecto: pero mientras esto sucede, no debe permitirse se inficionen y contaminen las nuevas poblaciones y sus jurisdicciones, si el estado ha de recibir todo el incremento y riqueza que le presentarán unos brazos ahora inútiles por falta de direccion.
El armamento, municiones y útiles, y subsistencia de esta expedicion estaban detallados, y cuando ya no existan unos, y otros no puedan realizarse de los fondos de la municipalidad en que estaban consignados, puede ser difícil arbitrar otros, hasta que las mismas nuevas poblaciones presenten uno exclusivo para sus adelantos, que tampoco lo creo inaccesible.
Cuando las observaciones que dejo hechas no se estimen oportunas al fin que me he propuesto, al menos espero que se reciban como unos sentimientos de sinceridad, y deseos del bien general de la provincia y estado, cuya felicidad he procurado siempre con el mayor anhelo, y por todos los medios posibles.
Una estrepitosa mutacion de gobierno, que de ordinario arrastra la efervescencia popular, y dà ansa á la emulacion para que egercite sus pasiones innobles, ha podido acaso egercitar sobre mí la tropelia y prision injusta que sufrió mi persona el 16 de Abril próximo pasado, y que, conducido despues de uno á otro calabozo, me separase por fin á un confinamiento, y desde allí al presente, sin dárseme otra causa que el imperio de las circunstancias. Yo, bien cierto de mi inocencia, he guardado obediencia y respeto á las autoridades y un silencio profundo, porque entendí que el imperio de las circunstancias que me indicó la Superioridad en su oficio de 30 del mismo mes, era lo mismo que señalarme que los efectos de la revolucion no permitian otras discusiones. Pero convencido yo de la necesidad de buscar ensanches á nuestras fronteras, y que sin retardo deberia verificarse, no he podido dejar de manifestar por medio de los apuntamientos que quedan hechos, cuanto me ha parecido oportuno al logro de aquella interesante obra, sea quien fuese el ejecutor de ella, pues sobre la experiencia y conocimientos que me han marcado las sendas que parece deben seguirse, será fácil determinar las operaciones ulteriores que aseguren el propuesto fin, quedándome la satisfaccion, de que en medio del confinamiento, no he podido mirar con indiferencia todo lo que es en beneficio comun, y en honor del Superior Gobierno á quien dirijo esta memoria, desde este pueblo de Moron, à 8 de Marzo de 1816.
PEDRO ANDRES GARCIA.