CANTO DE LA SANGRE

A Miguel Estrada.

Sangre de Abel. Clarín de las batallas.

Luchas fraternales; estruendos, horrores;

Flotan las banderas, hieren las metrallas,

Y visten la púrpura los emperadores.

Sangre del Cristo. El órgano sonoro.

La viña celeste da el celeste vino;

Y en el labio sacro del cáliz de oro

Las almas se abrevan del vino divino.

Sangre de los martirios. El salterio.

Hogueras; leones, palmas vencedoras;

Los heraldos rojos con que del misterio

Vienen precedidas las grandes auroras.

Sangre que vierte el cazador. El cuerno.

Furias escarlatas y rojos destinos

Forjan en las fraguas del obscuro Infierno

Las fatales armas de los asesinos.

¡Oh sangre de las vírgenes! La lira.

Encanto de abejas y de mariposas.

La estrella de Venus desde el cielo mira

El purpúreo triunfo de las reinas rosas.

Sangre que la Ley vierte.

Tambor a la sordina.

Brotan las adelfas que riega la Muerte

y el rojo cometa que anuncia la ruina.

Sangre de los suicidas. Organillo.

Fanfarrias macabras, responsos corales,

Con que de Saturno celébrase el brillo

En los manicomios y en los hospitales.