* * *

«Yo en mi lecho de abrojos,

Tú en tu lecho de rosas y de plumas,

Verdad dijo el que dijo que un abismo

Media entre mi miseria y tu fortuna.

Mas yo no cambiaría

Por tu lecho mi lecho,

Pues rosas hay que manchan y emponzoñan,

Y abrojos que á través de su aspereza

Nos conducen al cielo.»