XIV.

Como composicion musical es la perla del Cancionero de Uppsala. No puede darse nada mas perfecto, por la fuerza expresiva y el color romàntico y misterioso, asi como por la intima y maravillosa union de la mùsica con la poesia. La pasion amorosa se muestra con todo su vigor en aquellas admirables escalas descendentes, sobre las que se cantan las vehementes palabras: Como no venìs, amigo... Nòtese à título de curiosidad, que la letra recuerda mucho un pasage de la Cancion de Melibea en el Acto Decimonono de la portentosa tragicomedia de Celestina.

Se comprende que este Villancico fuera muchas veces reproducido.

Se hallaba probablemente en el Manuscrito de Palacio, publicado por Barbieri, en una de las hojas que faltan. El Indice señala en efecto al folio clx. un Villancico: Que la noche hace escura...

Puede verse tambien en el rarísimo Libro de Mùsica de vihuela... de Diego Pisador (Salamanca. 1552.) Es el primero à tres voces (fol. 9) del Segundo Libro, en que hay Villancicos à tres voces y à cuatro voces, y de ellas va la voz cantada por de fuera y las otres tres tañidas.

La letra presenta ligeras variantes y por tal causa creo prudente transcribirla:

Si la noche haze escura
Y tan corto es el camino,
¿Como no venis, amigo?
Veòme desamparada;
Gran pasion tengo conmigo,
¿Como no venis, amigo?
Si la media noche es pasada,
Mi ventura lo detiene
Porque soy muy desdichada.