VARGAS VILA EN SU LIBRERÍA

En su maravillosa vida trabaja quieto.

El reloj da su hora con tranquilidad.

Pasa un soplo de biblioteca: Ya es Bagdad

o Inspruck, o bien algo que habla de Paracleto.

No sé si a veces su verbo ágil al conceto

en su enérgica forma pasa la Humanidad

en un exceso de pasión o de verdad.

Yo sé que le conozco, le mido y le interpreto.

Desconfía de los que se apropincuan al daño

de ese querer usual que cariños no finge,

pues siendo bachiller le doctoró el engaño.

Así su amor no corta ni su afecto restringe

sino cuando tritura muy cuerdamente, al paño

la ración de miserias con que ayuda a la esfinge.


Si eres tan bella y pura y misteriosa,