LA CARIDAD

Dad al pobre, dad al pobre

paz, consuelo, alivio, pan!

¡Que recobre

la esperanza y la alegría

con la ayuda que le dan!

A las manos bondadosas

desde el cielo Dios envía

el perfume de las rosas

de la eterna Alejandría.

Dad limosna al que se agita

por cruel miseria opreso;

a la triste cieguecita,

dadle un beso!

Damas bellas y adorables

que vivís entre esplendores:

a las niñas miserables

dadles pan y dadles flores

Bondadosas y discretas,

dad un beso al pobre niño.

¡Dios bendiga,

Dios bendiga las violetas

que se arrancan del corpiño

para darse a la mendiga!

Si a los tristes dais consuelo,

sensitivos corazones,

¡Tendréis alas en el cielo

y en la tierra bendiciones!