JORNADA TERCERA: ESCENA II

Mari-Gaila y la Tatula conversan secretamente a espaldas de la casa, bajo la pompa de la higuera donde abre los brazos el espantapájaros: Una sotana hecha jirones, vestida en la cruz de dos escobas.

LA TATULA

Ya podemos hablar sin misterio.

MARI-GAILA

Pues comienza.

LA TATULA

¿Recuerdas de la suerte que una cierta ocasión te pronosticaron las cartas?

MARI-GAILA

¡Cartas veletas!

LA TATULA

Prendas de amor te salieron por tres veces.

MARI-GAILA

¡Fallidos pronósticos!

LA TATULA

Tú misma pudiste leerlas.

MARI-GAILA

Mi suerte no muda.

LA TATULA

Será porque tú no quieras... He de darte cierto aviso.

MARI-GAILA

¿Qué es ello?

LA TATULA

Palabras de uno que espera las tuyas.

MARI-GAILA

¿Vienes mandada de Séptimo Miau?

LA TATULA

Diste pronto en el sujeto. ¿Sabrás igualmente cuál es su tocata?

MARI-GAILA

La tocata es buena.

LA TATULA

Quiere entrevistarse contigo.

MARI-GAILA

¡Ay, qué trueno! ¿Qué ceño puso al conocer el fin del carretón?

LA TATULA

Interrogó a los presentes, y sacó el hilo como un juez. Te conviene saberlo. El baldadiño espichó de tanta aguardiente como le hizo embarcar el maricuela.

MARI-GAILA

¡Había de ser ese ladrón! ¿Y Séptimo, qué dijo al enterarse?

LA TATULA

Al pronto quedó suspenso picando un cigarro.

MARI-GAILA

Disimulaba.

LA TATULA

¡Le conoces! Luego se puso a beber con todos, y con el maricuela el primero. Cuando lo tuvo a barlovento, saltole encima, le afeitó el lunar, y sin calzones lo echó al camino. ¡Lo que allí pudimos reír!

MARI-GAILA

¿Y Ludovina?

LA TATULA

¡Se escachaba!

MARI-GAILA

¿Tú no sospechas que tenga trato con Séptimo?

LA TATULA

Lo habrá tenido.

MARI-GAILA

Si lo tuvo, lo tiene.

LA TATULA

¡Ya te encelas!

MARI-GAILA

¡Libres son!

LA TATULA

¡Séptimo está por ti que ciega!

MARI-GAILA

De un ojo.

LA TATULA

¡Bien te lo declara su deseo de hablar contigo!

MARI-GAILA

¡Acaso no le bastará con una!...

LA TATULA

¿Es esa tu respuesta?

MARI-GAILA

Mi respuesta aún no te la di.

LA TATULA

Pues otra cosa no espero.

MARI-GAILA

La tengo de pensar.

LA TATULA

Los dictados del corazón son repentinos.

MARI-GAILA

Eso dicen...

LA TATULA

¿Qué le respondes?

MARI-GAILA

¡Ay, no estoy por sus conciertos!

LA TATULA

¡Buena vida pierdes!

MARI-GAILA

Andar errante.

LA TATULA

¡Contar pesetas!

MARI-GAILA

¡Soles y lluvias!

LA TATULA

¡Comer de mesones!

MARI-GAILA

¡Sobresaltos!

LA TATULA

¡Una reina! Para ti son estas medias listadas y estos pendientes de brillos. Las medias, si las pruebas, llevaré razón de cómo te aprisionan la pantorra.

MARI-GAILA

¿Son altas las medias?

LA TATULA

¡Clase superior! A estas llama el señorío conejeras.

MARI-GAILA

¡Pues está ocurrente el señorío!

LA TATULA

¿Qué me respondes para Séptimo?

MARI-GAILA

Le das las gracias.

LA TATULA

¿Sin otra palabra, Mari-Gaila?

MARI-GAILA

Si otra te pide, dile que venga por ella.

Mari-Gaila sonríe pensativa, mirando al río cubierto de reflejos dorados. Por la orilla va una caravana de húngaros con osos y calderos. Mari-Gaila canta.

CANTAR DE MARI-GAILA

Si mensajes me mandas,

No lo celebro.

Suspiros en el aire

Son mensajeros.

LA TATULA

Séptimo pide hablarte en lugar retirado.

MARI-GAILA

Para darnos la despedida.

LA TATULA

La despedida, si otra cosa con él no conciertas. ¿Qué respondes?

MARI-GAILA

¡Y qué puede responder la mujer enamorada!

LA TATULA

¿Irás adonde él te cite?

MARI-GAILA

¡Iré!

LA TATULA

¿Lo confirmas?

MARI-GAILA

Confirmado.

LA TATULA

Pues dame una copa, y me camino con tu acuerdo.

MARI-GAILA

Entremos a tomarla.

LA TATULA

Espera.

La vieja retenía del brazo a Mari-Gaila. La Guardia Civil cruzaba el camino con un hombre maniatado. Asombradas bajo la hoguera, las dos mujeres reconocieron al peregrino de las barbas venerables y el cabezal de piedra.

MARI-GAILA

¡Siempre pegan en el más infeliz!

LA TATULA

¡Qué engañada! ¡Ese es el Conde Polaco!

MARI-GAILA

¡Ese!... Por tal tuve a Séptimo.

LA TATULA

El Condado de Séptimo es sacar dinero con sus títeres.

MARI-GAILA

¡Muy tunante!

LA TATULA

¡Y muy divertido!

MARI-GAILA

¡Por algo yo le aborrezco!