La obra de la calumnia y del odio

Considerando el carácter de esa campaña contra nuestras instituciones del día, y dolorosamente impresionado por el mal grande que al progreso y tranquilidad de nosotros, filipinos, hace esa obra perturbadora de la calumnia, odio, desconfianza y pesimismo, creo de mi deber hablar cuando entiendo que se ha llegado al colmo con un documento que ha venido a mis manos. Es nada menos que la circular que un alto prelado dirige a los curas de las parroquias de su diócesis, y que trata de la instrucción pública.[3]